INICIAR SESIÓN5
Abrí la puerta del apartamento de Viviano y entre, el estaba con los brazos cruzados con mala cara, yo puse los ojos en blanco, siempre con esa cara de amargado.— ¡Es la una de la madrugada! ¿Acaso estás loca? — Me regaño.— ¡Es tu culpa por no contestarme! —Le dije.— Que bueno que mañana te vas de aquí, yo no me voy a aguantar tus berrinches — me dijo con furiaYo levante la ceja sin comprender.— ¿De que estás hablando? mi apartamento aún no lo han arreglado — Le dije.— Luciano se hará cargo de ti — Yo negué con la cabeza de inmediato.— ¡Claro que no! Mi hermano te lo pidió a ti — Viviano se rió.— No me importa, pero se que estarás mejor con Luciano, el tiene dos hijos y medio, él sabrá cómo lidiar contigo — Abrí la boca de par a par, como se atrevía a decirme niña.— ¿Tanto miedo te da tenerme cerca? — Le pregunté.— No es miedo, es molestia —Yo me calme y le sonreí un poco.— No te preocupes, cuando mi apartamento esté listo me lárgare de aquí, así que solo espera un par de días más — Viviano nego con la cabeza.— No puedo esperar tanto, a primera hora yo te llevaré a casa de Luciano —Me acerque a el y lo empuje con fuerza.— ¡No! Tu no puedes obligarme a irme de aquí, y yo no conozco bien a tu hermano Luciano — Viviano me agarró del brazo y me acerco a él, mi pecho se estrelló contra el suyo.— Deja de ser un dolor de cabeza en mi vida, ¿por qué no puedes molestar a otra persona? — Me preguntó con rabia.— Por qué yo solo te quiero a ti, y tú eres tan testarudo de no tomarlo enserio —Él me soltó y dió un paso atrás.— Soy 15 años mayor que tu, soy el mejor amigo de tu hermano, y tú solo tienes un capricho hacía mi — Yo negué con la cabeza de inmediato.— Tu no puedes saber lo que yo siento — Me acerque a él, me puse de puntillas y lo bese, nunca pensé que nuestro primer beso iba a ser en medio de una discusión, pero que bien se sentía.Viviano me acerco más a su cuerpo, podía sentir su calidez. envolví los brazos en su cuello, para aprisionarlo.La lengua de Viviano entro en mi boca, yo le conteste con la mia, su lengua luchaba con la mia de una manera maravillosa.Viviano me apartó de él y se limpio la boca rápidamente.— Ya tuviste lo que querías, ahora deja de molestarme y ve a dormir —Mi corazón empezó a latir con fuerza, ¡esto era algo que no se lo iba a perdonar nunca!Le di una patada en los huevos, Viviano se derrumbó poco a poco, hasta quedar hecho un ovillo en el suelo.— La próxima vez que pienses en hacer algo como lo que me hiciste, piénsalo dos veces, te recuerdo que yo practicaba taekwondo —Viviano me miró y apretó la mandíbula con fuerza.— Y no me voy a ir, ¡así que te aguantas! — Le dije y pase sobre él, estaba tan furiosa, ¡como se atrevía a hacerle esto!Cerré la puerta de mi habitación con fuerza, dando un portazo.*****************Me arrastre a la cocina como pude, la patada que me dió esa niña, bien pudo dejarme infértil.Saque unos cubos de hielo de la heladera y los puse sobre un paño, después me senté y puse el paño sobre mis pelotas.— Perdón — me dijo con inocencia .Yo levanté la cabeza para mirar a ese pequeño diablillo.— Es que me hiciste sentir mal — se quejo.Apreté el paño más contra mis pelotas.— Casi me revientas un huevo — Le dije con molestia.— Perdón — Me dijo.Ella batió sus largas pestañas y me miró con falsa inocencia.— No volverá a ocurrir — me dijo.Yo mire a otro lado, no quería verla.— ¿Me perdonas? — Me preguntó.Ella se acercó a mí, se arrodilló y me quito la mano del paño, entonces ella puso su mano y presiono un poco.— Te juro que no volveré a golpearte — me dijo.Verla así, con su mano sobre mi p*lla solo me hacía pensar una cosa.Alargue la mano y metí mi dedo pulgar entre sus gruesos y rosados labios.Bárbara saco la lengua y lamió mi dedo, una electricidad recorrió mi cuerpo, terminando en mi traicionera p*lla.— Yo no puedo cuidarte — Le dije mientras introducia más mi dedo en su cálida boca.Bárbara quito el paño y empezó a acariciar mi p*lla sobre mis pantalones de pijama.Saque el dedo de su boca y me levanté, necesitaba tener una sana distancia con este diablillo.— Te gusto Viviano, ya no puedes negarlo —Me dijo ella levantándose del suelo.— Hagamos algo, intentemos tener una relación, si no funciona te juro que me iré y no volveré a buscarte nunca más — Me propuso.Mi cerebro me decía que era una idea terrible, pero mi p*lla estaba más que dispuesta a aceptar.— ¿Que pasa con Caesar? — Le pregunté.Ella se acercó a mí, paso su mano por mi pecho bajando lentamente hasta tocar mi p*lla.— Será un secreto, y yo soy buena para guardarlos —Esto era una muy, pero muy mala idea.— dos semanas — Le dije.Bárbara asintio con la cabeza.— te juro que la vamos a pasar muy bien — Me dijo y empezó a quitarse la ropa.— ¡Espera! — Ella se detuvo y me miró.— Si esto va bien en las dos semanas, estoy dispuesto a hacerlo contigo, para quitarme está extraña atracción que tengo por ti, si veo que es mala idea, cortó esto de raíz — le dije.Bárbara asintio con la cabeza.— ¿pero podemos besarnos? — Me pregunto.— si, pero solo aquí en el apartamento, no quiero ningún tipo de demostración de afecto fuera de este lugar —Bárbara corrió a mi, y de un brinco se trepó sobre mi cuerpo.— Te juro que no te vas a arrepentir — Me dijo y empezó a darme besos en la boca.Yo la agarre con fuerza para que no terminará en el suelo.— ¿le puedo decir a mis amigas? — Me pregunto.— ¡No! — Le contesté.— entonces este será nuestro secreto — me dijo.Ella me dio un beso, y después mordió un poco mi labio inferior.— No vuelvas a llegar tan tarde — Le dije.— No te preocupes mi amor, vendré más temprano, y voy a aprender a cocinar — Me dijo emocionada.Yo me reí con nerviosismo, esto desde ya no pintaba nada bien, tenia esa extraña sensación de que me iba a llevar el carajo.camine a Caesar con una enorme sonrisa en los labios, él me miró y arrugó el entrecejo.— ¿cómo estás princesita? — Me preguntó.— Estaba muy mal, pero ahora que llegaste mi día se a iluminado de una manera fantastica — Le dije.Caesar me miró con algo de confusión.— No me digas que te enamoraste de mí, me halaga mucho eso, pero no eres mi tipo, soy más de mujeres con buen trasero. — Me dijo con burla.Yo puse los ojos en blanco de inmediato.— Eres tan idiota, ahora entiendo porque la cucaracha te puso el cuerno con su primo — Le dije.Caesar dejo de sonreír de inmediato.— Ahora entiendo porque tu padre quiere lanzarte al primer hombre que esté dispuesto a casarse contigo — Me dijo el bastardo.Yo respire profundo, necesitaba joderlo de alguna manera.— Y hablando de eso, allí llegó tu fanático tóxico — Me dijo.Yo mire a la puerta y allí estaba él desagradable de Félix.— ¿Te imaginas casada con ese tipo? con esa tripa tan grande que tiene es capaz de ahogarte mientras cogen — Me d
49A la mañana siguiente, me levanté temprano, desperté a Viviano que aún estaba profundo y le di un beso de buenos dias.— ¿Osito ya terminaste el trabajo que te faltaba? — Le pregunté.Él me abrazo y me apretó en su pecho.— Está semana lo terminaré, te lo prometo — Me dijo.Yo me separé un poco de el y lo mire a los ojos.— ¿A dónde iremos de luna de miel? — Le pregunté.— Es una sorpresa, así que no insistas porque no te diré nada — Me dijo.Yo le hice un puchero.— también recuerdo que estas en exámenes, así que no puedes faltar — Me recordó.— Ok, pero después de los exámenes iremos, y no puedes poner nada como pretexto — Le dije.— Te lo prometo amor. nuestra luna de miel será magnífica — Me dijo.Yo asentí con la cabeza, me separé de él y me levanté de la cama, tenía que ir a la universidad y Viviano a su trabajo, así que no podía quedarme todo el día con él en la cama, aunque me encantaría hacerlo.*Clau, kendall y yo fuimos a un refugio de animales, ya que Viviano no quería
48Viviano y yo nos quedamos para celebrar nuestro matrimonio, yo me sentía un poco mal ya que se llevaron a Karina al hospital.— ¿Viviano y si dejamos la celebración para otro día? Es que me da un poco de vergüenza estar aquí y que Karina este en el hospital — Le dije.— Imagina que estamos celebrando el nacimiento de la pequeña y también nuestra boda, así que no pienses de más, no creo que a Mariano o a Karina le moleste — Me dijo y me dió un beso en la cabeza.— Esta bien, pero deberías llamar a preguntar cómo están — Le pedí.Él asintio con la cabeza y saco su celular y le marco a Mariano, pero él no contestaba.— Tal vez ya está en labor de parto, estoy seguro que él llamará cuando la niña haya nacido, ahora vamos a disfrutar de nuestra fiesta — Me dijo.Yo asentí con la cabeza.— Iré con las chicas, ahora regreso — Le dije y fui al lugar donde estaba Clau y Kendall.— Hola — Las saludé.Clau se tiró a mi y me dió un fuerte abrazo.— Felicidades Barbie, de verdad que todo lo que
47Caesar estaba sentado a mi lado, el tenía el labio partido y un enorme golpe en el pómulo derecho, y yo no me salvaba, me dolía como el infierno la mandíbula, también tenía un corte en la ceja, ambos estábamos hecho polvo.— No puedo creer que embarazarte a mi hermanita — Me dijo mirando a la nada.— No está embarazada — Le dije.Él volteo a verme y me dió un puñetazo en la mandíbula.— Eres un pervertido — Me regaño.— ¿Puedes dejar de golpearme? — Le pedí acariciandome la mandíbula.— No puedo, es que no lo entiendo, Barbara está loca, es una niña mimada y cocina terrible — Me dijo.— Gracias querido hermano — Le contestó Barbara apareciendo con dos bolsas de hielo en la mano.— Es la verdad — Dijo Caesar.— Bebi dejar que te casarás con esa cucaracha — Le dijo Barbara mientras le entregaba la boda con hielo.— ¿Como se enteraron de eso? — Preguntó Caesar.Yo lo mire y me dieron ganas de consolarlo, pero sabía que si me acercaba más el iba a darme otro golpe.Barbara se sentó en m
46Viviano y yo lo hicimos por todos lados, en todas las posiciones, de hecho aprendí una que otra cosa, definitivamente este hombre era demasiado se*ual.Y yo... estaba cansada, nunca pensé que la experiencia le ganará a la juventud, y ahora estaba pagando el precio.Yo estaba tirada en la cama de espaldas, descansando, teníamos varios días haciéndolo como conejos, no es queja, pero hacerlo tantas veces en la barra de la cocina me estaba pasando factura.— ¿Quieres que te cocine algo? — Me preguntó Viviano mientras besaba mi espalda.— Quiero comer algo dulce — Le pedí.— Ok, te preparare algo, ahora ve a darte un baño — Me dijo.Sentí la cama moverse y el peso en ella se fue, yo me senté en la cama y puse mala cara, me dolía el trasero, esa barra era demasiado dura para tener se*o.Me levanté o más bien me arrastre de por la cama para salir de ella y fui al baño, me di una ducha larga y me puse la camisa de Viviano, por qué él no trajo nada de ropa para ninguno.Fui a la cocina y lo
45Viviano detuvo el coche y me entrego una pañoleta.— ¿No crees que ya es un poco exagerado esto? — Le pregunté.— Póntelo o no movere el coche de este lugar — Me amenazo.Yo me puse la pañoleta en los ojos, el coche volvió a andar, ahora tenía mucha más intriga.— ¿Es lindo el lugar a donde me llevas? — Le pregunté.— No diré nada, ahora quédate en silencio, deberías dormir un poco, por qué falta mucho para llegar — Me sugirió.Yo me recosté en el asiento y espere, ya que no podía dormir, la curiosidad no me iba a dejar, Viviano era tan malvado, el sabía que yo era muy desesperada como para aguantarme y ahora me toca esperar.Después de más o menos una hora, el coche se detuvo, yo iba a quitarme la venda pero Viviano me detuvo.— Aún no, se paciente un poco más — Me pidió.Yo asenti con la cabeza y espere.Escuché la puerta del coche abrirse, Viviano me ayudó a salir del coche, ya cuendo estuve fuera el me cargo.— ¿Ya puedo quitarme la venda? — Le pregunté.— Aún no, ahora quédate







