Início / Romance / Si, papi / Capitulo 38

Compartilhar

Capitulo 38

Autor: Luna
last update Data de publicação: 2026-07-01 19:15:55

Alaia Kendrick

Alexander me ayudó a bajarme, me puse en pie, sintiendo cómo mis piernas flaqueaban por el esfuerzo residual, y me acerqué a él, depositando un beso suave, casi etéreo, sobre sus labios.

​—Voy a bañarme —murmuré, mi voz sonando extrañamente ajena en aquel recinto de acero y cristal. Él asintió, sin articular palabra, y yo me alejé antes de que el magnetismo de su presencia me obligara a renunciar a la poca cordura que me quedaba.

​Caminé por el pasillo del penthouse, sintiendo có
Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App
Capítulo bloqueado

Último capítulo

  • Si, papi   Extra 03 Final

    Alexander​El sonido insistente de mi teléfono móvil sobre la superficie de madera de caoba de mi despacho rompe el silencio de la tarde. Echo un vistazo rápido a la pantalla, veo el nombre de mi abogado de confianza y acepto la llamada de inmediato, llevándome el aparato al oído.​—Te escucho —digo con voz seria, apoyando la espalda en el respaldo de mi silla de cuero.​—Alexander, tengo información importante —comienza el abogado al otro lado de la línea, con un tono precavido—. Logan acaba de salir en libertad. Está buscando hablar contigo.​Un músculo de mi mandíbula se tensa de inmediato al escuchar ese nombre. El pasado siempre encuentra la forma de tocar a nuestra puerta, incluso cuando hemos construido un imperio de paz a su alrededor.​—Dime que te encargaste de los documentos restrictivos —pregunto sin vacilar, con la voz dura—. Necesito asegurarme de que exista una orden de alejamiento absoluta para que no pueda acercarse ni a mí, ni a mi esposa, ni a mis hijos bajo ninguna

  • Si, papi   Extra 02

    AlaiaSiete meses después​Miro con detenimiento los documentos en mis manos. Lo firmo y paso al siguiente. ​De pronto, la puerta se abre con rapidez y veo entrar a Alexander con el rostro desencajado.​—Mi amor, es hora de irnos ya —dice él, acercándose de inmediato y tomando mis cosas—. Te dije que tenías que descansar hoy. Ya es suficiente.​—Lo sé, lo sé... —le respondo con una sonrisa cómica, intentando guardar mi pluma—. Solo estoy terminando de organizar los últimos detalles para dejar todo en orden antes de tomar mi licencia oficial, ya me iba, quiero dejar a todo perfecto para que no se sienta mi ausencia...​Un segundo después de pronunciar esas palabras, un calambre seco, súbito y monstruoso me atraviesa el bajo vientre con una intensidad brutal. El aire se me congela en los pulmones. Dejo caer los papeles, mis rodillas flaquean y siento cómo un líquido cálido comienza a escurrirse por mis piernas, empapando el dobladillo de mi vestido.​—¡Ay, por Dios...! —grito, contrayé

  • Si, papi   Extra 01

    AlaiaHan pasado tres meses desde aquella fatídica noche en el bosque. Tres meses de recuperación constante, de paciencia y de reconstruir cada pedazo de nuestra vida. Hoy, al mirarme al espejo de cuerpo entero, el reflejo que me devuelve la mirada es el de una mujer completamente renovada. La herida de la pierna sigue dejando una pequeña marca, una cicatriz pálida que me recuerda la batalla que tuve que librar para sobrevivir, y aunque mis movimientos aún no son del todo ágiles y a veces siento una ligera molestia al caminar, sé que me siento infinitamente mejor. La recuperación ha sido dura, un camino largo de terapias y descanso, pero con Alexander y mis padres aferrados a mi vida de la forma en que lo hacen, todo ha sido mucho más sencillo.Incluso mi cuerpo ha comenzado a cambiar de la manera más hermosa del mundo. Si bajo la mirada, mi pancita ya se empieza a notar, apenas un pequeño bulto tierno que delata la vida que se abre paso en mi interior. He decidido llevar un vestido

  • Si, papi   Capitulo 87

    Alaia​Han pasado cinco días desde aquella madrugada de pesadilla en el bosque, cinco días interminables confinados entre las paredes blancas de la habitación de la clínica. Los médicos y Alexander se mostraron inflexibles desde el primer instante nadie iba a moverme de aquí hasta tener la absoluta certeza de que el peligro había quedado atrás. Insistieron en monitorear cada segundo para descartar cualquier coágulo que pudiera amenazar mis venas, asegurándose de que la pierna sanara sin rastro de infección y de que mi bebé continuara creciendo fuerte y seguro dentro de mi vientre.​Durante este tiempo, la habitación se convirtió en un refugio de paz y reconciliación. Mis padres y Alexander se organizaron con una precisión milimétrica, turnándose para cuidarme sin descanso. Mi madre se quedaba a dormir conmigo algunas noches, acurrucada en el sillón reclinable junto a la cama, mientras que otras noches era Alexander quien tomaba su lugar, sosteniendo mi mano hasta el amanecer con una d

  • Si, papi   Capitulo 86

    Alaia —Alaia... abre los ojos, mi amor. Por favor, despierta.Esa voz me llama desde un abismo muy lejano. Intento responder, pero mis párpados pesan como si estuvieran hechos de plomo. La cabeza me palpita con una fuerza descomunal, un tambor frenético que me golpea las sienes sin piedad. Hago un esfuerzo titánico y abro los ojos. Una luz blanca e inclemente me ciega al instante, quemándome las retinas. Los cierro de golpe con un quejido ronco que se escapa de mi garganta seca.Respiro hondo, sintiendo el sabor a medicamento y la boca reseca, y vuelvo a intentarlo. Pestañeo varias veces, acostumbrándome de a poco a la claridad del entorno. Y entonces lo veo.Ahí está Alexander.Tiene los ojos terriblemente hinchados, marcados por sombras oscuras y profundas ojeras que delatan que no ha dormido ni un solo minuto. Me mira con una mezcla de devoción y un terror que apenas empieza a disiparse.—Alexander... —susurro con un hilo de voz, apenas audible—. Mi bebé... ¿Mi bebé aún está en mi

  • Si, papi   Capitulo 85

    Alexander​El zumbido agudo de la sirena de la ambulancia perforaba mis tímpanos, pero el verdadero ruido ensordecedor era el latido caótico de mi propio corazón. Estaba sentado al borde de la camilla, aferrado a la mano fría e inerte de Alaia como si de eso dependiera mi propia vida, mientras los paramédicos trabajaban con una prisa desesperada a nuestro alrededor.— Está estable?— Pregunté ​—Ha perdido muchísima sangre —dijo uno de los paramédicos, revisando el torniquete improvisado en su muslo con el rostro tenso—. Tememos que sea demasiado tarde para la pierna. El tejido está muy dañado la infección o la falta de irrigación podrían obligarnos a considerar la amputación.​El terror me heló la sangre hasta los huesos. Abrí la boca para hablar, pero el otro continuó con urgencia​—Tenemos que llegar al hospital de inmediato. Si se forma un coágulo grande debido a la hemorragia, podría viajar directamente a su corazón y matarla en cuestión de minutos.​—¡Escúchenme! ¡Ella está emba

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status