INICIAR SESIÓNPOV ADRIANACinco años después.Me paré en el balcón de la hacienda mirando el jardín donde Mateo y Luna jugaban.Mateo tenía seis años ahora, alto para su edad con cabello oscuro como el mío pero ojos verdes como los de Damián.Luna tenía cinco, toda una princesa con cabello largo oscuro y esos ojos azules idénticos a su padre.—¡Mamá mira! —gritó Mateo desde el columpio—, ¡puedo ir muy alto!—¡Ten cuidado mi amor!—¡Siempre tengo cuidado!Luna corría detrás de las mariposas riendo.—¡Papi ayúdame a atraparla!Damián apareció desde el jardín persiguiendo mariposas con nuestra hija, ambos riendo como niños.Cinco años.Cinco años desde que maté a Kozlov.Cinco años desde que tomé decisión de salir del crimen.Cinco años de paz.La hacienda había sido completamente reparada, sin rastro de las batallas que habían ocurrido aquí.Los muros reconstruidos.Las ventanas reemplazadas.El jardín floreciendo.Como nueva vida creciendo sobre cenizas del pasado.Blackwood-Santoro Holdings había p
POV DAMIÁNEl día del anuncio oficial llegó seis meses después de que Adriana decidiera salir del crimen.Habíamos trabajado incansablemente con abogados, contadores y consultores preparando la fusión más grande en historia de ambas compañías.Blackwood-Santoro Holdings.Conglomerado multimillonario completamente legal y legítimo.Valorado en tres punto cinco billones de dólares.La conferencia de prensa estaba programada para las diez de la mañana en el salón de baile del hotel más exclusivo de la ciudad.Adriana estaba en nuestro cuarto del hotel ajustándose el traje por décima vez.—¿Me veo bien?—Te ves increíble.—¿No demasiado formal?—Es conferencia de prensa corporativa, formal es apropiado.—¿Y el cabello?—Perfecto.—¿Seguro?—Adriana, estás hermosa, ahora relájate.—No puedo relajarme, esto es enorme.—Lo sé, pero estamos preparados.—¿Y si preguntan sobre el pasado?—Respondemos honestamente que Santoro Corporation tuvo operaciones cuestionables que fueron completamente li
POV ADRIANASeis semanas después de matar a Kozlov llamé reunión con todos mis jefes.Cincuenta hombres en la sala de la hacienda, todos esperando órdenes, todos habiendo servido a mi padre antes que a mí.Mi hombro todavía dolía pero había sanado suficiente para dejar de usar cabestrillo.Damián estaba a mi lado como siempre, Santiago y Ricardo en frente.—Gracias por venir —empecé.—¿Qué pasa señora? —preguntó Santiago.—Tengo anuncio importante que cambiará todo lo que conocen.Murmullos de confusión.—¿Qué tipo de anuncio? —preguntó Ricardo.Respiré profundo sabiendo que esto dividiría a mi gente.—Salimos del crimen, completamente, solo negocios legales de ahora en adelante.Silencio absoluto.Entonces todos empezaron a hablar al mismo tiempo.—¡Pero señora!—¡Eso es imposible!—¡El imperio se construyó en...!—¡SILENCIO! —grité.Todos se callaron.—Esto no es negociable, no es discusión, es decisión final.—¿Por qué? —preguntó uno de los jefes más viejos—, su padre construyó est
POV DAMIÁNUna semana en el hospital se sintió como eternidad.Adriana mejoraba lentamente, su hombro sanando pero todavía con mucho dolor, María recibió alta después de tres días pero Adriana necesitaba quedarse para asegurar que no hubiera infección.Los niños estaban con niñera nueva que María había recomendado, una mujer llamada Carmen que tenía experiencia con bebés.Pero ninguna experiencia preparaba para Mateo y Luna Blackwood.La primera videollamada fue devastadora.Adriana estaba en su cama de hospital cuando conectamos el iPad, Mateo apareció en pantalla con Luna en brazos de Carmen detrás.—¡MAMI! —gritó Mateo.—Hola mi amor, ¿cómo estás?—¿Cuándo vuelves?—Pronto bebé.—¿Qué es pronto?—Unos días.—¿Cuántos días?—No lo sé exactamente.—¿Por qué no?—Porque mamá está enferma y necesita que doctor diga cuándo puede irse.—¿Qué enfermedad tienes?Cómo explicar herida de bala a niño de dieciocho meses.—Mamá se lastimó el hombro.—¿Cómo?—En... en accidente.—¿Qué tipo de ac
POV ADRIANALo primero que sentí fue dolor.Dolor agudo y punzante en mi hombro derecho que me hizo jadear.Lo segundo fue la mano de alguien sosteniendo la mía.Abrí los ojos lentamente encontrando techo blanco de hospital, luces fluorescentes demasiado brillantes, olor a antiséptico.Giré la cabeza sintiendo más dolor.Damián estaba ahí.Dormido en silla incómoda junto a mi cama, todavía con ropa manchada de sangre, mi sangre probablemente.Su mano sostenía la mía incluso en sueño."Siempre aquí," pensé sintiendo lágrimas formarse.Cuánto lo amaba.Cuánto me amaba él.Intenté moverme, el dolor explotó haciéndome gemir.Damián despertó inmediatamente.—¿Adriana?—Hey.—Hey, ¿cómo te sientes?—Como si me hubieran disparado.Sonrió débilmente.—Eso es porque te dispararon.—Ah sí, lo recordaba vagamente.—¿Vagamente? Te atravesaron el hombro con bala.—Detalles.—Detalles importantes.Intenté sentarme, mal movimiento, el dolor me hizo caer de regreso.—No intentes moverte todavía.—¿Qu
POV DAMIÁNVi todo como en cámara lenta.Adriana cubría a María con su cuerpo mientras balas volaban por todos lados, yo estaba a diez metros intentando llegar a ellas cuando el tirador apareció en la pasarela superior.—¡ADRIANA CUIDADO! —grité.No me escuchó sobre el ruido del tiroteo.El tirador apuntó.Disparó.La bala atravesó el hombro de Adriana, la vi impactar, vi sangre salpicar, vi su cuerpo sacudirse.Gritó.Un grito de dolor puro que me heló la sangre.Pero no se movió.No abandonó a María.Se quedó ahí cubriéndola incluso mientras sangraba.Algo en mí se rompió.Dejé de pensar tácticamente.Dejé de pensar en supervivencia.Solo vi rojo.El primer hombre que intentó detenerme recibió dos balas en el pecho antes de saber qué pasaba.El segundo intentó cubrirse pero yo ya estaba encima disparándole a quemarropa.El tercero fue más inteligente usando granada de aturdimiento pero mi furia era más fuerte que cualquier desorientación, lo encontré por sonido matándolo mientras to







