Início / Romance / Siempre serás tú / Capítulo 2: Volverte a ver

Compartilhar

Capítulo 2: Volverte a ver

last update Data de publicação: 2022-08-05 06:16:18

Al llegar a su destino, Kassidy bajó corriendo y preguntó en recepción por él con un nudo enorme en su garganta. No fue necesaria una respuesta. Al voltear, lo vio caminar hacia ella con los ojos inflamados y sus mejillas llenas de lágrimas. Creyó que el corazón se le saldría del pecho y lo que le dijo a continuación la desconcertó hasta el punto de marearse: 

—¡Mi hijo, Kassy!, mi hijo puede morir —sollozó Kilian, abrazándola fuertemente al instante, como si el tiempo no hubiese transcurrido desde la última vez que hablaron, hace tres años. 

—¿Tu hijo? Kilian, dime qué... —Escuchó su propia voz temblando. Intentó separarse, pero él no la soltó. 

No sabía que su amigo, su confidente desde la adolescencia se hubiese casado o mucho menos tenido un hijo. Hablaba con Mary continuamente y no le dijo nada. Se sentía en otra dimensión. 

A pesar de lo que le estaba revelando, su cuerpo se revolucionó como acostumbraba al tenerlo tan cerca, abarcándola casi por completo, pero antes de que él le respondiera y ella pudiese controlar su propia mezcla de sensaciones, notó a un médico acercándose a ellos.

—Fox, necesitamos hablar —dijo él con una expresión taciturna e impersonal, llamando la atención de su amigo. 

—¡North, di lo que tengas que decir! ¿Cómo está mi hijo? Solo… Dime la verdad, por favor —suplicó, soltando a Kassidy y volteando hacia el médico. 

—Prefiero hacerlo en privado, Kilian. Esto es muy delicado. —Desvió su mirada hacia ella.

La incomodó tanto, que tuvo que dar un paso atrás. Al notarlo, él le tomó fuerte la mano, impidiendo que se alejara, pero al mismo tiempo, el médico le dio un repaso de pies a cabeza que logró que se irritara aún más, si es que eso era posible. 

—¡Habla! —ordenó Kilian un tanto áspero. 

—Como quieras —dijo el médico, frío y distante—. Anna resultó con más daño del esperado. Tiene un trauma craneal severo debido al impacto. Hemos hecho lo posible, pero…

—No, no, no. —La soltó para frotarse el rostro con sus manos y el momento en que su piel se erizó por el breve contacto se fue con él—. Dime dónde llevarla, qué hago. Max. Esto no puede estar pasando. ¡Es una m*****a pesadilla! —protestó fuera de sí, respirando con dificultad y a punto de llorar nuevamente.

—¡Cálmate! He hecho lo establecido en estos casos —exigió el médico, esta vez enfadado—. Moverla de hospital no cambiará el diagnóstico. 

Kassidy fue testigo de su intento por relajar su semblante, pero también de su frustración al no conseguirlo. 

»El bebé está bien, afortunadamente no sufrió ningún daño. Esto puede tomar un par de semanas cuando mucho, unos días en el mejor de los escenarios. Pero para ser sincero, lo único que se puede hacer, es esperar, amigo. 

Se aclaró la garganta al sentirse observado, así que ella miró hacia otro lado para no parecer grosera, pero ese hombre no le gustaba nada.

—¡Dios mío! No puede ser —exclamó una mujer a espaldas del médico llamando la atención de los tres. 

—Tranquila, Mary, todo estará bien. 

Miró a Kilian que se acercó de manera dulce para reconfortar a Mary mientras secaba sus lágrimas y las propias. 

—Bien, Anna será trasladada a... —interrumpió el doctor. 

—La señorita Petrova. —Mary lo miró desafiante y Kassidy se preguntó por qué.

—Sí, claro. La señorita Anna Petrova —corrigió el médico, elevando la comisura de los labios en una sonrisa mordaz—. Será trasladada al área de Cuidados Intensivos. Una enfermera te avisará cuándo podrás verla y sobre cualquier situación con el bebé. 

Le extendió la mano a Kilian despidiéndose y asintió en dirección a Kassidy, ignorando magistralmente a Mary, quien frunció el ceño. Escena que no pasó desapercibida para ella. Lo vio tomar un pasillo a su derecha y desapareció tras una puerta de cristal esmerilado.

—¡Mi niña, estás aquí! —titubeó la mujer en su dirección.

Kassidy le sonrió, a pesar de comprender muy poco aquella situación. La abrazó con fuerza y con los ojos llenos de lágrimas. Ya habían pasado cerca de dos meses de no poder verse por culpa de su trabajo. 

—¿Necesitas algo? ¿Cómo te sientes? 

A pesar de las circunstancias, se sentía feliz al estar cerca de esos dos seres que durante mucho tiempo la hicieron sonreír en momentos muy dolorosos en su vida y le dieron todo su apoyo cuando más lo necesitó. Ahora parecía que su turno de devolverles un poco había llegado, pero durante ese largo abrazo no pudo evitar pensar en todo lo sucedido. Anna Petrova, era la famosa modelo ucraniana que salió con Kilian por un tiempo, lo había leído en una revista. Bueno, una de las tantas, pero, ¿de eso a tener un hijo con ella? Había mucha diferencia. 

No lo entendía. Eso sin contar con la actitud de ese médico que decía demasiado. Su instinto muy pocas veces fallaba, pero decidió evitar especulaciones, ya tendría tiempo de hablar con ellos para saber lo que sucedía en realidad. Así que siguió abrazando a su querida Mary y disfrutando de su cariño. 

—Lo siento —musitó Kilian, consternado e interrumpiendo la muestra de afecto entre ellas—. No sabía a quién llamar y solo pensé en ti. De verdad, lo lamento. Ni siquiera me percaté de la hora, no estaba seguro si te encontrabas aquí o fuera del país. Sé que hace mucho no hablamos. —Su nerviosismo era evidente y para no mirarla, estaba enfocándose en el movimiento de las manecillas del reloj en su puño, como si fuese la cosa más interesante. 

—Todo está bien —dijo Kassidy con una pequeña sonrisa y se acercó un poco a él para tranquilizarlo. Quería abrazarlo de nuevo, pero no estaba segura de cómo actuaría ahora, así que se contuvo.

—¿Cómo llegaste tan pronto? ¿Dónde estabas? ¿Interrumpí algo? —preguntó con celeridad.

Eso la hizo sonreír. Solía suceder cuando ella lo miraba de esa forma; como diseccionando cada pequeño detalle que había en él y haciéndolo parecer el jovencito que hace mucho no era. Pero en su defensa, no podía evitarlo. 

—Estaba en el aeropuerto. —Los guió hacia los asientos en la sala de espera. No dejaba de observarlo. Disfrutaba ponerlo nervioso desde que se conocieron y lo escrutaba de aquella forma por el simple placer de ver cómo reaccionaba. 

No obstante, después de pensarlo un poco mejor, se percató de que no era ni el momento ni el lugar para ese tipo de juegos, así que desvió la mirada al pasillo y concluyó: 

»Iba de salida, pero aún tengo un par de semanas más para cumplir con mi compromiso. Si me necesitan, aquí me tienen. Cuentan conmigo. 

Los mencionó a ambos con toda intención; aligerando el ambiente y que él no se pusiera incómodo. Si le hablaba directamente, rechazaría su ofrecimiento y la sacaría de allí con cualquier pretexto, lo conocía demasiado bien. 

Estaba segura de que con el espectáculo montado por él hace años, se sentía lo suficientemente avergonzado con ella y preferiría no volver a tenerla en su vida antes de aceptar una mano de su parte. 

—Gracias, mi niña, agradecemos tu compañía. —Mary lo miró, revelando que no aceptaría una negativa de su parte—. Kilian, mi cielo, ve por unos cafés. Es tarde y hace frío —pidió dulcemente, dándole palmaditas en la mano. 

—Claro, vuelvo en un rato. —Se puso de pie evitando mirarla y se marchó por el pasillo.

 

Cuando Kilian se fue, notó la intensidad con la que Mary la examinaba y se puso nerviosa. Ella la conocía como si fuese su propia hija y, a pesar de nunca haber tenido la fortuna de ser madre de manera natural, lo fue de tres chicos maravillosos que llegaron a su vida por diferentes circunstancias.

Mary trabajaba en casa de los abuelos de Kilian cuando ocurrió una tragedia, en un escenario similar al vivido esta noche, aunque con un final lamentable. Él era un niño de cinco años cuando perdió a su madre en un aparatoso accidente, por ello, se mudó con los ancianos y bajo su cuidado.

Candace era la vecina entrometida. Sus padres nunca estaban, debido a sus continuos viajes, así que sus visitas eran permanentes. Después, llegó Kassidy completando el grupo; era sobrina de una amiga que también laboraba como ama de llaves en otra casa y cuando su hermana y su esposo fallecieron unos meses antes, su tía quedó con la tutela, pero por su empleo no podía hacerse cargo a tiempo completo. 

Mary gozaba de un trato especial en la casa de los abuelos de Kilian y después de conocerla, se ofreció a llevarla seguido con ella. Kassidy era una chica retraída, muy tranquila, que se ganó su afecto en poco tiempo y de esa forma, la cercanía de esos tres chicos y esa madre de vida, fue inevitable.

 

—Dime qué te pasa nena y no me mientas, sabes que no me gustan los rodeos. ¿Cómo es que te ibas de viaje sin despedirte de mí, ni de Candace? Hablé con ella esta tarde y no me dijo nada. Confiesa. —El gesto de indignación fue digno de un premio a la actuación. 

—Mary, tranquila… solo es trabajo. Te llamé y no contestaste. Sí, hablé con Candy y yo no supe que viajaba hasta hace poco —refutó calmada, con el objetivo de evitar un interrogatorio como los que acostumbraba. 

—Sí, imagino que con esa respuesta quieres poner a prueba mi nivel de senilidad. Entonces, diré que te creo y con ello, lograrás que te deje en paz —respondió suspirando y agitando su mano antes de acomodar su cabello blanco y prolijo, como restándole importancia. Un segundo después y sin que ella lo esperara, tomó sus manos con firmeza y agregó sin dejar de mirarla—: Pues lo siento por ti. ¡Y no voltees los ojos como una chiquilla! Dime, por qué ni siquiera traes equipaje. Habla, Kassidy Evans. No lo repetiré de nuevo.

El tono dulce y comprensivo cambió en un segundo a uno autoritario e implacable. Esta vez, dejándola sin salida.

Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App

Último capítulo

  • Siempre serás tú   Epílogo

    La brisa sacudió su largo cabello castaño y su fuerza cubrió su rostro mientras trataba de concentrarse en la lectura, lo que no la interrumpía tanto como las intervenciones de Mary o Candace. En algún momento hasta llegó a creer que ambas se turnaban para hacerla perder el sentido del párrafo, aunque tampoco ayudaban las risas contagiosas o los gritos que provenían de unos metros más allá.—¡Mamá!, ¡Tío Carlos destruyó el castillo! —Calma, Dylan, pídele que no lo haga. Dile «por favor» y dejará de hacerlo. ¿No es cierto, tío? —dijo ella por enésima vez en tono cansado. Su amigo se comportaba como un chiquillo más, aunque de nada le servía llamarle la atención, porque minutos después sabía que lo haría de nuevo. Escuchó su risa, acompañada de la burla de los niños y tuvo que cubrirse con el libro para que no la viesen riendo también.—¡Mamá!, ¡Dylan haló mi cabello! —¡No es cierto! ¡No fui yo, fue tío Carlos! —Violet, sabes que no está bien decir mentiras. Discúlpate con tu herman

  • Siempre serás tú   Capítulo 60: Siempre serás tú

    KassidyFueron dos semanas maravillosas donde desde el alba hasta el anochecer sonrió casi todo el tiempo. Cada uno de esos días acompañado de una sorpresa nueva y un detalle más romántico que el anterior por parte de Kilian. Había sido como un sueño, como ese cuento de hadas caribeñas a la orilla del mar con su príncipe azul personalizado, vestido a veces con guayaberas y otras veces bronceándose frente a ella para su deleite personal.Tampoco se le hizo tan complicado a Kassidy el relacionarse con Dylan como supuso en un principio, pues el pequeñín la había conquistado con su sonrisa inocente y la emoción que mostraba cada vez que se le acercaba. Fue todo un desafío aprender a cambiarle los pañales, pero de acuerdo a los expertos Kilian y Candace, lo había logrado con una nota algo decente. Sin embargo, al poco tiempo Kassidy se percató de que Candace no sabía disimular su molestia cuando Dylan emitía fuertes gorjeos y se agitaba más que con ella y aunque eso los hacía reír a todo

  • Siempre serás tú   Capítulo 59: Estableciendo lazos

    Kassidy Kassidy no tenía idea de qué hora era, pero no importaba, somnolienta como estaba, acudió a la puerta por los golpes incesantes en ella y se dio cuenta hasta después de levantarse que Kilian no estaba a su lado en la cama.No sabía qué pensar, pero no tuvo mucho tiempo para analizar la situación, puesto que del otro lado era él quien tocaba.—No me di cuenta de que... —Al ver hacia abajo, a lo que colgaba de su brazo se quedó sin palabras y casi por instinto colocó sus manos por instinto como si el bebé se pudiera dar cuenta que ella iba solo con una camiseta blanca de Kilian encima.—Lo siento, no quiso dormir con Candace —dijo elevando la silla de bebé para auto sin necesidad.Ella se dio la vuelta, mordiéndose la lengua para no preguntar si pretendía quedarse allí con los dos, porque era evidente e innecesario, pero lo confirmó cuando se fue hasta la cocineta para tomar un poco de agua y lo observó desde allí, concentrado en preparar un espacio cómodo para el bebé. —Creo

  • Siempre serás tú   Capítulo 58: Tú y Yo

    KassidyLa zozobra la estaba aniquilando poco a poco y el segundero estruendoso del reloj de la sala no ayudaba en lo absoluto con sus nervios. Ya tenían varias horas de retraso, pero tampoco podía posponer esa reunión, así que no tuvo opción; estaba atrapada y no podría encontrarse con ellos hasta mucho después de lo planeado. La puerta se abrió y una chica de la recepción del complejo le entregó una nota para informarle que acababan de recibir a las personas que esperaba. No supo en qué momento derramó el contenido de su vaso sobre los documentos que tenía frente a ella y aunque hizo todo lo posible por rescatarlos, fue en vano. El señor Montes la observó entretenido, aunque la retrasó diez minutos más con preguntas absurdas antes de dar por terminada la reunión con la condición de retomarla el lunes. Kassidy sabía que había sido a propósito, pero ni se le ocurrió quejarse, porque lo conocía lo suficiente como para saber que extendería la demora un poco más, solo por el placer de

  • Siempre serás tú   Capítulo 57: De viaje al Caribe

    KilianEl día llegó y Kilian no se sentía nada osado con una cangurera de bebé como escudo, pero era lo que había, porque Dylan estuvo quisquilloso en todo el viaje y solo quería estar en sus brazos. Así que entre la gallardía y la tranquilidad de sus nervios se inclinó por la segunda. Candace se burló de él todo el tiempo, asegurando que había sido a propósito lo de llevar al niño, para así llamar la atención de las mujeres y en parte, tenía razón. Al menos no en lo de buscar la atención de las féminas, sino en la reacción de estas al verlo cargándolo. Parecía increíble, pero sí que funcionaba como un potente afrodisiaco, incluso mucho más efectiva que la sonrisa rompecorazones que solía usar, su guiño especial o el discurso seductor de sus mejores momentos como galán. Quién lo diría. Al aterrizar en la isla, se dieron cuenta de inmediato que el nuevo negocio del señor Montes mostraba grandes progresos en comparación a las fotografías que Kassidy le envió al inicio de su intervenci

  • Siempre serás tú   Capítulo 56: Dylan Fox

    Kilian Una numerosa cantidad de personas asistieron a la ceremonia en honor a Anna, en contraste con quienes estuvieron con ella en el hospital. Era irónico el poder de convocatoria que ejercían en la sociedad un par de cámaras extras y el prometedor espacio proporcionado en las portadas de las revistas y los periódicos.Sobre todo, el histrionismo de muchos otros que lloraron inconsolables frente a su fotografía en la iglesia y que alargaron el cortejo fúnebre hasta hacerlo parecer interminable en aquel momento, lo que nos llevó muchas horas despedirnos de todos al final. Sus restos fueron enviados hasta las manos de su madre, quien no se molestó en llamar ni una sola vez para preguntar por el estado de su nieto. Algo que a Kilian no le importó, pero que resentía en nombre del bebé, por ser su único pariente biológico aparte del padre irresponsable que tenía.Él continuaba en el hospital, creciendo y ganando peso con el paso de los días. La enfermera de su madre se convirtió en la

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status