FAZER LOGINSu lengua siguió trabajando mi clítoris en círculos lentos y obscenos mientras sus dedos me penetraban a fondo, curvándose contra ese punto que me nublaba la vista. Cada vez que empujaba, otro sonido quebrado se escapaba de mi boca."Ahh—Jake—ohhh—mierdaaa..."Lamió con más fuerza, chupando mi clítoris entre sus labios un segundo antes de soltarlo y arrastrar la lengua hasta donde sus dedos me estaban abriendo.La doble sensación era demasiado. Las piernas me temblaban agarradas por mis propias manos.Entonces, de repente, sacó los dedos.Antes de que pudiera echarlos de menos, sus dos manos agarraron mi culo, levantándome y abriéndome más. Enterró la cara por completo entre mis piernas.Jake me comió el coño como si se estuviera muriendo de hambre.Su lengua se hundió dentro de mí, gruesa y caliente, follandome con ella mientras su nariz presionaba contra mi clítoris. Lamió a fondo, luego más arriba, y después selló su boca sobre mí y succionó con tanta fuerza que todo mi cuerpo se s
Antes de que pudiera decir otra palabra, Jake deslizó dos dedos dentro de mí.La penetración fue súbita y profunda. Un gemido largo y quebrado se me arrancó de la garganta mientras la cabeza me caía hacia atrás, exponiendo más mi cuello a su boca. Mis paredes se contrajeron alrededor de sus dedos por instinto."Jooooder..."Mantuvo la otra mano sobre mi pecho, apretando y amasando la carne pesada mientras su cara permanecía hundida contra mi cuello. Sus labios se movían sobre la piel sensible, besando, chupando, rozando ocasionalmente con los dientes justo lo suficiente para hacerme estremecer.Entonces empezó a bombear.Lento al principio: embestidas largas y deliberadas que se arrastraban contra mis paredes. Cada vez que volvía a empujar, un sonido nuevo se me escapaba."Jake... ah..."Curvó ligeramente los dedos en la siguiente embestida y gemí más fuerte, las caderas sacudiéndose."Oh Dios mío... Jake...""Así es," murmuró contra mi cuello, con voz ronca. "Déjame oírte."Aceleró e
MIA"No puedes hablar en serio ahora mismo," dije, mirándolo.Jake no respondió; guardó la llave y siguió mirándome como si ya se hubiera decidido."¿Por qué? ¿Yo? ¿Mis tetas?" Mi voz salió más aguda de lo que quería. Me metí las dos manos en el pelo, esparciéndolo por toda la cara como si eso de algún modo me ocultara."Venga, Jake. Puedes hacer algo mejor que esto. ¿Qué tal Helen? ¿Tu novia? Ve a chupar las de ella. O las de cualquier otra. Literalmente las de cualquier otra."Se levantó tan de repente que di medio paso atrás.En dos zancadas estaba justo delante de mí. Lo bastante cerca para sentir el calor que desprendía su pecho desnudo."No es asunto tuyo," dijo, con voz baja y firme. "Helen no es asunto tuyo. Esto sí. Son simplemente las reglas. Y no te toca a ti decidir si es un sí o un no."Antes de que pudiera discutir de nuevo, sus dos manos cayeron directamente sobre mis pechos.Calientes y firmes. Las apretó despacio, calibrando el peso, los pulgares rozando la parte infe
Jake hizo girar la moneda entre los dedos, esperando.Dudé. "Cara.""Cruz."La moneda giró, aterrizó en la cama y se asentó en cruz.Se me hundió el estómago."No," dije de inmediato. "Venga ya. Llevamos bastante rato con esto. Solo... sáltate esta."Jake me miró, calmo e impasible. "Conoces la regla. No hay vuelta atrás una vez dicho.""Jake, en serio. Ya he perdido suficiente. Déjame quedarme el sujetador.""Era el trato." Asintió hacia mi pecho. "Una prenda. Tu elección. Pero tiene que salir."Lo miré fijamente, intentando obligarle a cambiar de opinión con la mente. Ni siquiera parpadeó."Joder," murmuré.Llevé las manos a la espalda. Desabroché el cierre despacio, alargándolo más de lo necesario. Las tiras se deslizaron por mis brazos. Sostuve el sujetador contra mí un segundo extra, y finalmente lo dejé caer.Mis pechos quedaron libres: pesados, llenos, de los que se mantienen altos y redondos incluso sin soporte. El aire fresco hizo que mis pezones se endurecieran al instante.
**MIA**Salí de la cocina sin mirar atrás. El pulso me sonaba alto en los oídos. Todavía podía sentir el punto exacto del culo donde me había rozado.Odiaba poder seguir sintiéndolo.Llegué a las escaleras. A mitad de subida oí pasos detrás de mí.“Mia.”Lo ignoré y seguí subiendo.Me siguió.Llegué a mi puerta, la empujé y entré. Antes de que pudiera girarme para cerrarla, Jake entró justo detrás de mí.En el segundo en que cruzó el umbral, la cerró, giró la llave y se metió la llave directamente en el bolsillo delantero de sus pantalones de chándal.Lo miré fijamente.“¿Qué coño crees que estás haciendo?”Se apoyó de espaldas contra la puerta como si tuviera todo el tiempo del mundo.“Asegurándome de que no vuelvas a huir.”“Dame la llave.”“No.”“Jake…”“Antes me has cerrado una puerta en las narices. Considera esto la venganza.”Me crucé de brazos. “Eres increíble.”“Y sigues sonrojada.”“No lo estoy.”“Sí lo estás.” Se apartó de la puerta y dio dos pasos lentos hacia dentro de la
ADVERTENCIA:ESTE LIBRO ES ESTRICTAMENTE ERÓTICO. CONTIENE CONTENIDO SEXUAL ALTAMENTE GRÁFICO Y ESTÁ DESTINADO ÚNICAMENTE A PÚBLICO ADULTO (18+). NO LO LEAS SI ERES MENOR DE 18 AÑOS O SI ERES SENSIBLE A TEMAS MADUROS Y EXPLÍCITOS.**MIA**“¡Oye!!!! ¡¡Jake!!!” grité a todo pulmón.Estaba a mitad de doblar su ropa cuando los dedos se me cerraron alrededor de algo crujiente e inconfundiblemente incorrecto. Dos condones usados, pegajosos y anudados, metidos hasta el fondo en el bolsillo de sus joggers negros.Los miré fijamente durante tres segundos enteros, el corazón golpeándome las costillas. Luego los cogí entre el pulgar y el índice de una mano como si pudieran morder, me levanté y marché directo a su habitación.Con la otra mano empujé la puerta sin llamar. La puerta se abrió con tanta fuerza que rebotó contra la pared.“¿Qué coño es esto?” solté, todavía mirando los condones que colgaban de mis dedos. “Estaba haciendo tu colada porque alguien dejó una montaña entera en la secadora