LOGINSe supone que estoy en un club de bailarinas exóticas tomando nota de todo, estoy en otra ciudad, donde no me conocen, donde nadie se burla de mí o me pone sobre nombres sin importar la edad que tenga, aquí eso no interesa, pero igual con toda la vergüenza del mundo, tengo que vestir como ellas para adaptarme a esa sensualidad que me quiere enseñar, me siento torpe hasta tonta no sé ni inclinar las caderas.
—Todo porque no estás pagando muy bien, no tengo problemas en que gastes tus billetes, solo ponga ganas, chica.
Tiene razón, debo perder el miedo, si no lo pierdo por algo sencillo, no sé cómo haré cuando de nada más pensarlo me lleno de vergüenza, Marina me consiguió una entrada para esa noche, me está ayudando en todo eso, además que me consiguió la cita con la doctora que me receto las hormonas, si de verdad anhelo tanto ese sueño entonces tengo que ponerle de verdad ganas.
DÍAS DESPUÉS
—Mujer me vas a quitar el trabajo ya no sé qué más enseñarte y pensar que los primeros días eras peor que un bloque de concreto, pero mírate ahora, esos movimientos me dan tanta envidia, la sensualidad se te da natural, yo que tú me quitaba esos lentes, mostraba esos dos melones que tienes y podrías tener al hombre que quieras a tus pies y comiendo de tu mano — Yo reía de manera nerviosa y ponía mi cabello hacia atrás, es que me parece una broma de su parte, solo me dejo llevar con él en mi mente, cuando bailo imagino que es él, cuando muevo mis caderas o toco mis pechos, imagino que es Damián que está tocándome, imagino que bailo con su cuerpo pegado al mío con una pieza de salsa cubana como la que ponen aquí por las noches, es que también he tenido que venir para ver cómo interactúan hasta tuve que ponerme el plan rubia tonta y hacer que me inviten un trago, suena cliché lo de rubia claro que ando usando peluca soy castaña natural, pero Marina dice que lo ha visto en las películas y que siempre funciona.
—Yo se lo he dicho, pero no me cree. Pero eso ya no importa, solo faltan dos días para la fiesta, así que no le queda de otra
—No me hagas recordar, que mira cómo se me pone la piel chinita de solo imaginar ese momento
Ellas se ríen de mí y se secretean algo al oído y yo me siento como que medio ridícula.
—Si así te pones de pensarlo, ¿cómo será cuando lo sientas, amiga por las historias que he logrado oír, ese hombre te va a partir en dos?
Mis ojos se agrandan como platos y las dichosas hormonas que estoy tomando hacen efecto, había una palabra que me dijeron a cierto Lujuria y Libido, más bien eran dos palabras relacionadas con lo que haré esa noche, no soy una niña, soy una mujer de casi treinta años, pero también soy virgen, estoy loca, ya me lo han dicho, pero por amor una es capaz de hacer locuras como esta.
A veces cuando me miro al espejo al estar sola en la habitación del hotel como ahora, me pongo a pensar que mi vida cambiara por completo, mientras me toco el vientre, anhelo con todas las fuerzas de mi alma un hijo suyo, anhelo tanto poder guardar algo de él para siempre y que sea solo mío, nunca tuve esperanzas con él, pero por lo menos un bebé es como tenerlo ahí para mí, no puedo ponerme la meta de conquistarlo, porque no puedo fingir quien no soy para siempre, no soy extrovertida, no soy de las que andan pendiente de su apariencia o de que está a la moda o no, de ninguna manera yo soy así y nunca podría serlo, soy una simple chica con lentes de fondo de botella, que le gusta usar prendas anchas porque son cómodas, soy quien odia los tacones porque me hacen heridas en los pies, soy del tipo de mujer que ningún hombre volatería a ver y mucho menos Damián, el día que suceda algo como eso significa que estoy en un mundo paralelo, o dentro de mis sueños, aquellos donde él me pertenece en cuerpo y alma, pero al final solo es eso un mundo de sueños imposibles.
—Ese vestido te queda como hecho para ti de verdad, hasta creo que ni mandado a hacer te hubiera quedado mejor, solamente mírate — Me siento expuesta, me siento como si en cualquier momento se me sale un seno por el escote, es que es tan profundo, la espalda desnuda de pronto siento un escalofrío y Marina se ríe de mí, se atrevió a tocar mi espalda.
—¡No hagas eso! ¿No ves que estoy nerviosa?
—A ver Nathalie, quítate ese miedo, cuando él te toque o te empiece a besar no puedes saltar de esa manera, tienes la espalda muy sensible, lo entiendo, las hormonas hacen que toda tu piel este de esa manera y mucho más lo que está expuesta, pero esa será la primera parte, tienes que aguantar, porque por tu reacción me da miedo que todo tu plan se irá a la basura.
Tiene razón, es que no sé exactamente cómo voy a reaccionar o qué hacer. Supongo que algo debería hacer, no puedo acobardarme en este momento a menos de veinticuatro horas del baile.
—Te lo suplico, Marina, ayúdame, soy una tonta, lo sé, pero por favor ayúdame. — Mientras cojo sus manos a modo de súplica, ella solo pone los ojos en blanco y resopla.
—Está bien, este era mi último recurso, por lo cual no me vengas con cucafatadas o algo similar, te voy a mandar unos videos a tu correo y tendrás que verlos, pero eso sí, no te vayas a
HORAS DESPUÉS
MARINA
Creo que no debí hacerla ver esos videos, ahora anda más distraída de lo normal.
—Vamos, Nathalie, concéntrate, mirada de leona, ya lo sabes. Tienes que hacer que suplique por tu boca, tienes que hacer que anhele con fervor, tocarte, no considero que tengas que fingir orgasmos, pero si toca para incentivarlo, lo harás, tal cual los videos que vistes.
Ella asiente con la cabeza, mientras la termino de maquillar. Esa mujer está muy hermosa, si tan solamente se lo propusiera, no necesitaría hacer esto para atraparlo, pero bueno, es mi mejor amiga, la más sincera y honesta que tengo, no me queda de otra que ayudarla.
—¡Estás perfecta! Nada más mira cómo has quedado y deja de pestañear que ya te acostumbrarás a los lentes de contacto, aunque sea solo por esta noche.
…
Estoy loca, todo esto parece sacado de alguna película, pero es mi vida, es la vida que quiero para mí, aunque no sea a tu lado, quiero algo de ti y hare lo que sea por conseguirlo, necesito que dentro de mi crezca algo que nos una para siempre, aunque soy consciente de que también nos separe de esa misma forma
AÑOS DEPUES—¿Por qué lo hiciste?—Natalie, es que por favor mi amor, si te lo decía, estaba casi seguro que te iba a negar, te conozco, por eso lo tuve que hacer de esta forma.—Pero ¿Por qué esperar a que me llamen del hospital? No tienes idea del miedo que me dio, cuando me dijeron es usted pariente de Damián Harper, llamamos de,, casi me desmayo, temiendo lo peor.—Cariño, perdóname por no decírtelo, soy un bruto lo sé, solo que quería un futuro nuevo, una oportunidad para hacer las cosas bien como debieron ser antes y siempre.—No te das cuenta, que, si haces estas cosas, me haces sentir no como tu esposa, solo como tu compañera de cama, me escondes algo tan importante, ¡Por Dios! Te operaste para resarcir la vasectomía, aun sabiendo lo riesgoso de eso—Mi amor, ya perdóname, ven por favor, quiero abrazarte y sabes que no puedo moverme.—Parece que ya estas mejor así que no tengo nada que hacer aquí, adiós.—¡Natali no te vayas, Natali regresa!…—¡Damián Harper!—¿Qué paso car
DAMIÁN—Cánsate, tonto, ¿ya llegó? ¿No, verdad? Qué bobo yo.—Si hablas de la hermosa dama de honor, esa que está como quiere, sí la vi por ahí.—No sé a qué te refieres, pero compórtate, por favor, es mi boda, no la arruines con tus tonterías de siempre, tienes más de treinta años y te comportas como un chiquillo y ni se te ocurra meterte con alguna de las damas de honor, que son amigas de mi mujer, especialmente con mi cuñadita; te juro que ahí te dejo de hablar, estoy hablando en serio—¿Por quién me tomas, amigo? Claro que sé portarme, qué drama queen eres, está bien, me voy a portar bien, palabra de niño, explorador que nunca fui. —Le lancé un almohadón del sofá, para luego verme al espejo y ver el reloj por quinta vez en los últimos minutos.—Hola, Damián—Hola, Santiago. —Tal vez no debió ser invitado, se lo dije a ella, pero me dice que es hijo de William y mi madre lo quiere como si fuera suyo también, pero no olvido que estuvo detrás de mi Nathalie.—Te llevas una gran mujer
DAMIÁNDOS MESES ANTES—Hoy, papá, tiene una cita con mamá; deséenme suerte.—Damián, se nos hace tarde, no sé, tal vez te arrepentiste y si quieres yo puedo hacer de cuenta que no has dicho nada. —Eso ni loco, hoy saldremos al cine por primera vez, luego la invitaré a cenar, pero para eso me va a ayudar Jennie, que es como un ángel, Le dije que si todo sale bien le compraré la edición especial del libro NO FUE UN ACCIDENTE, que anda como loca leyéndola; según dijo mi mujer, ella se va a encargar de hacer una cena romántica aquí mismo para sorprenderla.—Ni lo pienses, solo le estaba pidiendo permiso a nuestros hijos para cortejar tan bella dama.No puedo dejar pasar esta oportunidad, ni esta ni las que me gane.…—Señor, pero la señora, ¿no le tiene miedo a las alturas?—Espero que no, solo quiero sorprenderla, no que se desmaye del miedo. Solo es un paseo en avioneta por los Campos Elíseos, una cosita de nada.Ella se ríe de mi comentario; es que por mi mujer haré lo que sea, la voy
HORAS DESPUÉS—¿Qué haces aquí? ¿Quién te dio mi dirección?Está loco, no sé cómo hizo, pero está aquí. ¡Por Dios, se ve tan guapo y huele a vainilla! Me doy un par de bofetadas mentales para reaccionar y no dejarme llevar por…—Vine a ver a la mujer que amo y a mis hijos. Por cierto, vi a tu amiguito llegando.—Primero, ¿tus hijos? Legalmente, no tienes derechos sobre ellos; tú firmaste los papeles que me dan el derecho a sacarlos del país o hacer lo que yo quiera.Lo bonito que luce, se disuelve por lo que sale de su boca. ¿Con qué derecho dice "nuestros hijos"?—¿Hablaste del tema con un abogado?, Creo que no; para que eso sea real, debes tener una resolución judicial y que un juez haya dicho: "Señor Harper, usted no tiene derechos o deberes sobre ellos; además, el documento que dices ha sido firmado bajo un medio fraudulento, o sea, con engaños, por lo que ya lo estoy impugnando ante el juzgado correspondiente.Caigo sentada y sorprendida; eso es imposible.—Aquí tienes, querida,
NATHALIE—¿Estás segura de que aún quieres que salgamos?—Claro que sí, el que haya aparecido y portarse como si nada hubiera pasado no quiere decir nada.Eso quiero pensar; no sé por qué apareció o por qué hizo lo que hizo, yo no lo busqué, yo rehíce mi vida lejos de él o eso, intento; es egoísta de su parte venir y pensar que con unas palabras bonitas yo por arte de magia voy a olvidar todo lo que hizo o dijo.—Dicen que cuando te conocí, fue algo como esto, una fiesta, un baile y la llama entre nosotros se encendió.Está loco, pero sigue sin recordar, ¿cómo creerle? Ni las promesas que hizo, o sus juramentos; todas ellas quedaron en el olvido. Debo seguir con mi vida y olvidar que él apareció; se supone que no deberían recordarle su pasado. Ya no sé qué pensar, vamos, Nathalie, tú tomaste una decisión que era alejarte de él porque te hacía daño, porque te hizo cosas terribles, y peor si ese horrible hombre sigue como buitre a su alrededor; no voy a exponer a mis hijos o a mí a que
DAMIÁNDOS SEMANAS DESPUÉS—Tienes todo listo por lo que veo.—Sí, amigo, voy a recuperar a mi mujer y a mi familia, sea como sea.—Cómo es la vida y los papeles se invierten. —Es verdad, hoy estoy en una habitación de hotel cerca de Great Scotlan Yard en Londres, donde se realizará aquella velada. Tengo un antifaz en mis manos, sin poder creer la locura que voy a hacer. Me tomó mucho tiempo saber dónde estaba ella, pero cuando lo supe, salté de alegría. Según me dijo Gonzalo, yo le conté que la conocí durante una fiesta en un gran salón en la ciudad cercana al pueblo y quedé embelesado con la mujer que veían mis ojos, pero que tenía otra apariencia. Todo lo que ha pasado me ha hecho ver que no me importa como luzca, hable ni como camine, tal vez no recuerde como llegue a enamorarme de ella, pero lo estoy, lo siento, lo presiento y lo vivo, cada vez que suspiro viendo unas fotografías que encontré, con nosotros vestidos casi igual y ella con su hermoso vientre, ese tipo de sesiones







