FAZER LOGINTengo que dejarle todo claro a Debora no puedo permitir que se valla aprovechar de lo que yo hice, ademas no la necesito a ella mi vida está tomando un rumbo el cual me gusta mucho, esta colocando todo en su lugar sobre todo el lugar que yo me merezco siendo la esposa de Jeronimo Vargas y teniendo el control de absolutamente todo, mi futuro se está arreglando, voy caminando hacia el burdel para confrontar a Debora camino rápidamente y noto que Manuel toca la puerta de ese lugar tan asqueroso, me escondo atrás de un árbol para que no noten mi presencia y poder vigilar de una manera muy cautelosa, Debora abre la puerta y le sonríe muy coquetamente a Manuel, el estira y levanta sus brazos hacia ella tomándola de la cintura y alzandola hasta quedar en el aire por unos cortos minutos, luego la baja rozando el cuerpo de ella sobre el suyo y le besa su boca muy apasionadamente, él la abraza tomandola mas abajo de su cintura ríen juntos y entran cierran inmediatamente la puerta, no entiendo absolutamente nada cómo es posible que se conozcan ellos dos, además Manuel parecía tener clase y metido en este lugar tan insignificante y de bajo estatus no lo puedo creer lo mejor será confrontar y asi sabre si hay algo más en ellos dos, me acerco hacia la puerta del burdel miro algo nerviosa hacia todos los lados pues se que se puede esperar lo peor de una persona persona sin escrúpulos como Debora, toco la puerta tres veces seguidas de una manera fuerte y arrebatada, escucho unos pasos fuertes que se dirigen hacia la puerta acompañados de unos murmullos que no se logran llegar a entender la puerta se abre, mi cabeza está agachada mirando hacia el suelo y mi rostro refleja en mi mirada intranquilidad y algo de nerviosismo, levantó lentamente mi cabeza colocando mi frente alta y veo enfrente mio a Debora mirando mi rostro con una mirada cínica y levantando su ceja prepotentemente.
—Sara, no te esperaba tan temprano me imagino que tienes problemas de dinero sabía que ibas a volver, una mujer tan ambiciosa como tú no puede estar sin dinero, debes sentir que estás cayendo a un abismo muy hondo sin fin de el que no puedes salir, pero como una vez te dije yo estoy disponible para ayudarte y sacarte de la miseria a la cual tus decisiones que no son para nada las mejores te están llevando—ella me habla reprochandome y llena de burla como si disfrutara y fuera satisfactorio cada una de sus palabras que me dice.
—Sabes no vengo a eso, quiero pedirte que no te vuelvas a cruzar en mi vida no quiero saber nada de ti desaparece, esfumate de mi mundo no quiero ni un solo rastro de ti, no te voy a permitir entorpecer mi camino y sabes que hago cuando alguien como tu me daña todos mis planes, yo misma con mis propias manos te saco del camino—La miro de pies a cabeza minimizando con mi mirada, haciéndome ver superior a ella.
—Me haces reir siempre con tu sentido del humor, acaso no te das cuenta quien soy yo, a mi ninguna pobretona que quiere aparentar ser millonaria me va venir a dar órdenes porque yo soy la que las da y no tengo tiempo para escuchar a una muchachita caprichosa así que largo estoy muy ocupada no pienso perder más tiempo—Ella me aplaude y luego comienza a manotear con mucha irritación.
—¿Qué escondes?—le gritó abiertamente.
—No creo que a ti te incumba lo que pase en este lugar, te voy hacer una advertencia no te vuelvas un obstáculo porque te puedes tropezar y te lastimas, y no sabes cómo disfrutaría ver eso —Ella sonríe fríamente.
—Manuel —grito, y comienzo a caminar rápidamente por todo lado lanzando lejos todo lo que encuentro por donde camino de una manera descontrolada.
—Me diviertes mucho Sara, actúas como una niña ingenua e inexperta la cual está siendo lastimada por personas malas, no pobre niña me da tanta lastima —ella habla con mucho sarcasmo y sus palabras tienen mucha desfachatez.
—Si, tienes razon no soy ninguna niña indefensa, por el contrario soy una mujer muy inteligente y esto segura que eso te asusta, porque tu en el fondo eres fragil y debil, y te puedo asegurar Debora que cada una de las palabras que te digo las hago cumplir como sea no me importa nada, no tengo limites. —Me acerco hacia ella y lanzó mi saliva en su cara, ella baja la cabeza inmediatamente y suspira muy duro.
—Eres una insignificante y nada mas, se lo que buscan las mujeres ambiciosas como tu solo el dinero les importa y sé que en algún momento te vas equivocar y tus planes fallaran lo disfrutare tanto cuando eso pase, y otra cosa querida piensa muy bien con quien te vas a involucrar porque te puedes arrepentir de cualquier mal movimiento que hagas, te lo hare pagar muy caro. —Mueve sus cabello y levanta las cejas.
—La advertencia viene por Manuel, en el momento que yo lo desee él va estar a mis pies haciendo lo que yo quiera, se le nota que le gusto disfrutare tanto cuando hagamos el amor porque él debe ser muy buen amante, le hare que se olvide de todas las mujeres solo tendra ojos para mí. —Comienzo a reír
Debora me jala del brazo y me lanza fuerte hacia el suelo, me levanto y comienzo a correr hacia las habitaciones buscando a Manuel, tiró puerta por puerta y en ninguna está él miró hacia atrás y veo que está Debora caminando lentamente siguiendo mis pasos, abro la última puerta y no veo a nadie, siento rabia porque yo sé que él está en este lugar, repentinamente volteo a mirar hacia atrás y los veo besándose muy apasionadamente, mis manos comienzan a temblar camino rápidamente para salir de este lugar cruzó por al lado ellos y me paro al frente de cada uno, Debora comienza a reír y Manuel agacha su cabeza y desvió su mirada, camino hacia la puerta para salir de ese lugar tan repugnante abro la puerta y la lanzó muy fuerte.
Camino muy preocupada y pensativa hacia mi apartamento, nose cuales puedan ser los alcances de Debora, pero de una cosa estoy segura no voy a permitir que altere mi objetivo, comienza a llover muy fuerte caen truenos y rayos mi cuerpo se moja completamente y mi cabello comienza a escurrir agua de repente mis ojos comienzan a enlagunarse y las lágrimas caen muy rapido mientras mis ojos se colocan de color rojo intenso como una rosa, mis parpados comienzan a cerrarse lentamente mientras mis pestañas botan el rimel negro, cierro mis ojos completamente y me lanzo de rodillas sobre la calle, bañada totalmete por mis lagrimas, con mis ojos entre abiertos veo que un hombre viene caminando hacia mi, pero no tengo fuerzas para levantarme jamas me habia sentido tan derrumbada siempre las personas ceden a mis peticiones, pero me afecta mucho que este no sea el caso levanto mi rostro y veo a Sebastian como siempre él se aparece en mi vida como un angel, él me toma del brazo y coloca sobre mi cuerpo su abrigo me abraza suavemente tomandome de la espalda y me cubre con su paraguas para que no roce sobre mi mas lluvia, caminamos lentamente sin pronunciar ni una sola palabra mis manos tiemblan, Sebastian colaca una de sus manos sobre la mia y traspasa calor a mi cuerpo inmediatamente comienzo a sentir una sensacion diferente algo unico y muy sincero llegamos a mi apartamento saco las llaves de mi bolso se las paso a Sebastian y él abre la puerta me toma de mi mano muy tiernamente y entramos me lleva hacia mi cuarto y acuesta en la cama y sale de la habitación, me levanto de la cama, me desnudo y me seco todo mi cuerpo con una toalla camino desnuda hacia el closet y tomo una sudadera y un abrigo y me los coloco, me acuesto en la cama y cubro mi cuerpo con una manta caliente, escucho que tocan la puerta y contesto con voz muy fuerte ¡Sigue! Sebastian entra y me mira fijamente sonríe y noto en sus ojos un brillo hermoso jamás había visto una mirada tan buena y sincera como la de él, se acerca hacia mí y lleva en su mano una taza de té caliente estiro mi mano y la tomó apretandola con mis dos manos temblorosas lo miro a los ojos y le sonrió.
—Sabes que puedes contar conmigo para lo que quieras verte llorar me hace sentir muy mal, es como cuando a una rosa la despojan de cada uno de sus pétalos y no la admiran como debe ser siendo un ser lleno de belleza en todo el sentido y hacen lo contrario destruyendola y marchitarla por completo sin darle la mínima posibilidad de brillar —él me habla muy tiernamente y sus ojos brillan particularmente.
—Gracias, eres muy buena persona siempre tienes las palabras indicadas para todo, pero no me pasa nada solamente aveces siento frustración por la vida que llevo siento que merezco más de lo que tengo no puedo conformarme con tan poco. —Bajo mi cabeza y centro mi mirada en el suelo.
—¡Sara! tienes todo eres una mujer muy bella e inteligente, jamás había visto tanta belleza en una mujer eres completamente perfecta y sabes que es lo más interesante en ti que eres muy única. —Él me mira el rostro se acerca hacia mi y me abraza fuerte.
Lo miro a los ojos, tomo su mano y la acarició sensualmente con la mía subo mi brazo y con la otra mano rozó sus mejillas, me acerco hacia él muy despacio y le susurro al oído unas palabras, siento el latido de su corazón acelerado, su cuerpo tembloroso y su respiración acelerada bajo la mirada y me acerco muy despacio él hace lo mismo nos miramos a los ojos y siento magia como si una explosion de chispas estuviera pasando sobre mi pegamos nuestros labios y nos juntamos cada vez más dandonos un beso inclinado muy tierno, rozando mi piel con la suya.
—Sebastian, perdoname esto no puede volver a suceder, espero entiendas —le hablo muy contundente con cada una de mis palabras.
—No entiendo nos besamos Sara, tu sabes que me gustas mucho creo que soy muy obvio no puedo evitar mirarte de la forma que lo hago, desearte completamente soñar teniendote conmigo y no lo digo solamente sexualmente porque no te veo como un objeto que solo se utiliza para satisfacer, por el contrario eres mucho más que eso una mujer muy valiosa —él me habla con tanta bondad y amabilidad que lo caracteriza.
—Quisiera ser esa mujer que sueñas tener, pero lamentablemente no lo soy y no lo puedo llegar hacer, tu eres un muy buen hombre en otro momento de mi vida pudiste haber sido el hombre perfecto para mi vida, pero este es otro instante del cual ni yo se que rumbo voy a tomar con mis decisiones y si no son las correctas prefiero hundirme sola y no atarte a mi. —De mis ojos caen lágrimas.
—En tu mirada hay nobleza la cual quieres esconder, nose porque demuestras algo que no eres Sara eres una mujer muy fuerte y respeto tu opinion se que no tengo el perfil del hombre que llena todas tus expectativas, pero no lamento eso no te voy a dejar sola en ningún instante, dicen que el amor no debe ser egoísta y creeme que el mio no lo es al contrario soy capaz de sacrificar todo por ti —Me sonríe lleva su mano hacia su rostro tapandolo y aprieta su mano.
—Se que seremos buenos amigos. —Trato de sonreír, pero mi rostro demuestra tristeza y rabia hacia mi misma.
—Claro que sí. —Él levanta mi mano, la lleva hacia su boca y la besa con sus labios calurosos y suaves. Sebastian se levanta y se va sin decirme una sola palabra más.
4 años despuésLlegó el día de sentir lo más bonito que es la libertad, espero que las chicas que quedan aquí tengan un cambio para su vida, soy una nueva Sara, me lleva una de las guardas hasta la puerta y me liberan, ya mis manos no tendrán esa atadura tan fea que me detenía a continuar, pero que con los años me llenó de fuerzas, un ejemplo de eso es que disminui un año es un orgullo, apenas tocó la calle y el viento sopla sobre mi cabello es un fresquito bonito, miro para los lados y nadie esta me dejaron sola, lastimosamente fue una de las cosas que exigi, intentó levantar el maletín que esta bastante pesado, y me detiene una voz sobre mi espalda, me estremezco porque es la de Sebastián, doy la vuelta y con un abrazo lo recibo, él me aprieta esta vez más fuerte para no soltarme y estoy completamente segura que será para toda la vida. —Mi amor, pensaste que me iba a perder esto no señora, oye que demora la tuya para salir de ese sitio epa ya me quería marchar, jajajaja mentiras se
Sara Estoy en el infierno no creía que lo conocería antes de morir, las ratas entran a esta celda y se sienten como de la familia ella se mueven hasta subirse por encima de nosotras, al menos a ellas yo les interesó, daría todo por cambiar y recibir una oportunidad. —Señorita, a levantarse —la guardia me dice, como no vamos a sentir miedo nosotras las reclusas y estas señoras solo nos gritan ni que fuéramos brutas y no entendieramos. —Pero yo no he hecho nada, estoy juiciosa limpie todos los baños tal y como me mandaron, no me vaya a dejar en ese cuarto oscuro donde escuchó que todas gritaban desesperadas. —Me arrodillo, es inmenso el temor cualquiera coge y me golpea por razones que no comprendo. —Lo sé, Sara deje de ser tan llorona, sabe que usted se nota que es de esas que transforma todo si se propone puede disminuir el tiempo de su condena, hay unos premios por las labores, afuera en los patios hay dos personas que la desean ver y usted me debe contestar de una vez si acepta
Ella me debe estar detestando, nada tengo por hacer me lo merezco por defraudar su confianza, pero la amo y ella a mi también solo que la rabia la cubre con un manto frío, me acerco y su cabeza va volteando lentamente la baja debe sentir tanta vergüenza, pero yo no la tengo a pesar de que me enamore de una delincuente que siempre mantuvo bajo perfil, ella respira profundo para agarrar fuerzas y hablarme. —Sebastián, ¿Por qué me hiciste esto? Crees que merezco sufrir, si es cierto que soy de lo peor, pero te juro que solo necesitaba dinero y ya, me salio muy caro el chiste, vi como solución que nos fuéramos lejos del país ocultando todo la verdad, que descaro el mio te iba a pedir que lo intentaras. —Ella está llorando, lo que más detesto que haga solo nos queda vivir antes de que se nos pase nuestro momento. —Necesitabas pagar por tus actos, Helena si lo deseas saldré de tu camino, eso sí aunque sea a tus espaldas estare al pendiente de tu caso, tal vez si necesita tu corazón manten
Sebastián Sostengo a Sara y mi cuerpo ya está cubierto de sangre, me esta doliendo mucho es insoportable no poder haber cambiado los planes, solo quería que ella aprendiera que nada de lo que hacia estaba bien, pero le pedire al cielo que el castigo de Sara no se convierta en irse para siempre de esta tierra, Manuel camina para atrás muy nervioso intentando escapar como un cobarde que es, pero la justicia más tarde que temprano llega y esta noche está sorprendiendo a este miserable lo agarran por la espalda y él no se opone está arrepentido Sara no era solo una obsesión en realidad la ama por ese motivo esta tan afectado, a ella la suben sobre una camilla y mientras la estan estabilizando con oxigeno no podre aguantar las ganas de decirle la verdad a este imbecil. —Este es su destino terminar tras las rejas para toda la vida, cuando ya le den salida va estar tan anciano que ni fuerzas podrá mantener, lamentablemente usted hundió a mi mujer solo por ambición, y ella cayó a lo mejor e
Creo que hasta aquí llegaron mis ilusiones de ser feliz, ya que ni escapar con las manos vacías vamos a poder, por la presión que este infeliz está imponiendo, cierro mis ojos para no ver ese chorro de sangre que va salir eso me dejará impactada ya que sere la siguiente, me despierta del sueño en que deseo estar el sonido de una bala, abro los ojos tan despacio solo por continuar con mi cobardía, y ellos dos están en una pelea, Sebastián me esta dejando muda con la fortaleza que le salio, los pensamientos ambiciosos se comienzan a pronunciar en mi, que tal si me voy corriendo con ese maletín, pues tocaría sin el amor de mi vida, siendo millonaria solo me faltara conseguir otra víctima para cuando el dinero se me agote, no estoy loca eso será imposible tal vez la culpa ni me permita continuar, los dos caen al suelo acostados y tengo miedo que ese se dispare, contra nosotros. —No más, paren estoy a punto de infartarme solo por la inmadurez tuya Manuel, te repito quédate con este dinero
Dentro de poco va llegar, él me esperara en toda puerta tal y como yo lo tengo planeado, en el maleta de la ropa escondo todo el dinero, dejándolo suelto, este maletín tan preciado regresara a las manos de Manuele, pero sin nada para el pobre, ya sus extorsiones le harán buscar una nueva víctima, para sobrevivir al igual es para lo único que le alcanzara. Salgo de la recamara dejando la puerta abierta, caminó descalza con los zapatos en mis manos para no llegar hacerle ruido a Manuel, bajo las escaleras y logró salir, nada pudo haber sido mejor planeado, no veo por ningun lado a Sebastián él no me dejaría plantada sabiendo que me ama tanto, ufff solo un poquito de paciencia lo que ya está desapareciendo, Siento una mano en mi cintura, bajo mis ojos y el tono de piel no es para nada similar al de mi amor. —¿Para dónde va mi reinita? —es la voz de Manuel, porque cuando ya todo pintaba de maravilla en este imbécil se despiertan sospechas. —Lejos, porque descubrí que nosotros ya no nos







