Compartir

Capítulo 3

last update Fecha de publicación: 2022-10-11 04:05:27

Demian Stuart

Eso no era malditamente posible…. mi mujer tenía cinco años que lamentablemente la perdí el día del nacimiento de mi hijo, ese fatídico día mi amada Carlota murió como resultado de una complicación obstétrica, que no fue considerada en su momento por sus médicos, dejándome solo para criar a mi pequeño Dem, mi hijo la ha pasado muy mal con su ausencia, mientras ella está ahí ¿cómo es posible?

Mi querida Carlota está en la pista de baile moviendo sus caderas seductoramente para deleite de los mirones en este lugar, la mayoría hombres con un solo pensamiento en sus mentes perversas, follarse una chica esta noche sin ningún compromiso, concebir ese pensamiento en mi cabeza me enfurece, con mis manos hechos puño lo único que puedo pensar es que nadie va a tocarla. Por qué esa mujer me pertenece y a nadie más.

-Oye, Demian que te sucede de pronto se siente un aura raro proveniente de ti amigo –comenta Henry con un toque en su voz de burla, cretino no tiene idea porque del cambio en mi estado de ánimo.

Continuo observando a las dos chicas quienes ya comenzaron a llamar la atencion no deseada de unos tipos que claramente las están devorando con la mirada, sin pensarlo mucho me pongo de pie como respuesta a que esos tipos pongan sus manos asquerosas en mi mujer o más bien en la chica que es su vivido retrato, nadie que no sea yo puede ponerle una mano encima.

-Demian al fin te decidiste por una chica ¿Dime cual es la afortunada para saber si gane la apuesta? –dice el tonto de Jonathan esbozando en sus labios una sonrisa.

-No, se trata de ninguna de sus opciones mis estimados amigos, sino que se trata de otra chica que aunque no me lo crean jamás espere encontrar en este lugar.

-De que hablas hermano ya se te subieron los tragos por eso comienzas hablando incoherencias.

-Ya cállate Jonathan mejor dejemos que Demian nos saque de nuestra ignorancia, vamos hombre deja el misterio.

-Mira en dirección a esas chicas que están cerca de la plataforma del dj una vez la veas me dices si estoy loco a causa de los tragos, que ya comenzaron hacer efecto en mi para ver alucinaciones.

Todos vuelven su mirada donde les indique, se cuál es el momento preciso que descubren el origen de mi cambio de ánimos.

-¿Qué m****a, esto no es posible?, alguien de ustedes me puso algo diferente en mi bebida –murmura Henry entrecerrando sus ojos en dirección de la chica con el vestido gris.

-Demian, esa chica es idéntica a Carlota no me lo puedo creer ¿cómo es posible? –pregunta Gregory que por primera vez en todo este viaje a expresado interés real por algo.

-No, tengo la más mínima puta idea. Solo sé que es idéntica a Carlota.

-Pues más vale que te apresures a dirigirte en su dirección si no quieres que caiga en las garras de los gavilanes que comienzan a sobrevolarla, digo si piensas hacerle frente –Jonathan me mira como si fuera un idiota.

Pero no son sus palabras quienes me hacen caminar en su dirección, sino al notar la presencia de dos tipos de la mayoría de buitres que están pendientes de ellas, son los primeros en acercarse, pero lo que están tramando  no va a pasar sea lo que tengan en mente tendrán que retroceder, ¡si ella se retira con alguien esta noche solo será conmigo!, tras mis pasos a mi espalda siento la presencia de mis amigos no me dejaran solo en esto de lo que estoy muy agradecido.

A unos pocos metros donde ellas se encuentras puedo ver como se incomodan por la presencia de compañía no solicitada, de repente toda mi visión se vuelve rojo como resultado de la furia que me invade por el atrevimiento de uno de los tipos al rodear su esbelta cintura. Noto como ella trata de alejarlo con cortesía pero el hombre claramente ebrio insiste en ignorar su negativa, eso ahora mismo voy a arreglarlo con ese hijo de puta.

Catalina Abrego

Mientras tanto.

Entre nuestra bruma de diversión fuimos interrumpidas por la presencia de dos hombres que con todo descaro colocaron sus brazos alrededor de nuestras caderas sin nuestro permiso, dirijo mi mirada suplicado ayuda a Georgina, pero lamentablemente ella está lidiando con el otro cretino.

Me remuevo inquieta tratando de librarme de su agarre, el fuerte aroma a licor proveniente de su aliento comienza a marearme al mismo tiempo resultarme nauseabundo.

-Vamos nena no te resistas, hasta hace un momento estabas provocando a todos los hombres en este lugar –dice, el tipo mientras acerca sus labios bajo el lóbulo de mi oreja, evocando una nueva ola de nauseas en mí, este cretino realmente piensa que es la forma correcta de abordar una chica.

-Puedes retirar tus brazos de mi cintura por favor –pronuncio cada palabra despacio para hacerme entender con el tipo, pero no parece captar lo que solicito o simplemente me está ignorando el muy imbécil.

-Tu, no quieres eso cariño se nota a que has venido, está claro que buscas un hombre para pasar la noche yo puedo complacerte.

-Más vale que me sueltes o sino....

Pero no logro concluir lo que iba a decir ya que el hombre cubre mi boca con su enorme mano ¿Dónde está la seguridad de estos lugares cuando se necesitan?, veo en dirección a Georgina nuevamente. Ella ya se liberó de su captor viene en mi ayuda, pero se encuentra lejos para llegar rápido, al parecer este par de escorias pensaron en mantenernos alejadas una de la otra para que fuera más fácil su cometido. Veo a mi amiga sortear cuerpo a su paso, para tratar de llegar justo donde estoy lidiando con este abusivo hombre.

-Deja de fingir mujerzuela se ha lo que has venido yo puedo dártelo –vuelve con sus sucias palabras el cretino.

A mis espaldas puedo escuchar la voz profunda de otro hombre que no estoy segura si es de la seguridad de la discoteca hablar con total autoridad después de mi captor.

-Espero por tu maldito bien que sueltes a la señorita que claramente no quiere tener tus atenciones porque de lo contrario voy a romperte cada hueso de tu estúpida cara.

-Así, tú y cuantos más –habla retador el tipo asqueroso.

-Créeme conmigo es suficiente –dice la persona a quien le pertenece la voz de mi salvador.

-Vamos imbécil suelta de una puta vez a mi amiga –escucho los insulto de mi querida Georgina. Que finalmente consiguió llegar en mi ayuda.

Como puedo trato de ver tras mi espalda, miro con sorpresa que no solo está mi amiga sino que la acompañan cuatro hombres altos con gran presencia, como que no me parecen guardias de seguridad.

-Entonces amigo que decides sueltas a la chica –después de un breve silencio agrega una voz diferente a la primera –oh, tienes deseos que te rompamos los huesos, es tu decisión hermano pero no terminaras nada bien.

Pronto siento como pierde su agarre sobre mi cuerpo el tipo ebrio, cuando es removido por la fuerza por uno de los chicos que llegaron a socorrerme.

Inmediatamente ocupando su lugar un hombre alto de cabellos oscuros y afilada mirada me coge por la cintura con un brazo mientras que con el otro eleva mi mentón para verlo al rostro.

-Estas bien, te hizo daño –pregunta el hombre que me mantiene entre su brazo evitando de esa manera que mi cuerpo seda hasta el piso ya que luego del golpe de adrenalina de un inicio esta se vio drenada en segundos al sentirme a salvo.

-Oye, estas a salvo necesitas sentarte ven conmigo –en seguida soy guiada a una mesa al otro lado de la pista, ubicada en una zona exclusiva, pisándonos los talones somos seguidos por Georgina y los otros tres chicos que acudieron en nuestra ayuda.

-Ven, con cuidado siéntate todo estará bien estas a salvo –yo solo puedo asentir con mi cabeza, pero sé que estoy entrando en shock después del susto que me dio ese hombre ya que cada fibra de mi cuerpo está comenzando a temblar.

-Gregory, ven aquí creo que ella no está bien ayúdala –escucho preocupación en su tono de voz por mi estado actual así que me obligo a responder.

-Estoy bien, en serio solo un poco asustada, pero ya pasara solo necesito unos minutos para sentirme mejor, gracias por su ayuda.

-No, tienes por quedarlas –cuando pronuncio esas palabras me dirigió una intensa mirada.

-Catalina, amiga estas bien –mi pobre amiga pregunta con angustia en su voz colocándose justo a mi lado.

-Sí, estoy bien Georgina no te preocupes ya paso de acuerdo.

Pero como se cómo es ella no estará a gusto hasta que este realmente convencida mi mama’ pollo siempre cuidando de su polluelo.

-Quiero a esos cretinos fuera de aquí en este preciso momento –ladra elevando un poco la voz el chico con profunda voz mientras su mirada gélida se torna asesina –son un peligro para otras chicas.

-Eso es un hecho ahora mismo Henry se está haciéndose cargo tranquilo Demian –así que ese es el nombre de mi salvador, Demian es un nombre adecuado definitivamente para este hombre que exuda una imponente energía.

-Por favor señorita beba este jugo va a sentarle bien –dice, el hombre que si recuerdo bien se llama Gregory con una ligera sonrisa en mis labios le agradezco sus atenciones.

-Muchas gracias.

Tomo el vaso que me ofrece para llevarlo a mis labios bajo la atenta mirada gris del hombre cuyo nombre es Demian.

Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App

Último capítulo

  • Mi pequeño error fue conocerte   Epilogo

    Catalina Abrego de Stuart Años después… El tiempo transcurre como si nada, parece mentira que ahora sea la orgullosa madre de dos pequeños, bueno ante mis ojos siempre los veré como mis niños. A pesar que hace mucho dejaron de ser unos niños. Junto a mi esposo hemos sido muy felices con nuestro hogar ¿Quién se hubiera imaginado que al convertirme en la señor Stuart todo cambiaria en mi vida? Ahora soy la orgullosa madre de dos adolescentes ¡Que rápido crecieron mis pequeños! Me concentro en mis notas de un nuevo caso para mi próxima consulta, acomodando mis lentes sobre el puente de mi nariz. Aún continúo con mi consultorio incluso con la necedad de mi esposo que deje de trabajar. No soy el tipo de mujer que se queda en casa. Muy a su pesar ya que mi marido todavía no termina de entender con quién se casó. -Mamá puedo hablar contigo un momento -Observo el rostro de Denn que se mantiene serio al entrar en mi consultorio. -¿Qué sucede amor porque esa carita? -No, es normal que mi

  • Mi pequeño error fue conocerte   Capítulo 229

    Demian Stuart -Demian, solo tú eres capaz de casarte por tercera ocasión con la misma mujer –Murmura mi hermano Dixon con tono burlón –Lo único bueno de esa vez es que no recurriste a artimañas para adueñarte de ella. Mi hermano a veces era un idiota con sus comentarios pero hoy nada arruinaría mi felicidad. Sonrió como un tonto arreglando mi corbata alrededor de mi cuello, sé que para muchos casarme nuevamente con Catalina, es parte de mi necesidad de atarla aún más a mí. Lo que ellos no entienden es que mi intención esta vez es crear recuerdos que compartamos al llegar a viejos. -Supongo que es una manera de atarla un poquito más a ti hermano. Pero realmente no creo necesario eso ya que Catalina, te ama. Se quedara contigo de cualquier manera –Argumenta Gregory tranquilamente. Asiento encantado con sus afirmaciones porque estoy seguro que ella seguirá siendo mi mujer siempre. -Me pregunto si alguna vez ella tuvo una oportunidad de negarse con el gen controlador y dominante que

  • Mi pequeño error fue conocerte   Capítulo 228

    Demian StuartTener a mi mujer entre mis brazos después de meses es lo que más deseaba, pero cada vez que trataba de iniciar algo con ella, Catalina ni se enteraba. Todos estos días se pasó actuando como si fuera mi madre en lugar de mi esposa.Por un momento llegue a pensar que mi apariencia actual había dejado de ser atractiva para ella, que no era capaz de seducirla con mi cuerpo desnudo. Pero después de pensarlo mucho, entendí que tenía miedo de lastimarme por eso mi plan de una noche para nosotros entro en marcha. Para dedicarnos uno al otro, borrando de su cabeza todos esos temores que la lastiman.-Catalina, concéntrate en disfrutar mis manos sobre tú piel, deja de pensar que puedo sufrir un daño. Ya pasaron meses mi amor sin tocarte, tienes una idea, cuanta tortura representa para mí tenerte tan cerca y que me trates como a tú hijo. No estoy muerto mujer te deseo igual que el primer dia ¡Oh más de lo que crees! Confía en mí cuando te digo que esto no me dañara ahora.Asiente n

  • Mi pequeño error fue conocerte   Capitulo 227

    Catalina Abrego de Stuart -¡Catalina… Catali..! –Demian, lucha por pronunciar mi nombre una y otra vez. Doy unos cuantos pasos a su lado, con lágrimas en mis ojos, y el deseo desesperado de tomarlo entre mis brazos. Pero mi intención se queda en eso, cuando Gregory me pide con su mirada que aguarde un poco. Lo que provoca en mi marido una lucha por saber de mí, sin más remedio finalmente me permiten acercarme a Demian. Tomo su mano apretando ligeramente con miedo de lastimarlo al mismo tiempo tratando de ponerme en una posición que su mirada coincida con la mía. -Mi amor tranquilo aquí estoy –Beso el dorso de su mano –No, voy a ningún lado, solo ten paciencia ellos deben comprobar que todo va bien contigo bebé. Demian, trata de asentir con un gran esfuerzo. Poco a poco su respiración como sus signos vitales va retomando su normalidad, luego de un tiempo. Después que Gregory se cerciorarse que todo estaba en orden con mi marido, nos conceden un momento a solas. -Demian, no luches

  • Mi pequeño error fue conocerte   Capítulo 226

    Catalina Abrego de Stuart Mi cuerpo es golpeado por una sensación de miedo, que se esparce por cada célula, hasta apretar con su puño mi corazón comienzo a luchar por mantener el compás de mi respiración, con un gran esfuerzo, ver ¡Su rostro me asusta! Y no mejora cuando, llega deteniendo sus pasos lentamente ante nosotras. -Gregory, dime qué mi hijo… Doña Marta se pone de pie inmediatamente para interrogar al hombre que viste de celeste, es un momento tan difícil por qué en serio, no quiero escuchar que perdí a mi esposo de esa boca. -Anda muchacho, ¿Cómo está mi hijo? – Pregunta mi suegro. Finalmente nos encontramos rodeados por todos en la sala, que poco a poco se acercan, esperando una respuesta. Que tarda demasiado en llegar. Después de unos minutos aterradores Gregory se aclara la garganta, luego retira sus lentes para luego sostenerlos en su puño. Mirando directamente a mis ojos. -Demian, supero la cirugía con éxito -Guarda silencio, mientras mi corazón se invade de alegr

  • Mi pequeño error fue conocerte   Capitulo 225

    Catalina Abrego de Stuart Espero llegue el dolor físico que se corresponde al sonido de un nuevo disparo. Sin embargo jamás llega mientras cobijo con mi cuerpo a Demian, para evitar que vuelva a ser lastimado. Quizás mi cerebro se desconectó de mi cuerpo para no sentir más dolor, no entiendo que pasa la espera se hace eterna. Imágenes se suceden en cámara lenta en mi mente el sonido de un disparo, mientras terror se apodera de mi interior, cuando veo a mi esposo caer al suelo. Esta es una pesadilla de la cual no puedo despertar ¡No puedo perder a mi amor! ¡No puedo perder mi corazón! Lo único que me importa en este momento es mantener a mi esposo entre mis brazos y que se quede conmigo, ninguna otra cosa me interesa. Quiero pensar que si mantengo mis manos sobre su cuerpo permanecerá a mi lado. Después de unos segundos aterradores es cuando escucho que alguien me está hablando con tono ansioso, muy cerca de mi oído. -Catalina, estás herida, responde por favor me estás asustando.

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status