INICIAR SESIÓN◇◇ Jarrel ◇◇
—Tranquilízate Darek —Miro para todos lados para ver dónde está, su olor se hace más fuerte es un olor a canela, lirio y rocío. “—Búscala o me transformó aquí mismo y la busco yo, no puedes tener el olfato tan oxidado. —Y qué crees que hago, pero hay tanta gente que no se de donde proviene. —Huy Linda, al fin te dignas en aparecer, estamos saturados. —Lo siento debí esperar a la niñera —Su mirada se posa en mí, mi corazón late tan fuerte y Darek no deja de saltar y mover la cola. “—Es ella verdad, es ella, es tan linda como su nombre. —Tal vez solo le dijo así de cariño. —Buenas tardes, señorita, quisiera cambiar mi orden para comer aquí —digo ganándome una hermosa sonrisa de su parte. —Buenas tardes, por supuesto puede tomar asiento, yo le llevo su pedido —mi piel se eriza al escuchar la dulzura de su voz delicada. —Gracias, con permiso —me siento como un adolescente, esto se siente al encontrar a tu alma gemela. “—Por la diosa es ella, es tan, tan hermosa, ya quiero llevarla conmigo, la podemos llevar a casa ya. —No, aún no, estás tan entusiasmado que no has sentido su otro olor. “—El de humano. —Sí es humana, pero eso que, ya no me interesa lo que sea, tal vez sea otra persona que tiene ese olor impregnado, lo mejor es esperar por ella y estar seguro. “—Pero nos las vamos a llevar, verdad. —Por la diosa Darek, sé que un milenio sin ella es mucho tiempo, pero tranquilízate. Primero debemos saber sobre ella y… “—No podemos conocerla después, tú mismo lo dijiste, son muchos años sin ella y la quiero conmigo. —Un pastel de queso con mermelada de fresa y un Frappé de fresa —sus ojos grises me miran detenidamente. Su delicioso olor me inunda las fosas nasales, aunque hay otro olor en ella es un olor que reconozco a la perfección, pero porque tiene ese olor si es humana. —Muchas gracias, señorita… —Linda —dice nerviosa, miro su gafete. —me permite su factura. —Sí, toma —me sonríe. —Gracias, que pase una excelente tarde. —Igualmente para ti Linda —digo levantándome. —debo darte propina, cierto. —No, eso está incluido en el cobro de su pedido, con permiso —se retira a otra mesa. “—Porque no la llevamos con nosotros. —Darek déjame hacer esto a mi manera, ya la encontramos que es lo importante no es así, sabemos dónde está, solo debemos saber si tiene familia, si tiene a alguien más. “—Alguien más como quien. Me vuelvo a sentar para comer, no puedo apartar mi mirada de ella. Minutos después decido marcharme. —Volvamos a casa, no quiero perder el control aquí. —¿La vas a dejar? —Salgo de la cafetería y voy a casa, primero quiero averiguar porque su olor está combinado con el de un maldito pícaro. Debo averiguar porque su olor está combinado con el de un pícaro, pero para ello debo vigilarla de cerca, no me gusta la idea. —No Jarre tú no eres así —me digo. “—Estás pensando espiarla ¿verdad? —Sí Darek, no me gusta la idea, pero debo hacerlo. “—Adelante, vamos que esperas, quiero verla nuevamente, su sonrisa es hermosa, sus ojos, su boca toda ella quiero besarla hasta dejarla sin aliento. —Darek m*****a sea deja tu maldito fuego prostático a un lado, pareces un adolescente. “—No tengo ningún fuego prostático, no serás tú él que tiene las feromonas elevadas, yo solo estoy pensando en devorar sus labios, no es un pecado querer devorar los labios de tu destinada —suspiró y niego. —toma las llaves y vamos con mi mate —no lo pienso más y tomo las llaves del Macerati. Al llegar aparco en una esquina donde puedo divisar la entrada de la cafetería… Pasada las diez de la noche la veo salir acompañada de una mujer, enciendo el auto y la sigo, en una esquina ambas se despiden. La sigo de lejos hasta que llega a una edificación, agudizó mi oído para escuchar. —¿Por qué llegas a esta hora? —pregunta un hombre. —Tenía que cerrar, te dije antes de irme —contesta ella con voz apacible. —Cuántas veces te he dicho que no me contestes de esa forma. —Lo siento no fue mi intención —dice, luego no escucho más nada. Aprieto el volante tratando de controlar a Darek y a mí mismo, queremos entrar a ese edificio y golpear a esa persona que le ha hablado a mi mate de esa forma. “—Quien se cree él, déjame salir y lo desapareceré de este continente o mejor de este mundo. —Quiero hacer lo mismo Darek. "—Entonces levanta ese viejo trasero de ese asiento y vamos, acaso le tienes miedo. —No, pero ella está ahí adentro, no voy a hacerle daño sabiendo que ella está presente. " —Pero el tono de su voz era de temor —suspiró, he permanecido por cuatro horas aquí y no he escuchado nada, ni siquiera su voz. Regreso a casa a pesar de que Darek, se opuso rotundamente, pero nada gano con quedarme ahí haciendo que… Al día siguiente hago la misma rutina, aunque todo el día me la pase pensando en ella, al terminar de la reunión paso nuevamente a la cafetería, pero esta vez no entro solo la observó desde fuera. Ya es el tercer día, entre a la cafetería ya que Darek quiere sentir su olor más cerca, me siento en una mesa hasta que la veo acercarse a una mesa. —Hola mi amor estás bien —le habla a una pequeña tal vez de unos tres años. —Si mami. —Linda se puede saber qué hace tu hija aquí, este es tu lugar de trabajo, cuantas veces te he dicho que no la traigas, es un área de trabajo, no una guardería —le grita un hombre, aprieto la taza hasta despedazarla. “—Tiene una hija —se queja Darek. —Es humana puede tener hijos con otra persona Darek —me levanto y de unas cuantas zancadas quedo cara a cara con el hombre tomándolo del cuello de su camisa. —No te permito que le hables así a la señorita, no es forma de hablarle a una mujer y mucho menos si hay una pequeña viendo —la miro y niega, la niña esconde su rostro en el pecho de su madre. —Por favor suéltalo es mi jefe y tiene razón, no debería traer a mi hija —dice con la cabeza inclinada. —es que la niñera a última hora me cancelo y no tengo con quien dejarla. —Aun así, no es motivo para que él te hable de esa forma —suelto mi agarre. —Ella sabe muy bien que aquí no puede traer a la niña —dice el hombre sacudiéndose. —será mejor que te marches. —Pero señor por favor necesito este trabajo. —Eso debiste pensar cuando trajiste a tu hija aquí. —Mami —susurra la pequeña. “—Este hombre quiere morir hoy, no puede tratar a mi mate de esta forma. —Lo sé dejémoslo por ahora. —Miro a Linda quien tiene los ojos cristalizados. —Tranquila ven te ayudo —paso mis manos por de su espalda y la guió hacia la salida, la llevo a mi auto, le abro la puerta en la parte trasera del auto. “—Al fin la llevaremos a casa, podemos irnos hoy mismo a la manada. —No Darek, primero debemos darle una buena lección a este imbécil. —Espérame aquí, ya vuelvo —cierro la puerta, entro a la cafetería, sigo su olor hasta una puerta, entró sin tocar. —¿Quién es usted, qué hace aquí? —En verdad quiere saber quién soy, no creo que te estés preparado para ello no es así, te advierto que con un chasquido de mis dedos está cafetería se va a la ruina, así que te ordeno que en la noche a las ocho y treinta tomes tu maldito teléfono y la llames para que venga a trabajar mañana, si sabes de quien estoy hablando. —No voy a hacer tal cosa, no sé quién es usted y no me interesa —Sonrió. Darek quiere tomar el control mas no lo dejo, lo tomo de cuello y mis manos se llenan de pelaje, mis ojos se tornan rojos, le muestro mis colmillos. —¿Quién es?... —dice tartamudeando. —usted es un… un licántropo… —dice temblando de terror. —haré lo que usted diga señor, ya mismo llamo a la señorita Moreau. —Ya te di la hora —lo suelto y salgo de la oficina, una de las chicas se acerca y me entrega una bolsa. —Es de linda —asiento y salgo. "—No pensarás dejar que ella regrese a este lugar. —Solo será mientras averiguo quien es el pícaro que está cerca de ella. " —Ella es su mate también… no, no podría ser, ellos ya no tienen mate, pero si pueden procrear con humanos no es así. —Si Darek —subo al auto y conduzco hasta la casa, no se me ocurre a donde más llevarla.✰✰ JARRELL ✰✰ A los cuatro meses de estar fuera de la manada sentía que algo me faltaba y no era para menos, toda mi vida la he vivido en la manada, además de eso me hacía falta el bosque, correr en mi forma lobuna. Linda me convenció de que regresaramos a la manada y sin más regresamos, Waylon me pidió que regresara ser el Beta, me lo pensé mucho, pero al final decidí serlo ya que fue él cargo que me otorgó la diosa luna. Hablé con Leysa y ella me pidió disculpas por su actuar, pero fui claro que a quien ella debía pedirle disculpas era a Linda no a mí. Y así lo hizo, ellas volvieron a ser amigas y me alegraba muchísimo. Nos encantaba ver a Linda, con su hermosa panza, Darek y yo estábamos orgullosos de ella, cada día amábamos más a esa mujer. Además cada día denotaba más sus cambios, ya no era esa mujer de rostro triste y preocupado, sus sonrisas eran las más hermosas e iluminadoras. Estrellita también había cambiando mucho, ya no era esa niña asustadiza y temerosa, ahora
❦ ✿ LINDA ❦ ✿ —No Darek, aunque pensándolo bien le pediré a la diosa Luna que le de todo los males a ustedes, si eso haré. “—Sí, si. —Estás loco Darek. Los meses siguieron pasando, hasta que pasó año y medio, todo iba bien hasta que Jarrell empezó a quejarse de sus males, si íbamos a tener otro cacharro como decía Darek. —Lo malo es que ninguno de los dos le dará el dolor que sentiré al tener al bebé —digo cruzada de brazos, recostada en el marco de la puerta del baño. —No es genial que los dos gemelos estén pasando por lo mismo —digo con media sonrisa. Leysa también está en gestación así que Waylon anda en lo mismo. —No se como puedes comer algo que deseabas y luego terminas botando todo —me encojo de hombro. —Ven para apapacharte amor mío —lo tomo de la mano y lo llevó a la habitación. —apenas empiezas amor, imagínate que a algunos les dura los nueve meses, espero que no sea tu caso. —¿Qué? Darek si pudiera te ahorcara. —Ssh ya pasará amor —lo acaricio. Los si
❦ ✿ LINDA ❦ ✿ Días después empecé a escribir un libro de hierbas medicinales, no sé cómo, pero sabía para qué servía cada hoja, cada raíz, cada flor, estar en el bosque me daba paz y me encantaba al igual que a Estrellita. Además de ello Jarrell me dijo que nos íbamos a ir por unos días de la manada, tenía la leve sospecha de que era por Leysa, ya que el día que él fue a la casa de Waylon regresó enojado y por ello mi sospecha. Esos días se convirtieron en un mes. Lo miro jugar con Estrellita, sonrió al ver que mi hija es feliz, pero de inmediato tengo que correr al baño para descargar mi estómago. —Linda amor estás bien —Niego, coloca su mano en mi bajo vientre y sonríe. —Será un hermoso cacharro como su madre. —O guapo como su padre —sonríe aún más complacido. Hace dos semanas Jarrell me informó que íbamos ser padres, le pregunté que cómo lo sabía y me dijo que mi olor había cambiado, además Darek estaba loco por mis feromonas. Además de eso no dejaba de oler mi cuello.
❦ ✿ LINDA ❦ ✿ Ya en la tarde decidí que era el momento de enfrentar lo que soy o lo que tengo, la verdad no sé cómo fue que todo esto sucedió, cómo fue que Diana terminó en mi cuerpo o si ya estaba ahí. —Diana, es hora de hablar. —Lo sé, será mejor que te sientes, dile a Jarrell también, él debe tener preguntas. Caminó hacia Jarrell. —Amor debemos hablar con Diana, es hora de enfrentar todo esto. —Quiero que los dos se concentren en mí, saldré de tú cuerpo para que me puedan comprender. —Está bien —le digo. —Tengo un montón de preguntas y a la vez pienso que es mejor dejarlo así —digo ya cuando Diana sale de mi cuerpo. “—Es mejor responder todas las preguntas. —Primero quiero saber ¿cómo fue que terminaste en mi cuerpo o si ya estabas en mí y nunca apareciste? “—No, no estuve en tu cuerpo, sino hasta hace seis años cuando estuviste en aquel callejón a punto de morir —recordar aquella escena me entristece tanto. Solo tenía tres semanas de haber salido del orfanat
❦ ✿ LINDA ❦ ✿ Regresamos a la casa de Jarrell, solo teníamos unas horas de haber llegado cuando alguien tocó la puerta. Fui a ver quien era ya que Jarrell se encontraba hablando con Maxwell. —Todo es tú culpa, ella está muerta por tu culpa, no debiste aparecer —me grita Leysa, sus ojos están rojos. —¿De qué hablas? —preguntó confundida. Se que se refiere a Amanda, pero que culpa tengo yo de que haya muerto. —Tú apareciste en la vida de Jarrell y todo se volvió un caos casi lo matan por tu culpa… —Leysa —la reprende Jarrell. —No me hables así, soy tú luna, la luna de esta manada —dice eufórica. —Sí no la hubiese traído Amanda, estuviera viva, sabías que ella te amaba, que te seguía amando y tú la desechaste como si nada —Grita entre lágrimas. —No voy a discutir algo que ya no viene al caso, Linda es mi pareja destinada y no porque seas la luna de esta manada vas a venir a faltarle el respeto en su casa, entiendo tu dolor, pero tú prima se metió donde no debía y pagó las consec
LINDA. El corazón se me estruja al ver la condición de Rafael, a pesar de todo el mal que él me hizo fue él único que me ayudó cuando estaba sola, tal vez por eso se aprovechó de mi vulnerabilidad y de mis necesidades, pero es el que me tendió la mano. Además es el padre de mi hija, un mal padre, pero es su padre. —Diana, permíteme por favor. —Estás segura. —Sí. —Está bien. Tomó el control y en mi forma humana, miro a Jarrell y a Rafael, sus cuerpos están lastimados aunque el de Rafael se ve mucho más golpeado. Jarrell, empieza golpearlo sin piedad, cierro mis ojos para no ver… Al abrirlos Jarrell se gira hacia mí, da unos cuantos pasos y sin pensarlo quedó corriendo hacia él. Lo beso para sentir que está aquí, lo abrazó para sentir su calor, el latir de su corazón me reconforta de gran manera. Se disculpa conmigo, pero no quiero que se disculpe, lo único que quiero es irme y olvidar todo esto. —Li..n..da a..mo..r —gimotea Rafael. Miro a Jarrell, no voy a negar que quier







