เข้าสู่ระบบVICENZOJuro que no fue para tanto.O sea… no en mi cabeza.Solo era una chica. Hermosa, provocativa, exactamente del tipo que se te cruza cuando necesitas olvidarte de las cagadas que hiciste.Pero debía haberlo sabido. Siempre hay algo más detrás. Siempre.El problema es que no era solo una chica.Era hija de un pez gordo. Casada o casi.Y ahora estaba metido en un problema que podía empinar no solo mi nombre, sino el de toda la familia.Dudé en la puerta. El silencio dentro de su oficina era pesado, casi cortante.Vi a Vicent con las mangas de la camisa arremangadas, el saco tirado de cualquier manera en el sillón de al lado y montones de expedientes esparcidos por el escritorio.Tenía la mirada fija en una de las carpetas, como si intentara sacarle algún secreto.Pero la mandíbula apretada y la pluma rota a un lado lo decían todo.Estaba al límite.— Vicent...No volteó de inmedi
LAURA: El silencio de la oficina solo hacía que mi corazón latiera más fuerte. Intentaba concentrarme en cualquier cosa, revisar contratos antiguos, releer anotaciones, pero mi cabeza estaba en el tribunal. En el resultado. En mi primera prueba real. Cuando escuché que la puerta principal se abría, me levanté de inmediato, casi tirando los papeles que fingía revisar. Pasos apresurados, risas ahogadas. Ya habían regresado. — ¡Ganamooolos! —anunció alguien. Mientras los demás festejaban, felicitaban al abogado que se estaba llevando todo mi crédito. Y entonces vi a Wagner entrando con esa sonrisa satisfecha que parecía esculpida en la cara de alguien que no conocía la derrota. El orgullo me atravesó como una ola caliente. Yo había sido parte de eso. Más que parte… ese plan era mío. Mi estrategia. Mis palabras. Wagner me encontró con la mirada
LAURA:El día finalmente había llegado.La audiencia.Después de tantas contestaciones, rechazos y batallas, por fin estaba aquí.Todo lo que había arquitectado, cada argumento, cada contradicción señalada con precisión quirúrgica, estaba listo. Estudiado. Ensayado.Sabía que no estaría en la sala del tribunal, todavía no.Pero mis ideas sí estarían. Mi estrategia. Mi firma disfrazada entre las líneas de cada defensa que redacté.Y aun así, con todo en su lugar... mi corazón insistía en latir más rápido.¿Nerviosismo?No.Ansiedad. Hambre.Esa sed insaciable de ver las engranajes del plan girar… y aplastar todo lo que se atreviera a interponerse en el camino.Estaba en el despacho, observando el movimiento armado antes de que salieran, pero mis pensamientos estaban en el tribunal.Fue entonces cuando Wagner se me acercó.Con ese aire de siempre: imponente, intrigante y
VICENT:La carpeta del caso ya estaba cerrada sobre mi escritorio, pero mi mente no.El nombre del abogado que apareció en la investigación me perturbaba. Ya lo conocía, me lo había topado en audiencias pasadas. Seguía el mismo patrón metódico y frío del despacho de Wagner...Pero no era él. Él no era el que mandaba. Eso era un títere. Un intermediario.Y además estaba Laura.Ella no aparecía en los registros. Ningún movimiento judicial a su nombre. Las redes sociales, inactivas. Ninguna publicación reciente. Ninguna actualización. O lo había dejado todo... o se estaba escondiendo.La idea de que se hubiera cambiado el nombre o creado un perfil falso no me sorprendía.Era inteligente. Si quería desaparecer, lo lograría.Cerré la laptop y respiré hondo. El sonido de los cubiertos viniendo de la cocina me devolvió a la realidad.Caminé hacia allá y vi a Landon de espaldas, moviendo algo en el estufa.
HANNA:Fueron días en ese hospital, recibiendo suero, cuidados...Pero finalmente me darían de alta, aunque no sin antes una última revisión del bebé en un ultrasonido.Landon estaba a mi lado. En silencio. Pero yo sentía su nerviosismo en la manera en que movía los dedos, en la forma en que me miraba de reojo.Cuando el médico me puso el gel en el vientre, casi aguanté la respiración. La pantalla se encendió, y de repente... ahí estaba. Tan pequeño. Tan real.El sonido del corazón llenó la habitación, y los ojos se me llenaron de lágrimas.— Todo está excelente con el bebé —dijo el médico—. Ya casi entra al cuarto mes... Muy pronto podrán saber el sexo.Miré a Landon. Él me miró como si ese sonido le hubiera atravesado cada fibra del cuerpo.Y lo entendí.Fue lo mismo que me pasó a mí.De verdad había un bebé ahí... Un bebé pequeño e inocente. Fue un golpe de realidad enorme.....
LAURA:El sabor amargo todavía lo tenía en la boca cuando salí del baño.Júlia me siguió con la mirada atenta y preguntó:— ¿Estás bien?Asentí, intentando no demostrar el malestar que sentía en el estómago.— Creo que fue el trago. Tengo mucho tiempo sin tomar algo así. Se me revolvió la panza.Frunció el ceño, sorprendida.— Qué raro... es la primera vez que alguien se me pone mal con una de mis bebidas. ¿Quieres que te prepare otra? ¿Esta vez sin alcohol?— Mejor. Creo que fue eso —forcé una sonrisa, intentando disipar el malestar—. Mucho tiempo lejos de la fiesta.Preparó otro vaso, ahora sin alcohol, y me lo entregó.Le di el primer trago.— Mmm... parece refresco.— Le puse gas. Y esa... por lo general solo se la sirvo a embarazadas —se rió.Alcé la mirada de inmediato, medio desconcertada. Y ella me miró con una breve curiosidad.— No estás embarazada,







