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Te haré caer a mis pies

last update Data de publicação: 2021-07-03 05:50:04

Más tarde ella fue presentada y estuvieron conversando alrededor de una hora sobre las ventas y la popularidad de las obras principalmente a su cargo. El encargado sugirió algunas firmas de autógrafos y otros eventos, en los cuales Zeig dio su visto bueno, solo que él no sabía la carga que podía ser para ella, pero por otra parte, era mayor reconocimiento para sus autores. 

Suspiró una que otra vez sin que ellos se dieran cuenta. Estaba cansada y tanta conversación la mataba, sobre todo si se quedaba entre ellos dos. Por momentos pensó que no se daban cuenta que ella estaba ahí. Pero no le importaba, tenía otras preocupaciones abarcando todo su pensamiento, como por ejemplo, qué haría con su perro al día siguiente. Eso si era preocupante.

La puerta de la oficina se abrió.

-Les traigo un poco de café-

Scarlet reconoció la voz y prestó toda su atención al recién llegado. Allí estaba el joven que la había ayudado.

-Eagle, en buen momento, ven siéntate, te quiero presentar a unas personas- el chico hizo caso después de ofrecerles las tazas y quedó frente a ellos- Te presento a Scarlet, de la Editorial Volban. Ella es la encargada de los libros que tanto se venden en la tienda y de uno de tus escritores favoritos- 

La nombrada alzó una ceja. Vaya, le había tenido consideración. El muchacho abrió los ojos impresionado y en su rostro resplandeció una sonrisa.

-Es un placer conocerla- rebuscó en uno de los bolsillos de la chaqueta y sacó una tarjeta de presentación, la cual extendió para dársela- Nunca pensé que la editora de estos libros tan famosos fuera tan joven. Es increíble-

¿Joven? Pensó Scarlet, joven era él.

-Gracias, el placer es mío-agradeció tomando la tarjeta y guardándola como cortesía- Me alegra trabajar con personas que le guste el resultado de nuestro esfuerzo, y- recordó lo mencionado por el jefe de él- ¿Cuál es tu autor favorito?-

-Ah, es Lowen, sus textos muestras gran sabiduría, experiencia, te absorbe en un mundo de fantasía y de pronto de misterio, es impresionante. La saga de Almas de Lobo es una de las más aclamadas, las todavía está en producción, tengo ganas de que salgan todos los libros- 

Por un momento ella pensó que vio estrellas a su alrededor e hizo una ligera mueca. En la actualidad se encontraban pocas personas que hablaran de sus gustos tan abiertamente y más si eran tan jóvenes.

-No te asombres si te digo que es más joven que yo- soltó sin pensar y tomó un sorbo de su bebida para acallarse ella misma.

-En serio- pues la había escuchado- Vaya y pensar que existen personas tan geniales en el mundo, me gustaría alguna vez hablar con él-

-Si deseas te lo puedo presentar- su comentario que no había sido realmente en serio atrajo la atención de su compañero que la miró incrédulo.

-Scarlet, disculpa que te corrija pero los escritores no tiene tiempo de estarse entrevistando con personas normales- habló en voz baja para que solo ella lo escuchara.

-Lowen es una persona muy amable y seguro que querrá conversar con un fans de sus novelas- lo ignoró por completo y siguió conversando con el chico como si los demás no estuvieran, lo mismo que le habían hecho a ella, no era una persona vengativa, pero había un límite para todo, después de todo ella no era una don nadie en el medio.

Pudo observar como el rostro del tal Eagle se iluminaba de satisfacción. Después de todo una oportunidad como esa no se obtenía todos los días. En buen otro problema se había metido y ella era de las que cumplía con sus palabras.

-Eagle, no tienes trabajo que hacer?- al parecer al superior no le gustaba pasar desapercibido y cuando el joven se retiró de la habitación, una atmósfera incómoda los invadió.

Media hora más tarde por fin terminaban la reunión. Scarlet salió de allí acariciándose la nuca y revisando el reloj maldiciendo. Aún tenía que pasar por la tienda para comprar algunos víveres antes de pasar por Rufus. De momento sintió un brazo que se posó sobre sus hombros.

-Y bien, nos vamos a tomar algo, solo son las ocho y media, te pagaré el taxi hasta tu casa, así que podemos quedarnos hasta tarde- la voz de Zeig se filtró entre los mechones que se habían caído sobre su oído.

Scarlet retiró bruscamente el brazo sobre ella y cuadró los hombros.

-Te lo dejaré  bien claro. Si te he rechazado varias veces es para que sepas que no quiero nada contigo. Si quieres un pago por los libros te daré el dinero que costaron. Estoy cansada y aún tengo otros asuntos que atender -tomó una bocanada de aire, normalmente no hablaba tanto y eso la agotó más de lo que estaba.

-Sabías que cuando te molestas te vez más hermosa- éste se rió seductoramente- Vamos no te pongas así, acaso no es hora que sientes cabeza, salgamos aunque sea una vez, te darás cuenta que estamos hecho en unos para el otro-

Scarlet se tocó la frente, tenía un dolor de cabeza desde la mitad de la tarde con tantas preocupaciones y ahora se volvía más fuerte haciendo que no tuviera fuerzas para pelear en ese momento, y sabía que si aceptaba la oferta, a su casa era el último lugar al que iría, más bien terminaría en un  cuarto con la ropa en el suelo, esa idea no le gustaba.

- No tengo más nada que-

-Disculpen que los interrumpa- alguien intervino, el sonido de su voz la tranquilizó inesperadamente- señorita Scarlet, si no es molestia, ya que está aquí, me pudiera dar algunas sugerencias de cómo deberían estar los estantes con las últimas novelas  que enviaron-

Ella observó a Eagle por encima del hombro del otro hombre y aunque era trabajo, no pensó que se sentiría tan aliviada. Aceptó con la cabeza y rodeó a Zieg.

-Puedes irte a casa- le dijo cuando pasó por su lado.

-Esto no se quedará así, te haré caer a mis pies- sus últimas palabras la incomodaron pero no lo mostró físicamente.

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