Share

Capítulo 4

Penulis: Carla Valeria Leal González
Le contesté al compañero:

—Me duele la cabeza. No puedo ni con los reembolsos.

A eso de las cuatro de la tarde, en el grupo interno ya estaban empezando a llenar de elogios a Andrea.

—¡Andrea sí que resuelve rápido!

—¡Ya era hora! Los que solo se aferran a las reglas ya deberían hacerse a un lado desde hace rato.

Andrea, rodeada de flores virtuales y aplausos, la pusieron en un pedestal. En el grupo, como si estuviera ahí, delante de todos, me etiquetó:

—Violeta, yo creo que tú complicabas demasiado el tema de los reembolsos. Desde que yo lo tomé, todos están contentos.

No le contesté.

Como no obtuvo reacción, se le notó la molestia.

Desde entonces, todos los días me mandaba "avances" a propósito, como si estuviera reportándome.

A diferencia de antes, aprobaba todas las solicitudes de anticipos de las áreas de negocio. Incluso agregaba montos extra sin pestañear.

Leí el mensaje: "Aprobado: el equipo de Ventas 2 — gasto de integración del segundo semestre: 100,000 USD".

Y no le advertí nada.

El equipo de Ventas 2 llevaba dos trimestres seguidos en pérdidas. Rafael ya estaba hablando de recortes de personal.

Además, Mónica se paseaba a diario frente a mí con ropa nueva y bolso nuevo. En cuanto cruzábamos miradas, levantaba la barbilla, altanera:

—Hay gente que se cree la gran cosa por "cuidar las cuentas" y hasta se pone de malas. La verdad… no es más que un perro guardián. Si el perro no obedece, se cambia y listo.

Andrea iba pegada a ella, haciéndole la segunda en todo, como su sombra.

—¿Ese bolso es de piel de cocodrilo, verdad? Dígame cuánto cuesta y lo cargo de inmediato al reembolso.

Un compañero se acercó a preguntar:

—Violeta, falta un dólar en el cuadre. ¿Quieres que juntemos a todos para revisarlo?

Me froté las sienes.

—Me duelen los ojos. De verdad ya no me da para más.

Andrea se metió en medio y empujó al compañero a un lado.

—¿Revisar qué? ¡Qué fastidio! Es un dólar, yo lo pongo y listo.

Luego se acercó otro:

—Violeta, ya se nos vence el plazo para presentar la declaración de impuestos. ¿Qué hacemos?

Andrea puso los ojos en blanco.

—¿Declaración? Violeta no sirve. Lleva años y ni así entiende de impuestos. Ya verán: yo invito a comer un par de veces a la gente correcta, les hago atenciones y nos ahorramos un dineral.

Las miré como se mira un barco agrietado, avanzando rumbo al fondo.

Esta vez, yo no me subía a ese barco.

***

Pronto llegó el cierre de fin de mes.

Confirmé que ya estaba todo respaldado y entregado: archivos, accesos, carpetas, correos.

Abrí el sistema de Recursos Humanos y presenté la solicitud para que me pagaran en efectivo los días de vacaciones que me quedaban.

Al instante, me llegó la respuesta de Mónica:

—Te aprobé las vacaciones. Total, aquí nada más estorbas. ¡Vete de una vez!

No me sorprendió.

Cerré la computadora, satisfecha, y me levanté para irme.

Pero apenas me puse de pie, sonó el celular.

Era Rafael.

Su voz sonaba mal, durísima y con un miedo que ni podía esconder; sonaba extraña.

—Violeta, ¿qué demonios estás haciendo? ¿Dónde está el dinero de la cuenta de la empresa? ¡Salieron decenas de transferencias, casi ochocientos mil dólares en total! ¿Dónde está mi dinero?

Yo respondí con la misma calma de siempre:

—La cuenta de la empresa la está manejando Andrea por instrucción directa de Mónica, y con el visto bueno de los directores de las áreas de negocio. Lo que aprobó y cómo lo aprobó, no lo sé.

En ese momento, afuera se oyeron pasos corriendo.

Un compañero entró pálido, hecho un manojo de nervios:

—¡Viene gente de la autoridad tributaria! Dicen que se les activó una alerta en el sistema y que vienen a hacernos una revisión fiscal.
Lanjutkan membaca buku ini secara gratis
Pindai kode untuk mengunduh Aplikasi

Bab terbaru

  • La Contadora Robot: Renuncia y Caída   Capítulo 10

    —Hoy quiero hablar de cómo renunciar, con estilo, a una empresa podrida, en modo robot.Sin lloriqueos, sin victimizarme, en diez minutos hice un repaso claro y ordenado de todo: cómo detectar señales de que una empresa está por reventar, cómo protegerte si trabajas en el área de Finanzas, cómo hacer una entrega del puesto impecable al renunciar.Y al final, solté una frase, así, bien suave, como quien no quiere la cosa:—Mi exjefe, el presidente, decía que ya no iba a conseguir trabajo. Pues yo quiero comprobarlo. Y pensándolo bien, ya no quiero volver a trabajarle a ningún "patrón". Mejor me vuelvo mi propia jefa. Desde hoy voy a subir videos de educación financiera con regularidad. Denle like y síganme.El video se subió y se hizo viral.Los comentarios se volvieron un desahogo colectivo de gente del área de Finanzas."¡Entonces no era solo mi empresa!""¡Violeta, lanza un curso! Mi jefe me está pidiendo llevar contabilidad paralela, ¿cómo me protejo?""Excompañero por aquí: la empr

  • La Contadora Robot: Renuncia y Caída   Capítulo 9

    Una semana después, un compañero me escribió: "La empresa ya estaba oficialmente bajo investigación."Los reembolsos absurdos que aprobó Andrea fueron apenas la chispa.Según me dijo, no solo aprobó gastos fuera de las reglas internas: también se autoaprobó varios "bonos". No eran montos enormes, pero la naturaleza del asunto ya había cambiado por completo.La autoridad tributaria y la policía siguieron el rastro y encontraron más.Adrián llevaba años usando facturas falsas para sacar dinero y armar su propia "caja chica". Sumando todo, ya era un caso grave de apropiación indebida.Mónica trató la cuenta de la empresa como si fuera su cajero personal: bolsos, joyas… hasta la cuota de mantenimiento del condominio la pagaba con dinero de la empresa. Como directora financiera, no sabía nada de finanzas, pero abusó del cargo y dejó huellas clarísimas de operaciones irregulares.Para ese punto, los tres ya estaban detenidos.Cualquiera lo veía venir: lo que venía era una sentencia justa.Y

  • La Contadora Robot: Renuncia y Caída   Capítulo 8

    —Señora Hernández, según la auditoría, antes y después de su salida hubo múltiples egresos irregulares por montos altísimos en la cuenta de la empresa. Esto apunta a facturación falsa, desvío de fondos y otros asuntos graves. La suma total es enorme.Como no lo interrumpí, continuó:—Usted era la responsable de Finanzas en ese momento. Necesitamos que lo explique.Le eché un vistazo a los documentos.Ahí estaban. Todos. Los reembolsos que Andrea había aprobado. Era tan descarado que daba escalofríos.—Desde que presenté formalmente mi renuncia y finalicé la entrega-recepción del puesto, yo ya no era responsable de Finanzas —dije, sin levantar la voz.Hablé con calma, como si estuviera leyendo un informe.—Todo el proceso de entrega-recepción quedó registrado por correo electrónico. Está escrito claramente que, a partir de ese momento, el trabajo y la responsabilidad quedaban en manos de Andrea. Mónica, como directora financiera, y varios directores de área presentes pueden confirmarlo:

  • La Contadora Robot: Renuncia y Caída   Capítulo 7

    El primer día de vacaciones, apagué todas las notificaciones de los grupos del trabajo, puse el celular en silencio y el mundo se volvió tan tranquilo que hasta parecía falso.Ya no tenía que explicar una y otra vez por qué había que verificar si una factura era válida. Ya no tenía que repetirle a nadie cómo adjuntar las facturas. Ya no tenía que desvelarme conciliando cuentas por diferencias de centavos. Y, sobre todo, ya no tenía que "atender" a Mónica, que no sabía nada de finanzas, pero ordenaba con el dedo en alto como si el dinero cayera del cielo.Me pregunté, sin ganas de enojarme, si cuando decían que yo parecía un robot se les ocurría que, si yo repetía lo mismo, era porque ellos seguían cometiendo los mismos errores.Cuando solté el peso del trabajo, dormí. Dormí hasta que me desperté sola, por primera vez en quién sabe cuánto tiempo.Al abrir los ojos, fui al mercado a comprar ingredientes frescos y me preparé un desayuno bonito, de esos que una sola se prepara cuando no ti

  • La Contadora Robot: Renuncia y Caída   Capítulo 6

    Al pasar junto a Andrea, me detuve. Me acerqué a su oído y bajé la voz.—¿Te acuerdas del dólar que "metiste" para cuadrar? Si te atreves a tapar cosas a lo loco aunque sea un dólar, ¿tú crees que lo demás pasa una auditoría?Se quedó rígida. En la pantalla de su computadora, justo delante de ella, había una factura falsa, emitida a nombre de un tercero, por un monto de más de cien mil dólares.***Los inspectores se acercaron y pidieron revisar las computadoras.Andrea entró en pánico y se interpuso delante de ellos.—¡Espérenme! ¡Esta es mi computadora! ¿Cómo que van a revisar la computadora de alguien sin permiso? ¿Qué factura extraña? ¡Nada de eso! ¡Les advierto que no me difamen! ¿A ustedes qué les importa cuántas facturas emita? ¡Soy la directora de Finanzas! ¡Si quiero facturar, facturo!Pero por más que gesticuló y gritó, los inspectores no se detuvieron. Siguieron el procedimiento y empezaron la revisión.La oficina, después de unos segundos de silencio pesado, explotó.—Saltó

  • La Contadora Robot: Renuncia y Caída   Capítulo 5

    Yo le contesté con un tono hasta alegre:—Me voy de vacaciones. Me voy para siempre. Lo que pase con la empresa, desde hoy, ya no tiene nada que ver conmigo.Y colgué sin pensarlo.Del otro lado, el rugido de Rafael se cortó en seco.En la oficina, Mónica, que hace un minuto andaba con la barbilla en alto, se quedó congelada en cuanto vio a los inspectores de la autoridad tributaria.Ni alcanzó a reaccionar cuando el celular empezó a sonar una y otra vez.Contestó y apenas logró sacar un hilito de voz:—Amor…La interrumpieron de inmediato, a gritos:—¿Qué carajos dejaste que aprobara esa Andrea? ¿Dónde está la plata de la cuenta? ¡Necesito un informe ya! ¡Esto es una locura! ¿Por qué no me avisaste antes? ¿Quieres que la empresa se hunda?Mónica se quedó un segundo en blanco y luego, con una mueca, contestó como si le estuvieran reclamando por una compra cualquiera:—Ay, amor, ¿no se suponía que ya casi íbamos a salir a bolsa? ¿Qué importa un poquito de dinero? Plata hay de sobra, no

Bab Lainnya
Jelajahi dan baca novel bagus secara gratis
Akses gratis ke berbagai novel bagus di aplikasi GoodNovel. Unduh buku yang kamu suka dan baca di mana saja & kapan saja.
Baca buku gratis di Aplikasi
Pindai kode untuk membaca di Aplikasi
DMCA.com Protection Status