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Capitulo 07

Autor: Alisha Kiss
last update Fecha de publicación: 2021-08-10 14:12:32

Estoy cansada y con el cuerpo molido, descubrí varias cosas como por ejemplo que Marcelo es gay, aunque en la empresa nadie lo sabe o debe saberlo, Carla tiene dos hijos y está casada hace diez años, su esposo fue quien nos dejó a cada uno en su destino, Susana por otro lado es una loca de atar se fue a su casa con un chico que conoció en el lugar y por otro lado no pude averiguar mucho de mi grandote, estaban tan animados que cuando preguntaba cambiaban de tema y me jalaban a bailar, hacía mucho que disfrutaba de ser una chica común y corriente, me la pasaba estudiando estos años para lograr ser quien puedo completar a Sebastián ser la mujer que él se merece hasta aprendí tres idiomas solo por él. Soy regresada a la realidad, cuando mi teléfono suena y es mi madre quien llama.

—Si mamá, todo va bien ¿Cómo este papá y mis hermanos? Me alegro mucho mamá ¿Y el nuevo empleo de papá? Eso es más que perfecto, mami mañana hablamos acabo de llegar y estoy súper cansada, no digas eso mamá, no me tuvieron trabajando más tiempo o yo me ofrecí a hacer horas extras, solo salo Salí con mis compañeros de trabajo a divertirme un poco, si lo sé mamá yo también pienso lo mismo, ya me había demorado mucho. Bendiciones para ti también mamá, te quiero mucho.

Debí frenarla antes que empezara con todo eso de que no es correcto lo que estoy haciendo, así que solo pregunte por mi familia, pero por otra parte me alegra el hecho que papá tiene un empleo desde casa para una compañía pequeña de contabilidad y mis hermanos están en su último año de la escuela preparatoria, eso es de las pocas cosas que han valido la pena, son los mejores de su clase, son buenos chicos y eso me llena de orgullo, una maldita lágrima se me escapa del ojo derecho, decido que no puedo sumergirme en la tristeza y nostalgia, me saco los zapatos y los arrojo a un lado, mientras me quito la ropa y quedo desnuda entrando a la ducha, dejo que el agua helada caiga sobre mi cuerpo tratando de aclarar mi mente, ¿Qué estará haciendo ahorita? Y solo recordando sus besos y su manera de amarme es que puedo controlar estas ganas de enormes que siento de llorar.

SEBASTIÁN

—¿Puedes llevarme a mi casa? — Tengo ganas de agarrarla de los cabellos y arrojará a la calle, ni que fuera su novio para hacerla de galancito de novela dejando a la damisela en su castillo.

—Solo termina de vestirte y márchate — Mientras le doy la espalda y con una mano le indico que se vaya de una vez, no pierdo mi tiempo y sigo durmiendo, sé que las personas de servicio de la casa acostumbradas a esto sabrán que hacer con ella.

...

—Señor su desayuno está listo — Mientras me miro al espejo de mi habitación, viendo que todo quede perfecto.

Luego del desayuno, tomo mis documentos y me dirijo a la oficina, en el trayecto observo en un anuncio gigante cerca a la empresa un gran anuncio de bebida energética para adolescentes y uno de ellos este vestido del mismo o color que yo usaba cuando era capitán de la preparatorio, maldita época, solo recuerdo lo horrible que fue descubrir que fui un maldito objeto, un trofeo, un capricho estúpido de una chiquilla sin corazón que lo único que hizo fue agarrar mi corazón y aplastarlo, ¡Malditas mujeres! No sirven para otra cosa que no sea follarlas.

—Llegamos — Apenas entro a la empresa, me reciben las dos recepcionistas inclinando la cabeza, no sé quiénes, pero sé que lo hacen, murmuran a mis espaldas que soy un ogro, un narcisista, que no soy de la realiza para hacer que inclinan la cabeza cuando me reciben, solo soy su maldito jefe.

—Señor se reprograma la reunión en Italia, los Romaní indican que desean que acuda a la reunión por el aniversario de su empresa — Los Romaní, los Romaní, solo los soporto por el beneficio que me traerá las conexiones.

—¿Tienes todo organizado? — Mientras me enseña las gráficas de la empresa y han aumentado las ventas.

—Si señor Rentería, también le informe a mi asistente que esté preparada. — Es cierto tendré que viajar con la señorita Olivares, cuando la veo siento rabia de cada movimiento suyo, en la reunión me di cuenta de que es como todas las mujeres, solo anda buscando que hombre que pescar para marido, solo se salvó por esa jugada inteligente de su parte, su caria de niña buena esos labios carnosos y esa manera de caminar moviendo sus caderas, puede engañar hasta al más pecador, pero a mí jamás.

—Repítale y recalque que no quiero impuntualidades, que no se repita lo de la reunión sobre todo que guarde sus distancias conmigo, en resumen, explíquele cuál es mi línea de trabajo.

Quiero quitarme de la cabeza su imagen de querer parecer niña buena inocente, algo en ella me enerva, me saca de quicio, pero ayer cuando la vi dormida sobre ese escritorio, me sentí de una manera que no puedo describir, pero luego recordé como le sonreía al dueño de Blu Ice y una especie de emociones sin sentido aparecieron en mí y por eso le grite como le grite, además estoy en todo mi derecho es mi empresa yo pago su sueldo, esa mujercita tiene algo que no termina de cuadrarme no sé cómo hizo para guardar toda la información si la mande al sótano fue para castigarla por su osadía de sonreír en la presencia de otros y la mía, pero aun así salió bien librada, no la quiero cerca de mí, no la quiero ver sonriendo, no la quiero cerca o respirando cerca de mí.

—Si señor como usted diga— Mientras yo entro a mi oficina, es como un instinto que hace que gire mi mirada y la busco, la encuentro concentrada tecleando algo, como si no notara mi presencia, eso es imposible, mi presencia no pasa desapercibida en ningún lado.

—Olivares, a mi oficina — La cara de Carla es para imprimirla y lanzarla de propaganda de cómo no mirar a su jefe.

—Muy buenos días, señor Rentería, dígame en que puedo ayudarlo, su agenda, desea que guarde más archivos, quiere que le traduzca algo — Ella habla y habla muy concentrada en cada palabra que dice, mientras que yo no dejo de ver solo su boca, como si el mundo se hubiera puesto en mute para yo poder observar cada detalle de su rostro, sus ojos cafés, sus labios, su cuerpo en forma de reloj de arena. ¡Maldita sea! Debo de dejar de pensar así de ella.

—¡Váyase de mi oficina! — Yo no me entiendo, así que menos espero que ella lo entienda, y no me interesa.

—¿Disculpe? Pero si usted me llamo, la verdad que no porque me dice que me vaya.

—¡Que se largue de mi oficina le dije! — ¡Mierda y más m****a!, ¿Qué me está pasando?

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Último capítulo

  • NUESTRA ÚLTIMA NOCHE JUNTOS   EPILOGO

    LINDA CINCO AÑOS DESPUÉS —¡Mami! — Y corre a mis brazos mi pequeño castaño de ojos azules y cabello de brócoli como yo le digo. —¿Cómo le fue al niño de mamá? En su primer día — Mientras se sienta sobre mi regazo. —Muy bien mami, también que papi me compró una — Y se tapa la boca inmediatamente y sabe muy por qué lo hace, hasta que aparece mi grandote agitado como si hubiera corrido una maratón. —Le dije que no corriera, pero parece que tiene las piernas de Usain Bolt, Sebas ¿Por qué tienes las manos sobre la boca? No me digas que —Que me iba a contar que comieron pizza ¿Tal vez? —Sebas hace lo que quiera con su padre, no quiero ni pensar lo que pasara cuando nazca nuestra pequeña que descansa en mi incipiente vientre, quisiera tener una enorme barriga para presumirla, pero parece que mi niña se quiere esconder.

  • NUESTRA ÚLTIMA NOCHE JUNTOS   FINAL

    SEBASTIÁNNo me veo sin ella, no me veo sin la mujer que amo, cuando el paramédico dijo que la estaba perdiendo, sentí como si mi mundo se viniera abajo y me lo devolvieran al escuchar su ritmo cardiaco nuevamente. Ahora estoy como un loco a las afueras de la sala de emergencia, estoy con la ropa manchada de sangre, el cabello un desastre, pero es lo que menos me importa hasta que luego de horas la puerta se abre y el mismo médico que reconozco que la recibió me busca con la mirada.—¿Cómo está ella? —Su rostro es frío, no muestra emociones y eso me cabrea más, porque lo que quiero es que me diga que ella está bien o que me diga que esto es una pesadilla.—Logramos estabilizarla, en unas horas la trasladan a una habitación luego de hacerle otros estudios, su novia tuvo mucha suerte.

  • NUESTRA ÚLTIMA NOCHE JUNTOS   Capítulo 32

    SEBASTIÁNAl despertar luego de esas horas, no pude acariciar su rostro mientras observaba su cuerpo desnudo solo cubierto con mi chaqueta, es imposible no ver sus mulos y pensar que hace solo unas horas toque cada parte de ella, aunque volver a sentirla fue la gloria el día se acercaba y sabía que ese sueño acabaría, no soportaría despedirme de lela y volverla a ver llorar, la vista y el destino no nos quiere juntos ya lo entendí, solo espero que ella sea feliz, aunque no sea conmigo,…Ahora estoy parado frente al altar, esperando porque ella atraviese el pasillo de la iglesia, mi mente está en blanco no quiero pensar en nada, a veces mi mente quiere viajar a ese momento en disfrute de verme en vuelto con sus manos, sus caricias, sus besos y la manera en que se entregó a mí, fue mucho mejor que aquella noche, fue mucho mejor QUE NUESTRA ÚLTIMA NOCHE JUNTOS frente al mar bajo de la luz de la luna llena.—Ya firmó el acuerdo, viene para acá, lo siento mucho muchacho no te mereces esto—

  • NUESTRA ÚLTIMA NOCHE JUNTOS   Capítulo 31

    LINDAMe mira de una manera que me desconcierta, ¿Estará molesto? O es ¿Por qué de verdad quiere casarse con ella?—¿Por qué lo hiciste? —Me está acusando, ¿Por qué? Se supone que así no era como se darían las cosas.—Entonces ¿De verdad te quieres casar con ella? Es eso ¿Cierto? … No hay necesidad que me respondas tu silencio lo dice todo —Me siento dolida, me siento frente a él con las manos sobre mi cabeza, la respiración se me dificulta un poco, pongo la mano sobre mi pecho como si así me pudiera calmar, no puedo creer que de verdad se quiera casar con ella.Tengo que tomar consciencia de todo esto, decido tomar unas tijeras y cortar sus amares aún la luna llena ilumina la noche, mis lágrimas caen sobre sus manos, como puedo

  • NUESTRA ÚLTIMA NOCHE JUNTOS   Capítulo 30

    LINDA—¡Estás loca mujer! ¿Cómo se te ocurre algo como eso? — Sé que no es algo muy cuerdo de mi parte, pero no lo puedo evitar.—Mikela, lo sé, es una locura, que se me zafo un tornillo, pero lo amo y no puedo evitarlo— Es la verdad de solo recordarlo, mi cuerpo se estremece, recuerdo el ascensor y ese momento ¡Diablos estoy frita con ese hombre!—Bueno está bien, ojalá y logres algo con la información que te di, Sam no quiso decir más seguro pensara que te terminaré diciendo algo más, pero ve por el amiga, no dejes que esa bruja sé lo que quede, suena algo estúpido lo sé, pero esa bruja lo que se merece es quedarse sola.Ella sabe que es así, no puedo permitir que Lena logre lo que ha venido buscando hace tanto tiempo, no s

  • NUESTRA ÚLTIMA NOCHE JUNTOS   Capítulo 29

    SEBASTIÁNEl médico lo confirmo tiene cuatro semanas de embarazo, cuando esas palabras salieron de su boca, por un momento reí, porque era imposible, pero luego me echó en cara la noche en que saco del bar, ese momento yo no era consciente de nada, hubiera asesinado y no me daría cuenta, pero si tengo como recuerdos fugaces de esa noche y como a la mañana siguiente la lance a la calle como la zorra que es, pero el médico acaba de lanzar por la borda mi poca cordura.—Ya oíste al médico y te confirmo lo que yo te dije, así que Sebastián sabes muy bien lo que soy capaz de hacer si no cumples tu palabra, —Claro que recuerdo su amenaza aquel día.—¡Estás loca! Medícate o intérnate en un hospital para personas como tú, as&iacut

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