FAZER LOGINMis queridos lectores. Empezamos maraton (será de 7 capítulos) espero lo disfruten.
Valentina estaba de pie en medio de la recámara, esperando a Alexander. Ya se había tardado más de lo que imaginaba, pero no le importaba. Había cometido un error esa tarde y quería compensarlo. No pensaba dejar que terminara la noche con Alexander molesto con ella.Alexander entró justo en ese momento. De inmediato la devoró con la mirada. Se veía jodidamente hermosa y sexy con aquel camisón. Pasó una mano por su cuello al recordar las palabras que le había dicho a Anthony.Tal vez se había pasado.Hablar de su intimidad con Valentina podía haber sido un error. Aun pensaba que ella todavía tiene sentimientos por Anthony y, si llegaba a enterarse de lo que había dicho, podía molestarse con él por revelar algo tan privado.Aunque una parte de él también disfrutaba haberlo hecho. Anthony necesitaba entender que Valentina ya era su mujer.—¿Cómo te fue? —Preguntó Valentina, acercándose a él.Valentina no se contuvo y comenzó a ayudarlo a quitarse el saco. Lo tomó y lo dejó sobre el sofá
Después de la cena, Sofía llevó a Valentina y Miranda a una terraza cubierta apartada del jardín. Los hombres permanecieron en el mismo lugar, pero en el extremo opuesto, donde continuaban conversando mientras bebían un trago.—Ellos solo hablarán de negocios. —Dijo Sofía, mirando hacia los tres hombres.Miranda sonrió y miró cómo les servían chocolate caliente, aunque en el fondo se le antojaba una bebida fuerte para calmar los nervios.—Valentina, no sabía que estabas tan involucrada en los negocios. —Dijo Sofía, mirándola.—No lo estoy realmente. —Respondió Valentina con sinceridad.—Es cierto. Valentina prefiere pasar el día de compras. —Añadió Miranda con una falsa sonrisa.Valentina entrecerró los ojos, pero mantuvo la sonrisa mientras tomaba un sorbo de chocolate.—Así es, Alexander me consiente demasiado. —Respondió con tranquilidad— Pero cuando supe que quería cerrar este negocio con el señor Montero, me interesó conocer un poco más sobre el proyecto. Si es algo importante pa
Alexander y Valentina salieron de la recámara para cenar con los Monteros. Al llegar al comedor, Anthony y Miranda ya se encontraban ahí, aunque los anfitriones todavía no habían llegado.—Valentina. —Dijo Miranda, acercándose a ella— Me gustaría hablar contigo.Valentina frunció el ceño. Esta vez no permitiría que la rabia volviera a dominarla. No quería que Alexander tuviera que soportar otra escena por culpa de Miranda.— A mi no me interesa escucharte. —Respondió con frialdad, aferrándose al brazo de Alexander.Anthony frunció el ceño y apretó los puños con rabia. Empezaba a detestar la forma en que Valentina se aferraba a Alexander Hart, como si quisiera dejarle claro que ahora estaba de su lado.—¿Qué le hiciste, Hart? —Preguntó, colocándose junto a Miranda.Alexander arqueó una ceja, sin entender la pregunta.—Hace unos días juraba odiarte para toda la vida y ahora no puede separarse de ti. —Dijo Anthony con una sonrisa cargada de rabia— ¿Qué hiciste para conseguir que cambiara
Valentina y Alexander fueron guiados hasta la recámara donde se quedarían ese fin de semana. La tensión entre ambos era evidente. Valentina sabía que debía explicarle a Alexander el motivo de su reacción. En realidad, solo había actuado por rabia. Era irónico que ahora ni siquiera Anthony y Miranda se atrevieran a negar lo que existía entre ellos.—Pueden refrescarse un rato —Dijo el mayordomo — El señor Montero y su esposa los esperan para la cena a las nueve en punto.Valentina asintió con una sonrisa forzada. Después de que el mayordomo se marchó, se quedó mirando a Alexander. Él se quitó el saco y comenzó a aflojarse la corbata, claramente molesto.Valentina sabía que no podía seguir evitando la conversación. Si quería que Alexander entendiera lo que había ocurrido, tendría que explicárselo de una vez.—Alexander... —Se acercó a él, colocándose frente a él.— Lo que pasó afuera...—Es evidente que te pusiste celosa porque Miranda fue presentada como la “señora Solís”. —La interru
Valentina bajó del auto con la ayuda de Alexander. Habían llegado al aeropuerto privado, desde donde viajarían directamente hasta la hacienda Montero.Sería oficialmente el primer viaje que harían juntos. No le importaba que fuera por negocios; estaba emocionada por todo lo que pudiera pasar durante el viaje.—Señor Hart, todo listo para despegar. —Informó el jefe de seguridad.Alexander asintió, rodeó la cintura de Valentina con un brazo y la guio hasta el jet privado.Al subir al jet, Valentina se sorprendió al ver lo lujoso que era. Ni siquiera se comparaba con el avión de su familia. Tomó asiento y Alexander se encargó de abrocharle el cinturón de seguridad.—Es muy importante este viaje, ¿no? —Preguntó Valentina.—Un poco, sí. —Respondió Alexander— Mi padre intentó hacer negocios con el señor Montero hace algunos años, pero cuando su salud comenzó a deteriorarse, ya no fue posible concretar nada.—Vaya, entonces sí es muy importante dar una buena impresión. —Susurró Valentina.Al
Valentina estaba sentada en la sala con la tablet entre las manos. Había comenzado a buscar ideas para celebrar el cumpleaños de Alexander, pero no podía concentrarse únicamente en eso. También tenía que decidir qué lugar sería el mejor para el viaje familiar que había propuesto.Alexander llegó en esos momentos, después de que le informaran que Valentina se encontraba en la sala y no en la recámara.—¿Qué haces? —Preguntó, colocándose detrás de ella para mirar la pantalla de la tablet.—Llegaste. —Dijo ella, un poco nerviosa— Estaba buscando lugares para viajar... en familia.Alexander levantó ligeramente las cejas. Rodeó el sofá y se sentó a su lado, acomodando las piernas de Valentina sobre su regazo.—¿Un viaje en familia? —Preguntó.—Sí. Tu cumpleaños es en dos meses, así que, además de la fiesta que hacen cada año, esta vez haremos un viaje con tus padres. —Explicó con naturalidad.Alexander la observó en silencio. Le resultaba extraño escucharla hablar con tanta naturalidad de p







