بيت / Romance / La Retorcida Noche de Bodas / Punto de vista de Lily

مشاركة

Punto de vista de Lily

مؤلف: Gemma D. Nash
last update تاريخ النشر: 2025-12-23 23:18:04

Mis ojos recorrieron su vestido arrugado; la abertura lateral parecía anormalmente larga, casi como si la hubieran arrancado con fuerza. Se encogió de hombros, cogió su ramo del organizador y se acercó a mí.

"¿Llevas mucho tiempo esperando?", preguntó arrastrando las palabras, con una sonrisa dibujada en el rostro. "Había muchísimo tráfico de camino hacia aquí. Te habrías muerto en él".

"¿Tráfico?", susurré, volviendo la vista hacia Zane. "Pero no había ninguno de camino hacia aquí, y..."

"Claro, esto ocurrió mucho después", continuó Sophie, interrumpiéndome. "Tuvimos que hacer una parada rápida en un restaurante para desayunar y comer algo. Ya sabes cómo se pone Zane si no desayuna antes de empezar el día".

Y entonces, mi prima hizo una pausa dramática antes de añadir: "Deberías haberlo pensado antes de optar por una boda por la mañana". Intenté comprender qué estaba pasando, pero solo me dejó un sabor amargo en la boca y un dolor de cabeza cada vez mayor.

No tenía sentido.

Nada tenía sentido.

"Sophie", susurré, con la voz temblorosa, lejos de lo que pretendía. "¿Qué hacías con Zane? ¿Por qué estaban juntos la mañana de nuestra boda?"

"No presiones, Lily", murmuró Zane en voz baja. Buscó su corbata, tirando suavemente. Había una leve mancha roja en la camisa blanca, debajo de la corbata. Parecía lápiz labial.

Y yo no tenía un lápiz labial rojo.

"Zane... yo estaba..."

Los invitados habían empezado a regresar, y el salón se llenaba poco a poco.

"Tú eras la que quería una boda por la mañana, Lily", murmuró Zane, negando con la cabeza. Te dije que mis amigas me iban a organizar una despedida de soltera y que seguro que tendría resaca, pero no me hiciste caso. Incluso Sophia…

Negué con la cabeza lentamente, con cuidado de no soltar los rizos. No podía dejar que Zane me viera imperfecta, ni por un segundo. "Fue la organizadora, no yo, ¿recuerdas? Quería que termináramos con esto a tiempo porque le dijiste que tenías algo más que hacer por la noche. Zane…"

"¡Oh!" Sus labios se movieron, y algo cambió en sus ojos. "Entonces, deberías haberme recordado que no soy una persona madrugadora. Sophie tuvo la amabilidad de ayudarme hoy mientras tú corrías de un lado a otro intentando estar perfecta para tu gran día."

Sentí algo afilado en el pecho, tan fuerte que casi me doblo del dolor. En cambio, los miré a ambos, frunciendo el ceño. "¿Sophie… estuvo contigo toda la noche?"

Se encogió de hombros. A diferencia de ti, que tuviste que dormir para que te hicieran una noche de belleza, Sophie decidió ir de despedida conmigo. No la culpes porque en realidad te estaba haciendo un favor. ¿Preferirías que hubiera ido con alguna puta?

"Mi prima..."

Sophie puso los ojos en blanco a mi lado, exhalando un suspiro, como si yo fuera la que estaba haciendo demasiado.

"No seas tan dramática, Lily", suspiró. "No pasó nada, ¿de acuerdo? Solo estaba ahí para que tu prometido no se metiera en problemas."

"Se suponía que estarías conmigo toda la noche, Sophie. Ese era el acuerdo que teníamos. Esta mañana, desconocidos tuvieron que prepararme para mi boda porque la persona asignada decidió ir de despedida sin tu presencia."

Sophie miró a Zane y, en esa fracción de segundo, algo pareció pasar entre ellos antes de volver a centrar su atención en mí. "Claro, échame la culpa de todo. Es lo que siempre haces." “Sophie…”

“Basta, Lily”, espetó Zane con dureza, justo cuando el pastor entraba por una puerta lateral. “Tu prima solo te cuidaba. Deberías estar agradecida, en lugar de arremeter contra ella.”

Separé los labios, pero antes de que mis pensamientos pudieran formar algo coherente, el pastor se me adelantó.

“Ya llegaste”, murmuró, sin mirarnos. “¿Empezamos?”

La orquesta empezó con la canción que debería haberme acompañado al altar. Había tensión en la sala, y no podía quitarme la sensación de haber hecho algo terriblemente mal.

Esperé con impaciencia el intercambio de votos, y supuse que Zane también, porque me puso el anillo en los dedos tan rápido, como si tuviera que estar en otro lugar. Noté que no permitía que sus manos se detuvieran en mi cuerpo, casi como si le diera asco.

¿Era por lo que había dicho antes?

"Ya se han convertido en marido y mujer", anunció el ministro después de un par de minutos. "Ya pueden besar a su novia".

Levanté la cara con entusiasmo, deseando que ese fuera el momento que disipara toda la tensión entre nosotros. Pero mis labios se desvanecieron cuando me dio un casto beso en la mejilla antes de girarse para encarar a la multitud, sin dejarme más remedio que hacer lo mismo.

Forcé una sonrisa, aunque en el fondo me dolía. Aun así, tenía que hacer que este día fuera perfecto para él. Era lo menos que podía hacer después de haber decidido no acompañarlo a su despedida de soltera.

Salimos a la entrada de la capilla, con el resto de los invitados detrás. Apenas conocía a ninguno, pero no importaba porque mi marido tenía muchísimos amigos y familiares.

Mi marido. Sonaba tan bien y surrealista.

En la entrada, mientras posábamos para las fotos, intenté hablar con Zane y Sophie, quienes me habían empujado hasta el borde de las fotos, con Sophie en medio.

No me importó. Tenían todo el derecho a estar molestos.

"Gracias por cuidar de mi marido", susurré cuando tuve oportunidad.

No me miró. "Pensé que todavía me culpabas de todas las desgracias de tu vida".

"¿Sabes si me lo hubieras dicho..."

"¿Podemos terminar esta sesión?", murmuró Zane de repente, apartándose del resto de la multitud, ansioso por hacerse fotos con nosotros. Se giró para mirarme.

"Lo siento, cariño, pero me voy a tener que ir ahora mismo". Era difícil leer la sinceridad en sus ojos. Parecía un robot hablando. Como si toda emoción se hubiera desperdiciado.

"Pero... pero la recepción..."

"Sí, sobre eso", susurró, sacudiendo la cabeza lentamente. "Ambos sabemos que este tipo de fiestas no son lo mío. La ceremonia es lo importante, y ya lo hemos superado. Tengo una reunión a la que asistir".

"¿Y qué hago?", pregunté en voz alta mientras bajaba las escaleras adoquinadas. "¿Y adónde vas, Sophie?"

"La reunión es para los dos", respondió, agitando sus delicados deditos en el aire. "Y puedes ir sola a la recepción. Estoy segura de que puedes representar bien a tu marido. Es lo mínimo que puedes hacer, después de hacerle pasar una despedida de soltera horrible".

استمر في قراءة هذا الكتاب مجانا
امسح الكود لتنزيل التطبيق

أحدث فصل

  • La Retorcida Noche de Bodas   LILY

    —Mami, vas a llegar tarde.—No voy a llegar tarde —respondí, estirándome sobre la encimera de la cocina para deslizar un plato hacia Alice—. Estoy organizando bien mi tiempo.—Dijiste eso ayer —señaló ella, entrecerrando ligeramente los ojos—. Y aun así llegaste tarde.Me detuve en seco y luego suspiré. —Eso pasó una vez.—Fueron dos veces —corrigió ella, mientras ya tomaba su tenedor.Miré a Ace por encima de la cabeza de la niña. Él estaba sentado a la mesa, con el café en la mano, observando el intercambio con una diversión silenciosa que ni siquiera intentaba ocultar.—No estás ayudando —le dije.—No estoy interfiriendo —respondió con calma—. Hay una diferencia.—Se ha aliado con ella en mi contra.—Solo digo la verdad —afirmó Alice con tono firme mientras daba un bocado a su tortita.Me crucé de brazos. —Tienes siete años.—Tengo razón —dijo con la boca llena.Ace soltó una risita ahogada y dejó la taza sobre la mesa. —Tiene razón.Lo miré fijamente. —Se supone que deberías estar

  • La Retorcida Noche de Bodas   LILY

    La primera vez que me casé, no fue una elección mía.No realmente.Me decía a mí misma que sí lo era. Me convencía de que era amor, de que era historia, de que era algo inevitable y correcto. Pero ahora, al mirar atrás mientras estoy descalza sobre la hierba y el sol del atardecer se posa suavemente sobre la finca, comprendo la diferencia.Aquella boda había sido una representación.Esta... no lo era.—Mami, no me estás escuchando.La voz de Alice me sacó de mis pensamientos; parpadeé y bajé la vista hacia ella, que estaba de pie frente a mí con las manos en la cintura, en una postura que me resultaba demasiado familiar.—Sí te escucho —dije con una leve sonrisa—. Has dicho que las flores están desiguales.—Están desiguales —insistió, girándose para señalar el pequeño arreglo floral colocado cerca del límite del jardín—. Esa está más alta que la otra, y me molesta.Seguí su mirada y observé las flores.Efectivamente, estaban un poco desiguales.—Tienes razón —admití.—Lo sé —dijo ella

  • La Retorcida Noche de Bodas   LILY

    El centro de detención no era como me lo había imaginado.No tenía ese peso dramático. No había ninguna sensación de fatalidad grabada en las paredes. Solo suelos limpios, colores tenues y un silencio que parecía más burocrático que emocional. Era un lugar construido para el trámite, no para la reflexión.Aun así, algo en aquel sitio me oprimió el pecho al entrar.—¿Nombre? —preguntó el agente de recepción sin levantar la vista.—Lily.El bolígrafo se detuvo en seco. Alzó la vista un instante; un destello de reconocimiento cruzó su rostro antes de que lo ocultara rápidamente.—Te esperaban —dijo, dejando el bolígrafo sobre la mesa—. Por aquí.Claro que sí.Nada de esto era casualidad.Lo seguí por un largo pasillo; el sonido de nuestros pasos resonaba tenuemente. Cuanto más avanzábamos, más silencio reinaba, como si el edificio fuera absorbiendo el ruido a medida que nos adentrábamos en él.—Se presentaron tres solicitudes distintas —añadió mientras nos deteníamos ante una puerta de s

  • La Retorcida Noche de Bodas   LILY

    Las luces del estudio eran más cálidas de lo que esperaba.No eran intensas. No deslumbraban. Simplemente lo suficientemente suaves como para que todo pareciera deliberado, controlado, como si nada existiera fuera del espacio que iluminaban. El tipo de ambiente donde las palabras no se escapaban accidentalmente. Estaban colocadas. Medidas. Grabadas.Permanentes.Me senté frente a la entrevistadora, con las manos apoyadas relajadamente en mi regazo, la postura recta pero no rígida. La silla era cómoda, pero no me dejé hundir en ella. La comodidad tiende a suavizar las asperezas, y necesitaba mantener las mías intactas.—¿Segura que no quieres agua? —preguntó el productor en voz baja desde un lado.—Estoy bien —respondí.Asintió y se apartó.Frente a mí, la entrevistadora —tranquila, refinada, experimentada— me dedicó una pequeña sonrisa tranquilizadora. —Iremos a tu ritmo —dijo. “No hay presión para que respondas nada con lo que no te sientas cómoda.”“Lo entiendo”, dije.Hubo una brev

  • La Retorcida Noche de Bodas   LILY

    A la mañana siguiente, el mundo ya había decidido quién era yo.No necesitaba abrir el teléfono para saberlo. Lo sentía en el ambiente de la casa: más tenso, más denso, como si hasta las paredes se prepararan para el impacto. Aun así, lo abrí, porque evitarlo no cambiaría nada.Los titulares llegaban a raudales.ESCÁNDALO DE LOS HEREDEROS GRANTSECUESTRO, FRAUDE CORPORATIVO Y UN HIJO SECRETO¿QUIÉN ES LILY?Me quedé mirando el último más tiempo del debido.¿Quién es Lily?La pregunta no era curiosa. Era invasiva. Hambrienta.Desplacé la pantalla.Víctima.Oportunista manipuladora.Cazafortunas.Superviviente.Mentira. Las palabras se mezclaron hasta perder todo significado y se convirtieron en una opresión en mi pecho.«Ni siquiera debería estar cerca de ese niño».Mi pulgar se paralizó.Releí el comentario lentamente, con el estómago revuelto.«¿Aparece de la nada y de repente es la madre? ¡Por favor!».Un fuerte golpe resonó en la puerta del dormitorio antes de que se abriera sin e

  • La Retorcida Noche de Bodas   LILY

    Los flashes de las cámaras empezaron a dispararse incluso antes de que llegáramos al podio.Por la mañana, la historia se había extendido por todos los medios: secuestro, escándalo corporativo, matriarca de la alta sociedad esposada. El apellido Grant se había convertido en titular en lugar de un legado, y por una vez, la narrativa no se controlaba a puerta cerrada.Ace había convocado la rueda de prensa personalmente.No fue una declaración a través de su asesor legal.No fue una filtración controlada.No fue un silencio.Fue una conferencia.El salón de baile de la sede de los Grant se había transformado de la noche a la mañana en un escenario mediático. Los reporteros se agolpaban hombro con hombro, los micrófonos con logotipos apuntaban hacia el escenario, con los ojos fijos en la expectación. Querían sangre, negación, manipulación.No iban a conseguir nada de eso.Yo estaba justo detrás de la cortina con Alice en brazos. Estaba callada, inusualmente callada, con los dedos aferrad

فصول أخرى
استكشاف وقراءة روايات جيدة مجانية
الوصول المجاني إلى عدد كبير من الروايات الجيدة على تطبيق GoodNovel. تنزيل الكتب التي تحبها وقراءتها كلما وأينما أردت
اقرأ الكتب مجانا في التطبيق
امسح الكود للقراءة على التطبيق
DMCA.com Protection Status