INICIAR SESIÓN3
Apenas abrí los ojos, lo primero que llegó a mi mente fue Bárbara.Me rasque la cara con frustración, yo había evitado a esa niña por años, y ahora la tenía metida en mi casa, a unos cuantos metros de mi.— M*****a sea mi mala suerte — Me levanté de mala gana y fui al baño a lavarme la boca.Hoy llamaría a Caesar y le diría que no puedo cuidarla por cuestiones de trabajo, creo que el lo entenderá.La puerta de mi habitación sono, yo respire profundo, me enjuague la boca y fui a abrir.— ¿Que quieres? — Le pregunté de mala gana.Ella me dió su más brillante sonrisa.— ¿Buenos días Viviano, cómo amaneciste? — Me preguntó.El olor a algo quemado llegó a mi nariz. ignore a Barbara y fui a la cocina.— Te hice el desayuno — Me dijo ella a mi espalda, después paso sobre mi y me señaló el plato con el dichoso desayuno.— tostadas y té — Mire la tostada en el plato, estaba quemada y sobre ella había mermelada, se veía terrible.bárbara me acerco el plato y me sonrió.— Come antes que se enfríe — Yo agarre el plato, saque la tostada que fue a parar a la basura y metí el plato al fregadero.— ¿Acaso quieres matarme? — Le pregunté.— Eres un mal agradecido — Me dijo ella con rabia.Yo saqué la tostada de la basura y se la acerque a ella.— Si le das un mordisco yo me la comeré — bárbara puso mala cara y nego con la cabeza.— ¡Lo tiraste a la basura! como pretendes que yo la coma —Volví a tirar la tostada.— Es el colmo que no sepas preparar ni una tostada, y así dices quererte casar conmigo, a mi me gusta una mujer que prepare platos exquisitos — Ella se quedó pensativa por un momento y después sonrió.— ¿Quieres que tome clases de cocina? — Me preguntó emocionada.— ¡No! Ahora ve a bañarte, hueles feo — Ella abrió la boca de par a par.— ¡Te odio! — Me grito y de fue.Tenía unas ganas terrible de llorar y renegar por esto que me estaba pasando, ¿en qué momento termine así?CUATRO AÑOS ANTESCaesar me había invitado a la fiesta de cumpleaños de bárbara, yo tenía un par de años fuera, así que le habia perdido la pista a esa niña, pero me pareció buena idea visitarlo y compartir con él, y si tenía suerte esa niña ya se había olvidado de las cosas absurdas que me decía años atrás.Cuando aparque mi coche frente a la casa, lo primero que ví fue a un pequeño ángel, paseando entre las flores y arbustos del jardín, me quedé idiotizado viendo cómo ese angelito se reía y tocaba las flores, era tan preciosa.Me baje del coche para mirar más de cerca a Tan exquisito espécimen.— ¡Viviano! — Grito el ángel y se apresuró a correr a mi.— ¿Le vas a pedir mi mano a mi hermano? ya nos podemos casar, ya he crecido lo suficiente. — Me preguntó con una sonrisa.Mi sonrisa se fue al carajo, yo me aparte de ese ser demoníaco y la mire muy mal.— Apartaré diablillo — Le dije como advertencia.— ¡escapemonos juntos! y hazme tu mujer — M****a! y mil veces m****a.PRESENTEMe recline en el lavabo y respire profundo, no se si mi autocontrol pueda con ella tan cerca, si yo fuera otro tipo de persona, en estos momentos la tuviera sobre este mismo lavado haciéndola gritar mi nombre, pero ¡no! Yo tenia que tener presente que ella era la hermana pequeña de mi mejor amigo, una niña que yo cargue cuando era prácticamente un bebé, solo pensar en eso, me hace sentir tan sucio, era un sádico por quererme coger a esa pequeña criatura.— Me voy a la universidad, tal vez haga alguna orgía — Me dijo con sarcasmo. Yo levanté la cabeza y la mire.— buena suerte — le dije.— ¿dejaras que otro hombre me toque? — Me preguntó con rabia.Me enderece y la observé, yo sabia lo que ella quería de mi, algo que también yo quería, pero como el hombre adulto que soy, se que es una muy mala idea, y más por qué es la hermanita de mi mejor amigo.— Es tu c*ño, puedes hacer con el lo que quieras, ahora por favor, vete, necesito hacer algunas cosas y tú me distraes — Ella me miró con rabia.— ¡Te odio Viviano! — Volvió a gritarme y se fue dando un portazo.Yo me agarre la p*lla, estaba tan jodidamente dura que hacían que me dolieran las bolas.— También te odio diablillo — Le dije al viento.*******************Camine por el campus de la universidad, estaba furiosa, ¡ese hombre me tenía mal! cómo se atrevía a despreciarme.— ¡Barbie! — Me llamo una de mis amigas, yo corrí a ellas y me senté en una de las bancas dónde ellas estaban sentadas.— ¿Tu que tienes? — Me preguntó Clau.— Quiero tener se*o — Les dije.— Tienes a muchos chicos detrás de ti, no lo haces por qué no quieres — Yo puse mala cara de inmediato, ninguno de esos chicos le llegaba a los talones a mi Viviano.— ¡Que asco! — les dije.— Ese tipo buenorro no se va a fijar en ti, a ellos les gustan las mujeres maduras y experimentadas — Sonreí de inmediato, eso me había dado una muy buena idea.— Iré con una se*ologa, y leere sobre el tema, de aquí a que termine el mes, ¡Viviano sera mio! — Mis amigas se rieron.— ¡Estás loca! deja de pensar en ese tipo y mira a tu alrededor, creo que le gustas a Derek — Me dijo Kendall señalando a Derek, o sea! siendo justa, Derek estaba super bueno, rubio, alto y atlético, pero era un idiota, y a mí no me gustaban los idiotas, solo me gustaba Viviano.— El se ha cogido a la mitad del campus, y no quiero ser una más — Clau se rió.— Vez lo que digo, Clau ya se lo cogió — Kendall miró a Clau y le dió un golpe en el hombro.— yo Solo quiero a Viviano — Les dije.— ¿Que tiene de bueno ese hombre, a parte de estar bueno? — preguntó Kendall.— Lo tiene muy grande, su trasero es perfecto, él es perfecto — Ambas me miraron.— ¿Como sabes eso? — Me preguntaron casi al mismo tiempo.— Estoy viviendo con él — Les dije orgullosa.— ¡eres mala Barbie! — Me dijo Clau.— Soy inteligente — Me levanté de la banca y emprendi mi viaje al salón.— ¿Muñeca a donde vas tan sola? — Me preguntó Derek pasando su brazo sobre mis hombros, yo lo empuje lejos.— ¡Hueles a sudor! — Le dije con desprecio.¡Por qué él no entendía que no me interesaba para nada! que le pasaba a estos hombres acosadores.— Algunas dicen que mi sudor huele a flores — Lo mire de arriba a bajo.— ¡Hueles a m****a! ahora alejate, yo soy una mujer comprometida — Derek se rió.— ¿Porque mientes? Acepta que estás loca por mi — Yo puse los ojos en blanco, como me molestaban estos chulitos.— ¡Jamás! — Le dije y seguí mi camino.— ¡Estás locamente enamorada de mi! — Me grito, yo apreté mi bolso y corri para alejarme lo más que pueda de ese idiota.camine a Caesar con una enorme sonrisa en los labios, él me miró y arrugó el entrecejo.— ¿cómo estás princesita? — Me preguntó.— Estaba muy mal, pero ahora que llegaste mi día se a iluminado de una manera fantastica — Le dije.Caesar me miró con algo de confusión.— No me digas que te enamoraste de mí, me halaga mucho eso, pero no eres mi tipo, soy más de mujeres con buen trasero. — Me dijo con burla.Yo puse los ojos en blanco de inmediato.— Eres tan idiota, ahora entiendo porque la cucaracha te puso el cuerno con su primo — Le dije.Caesar dejo de sonreír de inmediato.— Ahora entiendo porque tu padre quiere lanzarte al primer hombre que esté dispuesto a casarse contigo — Me dijo el bastardo.Yo respire profundo, necesitaba joderlo de alguna manera.— Y hablando de eso, allí llegó tu fanático tóxico — Me dijo.Yo mire a la puerta y allí estaba él desagradable de Félix.— ¿Te imaginas casada con ese tipo? con esa tripa tan grande que tiene es capaz de ahogarte mientras cogen — Me d
49A la mañana siguiente, me levanté temprano, desperté a Viviano que aún estaba profundo y le di un beso de buenos dias.— ¿Osito ya terminaste el trabajo que te faltaba? — Le pregunté.Él me abrazo y me apretó en su pecho.— Está semana lo terminaré, te lo prometo — Me dijo.Yo me separé un poco de el y lo mire a los ojos.— ¿A dónde iremos de luna de miel? — Le pregunté.— Es una sorpresa, así que no insistas porque no te diré nada — Me dijo.Yo le hice un puchero.— también recuerdo que estas en exámenes, así que no puedes faltar — Me recordó.— Ok, pero después de los exámenes iremos, y no puedes poner nada como pretexto — Le dije.— Te lo prometo amor. nuestra luna de miel será magnífica — Me dijo.Yo asentí con la cabeza, me separé de él y me levanté de la cama, tenía que ir a la universidad y Viviano a su trabajo, así que no podía quedarme todo el día con él en la cama, aunque me encantaría hacerlo.*Clau, kendall y yo fuimos a un refugio de animales, ya que Viviano no quería
48Viviano y yo nos quedamos para celebrar nuestro matrimonio, yo me sentía un poco mal ya que se llevaron a Karina al hospital.— ¿Viviano y si dejamos la celebración para otro día? Es que me da un poco de vergüenza estar aquí y que Karina este en el hospital — Le dije.— Imagina que estamos celebrando el nacimiento de la pequeña y también nuestra boda, así que no pienses de más, no creo que a Mariano o a Karina le moleste — Me dijo y me dió un beso en la cabeza.— Esta bien, pero deberías llamar a preguntar cómo están — Le pedí.Él asintio con la cabeza y saco su celular y le marco a Mariano, pero él no contestaba.— Tal vez ya está en labor de parto, estoy seguro que él llamará cuando la niña haya nacido, ahora vamos a disfrutar de nuestra fiesta — Me dijo.Yo asentí con la cabeza.— Iré con las chicas, ahora regreso — Le dije y fui al lugar donde estaba Clau y Kendall.— Hola — Las saludé.Clau se tiró a mi y me dió un fuerte abrazo.— Felicidades Barbie, de verdad que todo lo que
47Caesar estaba sentado a mi lado, el tenía el labio partido y un enorme golpe en el pómulo derecho, y yo no me salvaba, me dolía como el infierno la mandíbula, también tenía un corte en la ceja, ambos estábamos hecho polvo.— No puedo creer que embarazarte a mi hermanita — Me dijo mirando a la nada.— No está embarazada — Le dije.Él volteo a verme y me dió un puñetazo en la mandíbula.— Eres un pervertido — Me regaño.— ¿Puedes dejar de golpearme? — Le pedí acariciandome la mandíbula.— No puedo, es que no lo entiendo, Barbara está loca, es una niña mimada y cocina terrible — Me dijo.— Gracias querido hermano — Le contestó Barbara apareciendo con dos bolsas de hielo en la mano.— Es la verdad — Dijo Caesar.— Bebi dejar que te casarás con esa cucaracha — Le dijo Barbara mientras le entregaba la boda con hielo.— ¿Como se enteraron de eso? — Preguntó Caesar.Yo lo mire y me dieron ganas de consolarlo, pero sabía que si me acercaba más el iba a darme otro golpe.Barbara se sentó en m
46Viviano y yo lo hicimos por todos lados, en todas las posiciones, de hecho aprendí una que otra cosa, definitivamente este hombre era demasiado se*ual.Y yo... estaba cansada, nunca pensé que la experiencia le ganará a la juventud, y ahora estaba pagando el precio.Yo estaba tirada en la cama de espaldas, descansando, teníamos varios días haciéndolo como conejos, no es queja, pero hacerlo tantas veces en la barra de la cocina me estaba pasando factura.— ¿Quieres que te cocine algo? — Me preguntó Viviano mientras besaba mi espalda.— Quiero comer algo dulce — Le pedí.— Ok, te preparare algo, ahora ve a darte un baño — Me dijo.Sentí la cama moverse y el peso en ella se fue, yo me senté en la cama y puse mala cara, me dolía el trasero, esa barra era demasiado dura para tener se*o.Me levanté o más bien me arrastre de por la cama para salir de ella y fui al baño, me di una ducha larga y me puse la camisa de Viviano, por qué él no trajo nada de ropa para ninguno.Fui a la cocina y lo
45Viviano detuvo el coche y me entrego una pañoleta.— ¿No crees que ya es un poco exagerado esto? — Le pregunté.— Póntelo o no movere el coche de este lugar — Me amenazo.Yo me puse la pañoleta en los ojos, el coche volvió a andar, ahora tenía mucha más intriga.— ¿Es lindo el lugar a donde me llevas? — Le pregunté.— No diré nada, ahora quédate en silencio, deberías dormir un poco, por qué falta mucho para llegar — Me sugirió.Yo me recosté en el asiento y espere, ya que no podía dormir, la curiosidad no me iba a dejar, Viviano era tan malvado, el sabía que yo era muy desesperada como para aguantarme y ahora me toca esperar.Después de más o menos una hora, el coche se detuvo, yo iba a quitarme la venda pero Viviano me detuvo.— Aún no, se paciente un poco más — Me pidió.Yo asenti con la cabeza y espere.Escuché la puerta del coche abrirse, Viviano me ayudó a salir del coche, ya cuendo estuve fuera el me cargo.— ¿Ya puedo quitarme la venda? — Le pregunté.— Aún no, ahora quédate







