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¿AMOR?

last update Fecha de publicación: 2026-03-09 21:15:49

Antes había pensado que sería fácil mantener mis manos fuera de ella mientras que resolvía la m****a de los ataques a mi manada pero estoy en el jodido infierno ardiendo con tan solo verla desde lejos y a penas han pasado unas cuantas horas.

Mi compañera es la cosa más preciosa que he visto nunca.

Con tan solo una mirada de ella ya quiero correr hasta donde está ponerla sobre mi hombro, llevarla a mi habitación y poseerla.

Hacerla mía hasta que olvide incluso que no pertenece a este país, debo hacer que no se vaya.

La necesidad por ella ha estado nublando mi visión.

Durante toda la noche lo único que pude hacer fue pensar en ella.

Me ha convertido en una bestia.

Estoy seguro de que si Acheron supiera sobre esto se burlaría de mí.

Desde siempre he sido controlado, calculador.

Pero eso solo había sido hasta que la conocí.

Alexia.

Su nombre incluso resonaba en mi cabeza como una melodía, recalcando el hecho de quien es mi dueña.

— ¿Has hecho lo que te pedí, Akash?

Ni siquiera con la llegada de mi Beta pude apartar la mirada de ella a través de la ventana.

Su sonrisa me tenía cautivado.

De hecho cada parte de ella provocaba que mi corazón saltara, necesitando su cercanía con desesperación.

—Sí Alfa, me aseguré que las mujeres atendieran perfectamente a su nieta y a su amiga.

—Ningún lobo puede acercarse a ellas a menos que yo lo decida.

Había posesividad en mi voz pero poco me importó, Akash lo asociaría a que todo es por Chloe, no por su acompañante.

—Está hecho.

—Bien…

Mis palabras se vieron interrumpidas por un gruñido que salió de mi garganta al ver a Ian acercarse a ella.

Amo a mis nietos tanto como amo a mi hijo pero maldita sea, Ian está destrozando mi paciencia.

Aunque no sepa que Alexia es mi compañera tendrá que alejarse de ella.

Me levanté haciendo que la silla donde estaba cayera al suelo con estrépito, de inmediato salí de la habitación dirigiéndome a ellos.

Mi lobo estaba luchando por marcar a mi compañera sin importarle las consecuencias pero yo debía ser racional.

Aunque por primera vez en mi vida me costara serlo.

—Ian, ven aquí.

Tenemos entrenamiento.

Todos miraron en mi dirección incluso ella pero traté de no mirarla.

No ahora que estaba volviéndome loco por abrazarla a mí pecho y aspirar su aroma adictivo.

—Ni siquiera puedo librarme de los entrenamientos aquí —bufó Ian acercándose.

Tendríamos que entrenar en forma humana para no levantar sospechas a mi invitada.

Maldita sea, me sentía sumamente posesivo sobre todo lo que tuviera que ver con ella.

— ¿Estás listo? —le pregunté aliviándome de encontrar una manera de mantenerlo alejado de mi compañera.

—Listo…

Pero no pudo captar mi golpe a continuación lo que me hizo saber que en realidad no estaba tan listo como alegaba.

—Maldición, golpeas fuerte, para ser un anciano —se burló Ian por lo bajo para que ella no escuchara.

Y lentamente una sonrisa maliciosa se asomó en mi cara alertando al muchacho frente a mí.

—Mierda, vas a destrozarme ¿No?

—No tienes ni idea Ian.

No debería haber retado a un lobo Alfa.

Ni siquiera siendo nieto de uno.

*

ALEXIA:

Chloe tenía razón.

Su tío es, sin duda alguna, caballeroso y con modales marcados, tan masculino y atractivo que tengo que poner todo de mí para no delatar lo mucho que me gusta.

Jamás había conocido a alguien como él.

—Te gusta —susurra mi mejor amiga y de inmediato me volteé a verla asustada.

¿De verdad había quedado descubierta?

Mis mejillas se encienden e intento hablar pero solo un balbuceo sale de mis labios.

—Me refiero a la comida, nana Esmeralda es la mejore haciendo comida.

No le digas a mamá —señaló a su hermano quien se encogió en hombros restándole importancia.

Yo me relajé en poco más al saber que no había sido descubierta.

Pronto sentí una mirada penetrante sobre mí y supe de quien se trataba.

De todas maneras me esforcé por no mirarlo.

—Sí, está delicioso.

—Son bienvenidas a quedarse el tiempo que quieran, además podemos darle tours a tu amiga, Chloe.

—Sí, sería divertido Ali ¿Qué dices?

Mi corazón saltó ansioso cuando mis ojos finalmente se alzaron encontrándose con esa mirada suya inquietante.

Por alguna razón no quería alejarme de él pero tenía demasiado miedo como para admitirlo.

—De acuerdo.

Las palabras salieron solas de mi boca antes de que pudiera detenerlas y Chloe chilló abrazándome con efusividad.

—Genial, debemos arreglarnos para esta noche, habrán muchos chicos en la fogata —espetó tan coqueta como siempre levantándose de la silla.

Escuché un gruñido casi animal y me asusté pero al buscar el sonido con mi mirada encontré a Nicholas con sus ojos clavados sobre mí.

—Nada de chicos, señorita.

Sabía que esas palabras eran dirigidas para su sobrina pero su mirada penetrante no se apartó de mí y aunque Chloe tomó mi mano para que me fuera con ella después de reírse de su tío, la mirada de él me acompañó el resto del día en mis pensamientos.

*

Definitivamente todos los hombres de este pueblo eran guapísimos, sin embargo, yo no podía dejar de mirar en dirección al tío de Chloe de vez en cuando.

Él no me miraba lo que era decepcionante para mí aunque sí me había sentido observaba el resto de la noche.

De repente no sé si por la mezcla del alcohol me sentí abrumada recordando el motivo real del porqué estaba aquí y no se trataba de esa mentira vana que le había dicho a Chloe.

Me obligué a apartarme de todos, no era justo que yo estuviera divirtiéndome mientras que él seguía vivo…

El dolor se clavaba en mi pecho como una especie de puñal que ardía en mis entrañas.

—Tengo que encontrarlo…

Me repetí esa palabra un montón de veces, este era mi mantra diario.

Necesitaba justicia.

Apreté mi frente contra un árbol escuchando a la lejanía la música de la fiesta de los sobrinos de Chloe pero me tensé al sentir pasos detrás de mí y me mordí el labio inferior intentado de calmar mis impulsos.

— ¿Por qué estás aquí? —le pregunté después de darme la vuelta para ver de quién se trataba.

Ahí estaba él.

Tan alto y masculinamente hermoso con sus ojos clavados sobre mí.

— ¿Quién te hizo llorar? —su pregunta salió de sus labios por medio de un gruñido.

Mi corazón saltó al ver la rabia ardiendo en sus orbes pero al mismo tiempo logré escuchar la calidez en sus palabras.

Sin embargo, yo no pude responderle.

Ni siquiera sabía que había estado llorando.

Él se acercó a mí antes de cubrir mi cara con sus manos grandes mirándome con preocupación y una emoción que no pude identificar, aunque era intensa.

— ¿Quién te lastimó, amor?

Su apodo logró que me estremeciera y cada parte de mí se llenara de una calidez extraña.

Casi celestial.

Seguía preguntándome porqué estaba haciéndome sentir así él, cuando apenas lo conozco.

Nuestras miradas se encontraron y por un momento no quise pensar en nada más.

Quería apartar cualquier cosa que me alejara de él.

Olvidarme de todo lo que me atormentaba.

Así que me alcé en puntillas y me lancé a los labios de Nicholas besándolo con urgencia, amando su sabor adictivo.

Deseando no apartarme nunca de sus brazos y por la forma en la que me acercó mucho más a él supe que Nicholas se estaba sintiendo igual sobre mí y eso era suficiente para dejarme llevar al fin.

 

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Último capítulo

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