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Capítulo 4

last update Fecha de publicación: 2026-10-17 05:13:20

El matrimonio se celebraría en siete días.

 Valentina todavía no podía creerlo.

 Siete días.

 Eso era todo lo que necesitaba para convertirse en la esposa de Dante Moretti.

 La mansión Moretti parecía sacada de una película.

 Valentina entró detrás de Dante observándolo todo.

 —¿Siempre vives aquí?

 —Sí.

 —Es demasiado grande.

 —Te acostumbrarás.

 —No pienso acostumbrarme.

 Dante la miró de reojo.

 —Eso también dijiste sobre el matrimonio.

 Valentina se cruzó de brazos.

 —No empieces.

 Él casi sonrió.

 La llevó hasta una habitación enorme.

 —Esta será tu habitación.

 Valentina abrió la puerta.

 —¿Y la tuya?

 —Al otro lado del pasillo.

 Ella lo miró sorprendida.

 —¿Dormiremos separados?

 —Es parte del acuerdo.

 Valentina soltó el aire que no sabía que estaba conteniendo.

 —Perfecto.

 Dante dejó una carpeta sobre la mesa.

 —Las reglas.

 —¿Más reglas?

 —Tres.

 Valentina abrió la carpeta.

 —Primera: nunca salgas de la mansión sin seguridad.

 —No.

 —Segunda: si recibes una llamada o un mensaje extraño, me lo dices.

 —Puedo cuidarme sola.

 —No en este momento.

 Valentina levantó la mirada.

 —¿Y la tercera?

 Dante se acercó.

 —Nunca abras una puerta si no sabes quién está detrás.

 Ella frunció el ceño.

 —Eso parece demasiado específico.

 —Lo es.

 Antes de que pudiera preguntar, un teléfono comenzó a sonar.

 Dante respondió.

 Su expresión cambió.

 —¿Cuándo?

 Escuchó unos segundos.

 —Encuéntrenlo.

 Colgó.

 Valentina lo observó.

 —¿Qué pasó?

 —Nada.

 —Estás mintiendo.

 —Acostúmbrate.

 Dante salió de la habitación.

 Valentina lo siguió.

 —¡No puedes decirme que estoy en peligro y después dejarme sin explicación!

 Él se detuvo.

 —Alguien estuvo siguiéndote ayer.

 —Lo sé.

 Dante la miró sorprendido.

 —¿Cómo?

 —Vi el automóvil.

 Él se acercó.

 —¿Te habló?

 —No.

 —¿Te tocó?

 —No.

 Dante respiró aliviado.

 Pero entonces Valentina notó algo.

 Su expresión no era la de un hombre preocupado por una futura esposa.

 Era la de alguien que acababa de confirmar un temor.

 —¿Quién es? —preguntó ella.

 Dante guardó silencio.

 —Dime la verdad.

 Él finalmente respondió:

 —Alguien que lleva mucho tiempo buscándote.

 Valentina sintió que se le helaba la sangre.

 —¿Por qué?

 Dante sostuvo su mirada.

 —Eso es precisamente lo que estoy intentando descubrir.

 Pero era mentira.

 Él ya sabía la respuesta.

 Solo que todavía no podía decirla.

 Porque en aquel momento, decirle a Valentina que era la última heredera de una familia que oficialmente llevaba veinte años muerta...

 podía ponerla en peligro.

 Dante se marchó.

 Valentina quedó sola.

 No sabía que, dentro del despacho, Dante abrió una caja fuerte.

 Sacó una fotografía.

 La misma mujer.

 La misma bebé.

 Y debajo de la imagen, una frase escrita hacía veintitrés años:

 “Si alguna vez encuentran a mi hija, no permitan que los Moretti se acerquen a ella.”

 Dante apretó la mandíbula.

 Porque acababa de descubrir algo que complicaba todo.

 La madre de Valentina había dejado una advertencia.

 Aqui esta el capitulo prometido que les parecio aveces uno piensa lo contrario de una persona pero atravez de tanta maldad en su corazon hay personas que se merecen la duda de la respuesta no podemos afirmar quien es malo y quien no

 Y estaba dirigida precisamente contra su familia.

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