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Capítulo 29

Auteur: Ereith
last update Date de publication: 2025-07-22 09:16:14
— Van a comerle la cabeza — me dijo Kael después de observar cómo Erick se detenía a escuchar a los del Culto de Aldara.

— No lo creo. Más bien parece curioso — respondí mientras sacaba una caja de madera y la colocaba a mi derecha — No encuentro la de las telas.

— Se acabaron en la última aldea. Ya sólo nos queda comida, algo de cubertería y un puñado de jabones.

— Necesitamos administrar mejor las telas. No podemos quedarnos en una aldea sin nada. Todas tienen las mismas necesidades — le di
Ereith

¡Hola mis amores! ❤️ ¿Os ha gustado el capítulo? ¿Qué os ha parecido? Parece que Kelly y Kael empiezan a aceptar de verdad, aunque con muchos recelos, a Eldric. ¿Qué creéis que pasará en los próximos capítulos? ¡Os quiero un montón! ❤️ ¡Sois los mejores! ❤️ ¡Os leo! ❤️

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Commentaires (1)
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Fanny González
Espero que el Rey descubra la verdad y pueda ganarse a Kelly y Kael
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  • La Maldición de la Luna Olvidada   Capítulo 39 (POV Kael)

    ** AVISO: CONTENIDO DESAGRADABLE EN EL CAPÍTULO ** Subí a un árbol y vi cómo Erick hacía lo mismo en uno más alejado en el que pudiese cubrir más terreno. Bien. Tenía que mantenerse lejos. De nosotros. Y de Kelly. Me jodía mucho tener que admitir que tener a un pez gordo entre nosotros fuese útil: primero el maldito baúl y después la tinta invisible. Nunca hubiera pensado que existían cosas así. Él parecía acostumbrado a esa clase de trucos bajos. ¿Quién era en realidad? A Kelly le había confesado ser uno de nuestros enemigos, pero ella lo quería con vida. Apreté la mandíbula y los puños con fuerza. Kelly. Ella nunca había dudado en matar. Para nosotros sólo existían protegidos y enemigos. Me enfurecía que ella lo quisiera vivo. Decía que era por utilidad. ¡Já! Yo no era tonto y aunque me jodía reconocer que era útil, sabía que había algo más. ¿Qué había sido aquello de hacer guardia con las espaldas pegadas? Nunca lo habíamos hecho hasta que Erick apareció. Erick. Yo no era

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    Caminamos por el bosque en completo silencio. Gracias a mi lobo, podía ver mejor el camino. "Gira a la izquierda" — me dijo mi lobo. Seguí su indicación. "Tengo la sensación de que estamos caminando en círculos" — me quejé a mi lobo, una hora más tarde. "Estamos yendo a dónde hay más silencio. Necesito concentración, no es fácil" — replicó mi lobo. Continuamos avanzando por el bosque, sin seguir un orden aparente. Dos horas después iba a replicarle de nuevo a mi lobo cuando un olor familiar llegó a mi nariz. Me paré en seco. — Humo — les susurré a Kael y Kelly lo más bajo posible. Esperaba que me hubiesen escuchado y que quiénes lo hubiesen hecho no tuviesen un oído muy desarrollado. Continué avanzando con precaución. Pude ver un momento a Kael con algo en la mano; estaba convencido de que era alguna de sus armas. Cambié mi postura a la de un comerciante agotado: encorvé la espalda, dejé caer los hombros, suavicé el agarre de la carreta. Entreabrí ligeramente la boc

  • La Maldición de la Luna Olvidada   Capítulo 36 (POV Kelly / Eldric)

    Mientras desayunábamos, no podía sacar de la cabeza lo que había contado Erick: lobos velados. Nunca lo había oído. ¿Existirían de verdad? Y si existían... ¿podían ordenar una muerte? "Kael... ¿tú crees que tengo una loba?" — le pregunté sin rodeos, en mitad del desayuno. "Dijiste que no tenías una. ¿A qué viene esa pregunta, Kelly?". "Mientras cazabas, Erick me ha hablado de los Lobos Velados y..." "¿Lobos Velados? ¿Eso qué es?" "Erick dijo que son personas con un lobo que no ha despertado a los dieciocho, pero que está ahí. Que puede despertar con los años o nunca. Él cree que yo... tengo una loba velada". Kael se quedó callado unos segundos. "Me jode decirlo... pero si existen, puede que tenga razón". "Kael... ¿cómo es tener un lobo? Yo..." — tragué saliva mientras me negaba a decir lo que pasaba por mi cabeza: ¿Podía ser mi loba... la que me ordenaba matar a Erick? "¿Por qué lo preguntas?" "Necesito saberlo. ¿Y si..? ¿Y si esa voz... ese odio... esa ansia de mat

  • La Maldición de la Luna Olvidada   Capítulo 35 (POV Eldric)

    Un leve ruido fuera de la carreta me despertó. En silencio, desenvainé la daga y la escondí debajo del brazo. La hoja negra se camuflaba a la perfección bajo el traje y con la oscuridad de alrededor. "Me gustan. Necesitamos más de estas" — me dijo mi lobo mientras fingía dormir. Cuando el breve sonido llegó a la entrada de la carreta, me abalancé sobre el agresor. Me esquivó el ataque, pero con la mano libre lancé un gancho hacia la barbilla. Me bloqueó con mucha dificultad pero yo ya estaba dirigiendo la daga al estómago. Otro bloqueo, ésta vez con un sonido metálico: estaba armado, aunque había liberado mi puño. Miré al agresor mientras dirigía mi rodilla a su entrepierna y la mano libre a su garganta. — ¿¡Kael!? — me sorprendí cuando mi asaltante dió un salto hacia atrás para esquivarme — ¿¡Qué haces!? — Nos vamos — me dijo mientras bajábamos las dagas — Buenos reflejos. ¿Estabas despierto? — No. Me despertó el ruido que hiciste. — ¿Ruido? — me preguntó sorprendido.

  • La Maldición de la Luna Olvidada   Capítulo 34

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