INICIAR SESIÓN࿇ Giovanni -No puedo estar contigo Giovanni, cómo te hago entender que ya no te amo.—Creí que bromeaba pero en sus ojos, veo verdad. Si lo compruebo, si es real, me matará— -Déjame enamorarte de nuevo.—Ella niega— -Esto es una tregua, no un perdón. No tengo intenciones de darte una oportunidad, porque no es lo que deseo, no es lo que quiero. -¿Y los besos que nos hemos dado?. -Me confirman lo que ya sé y tú, sigues negándote a aceptar. -Sé que me amas. -Giovanni.. Tienes el derecho de ver a tu hijo, tienes la obligación de protegerlo. -Lari..—Ella niega, se aleja de mí. Tras una hora de silencio cortante, donde solo se escucha el murmullo de las personas y el latido desbocado de la culpa en mi pecho, ella habla. No me mira, su vista está en un punto fijo en el respaldo de su asiento— -Necesito que no me desmientas ante él, puedes decirle que eres una especie de Rey Poseidón, andas por los océanos creando ciudades para mejorar la vida de las personas, ahí puedes hablarle de
᪥ Laritza ¿Quién demonios son estás personas?. ¿Qué quieren de mí, de mi familia?.-¡Grayson, llama a Salomé que consiga un vuelo, ya, dile que la veremos en el aeropuerto, nos regresamos a Indiana!.—Él me mira asintiendo—-Los de seguridad en la casa están alerta señora.—Ms dice, afirmo, pero no me tranquiliza—-Iré contigo.—Dice Gio, lo miro—-Claro que no.—Comienzo a caminar para salir de aquí—-Laritza, eso no está a discusión. Es mi hijo.-Duraste casi 5 años sin él, haz de cuenta que sigue siendo así.-¡No me vengas con eso, qué no es lo mismo!. Me aleje por protegerlos, ¡¿cómo mierda crees que me quedaré de brazos cruzados viendo el peligro que corren?!.—Me acerco a él—-No te quiero cerca de mi hijo, de nosotros..—Respiro cuando el nudo en mi garganta quiere estrangularme—.Quédate con tu esposa, procura que esté bien, yo me ocuparé de mi hijo.—Camino para salir de aquí, Él viene detrás de mí—-¡Laritza por favor!.-¡Giovanni, no me dejes sola por favor!.—Le grita Minerva. Lo
✧ Laritza -¡No, no es así, esas personas son peligrosas!, ellos.. -¿Ellos..?. -Creo que mataron a tu padre..—Me ahogo con mi propia saliva, siento el mundo se desmorona a mi alrededor. Él llama a Montana, ella me trae una pastilla y un vaso de agua— -Respira tranquila.—Pide él tratando de que me calme— -¿Eres alérgica a algo?. -No.—Giovanni le responde por mí, cuando me calmo, me tomo la pastilla y le doy las gracias— -Tienes que comer algo, los medicamentos y el estómago vacío no son muy amigos. -Gracias Tana, vamos al comedor Lari, Tana por favor ocúpate de que los demás coman bien.—Ella afirma con cariño. Vamos al comedor. Es un hermoso lugar, debo admitir que me gusta. Pido el baño y me lo indica. Entro lavo mi cara y me la seco.. Necesito saber si él, tiene algo que ver con la muerte de mi padre. Salgo. Me está esperando para llevarme al comedor— -Habla, dime todo.—Niega— -Desayuna primero, tienes que tener fuerzas para esa conversación.—Nos sentamos al llegar, Mont
❁ Laritza -Lari.. Amor, ya llegamos.—Abro los ojos, no sé cuando me dormí. Sali me guiña un ojo y sonríe, señal de que todo está bien. La puerta del vehículo a mi lado está abierta— -Necesito un calmante, me duele mucho la cabeza.—Le digo al incorporarme— -¡Montana!.—Llama a la fulana y me dan ganas patearle las... Una mujer de unos 50 años sale sonriente y me regaño a mi misma por sentir.. Mejor no lo digo, si no lo digo en voz alta no será verdad. Me ayuda a salir del vehiculo— -Gio, querido.—Le da dos besos y lo abraza—.Te hice tus huevos favoritos.—Él se ríe y besa su frente— -Gracias reina mía, ven, te presentaré a alguien.—Ella me mira fijamente sonriendo. Cuando muestra el lado derecho de su rostro.. ¡Ay por Díos!, está quemado en gran parte—.Ella es.. -Laritza Sandoval..—Me sonríe—.El amor de tu vida, niña sé tanto de tí.—Gio me sonríe y volteo los ojos. Ella se ríe—.Yo soy Montana, perdona mi aspecto, lo siento si te incomoda.. -¡No no no!.—La abrazo—.No me incómoda
✤ Laritza -Enójate todo lo que quieras, ya que eres tan terca como para no irte, busqué un lugar con total seguridad para que estén bien cuidados, la seguridad que le puse a mi hijo también es excelente.-Tu hijo, mira como lo dices, por cierto.. ¿Cómo por qué diablos fuiste tantas veces a Indiana en los último años?.-¿Yo qué?, ¿de qué estás hablando Lari?.—El corazón salta de mi pecho a mi garganta con su cara y sus palabras—.La orden fue clara, no podía acercarme a ustedes, ¿Cómo es eso que fuí a Indiana en varias ocasiones?, no lo hice.—El terror me abarca, él me ayuda sentarme en la cama cuando mis piernas no me sostienen—-¿Qué demonios está pasando?, ¿Qué?.—No puedo respirar bien y me abraza—-Respira amor, respira profundo.—Trato de hacerlo, necesito calmarme—-Mi celular. Sali..—Se levanta, toma mi cartera y me la entrega. Rápidamente la abro y saco mi celular—•-Sali, cariño, ven por favor.—Cuelgo y en lo que ella llega, Gio me da agua. ¿Será verdad que fue obligado?, no..
࿇GiovanniMi Lari se despierta, se estira, luego sale de la cama sin abrir los ojos y camina derecho hacía el baño, sonrío recordando las tantas veces que le dije que dejara de hacer eso que un día se golpearía muy fuerte y sin importar mis advertencias y los golpes que se dió en aquel entonces, lo sigue haciendo.Todo se me estremece cuando sale del baño, desnuda, secando su cuerpo con una toalla blanca y con otra enredada en el cabello, observo todo desde la silla al lado de la cama. No pierdo de vista ninguno movimientos, detallando lentamente la piel que tanto extrañé, las gotas de agua que se le escurren por la espalda, mi vista se queda clavada en su culo, más grande, mejor cuidado, lo noté desde que la ví, ha trabajado muy bien su cuerpo, la polla se me pone tan dura que la debo masajear con rudeza por encima de la tela de la bata de baño. Se inclina a secar sus piernas dándome una vista perfecta de la hendidura de los glúteos en los me corri tantas veces.El desespero, la ang







