INICIAR SESIÓNVerán todo esto pasó hace tanto tiempo para ser exacta 19 años. Mi padre me contó todo, claro cuando túve la edad suficiente. Mi madre solía dar paseos por el bosque acompañada de mi padre, decía que eso despejaba su mente y hacía sentir a su cachorrito en su vientre más tranquilo.
Una tarde ya cuando iban regresando a la manada, el bosque se quedó demasiado tranquilo sin ningún ruido, sin ningún movimiento, cuando a su olfato llegó un aroma dulce, demasiado dulce para ser de su agrado, algo no está bien intentaron apresurar el paso, pero fueron emboscados por un clan de vampiros empezaron a brincar desde los árboles.
Mi padre intentaba defender a mi madre a toda costa, que no le pusieron un dedo encima iban tras su territorio y para eso tenían que eliminar al Alfa que era mi padre y su luna que era mi madre, mi padre pidió ayuda por el enlace mental de la manada, pero cuando llegaron los refuerzos.
Fue demasiado tarde, los vampiro había mordido a mi madre en el cuello, mi padre la tomo en brazos y corrió al centro de la manada intentar salvar su vida, pero cuando llegó los médicos le informaron con tristeza que su vida se había desvanecido, mi padre pregunto por su cachorro, dijeron que había logrado salvarla, pero que estaba delicada por el veneno de vampiros, a los días salí del hospital, mi padre me dijo que como a los 23 días salí del hospital, parecía un niña normal otro cachorro de lobo, él me crío bien a mí a mis dos hermanos y mantuvo la manada a flote.
Yo quería ser su orgullo, quería demostrarle que a pesar de que era una hembra podría ser tan fuerte como un macho y no cualquier macho como un Alfa, para demostrarle que el sacrificio de mi madre no había sido en vano, que podría sentirse orgulloso de mí, así que todos los días después del entrenamiento normal entrenaba con Logan, claro siempre me da unas golpizas, ya que él ya había tenido su transformación, todos los lobos se pueden transformar por primera vez al cumplir los 18 años, eso aumenta su fuerza y agudiza sus sentidos.
Yo espera con ansias ese día, lo recuerdo bien fue una noche de luna llena, estábamos en el bosque, estábamos mis hermanos, mi padre, algunos familiares y los que entonces considera a mis amigos, sentí como mi cuerpo se empezó a calentar, voltié a ver a la luna intentando buscar un poco de alivio del calor que sentía, calmar el dolor, mire que mis uñas se tornaron negras y largas, mis colmillos empezaron a crecer.
Estaba esperando transformarme en un lobo, pero algo malo estaba pasando me agaché, me puse las manos en la cabeza siento un gran dolor, fue cuando me di cuenta que mi cabello castaños se había tornado blanco.
Me dio una fuerte sed de sangre, cuando sentí que mi vista se empezó a nublar no pude evitarlo, ataque a los presentes no me importaba quien fuera, solo quería sangre, algo estaba mal, no sabía que era, mi padre me pudo controlar, me derribó gracias a mis otros dos hermanos, cuando me pude calmar me desmayé.
Al desperté mi padre me dijó todo lo que había pasado y lo que habían descubrido los médicos al tomar una muestra de sangre mía, descubrieron que el veneno de vampiro no me había matado pero me había contaminado, no hera un lobo ni un vampiro era una mezcla de los dos, para mi mala suerte pero dominó más la de vampiro, mi lobo interno jamás despertara.
No podré ser uno de ellos, todo esto se esparció como fuego en las manadas cercanas, mis amigos dejaron de hablarme, la gente me empezó a ver con desprecio, los alfas de las mánadas cercanas tenían miedo de que algún día volviera a perder el control, así que le exigieron a mi padre que me desterrara, él se negó rotundamente y ellos le informaron que para la siguiente luna llena si yo seguía en su territorio habría guerra.
Yo al enterarme de esto sentí que mi corazón se parte en dos, no tengo la culpa de ser lo que soy, yo no pedí nacer así, me puse muy triste pero no había otra opción, le informé a mi padre que me iba a desterar a mí misma de la manada, él entró en pánico, me gritó y me exigió que no lo hiciera, me dio la orden pero al no tener un lobo interno sus órdenes erán como simples palabras para mí, le expliqué mis motivos.
El acepto solo con una condición, que fueran mis dos hermanos a cuidarme, porque nunca en mi vida había estado entre los humanos sola yo acepté, eso nos trae aquí, a la realidad, una cuenta regresiva para separarme de mis hermanos, solo verlos de vez en cuando o nunca volverlos a ver.
Kira.Cuando todo el caos terminó empezaron a recoger los cuerpos y a revisar a los eridos, .e empese a sentí mareada y me desplome.Azael.Cuando todo acabó mire a mi cachorra se detuvo de una mesa y se desmayo. Corrí y la atrapé antes de que tocará el suelo.-Rapido traigan a un médico.La erida de Kira sangraba y mucho. Los médicos se la llevaron y la atendieron. Me informaron que estaba fuera de peligro que solo perdió mucha sangre. Pedí que la llevarán a mi habitación para poder cuidarla.KiraMe desperté en una habitación que no era la mia.-Me asustaste.Era Azael me senté en la cama con su ayuda, me estaba explicando todo lo que pasó después de mi desmayo, pero no me podría concentrar ya que solo traía unos chores deportivos y la verdad no podía dejar de ver sus m&uacut
Kira.Estoy muy nerviosa, Azael me invito a comer a su casa, actualmente estoy en la habitación de su hermana Ágata, estoy con un vestido rojo largo, tiene un poco de escote y no tiene espalda, me siento demasiado nerviosa, me estoy mordiendo las uñas, que ya avían cambiado de color, siento una mano que me saca de mis pensamientos.-Qué tal si meto la pata, qué tal si no le caigo bien a mi suegro, ay dios por favor que páseme saque de esta comida por favor.-Cuñadita tranquilízate.-Pero es que estoy muy nerviosa.-Descuida todo estará bien, andando vamos ya nos están esperando.Bajamos las escaleras, al llegar abajo nos estaban esperando Azael, Nicole y un hombre alto, fornido, pelirrojo y de ojos verdes, creo que era mi suegro, así que me acerque y lo saludo.-Buenas noches mi nombre es Kira.Extendí mi mano en forma de salu
Kira.Después de eso penosa situación Azael se me acercó.-Kira querida, mi madre quería conocerte, quería invitarte a comer, pero creo que es un mal momento.Natacha por fin llega, creo que el alborota llamó su atención, me sonrió.- Kira ocurre algo.-Nada Natacha, Azael quería invitarme a comer.-Ah bueno pues yo te puedo cubrir.-Estás segura.-Si descuida yo me encargo.Le entregue mis volantes.-Ya sabes sonreír.Azael se acercó a mi, me dio su brazo yo lo tomé y con el otro tomo a su madre, empezamos a caminar, estoy demasiado apenada, fuimos a un local de aquí cercano, entramos todos, nos sentamos yo estaba sentada entre Agata y Azael, en enfrente de mí estaba Nicole y Jonathan, el silencio era un poco incómodo así que aclare mi garganta y me trage el orgullo.-Señora
Azael.Fui a buscar a mi madre para dar la buena noticia, al enterarse estaba demasiado feliz.-Hay qué bueno hijo, esta vez sí la voy a poder conocer.-Yo creo que sí madre, déjame preguntarle.-Por favor hijo pregúntale mañana, no quiero que vuelvan a pelear y yo sin conocer a mi nuera.-Lo intentaré pero papá no creo que este muy contento con eso.-Yo me encargo, no te preocupes hijo.A los días, me desperté muy feliz, me bañé y fui al único lugar que he estado vicitando todo este tiempo, al refugio. Pero esta vez mi madre me acompañó.Ella quería desayunar esa misma mañana con Kira, espero que mi cachorrita no lo tomé demasiado apresurado, al llegar solo estaba Marcus en el mostrador, al mirarme me sonrío, al parecer mi cachorrita ya le contó.-Buenos días Azael buscabas a kira.-Buenos días, si la buscaba está.-Lo siento pero hoy en verdad no está, salió a repartir volantes para la semana de adopción.-Así
Azael.Al ver esa sonrisa en su rostro y la forma en la que actúa, sabía que me había perdonado. Ella poso sus labios en los mis, se sintió mejor que la primera vez, la necesitaba pero la puerta se abrió, era Jonathan que inoportuno es mi amigo, le gruño pero mi cachorrita me calmo, me mordió el cuello un escalofrío recorrió mi cuerpo.-Vamos a comer.La seguí, en el comedor Kira me cambio las vendas, Jonathan nos miraba con una sonrisa.-De que te ríes Jonathan.-Nada solo que te ves tan dócil como un cachorro.-Jonathan no solo nos interumpistes para darnos de comer verdad.-Nos dieron el reporte de 2 vampiros muertos y Ágata los identificó como sus atacantes, pero las eridas de los cadáveres no fueron echas por lobos.Yo sabía quién era fue mi cachorrita, la mire y estaba sonriendo.-Fui yo.
Azael.Mi cachorrita se callo y así la pude alcanzar, la ayude a levantarse, ella se negó a hablar. Yo no me doy por vencido, intentó alcanzarla y platicar, pero llegaron unos tipos por su aroma eran vampiros empezaron a dirigirse a kira, al parecer eran los tipos que molestado a mi hermana, no estaban nada feliz, me puse enfrente de ella para protegerla, pero ella los reto, sacaron un arma, ella no demostró miedo alguno, y al escuché decir.-No tengo nada que perder.Mi cachorrita, no la acepta pero a ella también esta sufriendo por el rechazo. El tipo le apunto con el arma, iba a disparar, me interpuse, recibí el impacto, solo sentí un fuerte golpe en el pecho, cái asía atrás.-Kira corre, los detendré lo más que pueda.-No te dejaré.Los vampiros seguían insultandola, deje de oírlos y me concentre solo en ella, mire como sus ojo







