Inicio / Romance / Sin tu amor / 32: Estoy bien

Compartir

32: Estoy bien

last update Fecha de publicación: 2025-06-08 23:11:17

Unas horas más tarde, me encontraba recostado en el sillón de mi casa, mirando televisión de forma distraída. Carla y Demian se habían marchado en cuanto llegamos, y mi madre estaba en la cocina preparando algo para comer.

De pronto, recordé que el médico me había prohibido fumar, pero en ese momento sentía una necesidad insoportable. Me levanté y busqué en mi chaqueta, pero no encontré nada.

Seguro se me habían acabado. De repente, escuché un sonido familiar y me giré al instante.

—¡Me diste u
Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App
Capítulo bloqueado

Último capítulo

  • Sin tu amor   Final: Hasta que la muerte nos separe

    El día de la boda de Kat y Demian amaneció luminoso, como si el cielo hubiese decidido vestirse de fiesta para ellos. El aire estaba tibio, y en mi pecho habitaba una mezcla de emoción y nerviosismo que no tenía que ver con la ceremonia… o quizá sí, pero de una forma distinta. Jackie, con apenas un mes de nacida, dormía plácida en los brazos de mi madre. Ella estaba sentada en una de las primeras filas de la iglesia y me dedicaba sonrisas llenas de ternura cada vez que nuestras miradas se encontraban. Yo sabía que su felicidad no solo era por ver a Kat y Demian unir sus vidas, sino también por este nuevo capítulo que había comenzado en la mía. El vestido de dama de honor que llevaba era de un verde pastel suave, entallado en la cintura y con una falda vaporosa que se movía con cada paso que daba. Phillip, a mi lado, lucía impecable con su traje oscuro y corbata a juego con mi vestido. No era solo mi pareja… ese día también era mi compañero de ceremonia. Ambos formábamos parte del se

  • Sin tu amor   72: Jackie

    Aquella tarde el dolor apareció como una oleada repentina, obligándome a aferrarme al borde de la mesa de la cocina.—Ay… —solté, con una mueca.—¿Qué pasa? —preguntó Carla, dejando el celular a un lado.No alcancé a responder cuando sentí algo tibio recorrerme las piernas.—Creo que… rompí bolsa.Carla me miró de arriba abajo con los ojos bien abiertos.—Ah, perfecto, justo lo que me faltaba hoy —dijo irónica, mientras se ponía de pie—. ¡Vamos, arriba! Esto no es un ensayo, es la función principal.Me ayudó a caminar hacia la puerta, pero no sin antes agarrar mi bolso del hospital que tenía armado desde hace semanas junto a la puerta. Justo por si pasaba algo como esto. —Respira, Fran, que no quiero que te me desmayes en el auto. Y si gritas mucho, me voy a poner los audífonos, ¿queda claro?A pesar del dolor, solté una risa entrecortada.—Eres insoportable, Carla —murmuré entre dientes—. No me hagas dudar de darte como ahijada a mi hija. —Lo hablaremos después, pues justo ahora tú

  • Sin tu amor   71: Nido de amor

    Un mes después. Me observé en el reflejo de aquel enorme espejo y sonreí al notar el leve bulto que se formaba en mi vientre bajo. El tiempo había pasado volando y, con nueve semanas de embarazo, me sentía distinta.A pesar de las molestas náuseas matutinas, en general me sentía genial.—A ver… —murmuró Carla, evaluando con ojo crítico el vestido blanco de novia que Kat llevaba puesto.Kat se giró lentamente frente al espejo, y de pronto el ambiente cambió. El vestido caía con una gracia perfecta, abrazando su figura de manera impecable, arrancando un suspiro colectivo de todas nosotras en la sala.—Es este… —dijo Kat en voz baja, como si temiera romper el momento.Sentí un nudo en la garganta al verla tan hermosa. Las hormonas me habían convertido en una mujer que lloraba por cualquier cosa, y no me avergoncé cuando un par de lágrimas rodaron por mis mejillas. Ver a una de mis mejores amigas a punto de casarse con el amor de su vida era demasiado para mi corazón.—Te ves… increíble,

  • Sin tu amor   70: Te deseo lo mejor

    —¿Es como un grano de arroz? —preguntó Carla, observando con ternura la ecografía que la doctora nos había impreso.—La doctora dice que aún es muy pequeño, del tamaño de una semilla de amapola —respondí con una sonrisa emocionada, sin apartar la vista de ese diminuto punto en la imagen—. Recién tengo cuatro semanas.—Dios mío… —susurró mi amiga, con los ojos vidriosos, mientras sacaba su celular para fotografiarlo—. Ya quiero saber si será niña o niño.Solté una risa suave y asentí.—Aún es muy pronto, pero estoy segura de que el tiempo volará.El celular vibró sobre la mesa, interrumpiendo mi conversación con Carla. —¿Phillip? —pregunté al contestar.—Hola —su voz sonaba tranquila, pero había algo en su tono que me hizo enderezarme en la silla—. ¿Puedes venir a mi casa? Quiero mostrarte algo.Fruncí el ceño, curiosa. Nos habíamos visto hace un par de horas.—¿Qué es?—No te lo diré por teléfono —respondió con una leve sonrisa que casi podía imaginar—. Solo… ven.—¿Es algo malo? —pr

  • Sin tu amor   69: Latidos

    Llegué al trabajo un poco más temprano de lo habitual. El aire estaba fresco y el pasillo se sentía inusualmente silencioso. Apenas crucé la puerta, vi a Deck recostado contra una de las columnas, con las manos en los bolsillos y una expresión que delataba que quería decirme algo.—Fran, ¿tienes un momento? —me dijo, acercándose con cierta timidez.—Claro —respondí, dejando mi bolso sobre el escritorio—. ¿Pasa algo, Deck?Él se pasó una mano por el cabello, como si buscara ganar tiempo antes de hablar. Parecía un niño esperando a contarle a su madre que había cometido una travesura. Miré fijamente a mi compañero de trabajo y le hice una seña con la mano para que hablara.—Es que… me gusta mucho Carla —confesó de golpe, mirándome con seriedad—. Pero no sé cómo acercarme a ella sin arruinarlo. Es decir, pasamos mucho tiempo juntos, pero… no he dado ningún paso más allá que tomarle la mano. No pude evitar sonreír. Deck era todo un caballero, y sin duda, mi instinto de cupido no había f

  • Sin tu amor   68: No voy a irme

    Phillip me observó en silencio, como si procesara cada sílaba que yo acababa de pronunciar. Se quedó inmóvil, como si le hubiera desconectado el mundo alrededor. No parpadeó, no sonrió, no dijo nada durante unos segundos que se sientieron eternos. Mi corazón no dejó de latir con fuerza contra mi pecho, temiendo una reacción negativa ante la noticia de que seríamos padres.Le di espacio, pero por dentro quería gritar y correr en dirección opuesta, para refugiarme en un lugar seguro. —¿Cómo…? —su voz era apenas un susurro, y noté cómo sus manos se tensaban sobre la mesa—. ¿Cuándo supiste? —Lo confirmé hoy, porque estaba con un retraso en mi periodo. Me hice un test en casa —mi garganta se cerró—. Y sí, es tuyo. Eres el único con el que he estado en mucho tiempo. Tener que aclarar eso me hizo sentir expuesta, e incluso humillada, pero no quería que Phillip pensara que este hijo podía ser de cualquier otro hombre. La seriedad en su expresión me inquietó. Mi estómago parecía revolvers

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status