Compartir

Capítulo 3

last update Fecha de publicación: 2026-04-10 06:54:53

"Conociendo al nuevo jefe"

Liara Ferraz

Mi semana fue superajetreada. Lo primero que hice fue reservar mi pasaje a Venecia. Conseguí uno para el jueves por la noche, así llegaría el viernes para tener tiempo de instalarme. Volví a mi pequeño apartamento el lunes por la mañana, puse mis pocos muebles a la venta y comencé a empacar mi ropa y los pocos artículos personales que llevaría al viaje.

Pasé por Milênio el martes para cerrar el contrato y despedirme de mis colegas de trabajo. No tardé mucho, pues no soportaba las miradas de lástima que me lanzaban. Conversé con mi padre y mi madrastra en un almuerzo en mi casa. Norma insistió en que dejara que su hija se explicara, pero fui categórica respecto a este asunto. Para mí, ella murió, al igual que mi ex. No quiero volver a oír hablar de ninguno de los dos; además, abrí un proceso por daños morales contra él, no voy a dejarlo pasar.

Borré todas mis fotos y videos con ellos. Lástima que tenía pocas fotos en portarretratos, porque romper y quemar es más terapéutico que simplemente borrar.

El miércoles y el jueves pasaron volando entre resolver los últimos detalles para mi partida y finalizar mi contrato de alquiler, ya que pensaba mantener el apartamento después de la boda para trabajar. Me despedí de mi padre y de mi madrastra en el aeropuerto. Ellos insistieron en acompañarme hasta allá.

No querían que me mudara de país, intentaron convencerme de que me quedara, que me tomara unas vacaciones y que, tras enfriar la cabeza, aceptara mi promoción; pero les dije que estaba decidida y no di marcha atrás, pues siempre había sido mi sueño. Ellos lo entendieron. Los voy a extrañar mucho, pero llamaré todos los días.

No tengo rabia contra mi madrastra, ella no sabía nada y se puso muy triste, y mi padre le ordenó a Alex que consiguiera un lugar donde vivir.

Él le dio un plazo de dos semanas por consideración a Norma, pues ella, a pesar de estar decepcionada de su hija, lloró mucho. El viernes por la mañana, finalmente, llegué a Venecia.

Me encontré con Gabriela, la asistente del CEO, en el aeropuerto, acompañada de su novia Juliana, que es la recepcionista de la empresa. Ellas fueron muy simpáticas y serviciales, me ayudaron a encontrar un lindo estudio que queda a 40 minutos a pie de la empresa.

Pasé el fin de semana arreglando mis cosas y conociendo los alrededores de mi nueva casa. Amé cada segundo. Esta ciudad es deslumbrante, no veo la hora de poder pasear por ella en mi tiempo libre.

Es impresionante cuánto bien me ha hecho ya el cambio. Estoy respirando mejor, menos angustiada, casi no he pensado en el pasado ni he soñado con aquella escena en las últimas dos noches.

Ahora estoy en la sala de reuniones del CEO esperando por él. Llegué demasiado temprano. Gabriela me ofreció un café y me indicó la sala donde debía esperar. Estoy admirando las obras de arte esparcidas por las paredes; quienquiera que las haya elegido tiene un gusto excelente, son hermosas, hacen que el ambiente sea más acogedor y, al mismo tiempo, lujoso.

Oigo el clic de la puerta y me giro. Ya había visto fotos del CEO por internet y revistas, pero nada me preparó para la versión real. Es más alto de lo que esperaba. Yo mido 1,70 m, llevo tacón medio y, aun así, no llego a su altura.

Sus ojos son de un azul color mar, el cabello es color arena con leves ondulaciones; lo lleva un poco más largo de la moda habitual entre empresarios, y por su apariencia se pasa mucho los dedos por el pelo, pues está despeinado de una forma que indica que no le preocupa lo que piensen de él.

El traje azul oscuro parece hecho sobre su cuerpo, de lo perfecto que es el ajuste. La camisa blanca, al contrario de lo que esperaba, no lleva corbata, sino los dos primeros botones abiertos, dejando a la vista una muestra de su cuello y el inicio de su tórax, provocando curiosidad por ver el resto.

Compruebo mentalmente si tengo la boca cerrada, pues tengo la impresión de estar babeando. Necesito mantenerme bien lejos de él. Por lo que leí, es el típico galán que todas las mujeres quieren tener, aunque sea por una noche, pero yo solo quiero enfocarme en mi carrera, nada de distracciones, y este hombre grita "distracción" por cada poro.

Voy hacia él y lo saludo, presentándome con el máximo profesionalismo que logro emplear en mi voz en este momento. Su aroma es amaderado, refrescante y sensual, pero no debería fijarme en eso, es una distracción; enfócate, Liara.

— Buenos días, soy Liara Ferraz, su nueva arquitecta.

Cuando él toma mi mano, siento un escalofrío recorriendo mi espalda. Mi deseo es soltar su mano rápido, pero eso sería extraño, así que contengo el impulso. Él esboza una pequeña sonrisa de lado, como si supiera lo que pasó por mi cabeza, y prolonga el contacto mientras me dice su nombre.

Su voz es gruesa y profunda; me imagino recibiendo órdenes con esa voz y creo que me puse roja. No sé qué me está pasando, nunca he sido de tener este tipo de pensamientos ni de sentir esta atracción instantánea. Creo que estoy muy sensible por los últimos acontecimientos.

Temo que si siempre es así, no podré resistir a este hombre.

Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App

Último capítulo

  • Seducida Por El CEO Moretti Contratada Por El Italiano    capítulo 78

    “Tu sabor es adictivo, siempre me hace desear más”Giovanni MorettiElla tensó el cuerpo en respuesta. Continué alternando entre mordiscos, succiones y penetraciones con los dedos y la lengua. En pocos minutos, estaba gimiendo mi nombre y sujetándome del cabello mientras se retorcía, llegando al orgasmo en mi boca.Lamí cada gota. Me puse el preservativo, la puse de espaldas a mí y la penetré de una sola vez, hasta sentir mis testículos rozar su cuerpo. Ella gimió, excitada.Arremetí con fuerza, aumentando el placer cada vez que mi pelvis chocaba contra sus nalgas. Cambió de posición, doblando las rodillas, lo que elevó aún más sus caderas y me permitió entrar más profundamente.La sujeté del cabello y cambié el ritmo, yendo despacio para disfrutar de la sensación de la cabeza de mi pene entrando poco a poco. Mojé mi pulgar con su lubricación y lo presioné contra su ano; en respuesta, su vagina se contrajo alrededor de mi pene, aumentando el placer. Con dos dedos de la otra mano, hice

  • Seducida Por El CEO Moretti Contratada Por El Italiano    Capítulo 77

    Un solo pensamiento en mente. Quiero entrar en ella “ Giovanni Moretti Al llegar a la habitación, encendí la luz con ella todavía en mis brazos. Caminé hacia la cama y me senté con ella sobre mí. Cuando intenté besarla de nuevo, se levantó y comenzó a quitarse el vestido lentamente. De abajo hacia arriba, subía centímetro a centímetro, sin prisa, para mi agonía. Vi los lueros de cuero negros sujetos a las medias de seda y encaje. Subió más, revelando una tanga minúscula, y poco después un corsé de cuero negro. Mi sangre hirvió. Sentí una mezcla de rabia, alivio y excitación. Rabia por saber que ella no se había vestido así para mí. De verdad iba a seguir adelante. Alivio por saber que el tipo con el que saldría nunca llegaría a tenerla, porque tomé la decisión correcta. Si él hubiera tenido la oportunidad, podría haber sido lo suficientemente inteligente como para nunca dejarla ir. Mis ojos se oscurecieron mientras rastreaba cada pedazo de piel que ese maldito vestido azul iba dej

  • Seducida Por El CEO Moretti Contratada Por El Italiano    Capítulo 76

    “El deseo de llevarla a mi cama lucha contra la urgencia de tenerla ahora” Giovanni Moretti A la salida de la discoteca, apoyé a Liara contra mi coche y la besé durante largos minutos, matando la añoranza que, aunque me costara admitirlo, estaba sintiendo; la verdad es que echaba de menos todo de ella. Sus labios sobre los míos, su cuerpo contra el mío, su voz suave, sus gemidos, todo me hacía sentir bien. Cuando las cosas empezaron a calentarse y mis pantalones me quedaron demasiado apretados, la subí al coche y tomamos la carretera. Mi deseo de poseerla era tan grande que sopesé llevarla a un hotel, pero me resistí; la quería en mi cama y pretendía no dejarla salir de allí hasta que tuviéramos que volver al trabajo. Hablamos bastante en el camino, nada serio, solo descubriendo intereses en común. El motor del coche rugía suavemente en la noche, pero el sonido que realmente llenaba mis oídos era su respiración, aún un poco acelerada por el enfrentamiento en la discoteca. Mientra

  • Seducida Por El CEO Moretti Contratada Por El Italiano    Capítulo 75

    “Es hora de jugar duro” Liara Ferraz Me alegré de que todo estuviera saliendo bien. Seguimos bailando hasta que Toni vino hacia nosotras. Luna estaba de espaldas y, cuando se giró, hizo una mueca al verlo. — Buenas noches, chicas —saluda. — Buenas noches —respondo. — Buenas noches, hermano —dice Júlia, dándole un abrazo. Luna, en vez de saludarlo, hace una mueca y le pregunta a Júlia: — ¿Eres su hermana? — Sí, ¿se conocen? — Es la chica con la que dije que me iba a casar —Toni responde. Presuntuoso. La tensión cómica e inesperada entre los dos sirvió como una breve distracción para el hielo que se había instalado en mis manos. Ver la expresión de conmoción mezclada con irritación en el rostro de Luna fue casi magnético, pero mis ojos se obstinaban en escanear la penumbra justo detrás de ellos. Mi cuerpo entero estaba en estado de alerta máxima, cada terminación nerviosa esperando el impacto de la verdadera confrontación que estaba por venir. En ese momento, Luna y Toni emp

  • Seducida Por El CEO Moretti Contratada Por El Italiano    Capítulo 74

    “Y la carnada funcionó” Liara Ferraz A las 16 horas, el celular sonó. Ella dijo que Giovanni había tardado en llegar para el almuerzo y, por eso, solo consiguió hablar con Júlia más tarde, para que él no sospechara que ella estaba hablando a propósito sobre nuestra salida. Doña Carmem dijo que él incluso se ofreció a llevarnos, pero como la intención era provocar celos, no podía llegar con nosotras, o de lo contrario pensaría que tenía el control. Ella estaba segura de que él iría tras nosotras. El mensaje de texto en la pantalla hizo que mi corazón se disparara de inmediato. Leer su nombre, asociado a esa telaraña que estábamos teciendo, me trajo una mezcla de pánico y satisfacción. Doña Carmem conocía a su propio hijo como nadie; su línea de razonamiento era impecable. Saber que Giovanni ya había mostrado la primera señal de inquietud al ofrecerse a ser nuestro chófer encendió una chispa de triunfo en mí. El juego había comenzado y la primera pieza se había movido exactamente com

  • Seducida Por El CEO Moretti Contratada Por El Italiano    Capítulo 73

    “ Yo y mi gran ansiedad ” Liara Ferraz Después de acordar los detalles del plan de doña Carmem, fuimos de compras. Elegí un corsé de cuero negro, con ligueros sujetos a medias de seda con encaje. Para completar, una tanga también de cuero. El vestido que elegí es azul oscuro, ceñido al cuerpo y con escote recto, terminando un poco por encima de las rodillas para esconder el encaje de las medias. En la tienda de calzado, no me resistí a unos botines Louboutin de cuero negro y tacón alto. Con mi look listo para el domingo, fuimos a las tiendas donde Júlia y doña Carmem querían comprar sus cosas, pues, según ellas, mi imagen era la prioridad. El peso de esa elección aún resonaba en mi mente mientras recorríamos los pasillos de las tiendas. Mirar aquellas prendas de cuero y encaje me traía una dualidad incómoda, pero intensamente excitante: por un lado, la timidez que siempre me acompañó intentaba frenarme; por el otro, la urgencia de sentirme poderosa y dueña de mi propio destino hab

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status