Masuk—¿Por qué no se lo diste?
Victoria clavó la mirada en la pantalla. El abogado de su madre dejó la pluma sobre la mesa y le pidió que hiciera una pausa. Eleanor negó con la cabeza sin mirarla. Victoria acercó el vaso al borde para no golpearlo con la mano temblorosa.
—Sabía lo que pasaría si se lo daba —dijo Eleanor—. Y aun así lo hice.
—Te pregunto por qué.
&m
—He mentido en el formulario médico, Helen.Iris soltó la mano de Victoria cuando la productora se detuvo frente a ellas. Su voz seguía siendo suave, pero repitió la frase por iniciativa propia. Helen bajó el teléfono que sostenía. Victoria se quedó sentada a su lado, dejando que la chica lo explicara por sí misma.—Me duele la pierna izquierda desde la audición de Londres. Pensé que se me pasaría practicando. No quería que pensaran que no estaba a la altura.—¿La has llevado al médico? —preguntó Helen.—Todavía no.Helen se volvió hacia su ayudante y ordenó detener la escena de la carrera. No pidió ni una sola toma más. El equipo empezó a recoger el material que acababan de instalar. Iris los miraba con las manos apoyadas en el banco.—Puedo hacer las es
—No quiero venir contigo solo por no decepcionarte.Victoria lo dijo mientras preparaban la siguiente toma. Owen cerró el guion que estaba revisando. Estaban junto a la puerta del gimnasio, lejos del equipo que movía el material. Ella dejó el vaso sobre una mesa antes de seguir hablando.—Me gusta hablar contigo. Solo aún no sé qué puedo darte si esperas algo más.—Me atraes —respondió Owen—. No quiero que suene a reunión de trabajo. Pero puedes decir que no. Mañana seguiré viniendo a rodar.—¿Y si quiero ir, pero no estoy lista para llamarlo cita?—Comemos y charlamos. Después vemos si solo nos llevamos bien como amigos. Lo acepto.Victoria pasó el dedo por la mancha de café en el vaso. Buscó en su rostro algún rastro de exigencia, pero Owen solo le preguntó qué comida
—Tú te fuiste primero, Martin.Victoria lo dijo apartando el guion de en medio. Owen dejó la mano sobre la mesa, tal como habían acordado. Ella miró esa mano antes de volver a su rostro. No apartó la suya cuando él respondió.—Lo sé. Solo quería saber si queda algo de lo que hablar.—Siempre vienes después de decidir tú misma lo que quieres conseguir.—Esta vez solo pregunto.Victoria pasó la hoja y la volvió a dejar sin leer. Sabía la respuesta de Cora, pero la voz de Owen la hacía querer esperar un instante más. Gareth no intervino cuando ella dejó la silla quieta. Lo miró hasta que la siguiente frase salió más suave.—Todavía quiero que vengas. Pero no sé si quiero que vuelvas.—Entonces, ¿puedo quedarme sentado aquí?Victor
—Quiero ver a mi madre antes de irme.Victoria lo dijo tras apartar el aviso del juicio a un lado de la mesa. Rian esperó en la pantalla, dándole tiempo para explicarse. El calendario de producción seguía cerca de su mano. Alisó la esquina del papel antes de continuar.—Rodaré según el contrato si me conceden el permiso. Pero quiero decirle en persona que no asistiré a su juicio.—Puedo solicitar una visita.—No le digas que voy para hablar de su declaración. Ya respondí lo que me pedían.—De acuerdo. ¿Quieres que te acompañe?Victoria negó con la cabeza y, al darse cuenta de que su abogado la veía a través de la cámara, añadió que hablaría a solas con Eleanor, bajo la supervisión de los agentes. Rian anotó su petición y prometió contactar con la
—Quiero interpretar a Cora.Victoria lo dijo claramente cuando Gareth la llamó a la mañana siguiente. La maleta ya estaba junto a la puerta de la habitación. Seguía con la ropa de dormir y el guion completo abierto sobre la cama. En la última página había subrayado la frase en la que pide a su alumna que no diga que le duele.—¿Lo ha leído todo? —preguntó Gareth.—Dos veces.—¿Qué parte la hizo detenerse más tiempo?—Cuando Cora le pide que retire su declaración. Lo intenté con tono de arrepentimiento, pero sonaba como si quisiera que la calmaran a ella.—¿Qué quiere probar ahora?Victoria se llevó el teléfono al otro oído. Se miró en el espejo, acomodándose un cuello que no necesitaba arreglo. En esa escena, Cora ya llevaba preparado lo que
—¿Cuánto dinero te queda?Victoria lo dijo antes de buscar la línea en el guion. Iris la miró y retrocedió medio paso. Victoria se quedó junto a la marca en el suelo, dejando crecer la distancia. Oyó el roce de la suela de los zapatos de Iris cuando respondió.—¿Por qué me habla como si yo fuera la que ha causado el problema?—Necesito saber cuánto tiempo puedes seguir entrenando.—Ya se lo expliqué la otra vez. No puedo perder mi sueldo.—Yo no le pedí que dejara su trabajo.La frase salió antes de tiempo. Vio cómo Iris tensaba los hombros, pero no suavizó la respuesta con una sonrisa. Gareth permanecía en silencio junto a la cámara. Cuando Iris se volvió hacia la puerta, Victoria salió de su marca.—Dijo que se haría cargo —dijo Iris—. Le cr







