Inicio / Romance / Querida Hermana Te Daré Un Hijo / 5. Abrazada Por Un Desconocido

Compartir

5. Abrazada Por Un Desconocido

last update Fecha de publicación: 2023-06-21 00:33:32

—No quiero que discutamos esta noche, no de nuevo. Solo disfrutemos de nuestra compañía y mañana conversamos, ¿vale?  —dijo Irena entre su pecho.

—Lo siento cariño, perdóname por todo —murmuró Oliver al darse cuenta lo mucho que les estaba afectando a ambos aquella situación —. Yo...

—Shhh, mañana hablamos —interrumpió ella colocando un dedo en sus labios.

Oliver asintió y acercó su rostro al de Irena, la besó con ternura, demostrando lo mucho que la amaba. Por otro lado, Nora observaba a la pareja desde la puerta de su habitación, escondida para no arruinar la reconciliación de su hermana y cuñado.

Sonrió contenta antes de cerrar la puerta y entrar a su dormitorio dándole privacidad. Irena y Oliver decidieron salir a cenar fuera de casa, querían pasar un tiempo en pareja para conversar mejor. Antes de irse le dijeron a Nora que no tardarían en regresar pronto, sin embargo no fue así.

Las manecillas del reloj se movían lentamente, marcando las diez de la noche.

Nora se encontraba en la sala, aguardando por la llegada de Irena y Oliver. Había encendido la televisión para no sentirse tan sola en aquella enorme casa, y al ir cambiando de canal dio con el programa de noticias que solía ver. De pronto su mirada se quedó fija en la pantalla, mientras las noticias anunciaban con pesar el lamentable accidente que había ocurrido horas antes en una de las construcciones que Oliver supervisaba.

Su corazón comenzó a latir con fuerza cuando entre las imágenes mostradas, reconoció el coche donde su hermana y cuñado se habían ido.

—Según los bomberos han sido encontrados dos fallecidos y tres con vidas pero están en un estado crítico. Aún no se ha revelado la identidad de los afectados pero aseguran que se trata de una pareja que estaba en el lugar del incidente... —informó la reportera continuando con la noticia pero Nora no fue capaz de escuchar más.

Su mente se llenó de inquietudes, ¿qué habría pasado?, ¿Era posible que fueran ellos? Intentó comunicarse con Irena, pero su llamada fue en vano. Preocupada y angustiada, marcó el número de Oliver, pero el resultado fue el mismo, la línea se mantenía ocupada.

El temor se apoderó de ella y decidió salir en su búsqueda, sin importar cuán lejos tuviera que ir para encontrarlos. ¿Estaría su familia bien? ¿Sería solo una coincidencia que el coche que salía en la televisión fuera el mismo donde iban su hermana y su cuñado?

Tenía un mal presentimiento. Nora salió de la casa con el corazón latiendo frenéticamente, detuvo un taxi y le indicó al conductor hacia el lugar que vio en las noticias.

Siguió intentando comunicarse con Irena y Oliver aunque seguían sin atender a sus llamadas. Al llegar al sitio bajó apresurada del taxi encontrando a varias personas que parecían querer saber lo que había ocurrido. Estaban los paramédicos, bomberos e incluso la policía se hallaba allí prohibiendo el paso hacia la entrada de la casa que aún se encontraba en construcción.

Nora se adentró entre las personas tratando de averiguar quienes habían sido los fallecidos.

—Disculpe oficial, ¿me podría decir qué ha ocurrido? —inquirió Nora al reparar en uno de los policías que tenía cerca.

—La construcción se ha venido abajo mientras el encargado estaba dentro junto a su esposa. Los han encontrado sin vida —dijo sin darle más detalles.

—¿Saben quiénes eran? —indagó Nora esperando no escuchar lo que tanto temía.

—Lo siento señorita, no podemos darle esa información —respondió el oficial de policía.

Nora soltó un resoplido sintiéndose cada vez más frustrada. Sin embargo, a medida que pasaban los minutos, ella podía ver cómo los paramédicos llevaban a cabo su trabajo sacando a los afectados uno por uno. Algunos salían en camillas, y otros eran trasladados en ambulancias.

Entonces, Nora vio algo que le paralizó el corazón. Una de las personas cubiertas con la tela blanca llevaba una pulsera plateada en la mano. Reconoció esa pulsera al instante, era la misma que le había regalado Irena el día de su boda.

Su corazón se detuvo por un instante.

Sin importarle el riesgo, Nora se abrió paso entre las personas y fue corriendo hacia la camilla. Y allí estaba, debajo de la tela blanca que cubría su cuerpo inmóvil, estaba su hermana mayor, Irena. Nora se arrodilló a su lado, llorando y lamentándose por la pérdida. Tomó la mano de Irena sintiendo el frío de su piel, mientras sollozaba de dolor.

—¡Irena! —la llamó pero no despertaba —. Por favor hermana, abre los ojos...

Nora estaba llorando sin consuelo, su voz se ahogaba en sollozos mientras abrazaba el cuerpo silencioso de su hermana. No podía creer lo que estaba sucediendo, era una pesadilla de la que no podía despertar. Irene había sido su compañera en la vida, su confidente, su mejor amiga, y ahora estaba allí, inerte e incapaz de responder a sus llamados.

—Señorita, no puede estar en esta área, debe retirarse —ordenó un paramédico tratando de apartarla.

Pero Nora parecía no escucharlo debido al estado de shock en el que se encontraba. Jeremiah apareció de repente en medio del caos, acercándose rápidamente a ella y la tomó por el brazo, arrastrándola lejos de aquel lugar. A pesar de que Nora se resistió, intentando quedarse junto a su hermana, Jeremiah la llevó enérgicamente hacia su auto estacionado a unos metros del lugar, ignorando los intentos desesperados de la joven por liberarse.

Nora lloraba desconsolada mientras era arrastrada por Jeremiah, incapaz de aceptar que acababa de perder a su amada hermana y cuñado. Su cuerpo estaba temblando por la tensión y el dolor, y ella se aferraba a su esperanza de que en algún momento volvería a estar junto a su querida hermana.

Finalmente, después de sacarla de entre las personas que estaban allí, Jeremiah llevó a Nora a una zona tranquila y aislada, alejada del ruido y del caos de aquel sitio. Se detuvo frente a ella, mirándola con compasión mientras parecía decidir qué decirle. Nora, por su parte, se mantenía temblorosa e inestable, con el corazón roto y el alma vacía.

—No puede ser posible, ¡¿Por qué ellos?! —exclamaba en lamentos mientras se abrazaba a sí misma.

Jeremiah se percató del pequeño bulto que sobresalía de la camisa holgada de Nora, dándose cuenta de embarazo de la joven.

—Lamento lo que pasó, y entiendo que sea una noticia difícil de asimilar en este momento. Pero si no intentas calmarte le hará daño al bebé —emitió él señalando su barriga.

Nora, aunque no estaba segura cómo sentirse en ese momento tan triste, asintió débilmente, dejando que sus lágrimas inundaran su rostro. Había perdido a su hermana, y en ese momento, nada más parecía importar. Jeremiah la abrazó con fuerza, tratando de consolarla, pero Nora apenas podía sentir su presencia. Todo lo que quería era recuperar a su hermana y sentir su abrazo amoroso una vez más.

En su lugar, recibía el rodeo efusivo de un desconocido que sin saber era el padre del bebé que llevaba en su vientre.

Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App
Comentarios (1)
goodnovel comment avatar
Maria Sol Gonzalvez
pero no se habían ido a cenar fuera ?? q hacian justo ahi, para tener ese accidente......
VER TODOS LOS COMENTARIOS

Último capítulo

  • Querida Hermana Te Daré Un Hijo    EPÍLOGO

    Había pasado una hora, el tiempo le había parecido eterno a Nora y Sofía quienes habían ido a buscar a Elliot al aeropuerto. El Chef había estado de viaje debido a un proyecto de trabajo que finalmente había culminado, y apenas estuvo listo tomó el primer avión de regreso a su hogar. El proceso de duelo de Elliot tras la muerte de Marlene lo llevó a viajar a Italia en busca de paz y tiempo para sanar. Pero le surgió una oportunidad para ampliar sus conocimientos, haciendo que se quedara dos años más en la ciudad. Sin embargo, cuando se enteró de la alegre noticia del matrimonio de su hermano, no pudo evitar regresar a Nueva York de inmediato. Aunque había tenido sentimientos románticos hacia Nora, sabía que no debía interferir en el amor que ella y Jeremiah compartían.Decidió superar esos sentimientos y enfocarse en su sueño de abrir su propio restaurante, el cual se encontraba cerca del hotel de su hermano. Quería apoyar a Jeremiah de todas las formas posibles y

  • Querida Hermana Te Daré Un Hijo    Final

    Cinco años después...El aroma a humo se filtró por la rendija de la puerta, provocando que Zoe arrugara la nariz, preguntándose qué nuevo invento habría hecho su padre esta vez. Se levantó del suelo con precaución para no arruinar su dibujo y se apresuró por el pasillo, descendiendo las escaleras rápidamente. Tapó su nariz debido al desagradable hedor que invadía la casa.—Papá —llamó, pero nadie respondió.Confundida, se acercó a la cocina en busca de su progenitor, pero solo encontró un caos. El humo llenaba el ambiente por todas partes y el pavo estaba completamente carbonizado. Miró a su alrededor, sorprendida al ver que las ventanas estaban abiertas.De repente, Jeremiah emergió entre la neblina de humo, luciendo un delantal y sosteniendo un extintor. Su rostro estaba cubierto de harina. Al darse cuenta de la presencia de su hija, apretó los labios en una fina línea. Se rascó nerviosamente la nuca, presentía que sería el hazmerreír en la cena.—Oh, princesa..

  • Querida Hermana Te Daré Un Hijo    92. Capítulo: Te Amo

    —Lo siento, debe ser difícil para ti todo esto —murmuró compadecida por él—. Puedes expresar lo que sientes, te ayudará...—No, no quiero hablar de eso. Desearía borrar los recuerdos que tengo para no sentir pena y, al mismo tiempo, lástima por una mujer que ha hecho tanto daño —emitió Jeremiah, su voz reflejando el resentimiento que albergaba. Pero lueg, su expresión se suavizó al mirarla—. En fin, cambiemos de tema y explícame algo que me tiene intrigado. Parece que me he perdido algo.Nora asintió en comprensión, entendía que todo aquel asunto de Sussan era delicado para él. Y respetó su decisión, no volvió a tocar más el tema.—De acuerdo, ¿qué quieres que te explique? —quiso saber.—¿Cómo es que tú y Jane se ven tan unidas? —indagó él, sin poder evitarlo.—Bueno, la verdad es que tampoco imaginé que nos llevaríamos bien. Pero simplemente sucedió así —se encogió de hombros, lo que provocó que Jeremiah soltara un bufido, mostrando su inconformidad con su respuesta—. Hace días, Jane

  • Querida Hermana Te Daré Un Hijo    91. Capítulo: Cruel

    Jeremiah sintió un nudo en la garganta al escuchar el amor y la ternura con la que Nora pronunció su nombre. Era como si todas las preocupaciones y el miedo que había sentido se alejaran al instante en el que se encontraron sus miradas.Aunque Nora no podía ocultar la angustia que aún brillaba en sus ojos, Jeremiah notó el alivio que irradiaba su rostro al verlo despierto. Su mano temblorosa alcanzó a acariciar la mejilla de Jeremiah, mientras sus dedos recorrían con delicadeza la fina línea de barba que comenzaba a crecer en su rostro.—Nora... —susurró Jeremiah con un hilo de voz, apenas audible entre el silencio de la habitación—. Estoy bien, no llores, cariño.A pesar de que el dolor punzante en su cabeza seguía allí, la presencia reconfortante de Nora parecía atenuarlo un poco. Había estado inconsciente durante horas, horas en las que Nora había estado allí, en silencio, velando por él.Con una mezcla de dulzura y preocupación, Nora se acomodó más cerca de Jeremiah, envolviendo s

  • Querida Hermana Te Daré Un Hijo    90. Capítulo: Oh Cariño...

    Al llegar al hospital, Nora fue ingresada de inmediato a la sala de emergencias. Al despertar, sus ojos recorrieron el lugar sintiéndose desorientada. Pero los recuerdos llegaron a su mente cayendo como un balde de agua fría.Intentó levantarse de la cama, pero Jong se lo impidió.—Nora, tranquila —la detuvo por los hombros haciendo que ella volviera a recostarse en la cama.Sus ojos miraban hacia todos lados, en busca del dueño de sus pensamientos.—Je-jeremiah, ¿Cómo está él? —balbuceó.Jong apretó los labios en una línea fina, sin estar seguro de decirle la situación complicada en la que estaba su mejor amigo. —Lo han llevado a emergencia, aún no sabemos nada, Nora—se limitó a decir sin entrar en detalles.La desesperación la embargó, Nora comenzó a sollozar imaginado lo peor. Se sentía culpable por lo que había sucedido, y de solo pensar en lo que podría pasarle a Jeremiah le causó terror. —Dime que estará bien, por favor... Él debe vivir —pidió en medio del llanto—. Prométeme q

  • Querida Hermana Te Daré Un Hijo    89. Capítulo: Inconsciencia

    Estaba decidido a confrontar lo que había evitado durante esa semana. Sabía que debía hablar con Nora sobre lo sucedido en la clínica de fertilidad, donde su esperma había sido utilizado para concebir a una hija de la que él no tenía conocimiento. Era consciente de que la situación se había vuelto aún más complicada y no podía seguir evitándola.Sin decir una palabra más, los dos se dirigieron a la casa de Jeremiah un lugar más tranquilo, alejados del bullicio del hotel. Mientras se dirigían al estacionamiento, Nora había olvidado su móvil y regresó a buscarlo, pero Jeremiah decidió esperarla en la auto.Por otro lado, Sussan aguardaba impaciente en su coche, acechando a la mujer que había causado parte de su ruina. Al reparar en ella, decidió llevar a cabo su venganza. Nora caminaba ajena al peligro inminente, el ruido ensordecedor de un motor acelerado hacía eco en el estacionamiento, pero ella no lo notaba. Sussan, con ojos llenos de odio, dirigía su vehículo directamente hacia su

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status