Compartir

En sus garras

Autor: PerezPonce
last update Fecha de publicación: 2026-08-15 07:14:29

Paso una mano por mi pelo mientras intento pensar con claridad. Para ganar una cantidad parecida tendría que soportar meses enteros de clientes insoportables, favores políticos y noches interminables dentro del burdel.

Pero algo en él me desarma,tal vez sus ojos,tal vez la manera en que parece observarme como si ya supiera cuál será mi respuesta,o tal vez estoy cansada de sobrevivir siempre al borde del abismo.

—Vamos, no hay tiempo para pensarlo así que…

—¿Por qué carajos un desconocido llega a regalarme dinero ?—nada de esto tiene la menor lógica.

—Ya sabrás ,no te lo voy a regalar...

Trago saliva y me concentro en sus músculos tensos bajo la camisa y en sus ojos caprichosos que no dejan de mirarme.

—Acepto —declaro, y no sé qué rayos estoy haciendo.

Él sonríe. Una risa de éxito, de triunfo.

—Bien, nos vamos —ordena, guarda el dinero en su maleta y se pone de pie.

—¿Qué… qué? ¿Ahora? No… yo…

—Vamos. Ni empaques. Todo lo que desees de ahora en adelante será cumplido.

Poso la mirada en mi escritorio y grito a Dorian. Junto a él llega Lyanna, quién se convirtió en mi mano derecha.

Sus ojos indiscretos se clavan en Magnus, quien permanece quieto.

Les explico lo poco que entiendo de la situación y, para mi sorpresa, ninguno intenta convencerme de quedarme.

Lyanna incluso sonríe,eso me preocupa más.

—Bien chicos, nos mantenemos en contacto para arreglarlo todo… nos vemos —balbuceo y tomo lo que puedo.

Magnus me sigue.

—No tardes —me advierte y se detiene en la recepción del burdel.

Subo rápidamente a mi habitación y preparo una maleta pequeña. Lo único que realmente me importa termina siendo la vieja peineta de jazmín que todavía conservo desde aquella noche.

Salimos a la carretera. Un auto muy lujoso me espera. No digo nada, solo me hundo en el asiento.

Quizá todo esto realmente sea solo un trato extraño,quizá por primera vez la vida intenta darme algo distinto al dolor.

Las calles desiertas me ahogan; prácticamente salimos fuera del pueblo. Me asusto un poco, pero ya es demasiado tarde.

Una mansión demasiado lujosa finaliza un angosto sendero.

Me recibe una señora amable, sonriente, pero cuando atravieso el umbral, mi corazón se tuerce.

Sobre el sofá elegante, unos ojos oscuros, una sonrisa siniestra, maquiavélica:Iblack.

No… no! —chillo y corro hacia la puerta.

—Alessara, tranquila —grita Magnus. Yo solo quiero desaparecer de la faz de la tierra.

Los empleados se amontonan en la sala para ver el show.

—¡Váyanse! —grita una voz grave, sacude el lugar, me hace temblar.

Todos obedecen y desaparecen.

—Cálmate, gatita —se burla Iblack.

Me giro y me recuesto a la puerta, aún con el cuerpo sacudiéndose.

No hay un alma, ni siquiera Magnus. Siento que el aire se me escapa y que todo a mi alrededor respira, menos yo.

Entonces él se acerca, su figura enorme se impone. Camina hacia mí y posa una mano sobre la puerta. Estoy literalmente entre la espada y la pared.

Su respiración agitada me detalla con desesperación.

—Tenemos un trato, no te voy a matar —dice, y mi corazón no se calma, se avienta con violencia contra mi pecho.

Trago saliva y un mareo leve me saca del mundo y me reincorpora otra vez.

—Tengo un trato con Magnus… él…

El hombre lanza una carcajada burlona.

—Eres una prostituta, ¿segura que vas a elegir? —se ríe. Me ofende, me hace sentir como basura.

Titubeo y mi pecho se encoge y siento la rabia mezclarse con la humillación.

—El trato es conmigo. Vivirás bajo mi techo por un año y te recompensaré bien, te lo aseguro —murmura, sus ojos me recorren sin vergüenza.

Un vapor extraño sacude mi estómago. Pero esta vez no siento miedo, sino curiosidad.

Entonces se retira y eleva la mano en el aire.

—¡Sígueme! Date prisa, no me gusta esperar —me ordena. Su tono endurecido me obliga a seguirle.

Llegamos a una pequeña oficina. Mis labios están sellados. Recorro el lugar con la vista y me siento de golpe.

—¿Qué edad tienes ya? —averigua, empujando unos papeles sobre su escritorio, ahogado en ellos.

—Veintisiete —digo, y él levanta la vista.

Escucho el sonido rancio de una gaveta.

—Estarás aquí por un año. Seguirás mis reglas o, si no, te mataré —me amenaza,sin rodeos 

Luego de decir que no lo haría, sus ojos malvados me hacen asentir.

Ladeo la cabeza e intento comprender de qué va todo esto.

—Si soy una prostituta, ¿por qué me elegiste? —lo enfrento.

Esta vez su mirada me sostiene por unos segundos.

—Por eso… eres fácil y desesperada. No te daré detalles —me desprecia, y estrella contra la mesa cinco fajos de dinero.

No puedo evitar dejar la vista en ellos.Porque necesito entender qué clase de vida vale eso.

—El resto será en seis meses y los otros diez cuando termine el año —me informa y saca unos papeles.

No digo nada. Todo me pasa factura.

—Firma aquí. Lee esta copia luego. Sigue mis reglas. ¿Sabes leer? —pregunta con una voz sarcástica que me irrita hasta el alma.

—Soy contadora… fue lo único que me dejó mi padre, mis estudios —me defiendo hirviendo de rabia.

Él se asombra, lo que me ofende más.

Le arrebato los documentos con violencia e intento averiguar de qué se trata.

—Firma… ya —me ordena, su voz sacude el lugar—. No me gusta esperar.

Mi mano sostiene el bolígrafo, y mi mente la tensión de que estoy sellando en este papel.

No por miedo solamente, sino por la sensación de estar cruzando algo irreversible.

Así que firmo y tomo con violencia las supuestas reglas que descansan al lado del contrato.

—Soy Corvin Iblack. La empleada te mostrará la habitación —dice sin alzar la vista, señalando la puerta con desdén.

Tuerzo las cejas y me despido con un portazo.

Fuera espera la misma señora de la puerta.

—Ven, cariño, te mostraré la habitación —me dice con voz muy amable.

—Pensé que Magnus… —averiguo, señalando a mis espaldas.

—¡Oh! El señor Halow salió. El senador lo hará después —me interrumpe, moviendo su cabello negro corto con naturalidad.

Me detengo en seco.

—¿Senador? —pregunto, mi voz se hunde.

Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App

Último capítulo

  • Marcada pero Prohibida    Respuestas invisibles.

    Mi mente divaga , tropiezo con la gente , me miran raro , me peino con las manos y no encuentro el cubículo donde estaba . De repente siento una mano envolver la mía . —¿Estás loca , qué haces ? —averigua una voz fuerte, llevándome entre la multitud bulliciosa que se atora en los pasillos. —Yo... Lo siento ... No debí... —No Alessara es peligroso... Magnus te está esperando —me regaña Diego , su voz me pesa , el brazo me arde . Hasta que reconozco la puerta. —¿Dónde carajos estabas ? —chilla Magnus nada más verme , gesticulando con la mano en el aire . Bajo la cabeza. Diego me toma por la cintura y me sienta de golpe sobre la cama , la sábana ya está tendida. Mira mi brazo con preocupación, pasa alcohol, arde como el demonio —Te debes quedar ahí , hasta la tarde—órdena,no me atrevo a contradecirlo. Mi mente aún flota suspendida en una encrucijada de secretos, y páginas vacías que no me llevan a ninguna parte . Todo comenzó hace cinco años , cuando llegué a esa habitación de

  • Marcada pero Prohibida    Confidencial.

    Sonrío victoriosa, y continúo mi camino. Magnus me sigue, pero mi cuerpo no reacciona Me detengo fuera, llegando a la baranda incrustada en el cemento, me giro hacia delante y las náuseas hacen de las suyas otra vez —¿Estás bien ? —pregunta Magnus llegando a mí. Su figura es una sombra, mi alrededor se aprieta comprimiéndome ,todo da vueltas y al final ... oscuridad . Escucho voces a lo lejos , murmullos que se mezclan con sonidos crujientes de metal y un aroma a anestesia que me devuelve poco a poco . La luz encima de mi cabeza me hace abrir los ojos de golpe , me sacudo y todo está en su lugar, exhalo aliviada. —¿Qué pasó? —pregunto con esfuerzo, mi brazo arde , los sueros conectados a él me hacen reaccionar. Él está a la orilla de la cama sentado en un sillón , con los codos apoyados en la sábana y sus manos envolviendo su cabeza Lentamente alza la vista , con el color regresando a su rostro —La comida, estaba en malas condiciones, te causó una indigestión, tu cuerpo está

  • Marcada pero Prohibida     El almuerzo en el infierno:Primer round

    Parece que el rompecabezas intenta recomponerse,pero no de la manera que esperaba.—¿Prueba , empleo?—repito cómo loro de ensayo,dejo la mirada quieta en la bandeja de los dulces y trago saliva.—Hay mucho que ajustar y pulir,el 38% de las ganancias será para Corvin,para su campaña —explica, entonces todo comienza a recuperar sentido.—¿Pensé que usted también quería ser presidente? —averiguo,mi voz sale fría y calculada. Él asiente . —Todos somos movidos por ambición en algún momento, eres muy inteligente, rebelde...eso me gusta.Es una lástima que tengas que vivir enjaulada —dice,con esa majestuosidad convicente para dar discursos que doblega todo un ejército.Me sonrojo apenas.. —Recuerda, si quieres ser valorada como lo que realmente eres , aquí estaré —insiste,su voz amable , seductora. Me quedo analizando cada palabra, defendiendo cada gesto pensado que usa para dirigirse a mí. De repente irrumpe la empleada. —Hora de almorzar, señor —le dice y se escurre por el pasillo ado

  • Marcada pero Prohibida    Medio tiempo.

    Landon se cubre la cara , y los trabajadores casi se detienen a ver el show. —¿Tiempo para qué marica? —escupe Magnus, como bestia sin alma . Mi sangre se hiela , luego de las advertencias de Corvin . —¿Qué te pasa ? —le grita Landon, limpiando la sangre con el borde de su traje. Magnus se ríe . —Nada te pertenece,marica de mierda —insiste,miro de reojo como aprieta el puño.—¡Vamos !—grito,elevo la manos en el aire para dispersar el personal indiscreto y lo tomo por el brazo. Él no se mueve , parece un oso polar gigante.—¿Quién carajos te crees ?...no soy ningún marica , pregúntale a tu mujer —lo enfrenta Landon , escupiendo sangre al suelo.Mis ojos son faroles en medio de la oscuridad, insisto,esta vez más fuerte .Al fin logro algo ,un temblor suave ,pero siento que su piel cede .De pronto me empuja y me arrastra afuera.Me hundo en el asiento del auto ,como si formara parte del cuero ,con una angustia que me consume desde dentro .—¿Qué haces Magnus ,sabes que él es indisp

  • Marcada pero Prohibida    Cenizas quedan.

    —Tendrás problemas —dice ,nada más se acomoda al auto. No digo nada , miro para fuera con el ceño arrugado —Llévame a un lugar —pido otro favor , tragándome el orgullo, por lo que ocurrió allá adentro. —¡No soy tu puto chófer !—grita Me giro hacia él con violencia —¿Qué tú qué...?... Estás demente como ese allá adentro , como Corvin... Todos ustedes secta del demonio son unos malditos locos de mierda —chillo,mi voz no alcanza , mi pecho se hunde , mi mente se desconecta. Magnus no opina. —¿Dónde? —resopla,meneando su cabeza cómo si disfrutara molestándome. —Al burdel necesito ver a Dorian. Él no dice nada , pero no necesito que lo haga se que obedecerá. En efecto, el lugar se alza como destino oscuro que descendía del más allá , con esa calma que solo yo reconozco y ese ruido qué yo misma impuse. —Tienes diez minutos... —órdena inconforme, mirando su reloj No digo nada , un mal presentimiento se clava en mi pecho, cuando empujo la puerta siento que mi alrededor se ralentiz

  • Marcada pero Prohibida    Saber demasiado no hace bien.

    Él sonríe. —Eres... Dígamos... Importante, exótica, tú querida mía eres una en un millón... Literal —explica y voy entendiendo un poco más . Llegamos. —Muy bien , necesito el corte de los insumos de este mes ... Detalla la cifra aquí y mi contador se encargará —órdena señalando a un informe en la pantalla de la laptop . Hace mucho no ejercito mis conocimientos, pero no comprendo mis visitas casuales a este lugar , si cuentan con el personal calificado para ello. Pero no analizo mucho, así que tal cual comienzo. Mientras apilo hojas y chequeo números, los errores que encuentro, me sofocan, no son errores, son horrores. Otra vez, cifras que no representan transacciones rutinarias, esto es el maldito pago por comprar la luna . Rehago el informe, reorganizo tablas y modifico el modelo, el resultado, insumos en una columna, números absurdos en otra y diferencias garrafales al costado Al final como siempre, ese maldito círculo tachado con la cruz. Paso mis manos por mi cabeza, Drav

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status