INICIAR SESIÓN2
Después de pasar algunos días en casa, intentando conquistar a Viviano, y fracasando como siempre, me tocó volver Londres, sabía que Viviano también había vuelto, así que iba a tener otra oportunidad más, pero ahora necesitaba hacer algo más trascendental, necesitaba vivir con él, tenía que demostrarle que yo era la mujer de su vida, y eso solo lo iba a a conseguir estando muy cerca, ya que no me había funcionado nada bien, estar a cierta distancia.Una idea estupenda cruzó mi cabeza, se que el no iba a decirle que no a mí hermano.Corrí a mi habitación, yo había visto a mi hermano guardar algunas herramientas en cajones dentro del baño de mi habitación.Busque entre las herramientas que habia dejado mi hermano en mi apartamento y saque una enorme llave, Sonreí satisfecha con mi plan maestro, uno que no iba a fallar.corri a la cocina y abrí las puertas de abajo del lavaplatos y empecé a golpear los tubos hasta que uno de ellos explotó.— ¡si! — Grite emocionada.Corri a mi habitación y busque el celular para llamar a mi hermano.— ¡Caesar, mi Cocina se está inundando! Me voy a ir al apartamento de Viviano — Le avisé.— Está bien, pero portate bien — Me dijo él.Yo sonreí ampliamente.colgué el celular y tome mis maletas, que ya las tenía listas desde hace mucho tiempo.Me detuve a mitad de mi habitación.Yo no podía llegar así de desastrosa a casa de Viviano, el tenia que verme perfecta.Fui al tocador y me maquille un poco, arregle mi cabello y me cambié de ropa, me puse algo sexy y escotado, iba a conquistarlo el día de hoy.Cuando estuve satisfecha con mi apariencia agarre mis maletas y salí de mi apartamento, ya le avisaré al encargado de los tubos de la cocina.***************Tenía un dolor de cabeza horrible, algo dentro de mi me decía que iba a pasar algo malo, era como un mal presentimiento.Le di un sorbo a mi cerveza, y después me metí un bocado de la comida que había pedido en mi restaurante favorito.La puerta sono un par de veces, yo arrugue el entrecejo y mire el reloj que tenia en la muñeca, eran las once de la noche, ¿acaso había pasado algo malo? yo deje de lado mi cerveza y fui a ver quién era, mire por la mirilla de la puerta y jure mentalmente.Allí estaba ese pequeño diablillo con una enorme sonrisa, ¿por qué se veía tan perfecta?¿y Que carajo hacia esa niña aquí?Volví a mirar por la mirilla, ese escote que tenía era muy peligroso.— ¡Viviano! se que estás en casa, abreme por favor — Grito ella.Yo puse los ojos en blanco y abrí la puerta, bárbara me miró y sonrió ampliamente.— ¿Que quieres? — Le pregunté de malas pulgas.— Voy a vivir contigo — Me informo.Yo parpadee varias veces tratando de asimilar sus palabras.— estás loca — Le dije y le cerré la puerta en las narices, me di la vuelta y emprendi mi viaje a la cocina para terminar de comer.La puerta volvio a sonar con más insistencia, me detuve y cerré los ojos con fuerza.— abreme o empezaré a gritar — Me amenazó.Yo respire profundo y abrí la puerta.Ella sonrió y se metió a mi apartamento de inmediato.Yo levanté la ceja al ver sus maletas.— No vas a vivir conmigo — Le dije.— Yo ya le dije a mi hermano y el estuvo de acuerdo — Me cruce de brazos y la mire de arriba a bajo.— Tu hermano no es dueño de mi apartamento, me importa una m****a lo que el te haya dicho —Le dije con rabia.— Pues no me voy a ir, mi apartamento se está inundando, y tú no puedes tirarme a la calle, así que quieras o no, vamos a vivir juntos — Me dijo ella sonriente.Saque el celular de mi bolsillo y le marque a Caesar.— Yo no voy a cuidar de tu hermana, ella es tu obligación, no la mia — Caesar empezó a reír.— Solo será hasta que su apartamento esté bien, cuidala por un par de dias, yo te lo sabré recompensar — Cerré los ojos con frustración, ¿por qué tenia que pedirme semejante cosa? Estaba metiendo a su pequeña hermanita en la casa del lobo.— Jodete Caesar — Le dije y le colgué.— Te dije que íbamos a vivir juntos — Me dijo ella mientras se acercaba a mi.— Alejate diablillo — Le advertí. Ella se detuvo y me miró de arriba a bajo.— ¿Tanto miedo me tienes? — Me preguntó.Yo desvíe la mirada, este pequeño diablillo me ponía de los nervios.— Si vamos a vivir juntos, tienes que acatar mis reglas, ahora deja de mirarme así — Ella hizo un puchero pero después asintio.— trae tus maletas — Le dije y emprendi el viaje a la que sería su habitación.— ¿Vamos a dormir juntos? — Me preguntó.Yo me detuve de golpe y la quedé mirando.— No, y ni se te ocurra entrar a mi habitación, esa es una de las reglas — Le advertí, pero para evitar algún incidente desde ahora cerraría mi puerta con seguro.— que amargado eres — Me dijo.Yo abrí la puerta de su habitación y entre.— El baño está alli — Le dije señalando la puerta.— No me molestes niña — Le advertí.Ella se sentó en la cama y me miró de una manera bastante caliente.— No te voy a molestar, no te preocupes, yo seré una muy buena niña — Deje de mirarla, mi traicionera p*lla palpito y eso era una mala señal.Viviano recuerda que ella es la hermanita de Caesar.— Te dejo, y no hagas mucho ruido — Salí de la habitación y cerré la puerta detrás de mi, necesitaba un baño con agua fría.Fui a mi habitación y entre al baño, me desnude por completo y me metí en la ducha, el agua fría se sintió horrible, pero necesitaba esto por el dia de hoy, apoye la mano en los azulejos de la ducha y me quedé así por un momento.— Viviano — Me llamo esa voz, yo cerré los ojos con fuerza, estaba tan malditamente frustrado.— ¿Te puedo pedir un favor? — Me pidió.Yo no me voltee, solo la mire sobre mi hombro.— Que te dije sobre entrar a mi habitación — Ella me se mordió el labio inferior mientras me miraba.— Es que no traje mi pijama, ¿tu me prestarás algo de tu ropa? — Iba a terminar loco con ella aquí.— Toma lo que quieras, ¡pero sal del baño! — Ella me dió una última mirada y salió del baño.Yo le di un cabezazo al azulejo y después maldije.Cerré la regadera y me enrolle la toalla en la cintura y salí del baño.Bárbara estaba en mi cama vestida con una de mis camisas, un par de botones estaban abiertos, dejando ver un poco de su escote.— Estás tentando la suerte, te dije que no te quería en mi habitación —Ella se inclino un poco, apretando su pecho con los brazos, haciendo que su escote se viera más.— Es que no me gusta dormir sola, ¿de verdad no puedo dormir aquí? Te juro que no me movere —Yo me rei.— Se lo que quieres diablillo y la respuesta es no, ahora sal de mi cama y de mi habitación — Y de mis pensamientos.— No se a lo que te refieres, yo solo tengo miedo — Me dijo de mal humor.— ¿A que? — Le pregunté.Ella se bajó de la cama y camino a mi, se veía como un gato tratando de cazar a su presa.— A los fantasmas, te prometo que no haré nada malo — Yo me acerque a ella, me incline un poco, enfrentandola, mi rostro estaba a centímetros al de ella.— Sal de mi habitación — Le dije lentamente.Me aparte de ella y camine a la puerta de mi habitación abriendola.— ¡Porque eres así! — Se quejo.— No lo voy a repetir otra vez, ¡ahora sal! — Ella hizo un puchero de disgusto y camino hasta la puerta.— ¡Te odio! — Me grito.— Dios quiera que sea así, ahora sal, que quiero dormir — Ella se cruzó de brazos y me quedo mirando.— ¡Husky! — Me dijo con desprecio.— Diablillo — Le dije.— ¿De verdad quieres que salga? — me preguntó.Yo la empuje fuera y cerré la puerta.Ella empezó a gritar y despotricar.— Has silencio o te sacare de mi apartamento — La amenace, ella le dió un golpe fuerte a la puerta.— Te odio, te odio, ¡TE ODIO! — me grito.¡Joder! vivir con ella iba a ser un verdadero infierno.Fui a mi cama y me senté, mire mi p*lla que estaba bastante dura yo respire profundo.— Lo que me faltaba, calentarme por una niña — Me acosté en la cama y mire al techo, baje lentamente mi mano hasta mi despierto amigo.— Caesar perdóname por lo que haré — aparte la toalla que envolvía mi cadera.— Se que me voy a ir al infierno por esto, pero es hacerlo o terminar atacando a esa niña —Cerré los ojos y sucumbí a mis bajas pasiones.camine a Caesar con una enorme sonrisa en los labios, él me miró y arrugó el entrecejo.— ¿cómo estás princesita? — Me preguntó.— Estaba muy mal, pero ahora que llegaste mi día se a iluminado de una manera fantastica — Le dije.Caesar me miró con algo de confusión.— No me digas que te enamoraste de mí, me halaga mucho eso, pero no eres mi tipo, soy más de mujeres con buen trasero. — Me dijo con burla.Yo puse los ojos en blanco de inmediato.— Eres tan idiota, ahora entiendo porque la cucaracha te puso el cuerno con su primo — Le dije.Caesar dejo de sonreír de inmediato.— Ahora entiendo porque tu padre quiere lanzarte al primer hombre que esté dispuesto a casarse contigo — Me dijo el bastardo.Yo respire profundo, necesitaba joderlo de alguna manera.— Y hablando de eso, allí llegó tu fanático tóxico — Me dijo.Yo mire a la puerta y allí estaba él desagradable de Félix.— ¿Te imaginas casada con ese tipo? con esa tripa tan grande que tiene es capaz de ahogarte mientras cogen — Me d
49A la mañana siguiente, me levanté temprano, desperté a Viviano que aún estaba profundo y le di un beso de buenos dias.— ¿Osito ya terminaste el trabajo que te faltaba? — Le pregunté.Él me abrazo y me apretó en su pecho.— Está semana lo terminaré, te lo prometo — Me dijo.Yo me separé un poco de el y lo mire a los ojos.— ¿A dónde iremos de luna de miel? — Le pregunté.— Es una sorpresa, así que no insistas porque no te diré nada — Me dijo.Yo le hice un puchero.— también recuerdo que estas en exámenes, así que no puedes faltar — Me recordó.— Ok, pero después de los exámenes iremos, y no puedes poner nada como pretexto — Le dije.— Te lo prometo amor. nuestra luna de miel será magnífica — Me dijo.Yo asentí con la cabeza, me separé de él y me levanté de la cama, tenía que ir a la universidad y Viviano a su trabajo, así que no podía quedarme todo el día con él en la cama, aunque me encantaría hacerlo.*Clau, kendall y yo fuimos a un refugio de animales, ya que Viviano no quería
48Viviano y yo nos quedamos para celebrar nuestro matrimonio, yo me sentía un poco mal ya que se llevaron a Karina al hospital.— ¿Viviano y si dejamos la celebración para otro día? Es que me da un poco de vergüenza estar aquí y que Karina este en el hospital — Le dije.— Imagina que estamos celebrando el nacimiento de la pequeña y también nuestra boda, así que no pienses de más, no creo que a Mariano o a Karina le moleste — Me dijo y me dió un beso en la cabeza.— Esta bien, pero deberías llamar a preguntar cómo están — Le pedí.Él asintio con la cabeza y saco su celular y le marco a Mariano, pero él no contestaba.— Tal vez ya está en labor de parto, estoy seguro que él llamará cuando la niña haya nacido, ahora vamos a disfrutar de nuestra fiesta — Me dijo.Yo asentí con la cabeza.— Iré con las chicas, ahora regreso — Le dije y fui al lugar donde estaba Clau y Kendall.— Hola — Las saludé.Clau se tiró a mi y me dió un fuerte abrazo.— Felicidades Barbie, de verdad que todo lo que
47Caesar estaba sentado a mi lado, el tenía el labio partido y un enorme golpe en el pómulo derecho, y yo no me salvaba, me dolía como el infierno la mandíbula, también tenía un corte en la ceja, ambos estábamos hecho polvo.— No puedo creer que embarazarte a mi hermanita — Me dijo mirando a la nada.— No está embarazada — Le dije.Él volteo a verme y me dió un puñetazo en la mandíbula.— Eres un pervertido — Me regaño.— ¿Puedes dejar de golpearme? — Le pedí acariciandome la mandíbula.— No puedo, es que no lo entiendo, Barbara está loca, es una niña mimada y cocina terrible — Me dijo.— Gracias querido hermano — Le contestó Barbara apareciendo con dos bolsas de hielo en la mano.— Es la verdad — Dijo Caesar.— Bebi dejar que te casarás con esa cucaracha — Le dijo Barbara mientras le entregaba la boda con hielo.— ¿Como se enteraron de eso? — Preguntó Caesar.Yo lo mire y me dieron ganas de consolarlo, pero sabía que si me acercaba más el iba a darme otro golpe.Barbara se sentó en m
46Viviano y yo lo hicimos por todos lados, en todas las posiciones, de hecho aprendí una que otra cosa, definitivamente este hombre era demasiado se*ual.Y yo... estaba cansada, nunca pensé que la experiencia le ganará a la juventud, y ahora estaba pagando el precio.Yo estaba tirada en la cama de espaldas, descansando, teníamos varios días haciéndolo como conejos, no es queja, pero hacerlo tantas veces en la barra de la cocina me estaba pasando factura.— ¿Quieres que te cocine algo? — Me preguntó Viviano mientras besaba mi espalda.— Quiero comer algo dulce — Le pedí.— Ok, te preparare algo, ahora ve a darte un baño — Me dijo.Sentí la cama moverse y el peso en ella se fue, yo me senté en la cama y puse mala cara, me dolía el trasero, esa barra era demasiado dura para tener se*o.Me levanté o más bien me arrastre de por la cama para salir de ella y fui al baño, me di una ducha larga y me puse la camisa de Viviano, por qué él no trajo nada de ropa para ninguno.Fui a la cocina y lo
45Viviano detuvo el coche y me entrego una pañoleta.— ¿No crees que ya es un poco exagerado esto? — Le pregunté.— Póntelo o no movere el coche de este lugar — Me amenazo.Yo me puse la pañoleta en los ojos, el coche volvió a andar, ahora tenía mucha más intriga.— ¿Es lindo el lugar a donde me llevas? — Le pregunté.— No diré nada, ahora quédate en silencio, deberías dormir un poco, por qué falta mucho para llegar — Me sugirió.Yo me recosté en el asiento y espere, ya que no podía dormir, la curiosidad no me iba a dejar, Viviano era tan malvado, el sabía que yo era muy desesperada como para aguantarme y ahora me toca esperar.Después de más o menos una hora, el coche se detuvo, yo iba a quitarme la venda pero Viviano me detuvo.— Aún no, se paciente un poco más — Me pidió.Yo asenti con la cabeza y espere.Escuché la puerta del coche abrirse, Viviano me ayudó a salir del coche, ya cuendo estuve fuera el me cargo.— ¿Ya puedo quitarme la venda? — Le pregunté.— Aún no, ahora quédate







