FAZER LOGIN- Joder Juls! Sabes que hora es?
- Las cuatro y media de la mañana- Vos estás loca, sabes el susto que me ha dado el teléfono?- En dos horas tengo una cita y no se qué ponerme Noel- Cita? Con el camarero Mario Sanz? -dijo riéndo - Lo sabía Juls? - Julia le había colgado el móvil, él la volvió a llamar- Eres un traidor, cómo no me dijistes quién era?- No me lo preguntaste, amor, a ver dónde vais?- No lo sé, fuera de la ciudad, sólo me dijo que llevara zapatillas.- Ponte ese vestido largo blanco con flores rojas grandes, el de escote palabra de honor con los tirantes caídos, hoy hará calor, y coge el sombrero de paja blanco con cinta roja, y la mini mochila roja, irás perfecta.- Gracias, te quiero argentino- Llámame amorA las seis de la mañana Mario, vestido con unos vaqueros negros, deportivas adidas, una camiseta blanca y una camisa desabrochada negra, se apoyaba en su coche, a esperar a Julia. Después de diez minutos esperando, se preguntaba si debía esperar un poco más, cinco minutos más, pensó, realmente sentía que esa chica le gustaba de verdad, sólo esperaba que ella no le decepcionase. Ensimismado en sus pensamientos no oyó llegar a Julia.- Buenos días, Sr. Sanz -saludó ella- Julia! - se sorprendió - pensé que ya no venías. - dijo saludándola con dos besos. Aunque lo que realmente deseaba era besarla en la boca, estaba deslumbrante con aquel simple vestido, su pelo recogido en una trenza al lado derecho. El hizo ademán de abrirle la puerta del coche, cuando ella le detuvo.- Soy capaz de abrir yo sola, gracias, no quiero nada de galanterías Sr. Sanz. - estaba claro, que ella venía dispuesta a marcar distancia entre los dos, pensó Mario, quien dejó que ella entrara al coche, haciendo él lo mismo.- Este es tu coche, o se lo has pedido prestado algún empleado? Espero que no nos deje tirados - el sarcasmo se apoderaba de ella cuando estaba junto aquel hombre.- Te aseguro que no nos dejara tirados. Y si, es mi coche, un Talbot Matra Murena de 1980.- Coleccionas coches antiguos? - el sonido suave del motor alerto a Juls que se ponían en camino.- No, Julia, no colecciono coches. - contestó molesto. - Por qué crees que todo en mi gira alrededor del dinero?- No quería ofenderte - se disculpó ella.- El coche era de mi padre, fue el primer coche que se compró, en este coche me enseñó a conducir, cuando sólo tenía 14 años, es un recuerdo con ruedas.- Cómo murió .... Tu padre?- Un infarto, hace ya tres años.- Siento haber sido tan grosera, no sabía que ...- Te avisé que no me pre juzgaras por las apariencias. Y ahora ponte cómoda, tenemos seis horas de coche, antes de llegar.- Seis horas? A donde vamos? - dijo quitándose las zapatillas, y sentándose sobre sus pies.- Ya lo verás, es algo que hago todos los domingos, y que no puedo posponer a pesar de haber quedado contigo, espero que no te importe.- Para nada. Funciona la radio? - dijo ella encendiéndola. Y tras buscar varias sintonías, optó por apagarla, toda la música que sonaba eran baladas romanticonas, que ella no necesitaba en este momento.- También eres exigente en temas musicales? - ella sólo se encogió de hombros, buscó en su mini mochila el bálsamo labial, tuvo que sacar sobre su regazo todo lo que llevaba en él para poder encontrarlo: cartera, perfume, camara fotos, clines, gafas de sol, agenda, crema de manos, dos móviles. Encontró el labial y se humedeció los labios con él.- Frambuesa? - preguntó él- Si, quieres un poco? No tiene color, hidrata muy bien. - él la miró un segundo, claro que quería un poco, pero de sus labios, sólo pensaba en besarla de nuevo, a pesar de la distancia que ella había dejado claro, no era tonta, y captó la mirada y el deseo de él. Se inclinó hacía él recogiéndose el vestido, y cuando él pensó que iba a besarle, ella le humedeció los labios con el bálsamo. El se frotó los labios para saborear la frambuesa, mientras ella lo miraba dejando al descubierto su propio deseo y excitación, su mirada estaba centrada unicamente en los labios él moviéndose. La magia se rompió cuando ella se volvió a sentar rapidamente, observando el paisaje tras la ventana.- Para! Por favor!- Qué? Que pasa? -dijo él asustado por su gritos, paró el coche en el arcén, mientras ella recogía todo lo que había sacado de la mochila, excepto la cámara, bajó del coche, seguida por Mario. - Qué ocurre?- Mira! Campos de girasoles! No son preciosos, me encantan!- dijo ella fotografiando el paisaje que tenía a sus pies.- Estas loca! Me has dado un susto de muerte!Y todo por unas fotografías!- Crees que se pueda entrar? Vamos a mirar -dijo tomándolo de la mano y arrastrándole al centro del campo de los girasoles. Tras hacer varias fotos más, él le quitó la cámara.- Dame, te haré una fotos. - le hizo media docena de fotos, en varias posturas, con sombrero, sin sombrero, con gafas, sin gafas - la felicidad de ella simplemente en un campo de girasoles hizo que Mario se riera al verla tan contenta e infantil.- Nos hacemos una juntos? - preguntó ella. El se colocó junto a ella, le rodeó la cintura con la mano izquierda, mientras que con la derecha dispara la cámara varias veces, sonriendo los dos, en la última foto Juls le puso su sombrero de paja mientras él hacía una mueca graciosa - Gracias - dijo Julia cogiendo de nuevo la camara, regresando de nuevo la coche.- Quieres algo de beber? - preguntó él abriendo el maletero. Ella se acercó junto a él. - Tengo agua, zumos, cerveza sin alcohol, moscato ... - Juls vió en el maletero una nevera llena de bebida y de fruta, un manta de viaje y una cesta de picnic- También has traido comida? - preguntó sorprendida.- Un pequeño lunch para mitad de camino.- Y cuanto se supone que falta para llegar a la mitad del camino?- Poco más de una hora- Entonces me quedo con una botella de agua, y unas pocas de uvas - dijo cogiéndolo ella misma. Mientras que él optó por un zumo de frutas. Muy buenas las uvas - dijo Julia que comía mientras él bebía el zumo antes de volver a entrar en el coche. Cerró el maletero.- Me alegro que te gusten - dijo mirando como comía una tras otra, masticando lentamente, hay se dió cuenta de lo que disfrutaba ella realmente con la comida, era como si saborease cada bocado, como si lo probara por primera vez.- Quieres? - preguntó ella ofreciéndole una. El se acercó, quería jugar, quería ponerla a prueba, quería acortar distancia, se acercó y abrió la boca mirándola a los ojos. Ella le metió la uva en la boca y sus labios rozarón su dedos mojados por la fruta. Quieres más? Yo no voy a comerme todas - él asintió, pero esta vez no abrió la boca, la atrajo hacía su cuerpo rodeándola por la cintura, y sin dejar de mirarla la besó apasionadamente, saboreando cada rincón de su dulce boca, introduciendo su lengua hasta acariciar con ella toda su húmeda lengua. Juls se derritió con la ternura y la pasión con la él la besaba, su cuerpo comenzó a querer retorcerse de placer, un ardoroso calor comenzaba a subir por sus piernas, y sólo pensaba: páralo Juls! Páralo! Pero fue él quien lentamente fue acabando el beso, jugueteando con la trenza de ella.- Eres increiblemente sensual, ni te imaginas las veces que he deseado besarte desde que te he visto esta madrugada. - ella le sonrió con una extrema dulzura. Se acercó a él para susurrarle algo al oido, y con voz baja susurrando avergonzada le dijo.- Voy a confesarte algo, el deseo el mutuo - su voz acalorada, su aliento rozando el cuello de Mario, hizo que él mismo tuviera que contener la excitación que comenzaba a crecer en su propio sexo. Sonriendo, al darse cuenta de la situación que había provocado en aquel hombre, dijo- Volvamos al camino Sr. Sanz- No vuelvas a llamarme así, - dijo enfadado- A mi no me hace gracia - dio al vez que ella sonreía mientras subía al coche. - Te lo digo en serio, sólo Mario, de acuerdo? - dijo él arrancando el coche.- Esta vez sólo te estaba vacilando, no gruñas más.- Vacilando? Bien, de acuerdo, cada vez que me llames así o me vaciles, te tiraré de de esa bonita trenza que llevas.- Qué? -dijo ella soltando una carcajada que casi se ahoga con una uva. - No seras capaz? - él le tiró de la trenza para demostrarselo - No seas crío! - gritó ella. El volvió a tirar al ver que ella se enfadaba. -Ah! Vas a conseguir que me dé dolor de cabeza, Mario!- Pués eso decía yo, solo Mario! Lo has pillado. -dijo él divertido al verla fruncir el ceño, se acercó rapidamente y le dió un beso fugaz en los labios. - Enfadada no estas tan sexy - mintió. Ella lo miró de reojo, mientras volvían a la carretera, cuando se terminó de comer las uvas, Juls recostó el asiento, no quería dormirse pero el madrugón empezaba hacer meña en su cuerpo, finalmente se durmió.Mario aprovechó para relajarse, conducir siempre le había resultado una terapia emocinal, coger el coche, carretera y manta, como solía decir su padre, y no pensar en nada, pero esta vez, no dejaba de pensar en Julia, verla hay, junto a él, dormida, tranquila, le obligó a recordar a las otras mujeres que habían pasado por su vida, y ninguna de ellas, se parecían a Julia, ni fisicamente, ni si quiera de caracter. Julia no tenía nada en común con ninguna de aquellas mujeres, quizás fue eso lo que hizo que se fijase en ella, su timidez y luego su espontaneidad, hicieron que él abriera de nuevo las puertas de su corazón al amor. De repente, él sonido de un móvil, despertó a Julia.- Si? -contestó todavía semi dormida- Juls, estás bien?- Noel, si, estupendamente, porque?- Estaba preocupado, donde estáis?- No lo sé- Cómo que no lo sabes, oye, seguro que estás bien, amor?- Que sí, estamos en la carretera.- Qué no habeís llegado?- No. Cuánto falta? -pregunto a Mario-- Unas tres horas, algo menos.- Ha oido Noel?- Joder, vos sos tonta? Te has ido con un tío al que no conoces, a una escapada de seis horas?- A ver, Noel, tu mismo me dijiste - Mario reía divertido al escuchar la conversación de aquellos dos.- Amor, en seis horas le da tiempo a violarte, martarte y deshacerse de tu cadaver- Qué dices? No te hagas peliculas, estas fatal, nene - Mario hizo un gesto a Juls para que pusiera el manos libres.- Noel, soy Mario, no te preocupes por Julia, cuidaré de ella, hasta el momento no se me había pasado por la mente hacer ninguna de esas cosas.- Cómo hasta el momento? Oye tío, no chulees a un gay que te maldigo para el resto de tu vida! - Julia seguía avergonzada, pero Mario tenía que aguantarse la risa.- No, en serio, me alegro que Julia tenga a alguien de se preocupe por ella, nos dirigimos a las Dunas De Vid, conoces el lugar?- Si, lo conozco, gracias por la información.- En cuanto lleguemos te mando un mensaje vale? -dijo Juls- Vale, pasalo bien, y tu machote! Cuidamela!- Me caso! - le grité a Noel cuando entro en mi habiación- Te casas? Pero ..- Mario acaba de pedirme que me case con él- Por telefono? Que poco romantico - Ha sido lo más bonito de lo que hubiera imaginado, intimo y personal, informal, así, somos nosotros. - comencé a saltar y abrazar a Noel, quien se contagió de mi alegria y se volvió más loco que yo. - Mi telefono volvió a sonar, miré la pantalla, era Mia. - Vas a descolgar?- Si, solo quiere hablar con las niñas. Hola- Hola Juls, que tal están las niñas? Las echo mucho de menos- Muy bien, se adaptado muy bien en la familia, Fabián las adora- Y mi madre?- Como una leona sobreprotectora con ellas- Me cuesta imaginar a mi madre así, la verdad- Quieres que hagamos una videollamada y hablas con las peques?- No- Ocurre algo?- No no tengo mucho tiempo, no sé que está pasando, siento que algo va a pasar- Estás bien? Te ha vuelto a pegar verdad?- El dolor físico es soportable, lo dificil es mantenerme emocionalmente estable.
Pese a que no estaba nada convencido de que el consejo de Juls fuera ayudarme en nada, le hice caso. Llame a Anita, quedamos en una pequeña cafetería a las afueras de la ciudad. Cuando aparque el coche frente a la puerta de la cafetería, la vi sentada en una de las mesas de la esquina del local, un rincón con decoración inglesa, con lamparitas en las mesas, y manteles floreados. Allí estaba ella, en toda su esencia, sentada, con su impoluto traje gris, blusa blanca, zapatos blancos todo de Armani. Entre, me senté y saludé cortésmente. Anita se servía un té de una pequeña tetera de color rosa. Una de las cameras se acercó a nuestra mesa.- Que desea tomar señor?- Café americano largo solo sin azúcar, gracias.- Tú y tus simplezas. - comentó ella. - Sinceramente no sé qué hago aquí, siempre me has considerado poca cosa para tu hija, un simple policía, con un sueldo no muy alto, sin propiedades, viviendo de alquiler. - Cierto. - la camarera me trajo el café, no estaba excesivamente ca
El viaje fue, como definirlo, arrollador. La pregunta de ¿cuando llegamos? ¿Falta Mucho? Se repitió miles de veces, por suerte a las dos horas de haber salido, las pequeñas se quedaron dormidas. Una hora más tarde, el hambre, la sed y ganas de hacer pis hicieron mella en las pequeñas. - Tio Mario, me hago pis.- Y yo, también tengo hambre. - Enseguida páramos - dije intentando calmarlas, bajo la sonrisa arrolladora de Mario. - Son incansables. - Están emocionadas. Mario giró el coche a la derecha, parando en un merendero en pleno campo. El paisaje de los campos de lavanda era embriagador, el color y el aroma inundaba nuestros pulmones relajando cualquier sensación. Baje del coche, inspire hondo, admirando el paisaje, sonriendo al notar que Mario me abrazaba por detrás. - Preparada para dar de comer a la fieras?- Preparada - me gire, sin poder evitar pegar mi cuerpo al suyo, al ver como su ojos bajaban hasta mis labios, el deseo de besarle se hizo más fuerte.- Crees que sería i
Creo que en ese instante, mi cara reflejó no solo estupefacción por la confesión de Anita, quien se alerto de que algo de lo que había dicho, no había sido interpretado adecuadamente. Siguió hablando, mientras yo intentaba comprender todo lo que me confesaba.- Veo que no me has entendido, o no me he explicado bien, desde que supe de la existencia de mis nietas, he hecho todo lo posible por recuperarlas, tanto a ellas como a mi hija. Llevo un año intentado llegar a un acuerdo con Carlo, pero el ... quiere demasiado. - Le chantajea?- No - Entonces, cual es el problema?- El sabe cosas ... de mi pasado, antes de conocer al ... - Si me esta pidiendo ayuda, tendrá que hablarme claro, no entiendo nada, Anita.- Yo sufrí malos tratos en mi primer matrimonio, Mario a penas tenía dos años cuando después de una de tantas palizas, huí con mi hijo en brazos, sin nada más. Un mes después, deambulando por las calles, una mujer nos acogió en su casa, se llamaba Emiliana, su marido Luis Sanz y s
Controlada, observada, angustiada, eran sensaciones y sentimientos que habían anidado en mi mente en las últimas semanas. A pesar de que Mario hacia todo lo posible para que me sintiera segura en su casa, el problema es que yo temía por el, no por mi. Vivir juntos fue un paso adelante, forzado por la situación, no puedo negar que me gustaba la convivencia, despertarme cada mañana abrazada a su cuerpo, ducharnos juntos, desayunar tranquilamente, me exasperaba un poco pasar las 24 horas juntos, en el hotel formábamos un buen equipo. Empecé a darme cuenta que necesitaba mi espacio personal, por ello cada lunes, alargaba las horas de trabajo en el bufete de abogados. Pese a las súplicas no logré convencer a Mario para poder ir sola, echaba de menos utilizar el transporte público, perderme entre la multitud. Así que Mario me llevaba y me recogía al terminar. Y si lo reconozco, aprovechaba para vengarme un poco de su autoridad, como? Poniéndole celoso con el Sr.Martin. Se acercaba el día de
- No es necesario, - contestó Juls quien ya sólo escuchaba el sonido de la sirena de los bomberos acercarse. En pocos minutos, la calle, se había colapsado, entre los bomberos, la policía y una ambulancia. La gente comenzó a aglomerarse en el lugar, Jussie vio cómo empezaban a grabar lo sucedido, seguramente lo subirían a las redes, joder, nerviosa por ello y pensando en Noel y en Mario, pidió un móvil al médico que la estaba curando las heridas.- disculpe podría dejar un teléfono? - el médico enseguida le tendió un móvil. Marco primero a Noel, quien se pasaba media vida metido en Internet, seguro si no lo había visto ya, poco le faltaría por enterarse.- Bella, como estas? Me pillas entrando al hotel, Dimitri me espera para comer. Dios! Tengo en frente de mi a Mario y déjame decirte ...- Noel, escúchame!- ordenó ella- Déjame decirte que esta cañón!ay nena, vos sos tonta! Tienes que estar como loca añorando ese cuerpo! - Noel! Escucha!- suplico esta vez - ay nena que se acerca el







