Share

3. Humillación pública

Penulis: F. L. Diaz
last update Tanggal publikasi: 2024-07-25 13:06:14

Dayleen se miró en el espejo, ajustándose el vestido blanco que su madre le había preparado para el ritual de graduación.

Era un día importante para ella y para los demás jóvenes de la manada, así que quería sentirse especial. Pero su mirada se desvió hacia el lunar plateado en su hombro, y se sintió un poco incómoda.

Las dudas no habían podido dejarla en paz. ¿Qué significaba ese lunar? ¿Por qué había aparecido de repente? Quizás era una enfermedad que recién iniciaba.

Su madre la llamó desde fuera de la habitación, recordándole que era hora de ir a las aguas termales con las demás chicas.

Solto un suspiro cargado de nervios.

Era una tradición que las madres llevaran a sus hijas a bañarse en las aguas termales de la manada antes del ritual de graduación. Por lo que tenía sentido que Dayleen se pusiera un poco nerviosa, sabía que las demás chicas venían de familias más ricas y tradicionales.

Se suponía que debía vestirse con ropa tradicional que hubieran heredado las mujeres de su familia, pero se conformó con el vestido rojo de "gala" que su madre le había confeccionado, el cual se pondría luego del baño de "bienvenida".

Cuando llegó a las aguas termales, ellas ya estaban allí, rodeadas de sus madres y hermanas.

Vio que cada una de ellas tenía una flor diferente, flores específicas de sus familias: algunas tenían rosas, otras lirios, lotos y algunas incluso tenían orquídeas exóticas. Su madre le dio un pequeño ramo de lavanda que habían recogido del camino.

—Es lo mejor que pude encontrar, cariño —dijo su madre con una sonrisa triste.

Se sintió un poco avergonzada al compararse con las flores de sus compañeras. Sabía que su familia era humilde, pero no quería que eso se notara en un día tan importante. Las demás chicas no tardaron en burlarse de ella cuando vieron el puño de ramitas de lavanda que llevaba entre las manos.

—¿Eso es lo mejor que puedes ofrecer? —se rió una de ellas—. ¡Parece que has recogido hierbas del bosque como toda una salvaje!

Dayleen se sintió humillada. ¿Por qué no podía ser como las demás chicas? ¿Por qué su familia no podía ser rica y tradicional como las demás?

Pero su madre la abrazó y le dijo:

—No te preocupes, cariño. La lavanda es una flor hermosa y significativa. Representa la humildad y la sencillez. Eso es lo que nos hace fuertes.

Trato de encontrar consuelo en sus palabras y sentirse un poco mejor, pero sabía que era inútil: el recuerdo la perseguiría por siempre. Se bañó con las demás chicas, pero no participó en sus conversaciones. Se sentía como una extraña en su propia manada.

Después del baño, todas se vistieron con sus mejores galas y se dirigieron al salón donde se celebraría el ritual de graduación.

De cara al momento más importante de su vida, no sabía qué esperar. Bueno, las opciones eran limitadas, pero una pequeña llama de esperanza la embargó. Quizás de alguna forma, terminaría en algo decente y honorable.

¿Qué pasaría durante el ritual? ¿Qué le diría la sacerdotisa? Todas esas preguntas sin respuesta, y estaba a punto de descubrirlo.

...

El ritual de graduación comenzó con la sacerdotisa encendiendo una gran hoguera en el centro del salón al aire libre. Los jóvenes se reunieron alrededor, vestidos con sus mejores galas, y los adultos de la manada se sentaron en las gradas, observando con orgullo.

La sacerdotisa comenzó a cantar una canción ancestral, invocando a los espíritus de la manada y a sus dioses para que bendijeran a los jóvenes. Todos se pusieron en fila, y la sacerdotisa se acercó a cada uno, colocando una mano en su frente y murmurando una bendición.

Cuando le llegó el turno a Sebastián, la sacerdotisa sonrió y le colocó una mano en el hombro.

—Sebastián, futuro alfa de la manada FUEGO INDÓMITO, te bendigo con el poder del fuego y la sabiduría de nuestros antepasados.

Sebastián asintió, y la sacerdotisa le entregó una espada de plata con incrustaciones de algunas gemas preciosas, la empuñadura era de cuero.

—Este es el símbolo de tu cargo. Usa tu poder para proteger y liderar a nuestra manada —su voz estaba impregnada de respeto y orgullo por su futuro Alfa.

Todos se llevaron las manos al pecho, aunque no inclinaron las cabezas, puesto que todavía no era el Alfa oficialmente, solo el heredero (por ahora). Era quien más dominaba el elemento del fuego, podría destruir una manada entera con su poder.

A continuación, le llegó el turno a Lyra, la hermana de Sebastián. La sacerdotisa la bendijo con la habilidad de la diplomacia y la comunicación, y le entregó un collar de cuentas también con gemas preciosas.

Poco a poco sus compañeros fueron recibiendo sus respectivos roles, cada uno valioso e interesante.

Pero cuando le llegó el turno a Dayleen, la sacerdotisa se detuvo. En sus ojos podía ver la misma expresión de tristeza con la que siempre parecía mirarla, y le entregó el pequeño paquete que contenía el cuchillo de plata para los guerreros.

La decepción llegó a ella como una avalancha, finalmente recibía lo que todos ya sabían: su sentencia de muerte.

—Dayleen, aunque no has demostrado tener el poder del fuego como tu familia, tienes otras habilidades que pueden ser útiles para la manada. Espero que encuentres tu lugar entre nosotros —anunció.

—¿Qué habilidades? —preguntó ella, sintiendo curiosidad y un poco de miedo por saber la respuesta.

—Eso es algo que debes descubrir por ti misma —respondió la sacerdotisa, con una sonrisa enigmática. Entonces paso a la siguiente persona, y su momento terminó.

Sabía que aquello sucedería, pero aún así... No podía evitar que sus mejillas se pusieran rojas por tal humillación, podía sentir las pesadas miradas burlonas de todos los asistentes del evento.

Dayleen se sintió confundida y decepcionada. ¿Por qué no había recibido una bendición o un cargo como los demás? ¿Qué significaba que tenía "otras habilidades" que podían ser útiles? Ser la carnada en las batallas no sonaba prometedor o útil, ella era prácticamente un desperdicio.

Aparto sus ojos durante el resto del evento, porque no quería ver a todos cumpliendo sus sueños, mientras que ella pensaba cuánto tiempo soportaría en el campo de batalla antes de que la vencieran con una sola estocada.

...

La celebración de la graduación estaba en pleno apogeo. Los miembros de la manada se reunieron en el gran salón para festejar el paso de los jóvenes a la adultez. Dayleen se sentó en una mesa, intentando pasar desapercibida mientras miraba a sus compañeros recibir felicitaciones y regalos.

Pero no pasó mucho tiempo antes de que los demás miembros de la manada comenzaran a burlarse de ella.

—¡Mira a Dayleen, la única sin poder! —gritó uno de ellos.

—¿Qué vas a hacer sin poderes, Dayleen? ¿Lavar los platos para siempre? —se burló otro.

Dayleen se sintió humillada y sola. Sebastián, que estaba en la mesa de al lado, la miró con preocupación.

—¿Quieres bailar conmigo? —le preguntó, sonriendo.

—¿Por qué? —preguntó Dayleen, sorprendida.

—Porque eres una miembro valiosa de nuestra manada y mereces ser feliz —respondió Sebastián como si fuera lógico.

Dayleen se sintió emocionada y aceptó su oferta. Sebastián la tomó de la mano y la llevó a la pista de baile.

—¿Por qué te preocupas por mí? —le preguntó Dayleen, sintiendo una oleada de gratitud hacia él—. No soy nadie.

—Eres una miembro valiosa de nuestra manada, Dayleen —repitió Sebastián, mirándola con intensidad—. No deberías tener tan mala opinión de ti misma pese a lo que digan.

Sintió que su corazón latía velozmente. ¿Era posible que el heredero del Alfa... la viera de otra forma, una romántica? ¿O solo sentía lástima como su futuro líder por el destino tan lamentable que le aguardaba?

No podía evitar esperar que fuera lo primero.

Lanjutkan membaca buku ini secara gratis
Pindai kode untuk mengunduh Aplikasi

Bab terbaru

  • Los Hijos Secretos del Alfa: ¡Luna, Regresa!   Epílogo

    Miré el tatuaje detenidamente, y una sonrisa floja adornó mis labios. Era la primera vez que la veía; la acaricie con las yemas de mis dedos, bordeando el perímetro del dibujo en la piel de Oliver. Eran dos personas: Un hombre adulto con alas en la espalda, de la mano de un niño. El tatuaje era simple, las figuras contorneadas y rellenas con tinta negra. —¿Eres tú? —susurré, sintiendo una tristeza invadir mi pecho. No hablábamos mucho sobre esto, pero yo sabía cuánto él quería devolver el tiempo y conversar con su padre sobre todo lo que había pasado... Sabía que quería decirle que le perdonaba. Él asintió de espaldas a mí, podía sentir la tensión en su espalda, después de un año por fin me mostraba su más grande secreto. —Me lo hice a los dieciocho, cuando sufría por la presión que mi padre ponía en mí. Y al morir, hice que le agreguen unas alas. Suspiré. Acerqué mis labios a su espalda baja, y le dejé un beso fugaz. —Es una buena manera de guardar tributo. Estará contigo s

  • Los Hijos Secretos del Alfa: ¡Luna, Regresa!   Capítulo 28

    —Ya pudimos averiguar quién pagó la fianza, señor. Alexei dejó de dar vueltas alrededor del cuarto, porque estaba tan malditamente nervioso que no podía hacer más que eso. Primero, porque el día anterior su madre tardo media hora en rendirse e irse de su casa. Le había sido difícil no abrirle la puerta, pero debía de ser fuerte. Su madre únicamente lo quería por el dinero que pudiera obtener, no por nada más. Y no permitiría que le siguiera haciendo daño a él ni a Oliver. Ya era hora de que ella lo supiese, lo mucho que le había afectado crecer así. Siempre tomaba decisiones por él: qué debía estudiar, dónde debía estudiar, los amigos que tendría o no... Su padre fue muy bueno con él. Aunque no vivía con ellos, cada vez que iba le hacía sentir querido, no como una "tarjeta de buena suerte", sino como eso, su hijo. Le enseñó a leer, a jugar básquet, le enseñó a quitarse la barba, le enseñó muchas cosas. Y cada vez que se iba, le decía lo orgulloso que estaba de ser su padre. Él l

  • Los Hijos Secretos del Alfa: ¡Luna, Regresa!   Capítulo 27

    Aquel día todo estaba saliendo bien. Primero, se despertó y vió a su dulce esposa durmiendo a su lado después de una noche especialmente agitada. Habían celebrado el día del amor haciendo el amor, viendo películas cursis y comiendo lo que Amira les había preparado con dedicación. Luego, el presidente de una empresa de autos llamada "Helvra" había aceptado firmar la colaboración con Spyrou Corp. Harían un comercial que les beneficiaria a los dos, sobre las ventajas de asegurar tu auto Helvra con Spyrou Corp. Así que estaba sonriendo, recordando la noche anterior con Elissa, cuando escucho que la puerta se abría de par en par: —Ella salió —Fue todo lo que dijo. Oliver dejo de hacer lo que estaba haciendo en ese momento, y levantó la mirada de los papeles que debía firmar para la colaboración importante. Akram entró sin tocar, y estaba respirando agitadamente, como si hubiera corrido kilómetros. —¿Qué sucede? ¿Quién salió? —preguntó, confundido. Las cosas habían estado tranquilas

  • Los Hijos Secretos del Alfa: ¡Luna, Regresa!   Capítulo 26

    Oliver Spyrou estaba ahí mismo, en la fondita de Lichita, con su traje de diseñador perfectamente cuidado. Se había cortado la barba incipiente, pero tenía uno de sus piercings en el labio. Tan exquisitamente delicioso... Su cabello color arena lo tenía bien peinado, esos ojitos preciosos del gris de una tormenta la miraban con intensidad. Solo a ella la miraba. Había extrañado esa mirada con una desesperación increíble... El aire se le quedó contenido en sus pulmones, no podía formular una palabra. Unas lágrimas traicioneras comenzaron a llenar sus ojos, pero se negó a dejarle ver cuánto lo extrañaba, cuánto le afectaba. Elissa tenía que ser firme y decidida, no iba a permitir que siguiera haciéndole más daño, de eso se aseguraría. —Soy su esposo. Oliver, el estúpido que fue tan idiota como para dejar ir a la mujer más importante de mi vida. Mi dulce, dulce Elissa... Te extrañe —respondió él sin dejar de mirarla fijamente. El pequeño corazón de Elissa dió saltitos de emoción. A

  • Los Hijos Secretos del Alfa: ¡Luna, Regresa!   Capítulo 25

    Úrsula y Elissa se dieron un abrazo cariñoso de despedida después de pasar toda la tarde juntas, charlando. Era como la típica mamá a la que podías contarle todo sin dudar, ella realmente hubiera querido sentirse completamente esposa de Oliver, porque Úrsula sería una segunda madre para ella en todo sentido. Aun así, no pudo decirle por qué no estaba en Grecia, tuvo que inventarse una excusa sobre su madre, diciendo que quería cuidarla ahora que su padre volvía al trabajo, su hermana Aylin volvía a casa con su esposo e hija, y Sandie estaba luchando por sacar adelante a su hijo con su nuevo empleo. Úrsula le contó los detalles de su matrimonio. —Sí, fue un matrimonio complicado y muy duro. Fue concertado también... Si te digo que me arrepiento, estaría mintiendo. Ese matrimonio también me hizo feliz, pues me dio a mis tres grandes razones de vivir —dijo—. Pero tú y Oliver tienen algo diferente, puedo notar cómo se miran, ustedes dos tienen algo diferente. Hay un amor profundo, aun

  • Los Hijos Secretos del Alfa: ¡Luna, Regresa!   Capítulo 24

    Reconstruir algo era complicado, sobre todo, cuando eso que debías reparar, era tu destrozado corazón. Sumado a que no le había dicho nada ni a su familia o amigos, más que a Erica... Estaba sola para recoger los pedazos.Elissa esperó pacientemente, pero el acuerdo de divorcio no llego pasado el mes. Ya era octubre, y no tenía noticias de los abogados de Oliver. De hecho, no tenía noticias en lo absoluto de Oliver. Le dio un tiempo de gracia para ver si se arrepentía, pero eso no sucedió. Pero se mantuvo al tanto del Instagram de Akram, y vio que él estaba trabajando mucho. En las historias, se veía por algunos segundos Oliver, se veía cansado.Así que Elissa no le culpó del todo, de hecho, cierta parte de ella se preocupaba por él. ¿Dormía, comía bien? ¿Se estaba presionando demasiado? El amor que sentía por él no se podía borrar ni firmando un papel de divorcio, menos a un millón de millas náuticas. Él se había instalado para siempre en su triste corazón.Revolvió la comida que ten

Bab Lainnya
Jelajahi dan baca novel bagus secara gratis
Akses gratis ke berbagai novel bagus di aplikasi GoodNovel. Unduh buku yang kamu suka dan baca di mana saja & kapan saja.
Baca buku gratis di Aplikasi
Pindai kode untuk membaca di Aplikasi
DMCA.com Protection Status