LOGINEileen Williams. ─ Entonces vamos a buscarlo ─ musité tocando el botón del ascensor. Ambos esperamos la caja metálica mecánica y cuando llegó el primero que salió al abrir las puertas fue Elijah. Los tres volvimos a ingresar para dirigirnos a la sede del Buró. Cuando llegué al Buró lo primero que pedí fue ver al chico, el hijo de Axel. Por el momento el padre de mis hijos había cumplido, el chico estaba en el calabozo del Buró, allí estaría más seguro. ─ Brais, no me acompañó, según él, tenía ganas de dar de baja al chico. Elijah, emitió la autorización a regañadientes y encomendó a Risco, para cuidarme. Según él, lo único que le inspiraba el hijo de Axel, eran ganas de darlo de baja y en eso concordaba con Brais. ─ ¿Tú también quieres dar de baja al chico? ─ Le pregunto a Risco cuando vamos juntas al calabozo, que en realidad con tanta custodia y seguridad no hacía falta ningún acompañante. ─ Lo único que me detuvo es que Alana lo necesita, de lo contrario, se lo hubiese entrega
─ No sacaremos a Alana, a esta hora y mamá está muy nerviosa y alterada. Todos llegamos, heridos, lesionados y Dalia y yo, directo al quirófano. Eso sin contar lo que ha sucedido con mi embarazo y con Lucas y los demás. ─ Expreso sin poder evitar la nostalgia que me embarga. ─ Pero, entonces nos vamos para la habitación con los niños, no deseo estar en esta habitación ─ mencionó y yo asentí, tampoco deseaba estar en esta habitación. Salimos de mi habitación y mi madre le estaba sirviendo de cenar a Elijah, él besó su cabeza y se sentó en el comedor observando cuando Seshat, se acomodaba en otra silla. Fruncí el entrecejo y luego levanté una de mis cejas, después salí para la habitación de mis hijos dejando que mi madre le diera a Elijah, la cantaleta que nos había dado a Dalia y a mí en horas de la tarde. Brais, se salvó porque se marchó a visitar a Félix, pero con toda seguridad le esperaría una igual. Al llegar a la habitación de Derek, me acosté a su lado esperando que Elijah, l
Eileen Williams. Elijah, regresó muy tarde, hasta llegué a pensar que no vendría más, se notaba cansado y también enfurecido, observé su pantalón y estaba lleno de sangre, con toda seguridad no se había curado la herida. ─ Llamaré una enfermera para que te cure la herida ─ musité observándolo. ─ Me daré primero una ducha ─ masculló dirigiéndose al baño. Quince minutos después salió con una remera y un boxer, como si estuviese en su casa y no en un hospital, caminó hasta la camilla, levantó las sábanas y se metió acomodándose a mi lado en la pequeña camita. Bajé la sábana para observar su herida.─ Estoy bien, fue solo un golpe que me dí ─ musitó y yo, misma me levanté para curar su herida, todavía me sentía un poco adolorida a pesar de los analgésicos, pero tampoco es que estuviese inmóvil. ─ ¿Te has tomado los antibióticos? ─ Le pregunté y él arrugó su naríz, giré mis ojos y allí si que llamé a la enfermera para que le aplicara los antibióticos. ─ Estoy bien ─ se quejó.─ La h
─ ¿No podré quedar embarazada? ─ Pregunté con voz temblorosa y con lágrimas rodando por mi rostro, no podía creer lo que me estaba diciendo el médico. Sentía taquicardia, no entendía ¿Había quedado estéril? ─ me pregunté internamente. ─ Las roturas uterinas necesitan reposo y sanación, mi recomendación es no salir embarazada por lo mínimo en unos dos años, una nueva pérdida fetal podría ocasionar que quedaras estéril para siempre. Debes controlar un método anticonceptivo efectivo y te recomiendo guardar reposo sexual un par de meses. ─ Expresó el doctor dejándome más confundida aún, la noticia del embarazo me había tomado por sorpresa, la pérdida me había afectado emocionalmente, pero el hecho de no tener hijos aunque sea por un tiempo me había llenado de miedo, pensando en mi hija Alana. ─ No entiendo, me colocaron un antídoto y luego yo me apliqué otra dosis, ¿Cómo es posible que... ─ Ese infelíz utilizó en tí anestésicos para animales ─ informó Elijah y yo moví mi rostro expand
Eileen Williams. ─ Ya estás despertando ─ escucho la voz de Adara, y siento como mis ojos se llenan de lágrimas. Siento el beso que me da en la frente y también las lágrimas salir de mis ojos, las limpian y vuelvo intentar abrir los ojos, la luz vuelve a molestarme, pero esta vez no los cierro completamente. Trato de adaptarme escuchando las voces. Los últimos recuerdos se vienen a mi y es llorando en el cuello de Brais, y el fuerte dolor que se incrustó en mi bajo abdomen y el sangrado que prosiguió. De allí no recuerdo más nada, pero si el motivo por el que estaba junto a Brais, llorando. ─ ¿Lucas? ─ Le pregunto a mi hermana Adara, abriendo completamente los ojos. Ella, me observa con gran tirsteza y mueve su cabeza de un lado a otro. ─ Debes estar tranquila, acabas de salir de una cirugía ─ menciona mi hermana acariciando mi cabello.─ Dalia, Elijah, Brais, Sam; todos estaban heridos ¿Dónde están? ─ Le pregunto con agonía. ─ Ellos están bien, en estos momentos están en sus hab
Eileen Williams. Lo único que reconozco es que mi cuerpo no se resiste a la tentación de llevar al otro mundo al maldito pedófilo que atrapo en un dos por tres, apenas lo veo y me voy hacia él, sin importarme que con la reliquia de mi padre hoy he cruzado más gargantas de lo que he hecho en cada misión y, con las armas de fuego he volado más cesos de lo que imaginé hacerlo en una misión.Tomo del cuello al infeliz que quiere enfrentarse en un cuerpo a cuerpo con Axel, pero no se lo permito. Yo quiero el privilegio y tomo la reliquia de mi padre, doy una vuelta sobre mi cuerpo dándole una fuerte patada al hombre que tiene al lado y que Axel, en solo un segundo le vuela la cabeza e incrusto con fuerza en el pecho del maldito pedófilo que mató a mi padre mi reliquia, voy a sacarla para volverla a clavar y...─ A tú padre, le encantó cuando le metí corriente por su culo, no sabes el gusto que me dió verlo temblar mientras se electrocutaba. ─ Gruñó con sadismo y yo, solo ví rojo; dándole







