INICIAR SESIÓNCATALEYA.
Estoy tan feliz que no me lo creo, tampoco creo estar hablando con Yuraima sobre el viaje a la semana de la moda en París con ella y presentarme como diseñadora.
—Entonces, ¿que dices? — indaga
—Que estoy sentada, escuchándola, asintiendo, respondiendo preguntas pero sé que estoy soñando porque no es real, es por esa razón que solo asiento a lo que dice — ella suelta una carcajada y yo solo la sigo mirando
—Es la realidad — toma mis manos y las aprieta
Si, es la realidad.
—Quiero que estés conmigo en esa semana de la moda, porque si puedes coser a mano de esa forma, sé que estoy viendo la siguiente revelación en la moda — sus palabras me llenan de orgullo
—Gracias — susurro, muchas gracias
Salgo del lugar totalmente feliz, me siento orgullosa de mi trabajo y mi esfuerzo, miro al cielo y sonrío. Cuando era pequeña mamá me habló de Dios, ella decía que creó el mundo y todo lo que hay en él y yo crecí con ese pensamiento, pero mientras crecía y no bajaba de peso lo culpaba por eso. Así que por esa razón no tengo una cercanía con él.
—Gracias — susurro porque me siento agradecida este día y siento que el fue que actúo
— ¿A quién le hablas? — salto de sorpresa al oír la voz a mi lado
Giro mi rostro y me encuentro con la perfección encarnada: Giacomo Eribalde.
Lo que hizo hoy fue increíble, no solo me defendió, sino que se cercioró que estaba bien.
—Con Dios — respondo, el mira al cielo
—¿Crees en el? — indaga
—Sé que existe, que creó todo y que nos ama, aunque a veces no lo vemos así. Pero si creó en él, y siento que hoy actuó para que todo salga a mi favor — comento con la vista en el cielo
— Bueno, tienes razón. No siempre lo vemos así, muchos creemos que no nos ama —
Nos quedamos en silencio y de reojo me doy cuenta que también está mirando al cielo, no se que pasará por su cabeza pero lo dejo solo con sus pensamientos, hasta que reconozco algo.
— Gracias por haberme defendido, y ayudado cuando tuvimos el tiempo de descanso — digo sin quitar la vista del cielo —Y perdón por abofetearte, aunque no me arrepiento de haerlo hecho — lo escucho soltar una risa
—Perdón por gritarte, al parecer siempre nos encontramos cuando estoy de malas — noto que me mira
—¿Ahorita estás de malas? — cuestiono mirándolo
—No, ahorita estoy perfectamente bien —susurra sin quitarme la mirada
¿Qué está pasando aquí?
Por varios segundos nos vemos fijamente, sin decir nada y por un instante, solo un instante veo un brillo en su mirada.
—Yo... — comienza a hablar — Debo irme — y sigue mirándome —Debes llevarme, mi auto esta arreglandose — le recuerdo
—Ya debe estar listo — saca su celular y quita la mirada de mi — Esta listo, vamos — me mira de nuevo —¿Me vas a seguir a donde te lleve? — indaga y sonríe con malicia
—Solo si me lleva a mi auto — ríe de lado y comenzamos a caminar.
Esa noche estoy con Luis en el bar gay, bailo como loca porque me siento muy feliz por lo de hoy. Doy giros, en la pista sola, salto, canto a todo pulmón y de repente una mano toma la mía y siento otra mano en mi cintura.
Abro los ojos y veo a rizos de oro sonreírme, lo imito y bailamos. No hay palabras, solo miradas, sonrisas, abrazos, caricias y eso es increíble porque tengo miedo de que si habla se arruinaría todo.
Esa noche intercambiamos números de teléfono y llego a mi casa a las 10 de la mañana, luego de salir del bar a las 8 e ir a desayunar con Luis y unos amigos suyos. Me saco los zapatos, me saco la ropa y me pongo algo cómodo, para después tirarme a la cama y le envío un mensaje a rizos de oro.
"Gracias por la gran noche, Ricitos" 10:13
Cierro los ojos porque necesito dormir, me siento exhausta pero el sonido de mi celular me despierta y leo el mensaje.
"Gracias a ti morena" 10:14
Y ahí siento un rayo de esperanza para mi, siento que alguien como el si puede enamorarse de alguien como yo.
Y me duermo.
Hola.
Gracias por el apoyo y espero que esta historia de amor propio te siga gustando, chao.
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CATA.DOS AÑOS DESPUÉS.—Hola — es lo que digo al llegar donde Luis, el al verme se aproxima a abrazarme, lo recibo con una sonrisa—Mi bella Leya — se separa de mi —¿Cómo está la diseñadora del momento? — niego con la cabeza y con una sonrisa en mi cara—Estoy bien — comento sentándome frente a él —no soy la diseñadora del momento, Luis rueda los ojos— No me vengas con tu modestia. Sabes que la estas rompiendo en ventas con tu colección de este año y vienes a minimizar tu esfuerzo y lo que te mereces — suelto una risa — Sé feliz y grítale al mundo que eres la puta ama — tomo su mano, el me mira—¿Estás listo para tu boda? — sus mejillas se encien
CATA— Bienvenida a casa— es lo que dice Giacomo mientras entra la última cajaMe es inevitable no sonreírle a esa frase porque me causa tantas cosas. Siento alegría de al fin estar con él, orgullo de que un hombre como él me ame de la misma manera que yo lo amo, dicha porque con él me siento plenamente feliz y esperanzada, porque por primera vez luego de un largo tiempo siento que todo está cayendo en su lugar y que todo estará bien.Sin pensarlo me aproximo a él y enredo mis brazos a su alrededor, él lo hace poniendo parte de sus manos en mi trasero y pegándome a él, la indirecta se la entiendo de inmediato, pero decido mostrarme como que no capte y me alejo para sentarme en el sofá.—¿Tienes hambre? — cuestiono y se sienta a mi lado—La verdad es que un poco, si —
DOS SEMANAS DESPUÉS.Llego al set y saludo a las cámaras que me esperan, con una sonrisa decido acercarme para hablar con ellos, ya que desde que pasó lo de Rebecca y Giacomo no he aparecido en redes. Mi atención debía estar CON Giacomo y es por eso que tampoco había venido al programa, aunque estuvo fuera del aire este tiempo por todo lo que pasó: Una de sus kuezas se suicidó y otro estaba en estado crítico en el hospital.—Hola a todos —digo al llegar por completo a ellos—Cata— habla una chica —Al fin te encontramos, cuéntanos como está Giacomo — pide y todos prestan atención—Gracias a Dios está fuera de peligro, él ya despertó y estuvo haciendo algunas terapias para regresar y dar lo mejor de sí hasta ahora — asienten—¿Qué te parece lo que Rebecca hizo
—¡GIACOMOOO! — escucho gritar a CataEso fue lo último que escuché, su voz gritando mi nombre.En ella se podía escuchar la sorpresa de que la bala haya impactado en mi pecho, el miedo de perderme, la angustia ante la impotencia de no poder hacer nada y el terror de que todo terminara.Y la verdad es que, aunque caí al suelo podía escuchar lo que sucedía alrededor mío por unos pocos minutos hasta que me desvanecí. Escuché otro disparo y aunque tuve mucho miedo no podía hacer nada para poder averiguar quién fue el afectado.Cata no por favor, Cata no. Pero ahora aquí en la playa, con sus ojos viéndome me di cuenta a quien fue el siguiente disparo. —Hola — susurra avergonzada y baja la mirada—¿Pero?... ¿Tu qué haces aqu
CATA.Me bajo del vehículo y camino despacio hasta mi destino, mientras lo hago solo miro para abajo sintiendo los flashes sobre mí y seguramente imaginándome lo que los medios publicaran porque hago esto.Han pasado tres semanas. Tres semanas desde que Rebecca Miller se quitó la vida y hace tan solo una la enterraron, cuando sus padres vinieron, reconocieron el cuerpo y pudieron darle un entierro tranquilo.Aún recuerdo ese día, aunque Giacomo estaba en urgencias, yo saqué tiempo y vine al entierro de Rebecca, a muchos les sorprendió que estuviera aquí pero como dije antes, ella era solo un alma atormentada, alguien que luchaba internamente con cosas que nadie más sabia, alguien que necesitaba tanta ayuda, Rebecca era alguien que a pesar de siempre sonreír a las cámaras y vendernos la imagen de perfección,
Leer la nota de autor al final del cap, por favor.GIACOMO.Abro los ojos y los cierro de inmediato porque una luz me ciega, llevo mi mano a mi rostro para cubrirme y así permitir que mi vista se acostumbre a la gran luz, al hacerlo lo primero que noto es un paisaje hermoso. Playa, mar, olas, gaviotas, océano.¿Cuándo vine a la playa?No se la respuesta a eso, pero solo sonrío ante tal paisaje tan hermoso, y me siento en la arena para admirarlo, sentir la brisa del mar golpeando mi rostro en cierta manera me trae felicidad y algún tipo de paz.Desearía que Cata estuviera aquí.Un momento.¿Y Cataleya?Mi mente tiene un suceso de imágenes que me invaden y me quedo paralizado con lo que veo.Rebecca.Ella... Ella... Me... Me disparó.¿Acaso estoy







