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5. Decisiones.

last update Fecha de publicación: 2026-01-26 09:03:12

La respiración agitada de Elena dejaba claro que se encontraba ansiosa, se sentía acorralada, todos parecían querer obtener algo de ella y ya no podía más.

—No podemos casarnos, mi situación ha cambiado y no quiero ser deshonesta en ocultarlo.

—¿A qué te refieres?

—Perdi mi virtud, así que no puedo ofrecerle un historial sin manchas, es mejor que intente conocer otra mujer y sobre el dinero que tomé le doy mi palabra que lo devolveré.

—Te pregunto, ¿te casarás con ese hombre?, ¿estas enamorada de él?, ¿hicieron planes a futuro?

—No, para nada.

—Entonces no me importa, ni lo que tomaste así como tampoco si ya estuviste con otro hombre, eso no te quita valor, mi palabra a tu padre no se borra debido a eso.

—Ningún hombre le atraen las mujeres que se acuestan con cualquiera.

—A mi me parece una ventaja, estoy seguro que tienes claro lo que te gusta y da placer, así que no perderíamos tiempo.

—Pervertido.

—Alguna vez se pensó que si la mujer siente placer en la intimidad será más fértil que es mi objetivo principal.

—Esta conversación es totalmente inapropiada, ni siquiera nos conocemos.

—Estamos hablando las cosas clara como adultos.

—No me casaré contigo, ni por todos los millones del mundo ni porque te muestres comprensivo con todo lo que digo.

—No me respondas ahora te dejaré quince días para pensarlo, te daré el contacto de mi asistente y cuando se venza el plazo o tomes una decisión avísame.

“Este hombre realmente es inflexible su es tan duro con su hermano que resta para otros, no quiero nada con él”.

Esa noche realizaron una cena familiar para celebrar que la pareja había registrado su matrimonio y que al siguiente día sería la fiesta.

De pronto la señora Petrov tomó el micrófono, su felicidad era evidente, —Queremos anunciar también que además de esta hermosa unión, en los próximos meses la familia crecerá pues recibirá un nuevo miembro.

Los aplausos y felicitaciones no se hicieron esperar qué más podían desear los Petrov, sin embargo, la cabeza de la familia el señor Petrov se mantenía serio y pensativo hasta que se acercó a ella.

—Hola Elena, ¿cómo te sientes?, no he podido hablar contigo desde que llegaste porque el trabajo y compromisos me lo han hecho difícil.

—Estoy tan apenada con usted, sé que mi padre le tenía estima y yo traicione su confianza.

—Soy yo quién te falle, debí hablar contigo más abiertamente pero creeme que si elegí a Ivan como tu pareja es porque es la mejor opción para ti, quien realmente te amara de verdad.

—¿A qué se refiere?

En ese momento la señora Petrov se disculpó y tomó a su esposo del brazo para llevarlo a hablar con otras personas importantes y Elena se quedó aún más confundida que antes.

Al día siguiente debió disimular delante de la novia quien amablemente la incluyó en los preparativos previos, peinado, maquillaje y selección de vestido entre los muchos que llevó un estilista para que ella también luciera hermosa.

“Tan inocente y de buen corazón, la chica ni se imagina que su novio me persigue, me dice palabras de amor y promete mientras se preparan para casarse, la verdad me siento mal por ella”.

Desde una mesa esa noche Elena observó la hermosa declaración y la caminata de los novios por aquella tarima hasta encontrarse en un punto y abrazarse después de un tierno beso.

Artem se mostraba enamorado, como si la admiración y el orgullo por su pareja se desbordara de su interior, soberbia su demostración.

“Que buen actor casi lloro ante sus muestras de amor, ¿cómo podría creer en la sinceridad de sus promesas hacia mi después de esto?, quiero llorar, me siento traicionada por todos lo que pensé que eran mis seres queridos,”

Como si pudiera leer su mente después de saludar algunas mesas y que su esposa se ausentara él se acercó a la mesa donde estaba Elena sola.

—Felicidades Artem Petrov, deseo para ti y tu esposa 

—No digas tonterías, si no estoy a tu lado, no podré ser feliz jamás.

—No empieces tu matrimonio así, esa mujer no se merece eso, respetala y te irá bien, además vas a ser padre qué mayor bendición.

—No aceptaré que te cases con mi hermano, mi madre me contó que él no ha disuelto el compromiso, si no eres mía, no serás de nadie más.

—Eres tú quien celebra su boda, ya basta Artem , disfruta tu día y tu nueva vida.

—Si aceptas Elena, te juro que diré que estabas conmigo.

—Lo perderás todo, tu novia es una buena mujer y la que necesitas para darte el impulso qué necesitas.

—Lo odio, odio a Ivan, por eso no quise que estuviera en mi matrimonio, quiere quitármelo todo, hasta tú piensas dejarme por él.

—Fuiste tú quién me dejo primero, recuerdalo y ya déjame en paz—, concluyó Elena dejando la mesa para intentar refugiarse en su habitación hasta que la tomaron por el brazo.

—Solo estoy esperando que salgas de la protección de esta familia para que me pagues toda la burla y crítica de la señora Petrov que no para de humillarnos— susurró su tía al oído como si estuviera saludando.   

“No aguanto estar en esta situación, continuar viendo a los recién casados dándose amor por todos lados mientras recibo amenazas y Artem no para de acosarme, es claro que necesito ayuda.

Elena tomó el teléfono agitada y escribió a Ivan, —Está bien, aceptaré tu propuesta.

—¿Estás segura de tu decisión o estás siendo presionada?

—Es mi última palabra.

—Entonces mi asistente que está por llegar te llevara el contrato una vez lo firmes no puedes echarte para atrás pues tiene penalizaciones económicas importantes.

—De acuerdo, no me retractare.

Una semana más tarde.

—Ya me encuentro esperando en el registro Civil si no llegas pronto me iré y serás tú quien deba pagarme—, escribió Elena perdiendo la poca paciencia que le quedaba.

—Siento el retraso, ya estoy por llegar, por favor no te vayas—, respondió ansioso.

Cinco minutos después un auto negro con vidrios polarizados se detuvo frente a Elena que impaciente había decidido esperar afuera.

“Debe ser él, que bueno que ya llegó pues estoy a punto de arrepentirme de este trato, no sé si podré tolerar casarme con un hombre tan mayor y desconocido”.

—Hola Elena Romanov, mi dos veces prometida, al fin nos encontramos en persona—, dijo el hombre al bajarse del auto con un ramo de flores en las manos y una sonrisa ganadora.

“No puede ser”.

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Último capítulo

  • Siempre fuiste mía     10. Una vez más Artem.

    Antes de la fiesta…Elena nuevamente se coloca frente al espejo admirando su figura frente al espejo quiere lucir hermosa pero una pregunta surgió en su mente.“¿Para quién deseo verme perfecta?, ¿por qué de pronto me siento tan agitada?, este mes en que no he tenido contacto con Artem y poco con Ivan he podido evaluar todo sin cargar con el drama”.—La esperan señora Petrov, el chófer está preparado—, anunció el ama de llaves sacándola de sus cavilaciones.—Gracias Ana, por todo tu apoyo para organizar la fiesta y prepararme para esta noche.—Para servirle.Aquel evento ocurrido donde había quedado frente a todos como infiel había creado cierta tensión, incomodidad y evidente descontento del personal que la trataba con educación pero con frialdad.—Por favor dile al personal que se tomen desde hoy hasta mañana la noche libre, suero merecen por todo el trabajo extra realizado.—¿Y el señor?—Ya lo hablé con él y me dijo que era mi decisión que yo también tenía autoridad—, mintió no lo

  • Siempre fuiste mía    9. En los detalles.

    Aquellas palabras de Ivan dejaron entrever cierta melancolía pero pronto volvió a mostrar su lado frío, —Es tarde para reflexionar sobre el pasado mejor limitemonos a mantener nuestro acuerdo.—Pensé que intentarías eliminar el contrato.—Para nada, soy un hombre de palabra y te deje claro que necesito tener un hijo, es mi principal intención con este matrimonio.—Humm—, respondió Elena sintiéndose un poco decepcionada.—Mientras seas mi esposa tendrás todas las comodidades, te presentaras conmigo en público y tendrás lo que pidas pero al respetame, no se puede repetir lo que pasó esta noche.—Ya te explique que no fue mi culpa, tienes que…—Mañana iremos a un médico de fertilidad a examinarte, estableceremos los días propicios para visitarte en tu cama y el resto del mes no te molestaré.—Osea que para ti soy solo una máquina de hacer bebés?, ¿realmente merezco tanto odio e indiferencia?—Hoy me has abierto los ojos así que no mezclemos los sentimientos, ¿como puedo hacer qué te sien

  • Siempre fuiste mía    8. Solo me pertenece tu cuerpo.

    Elena ya no quería escuchar excusas ni explicaciones, —Da igual lo que digas ahora, nuestros caminos están separados para siempre.—Aún podemos luchar contra el sistema, contra la familia.—Dime según tú, ¿cuál es la solución?—Escapemos juntos, tengo algo de dinero no es mucho pero podemos empezar, —Artem basta, vas a tener un hijo, ya te casaste y..El la abrazó con fuerza, —Solo te amo a ti, he sido un estúpido, tienes derecho a estar molesta conmigo al final te deje sola pero me arrepiento de no haber tomado ese avión contigo.—Lo siento, lo lamento por ambos, quizá estábamos destinados a un amor bonito pero supongo que deberemos esperar a la otra vida.—Eres mía, no voy a dejarte—, el la atrajo contra su cuerpo Elena intentó hacerle recordar esos días que.pasaron juntos dejándose llevar.Aquella imagen le heló la sangre a Ivan pues en cuanto entró en la habitación encontró a su hermano Artem tomando de la cintura a Elena besándola apasionadamente.Unos aplausos salieron desde la

  • Siempre fuiste mía    7. La jaula de oro.

    Elena sintió como si los latidos del corazón se aceleraban, instintivamente llevó sus manos a su boca como si deseara callarla, sin embargo susurro, —¿Dmitri Ivanov?—Si querida, bueno me presentaré formalmente, Ivan Petrov, tu prometido.—Pero entonces…—Elena, te daré todas las explicaciones que deseas pero después de que registremos nuestro matrimonio, como imaginas, no confìo en tu palabra.—No puedo casarme sin saber cuales son tus intenciones Ivan, no soy tan inocente para pensar que esto es una simple casualidad.—Justo esa es una de las cosas que amo de ti, eres inteligente, pero esta vez, haremos las cosas a mi manera, te recuerdo que firmaste un acuerdo y tendrías que pagar mucho dinero si incumples además de lo que ya me debes por la dote.—No me importa el dinero, yo…Ivan se acercó a ella, lo que hizo que su cuerpo se excitara sin embargo el solo lo hizo para susurrarle al oído, —También podemos llegar a un acuerdo más práctico para que me pagues sin casarnos.—¿Qué inten

  • Siempre fuiste mía    6. El origen.

    Elena veía su reflejo frente al espejo pero a pesar de su aspecto su alma estaba en otro lugar en el momento que irrumpió su tía.—Mi hermana estaría orgullosa, luces tan hermosa.—Lo dudo, mi madre se casó por amor.—Se que no estás de acuerdo en los matrimonios arreglados pero al menos pareces tener a tu futura suegra a tu favor, haz causado en ella una buena impresión.—Supongo que su emoción real es porque su hijo es viejo y continúa solterón, al fin se va a deshacer de él.—No hables así, podrían escucharte, pero dime… donde está lo que te dieron por tu dote, supongo que lo compartiras… —Está guardado y al menos espera que me case para pedirme dinero.—Es algo seguro, no veo ¿por qué esperar?—¿Aún no llega?, ¿verdad?, ¿quizá se arrepintió?—No lo creo, es un hombre de palabra.—El hecho es que nunca lo he visto y ha tenido la oportunidad de conocerme y ni siquiera lo he intentado.—Basta te dejó para que termines de arreglarte, y Elena, esto es inevitable, acéptalo de buena gan

  • Siempre fuiste mía    5. Decisiones.

    La respiración agitada de Elena dejaba claro que se encontraba ansiosa, se sentía acorralada, todos parecían querer obtener algo de ella y ya no podía más.—No podemos casarnos, mi situación ha cambiado y no quiero ser deshonesta en ocultarlo.—¿A qué te refieres?—Perdi mi virtud, así que no puedo ofrecerle un historial sin manchas, es mejor que intente conocer otra mujer y sobre el dinero que tomé le doy mi palabra que lo devolveré.—Te pregunto, ¿te casarás con ese hombre?, ¿estas enamorada de él?, ¿hicieron planes a futuro?—No, para nada.—Entonces no me importa, ni lo que tomaste así como tampoco si ya estuviste con otro hombre, eso no te quita valor, mi palabra a tu padre no se borra debido a eso.—Ningún hombre le atraen las mujeres que se acuestan con cualquiera.—A mi me parece una ventaja, estoy seguro que tienes claro lo que te gusta y da placer, así que no perderíamos tiempo.—Pervertido.—Alguna vez se pensó que si la mujer siente placer en la intimidad será más fértil q

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