Mag-log in[CHRIS]¿Por qué no me decía cuál era su profesión? ¿Por qué callaba algo tan importante? ¿Sería por eso que papá no lo quería a mi lado?Durante la mayoría del camino de regreso a casa, observé por la ventana la lluvia caer y me replanteé la idea de preguntar todo aquello a Dave.¿Por qué ocultar algo tan importante?No me molestaría si me decía que trabajaba en la CIA, el FBI o el mismísimo Pentágono, era mi esposo, era el hombre que amaba y me sentía orgullosa de él.—Chris… —sin despegar mi vista del camino le contesté con un ligero "hum"—. ¿Qué tiene Chris Evans que no tenga yo?¿Qué?Me moví un poco a mi izquierda para prestarle toda la atención del mundo, llevaba su mirada puesta en el camino e iba formando pucheros.Sabía que me quería hacer reír, así que olvidando un poco el tema de Aarón, sonreí y le seguí el juego.—Verás, sus ojos tienen un azul intenso…—Los míos son grises —se orilló a un lado de la carretera y me miró "seductor". Parpadeó varias veces modelándome sus oj
[CHRISTIN]Las despedidas siempre eran dolorosas, fueran por un corto periodo o fueran para siempre, decir "adiós" nunca era fácil, en especial si la persona que se iba eras tú o era alguien que formaba una gran parte de tu vida.Últimamente estaba más sensible.—No quiero que te vayas —el abrazo se prolongó por más tiempo, estábamos en la entrada del aeropuerto, en la parte más despejada de él—. ¿A quién le voy a contar lo que me suceda? ¿Con quién me desahogaré cuando discuta con Dave? ¡¿Con quién hablaré mal de Dave?!Ethan y Dave nos voltearon a ver.—¿Gracias, amor?—De nada, David, un placer.Puso sus ojos en blanco y negó. Continuó hablando con mi primo sin prestarnos más atención.—De verdad no quiero que te vayas, no será lo mismo sin ti —murmuré en un hilo de voz, dándole rienda suelta a mis lágrimas otra vez.—Hablaremos todos los días, Chris, existe el Skype y los mensajes de texto y voz, hablaremos cada noche y si estás mal, no temas en decirme que rápidamente tomaré el p
(Dos días después…)Era pasada la medianoche cuando el llamado de la naturaleza me hizo jadear, en un claro deseo de hacer algo. Llevaba noches en ese estilo, despertando con mucha hambre y en otras tantas, lo que quería no era exactamente comida, más bien era necesidad de otra cosa, y esta era una de ellas.El brazo de mi esposo estaba estirado hasta mi cadera, su respiración era tranquila y su pecho subía y bajaba con normalidad, lo que significaba que no estaba tan dormido o cansado, pues cuando estaba en verdad agotado, su pecho se inflaba como quien corría una maratón.Era hora de actuar.Quizá si lo hacía despacio, ni cuenta se daba.Dos noches llevaba llegando tarde, dos noches en las que casi no habíamos pasado tiempo juntos y en verdad sentía que lo necesitaba.Más que extrañarlo, diría que ya había entrado en aquella fase del embarazo en el que el sexo era parte fundamental de mi día a día, de lo contrario, mis hormonas no me dejaban en paz.Bajé un poco su pantalón de dormi
Llevamos a Susan y a Ethan a casa de mis padres, saludamos a mis hermanas y antes de poder escapar, papá nos abordó en el camino.—¿Se iban a ir tan pronto?—Dan… —mamá trataba de convencerlo para que no comenzara con sus achaques de celos, mientras servía la comida en la cocina.Ya era la hora de la cena.—No es eso, papá, pero hemos dejado solo al inúti...a Johnny y necesitamos volver pronto.—El inúti...John estará bien —se retractó, pero enseguida volteó hacia mamá y se soltó a reír, al notar que ella lo fulminaba con la mirada—. Ya, en serio, tu hermano estará bien, sin embargo, tú me preocupas.Y aquí íbamos de nuevo.—¿Esta alimaña te está cuidando?Mi amada alimaña se acercó por atrás y me pegó a su cuerpo posesivamente, contestando por mí.—Mucho, suegro.—Daniel para ti, mocoso.—Para dejarlo más tranquilo, usamos condón, no queremos que quede embarazada —se aguantó la risa para poder continuar, mientras papá echaba humo por los oídos—. Lo hacemos en la habitación, porque la
[CHRISTIN]Por la mañana fuimos por Susan para hacerle una pequeña despedida, pasar un tiempo juntas, contarnos los últimos detalles de nuestro día a día, mientras íbamos al baño de la cafetería, juntas, y despotricábamos sobre nuestros hombres.En su caso, Ethan.Sí, eso era lo que hacíamos cuando íbamos al baño juntas.Sin embargo, algo en su semblante no me gustó. Ella no era así de sería y tranquila como se estaba comportando actualmente, parecía que algo la estaba incomodando bastante.—¿Cómo te ha tratado mi familia? —inquirí, necesitaba saber qué le ocurría. La última vez se había hecho muy cercana a mis hermanas.Susan sonrió de repente.—Tus padres han sido muy amables, me dieron tu habitación —inconscientemente formé una sonrisa en mis labios. Esa no era mi habitación, yo no había vivido quizá por más de ocho años con ellos y luego desde que recuerdo viví con Amelia, mi abuela—. Tus hermanas son divertidas, me tratan como de la familia.—Eres de la familia —puntualicé. Era u
El efecto pasó después de media hora. Lo que sea que me hubieran dado, me había tenido presa de Aarón y sus artimañas y no podía continuar ahí. ¿Pero qué más podría hacer? Las ventanas tenían rejas, la puerta tenía seguro y cuando me agaché para asegurarme de que no había dejado matones cuidando la puerta, descubrí que sí, los había dejado.Tenía cámaras por toda la habitación y por si eso no fuera poco, me tenía encerrada en una de las habitaciones más altas de aquella fortaleza, rodeada de mallas eléctricas.¿Escapar? ¡Si tan solo supiera cómo!—¿Novedades? —escuché su voz imponente fuera de la habitación, seguido del ruido de unas llaves.—Todo en orden, señor.—Bien, vigilen la puerta.Era él, iba a entrar y yo no encontraba solución o escape alguno.Después de ver cómo el pomo giraba, no me quedó más opción que lanzarme a la cama y hacerme la dormida.Aarón entró en la habitación y cerró la puerta con seguro.—Te traje un bocadillo y no hace falta que finjas, sé que estás despier







