LOGINCierro los ojos sintiéndome cansada como nunca antes, ni siquiera me había puesto de pie, de todos modos tendría que ir a maquillar el golpe.
Estaba pensando que hacer a continuación cuando mi teléfono sonó, al sacarlo de mi bolso vi que era del hospital, por lo que respondí de inmediato.
- Señora Redmond, debe venir de inmediato, la condición de su hermano ha empeorado, venga por favor ‒aquello hizo que todo mi cuerpo se pusiera frío.
- Voy para allá ‒mi voz sale temblorosa, me pongo de pie y sin importarme nada más salgo corriendo del cuarto y de aquel hotel, le hago la parada a un taxi que va pasando y le doy la instrucción de ir hacia el hospital central.
El viaje me parecía eterno, tenía tanto miedo no volver a verlo, y como si el conductor entendiera que era de vida o muerte, aceleró hasta que llegamos, bajo arrojándole el primer billete que veo en mi cartera.
- Señorita, su cambio ‒escucho que grita pero me concentro en correr.
- Soy familiar de Lucas, soy su hermana ‒suelto a la primera enfermera que me encuentro.
- Señora Redmond, pase por favor ‒me apresuro a seguirla, al entrar en la habitación veo a mi hermano despierto.
- Luc ‒comienzo a llorar mientras me acerco para abrazarlo, ¿sería posible que se hubiesen equivocado? Esto era un milagro‒, mi pequeño hermano ‒beso su rostro con emoción.
- Hermana, lo lamento tanto ‒él también estaba llorando, acaricia suave mi mejilla dolorida, niego suave‒, debiste pasarla horrible con esa mujer ‒tomo su mano y la beso suave.
- No importa, ahora estas bien y pronto nos iremos lejos ‒al fin podría divorciarme y dejar atrás toda esta m****a de vida.
- Sin importar que pase hermana, espero que seas feliz y que siempre puedas sonreír ‒asiento, no pasaría nada.
Pero la vida tiene formas muy crueles de darte golpes de realidad, esa noche hablamos por mucho tiempo, recordando a mi mamá, también me cantó las mañanitas, apenas y cerró los ojos su corazón se detuvo.
- Por favor, intente de nuevo ‒gritaba desesperada, ¿cómo pudo pasar esto? Hace unos minutos estaba tan bien.
- Lo siento mucho señora Redmond, su hermano tuvo lo que se conoce como lucidez terminal, no hay nada que podamos hacer ‒podía entender el termino, lo había visto alguna vez en una serie de televisión‒, al menos pudo despedirse de él de una mejor manera.
- Si, supongo ‒aunque eso no me quitaba el dolor.
- Vamos a tramitar todo para que pueda llevárselo ‒asiento de manera mecánica. Ahí estaba yo, en medio de un pasillo con un estúpido vestido de fiesta llorando mientras cubrían el cuerpo de mi hermano.
No supe cómo, pero pronto hice los arreglos para el funeral de mi hermano, en realidad eso sería decir mucho ya que sólo asistiría el sacerdote y yo, después de eso lo cremaría para llevar sus cenizas donde nuestra madre.
No volví a casa y nadie llamó, no me sorprendía en absoluto. Pase a una tienda a comprar un vestido negro,
Una vez que la misa terminó, y mientras esperaba a que pasaran a mi hermano al crematorio, recorría con mis dedos su ataúd. Ya no lloraba, y era cruel pensar en lo libre que me sentía con su muerte.
- Te amo mucho Lucas, sabes que hice todo por cumplir la promesa de nuestra madre, espero que estén juntos y felices ‒mientras decía eso, pensaba en que haría con mi vida, claro que iba a divorciarme, ¿y después? Por ahora, celebraría la libertad como nunca antes la tuve.
- Lamento mucho tu perdida ‒me giro a ver al dueño de la voz con sorpresa, nunca creí verlo aquí.
- ¿Cómo te enteraste? ‒lo miro frunciendo el ceño, era Easton Langley, nuestro medio hermano, no es que él fuese malo como su madre, pero nunca había sido cercano y ni que decir sobre ayudarnos.
- Fui al hospital a visitarlo ‒lo miro alzando una ceja con sorpresa‒, le pedí al personal que nunca te dijera que iba a verlo ‒no podía entender que pretendía él haciendo eso.
- Gracias, pero ya puedes irte ‒me giro para seguir viendo el ataúd.
- Permíteme quedarme, déjame ayudarte ‒niego, gracias al cielo tenía suficiente dinero para irme.
- No es necesario, si es culpa, siéntete libre ‒el hombre del crematorio entra y tras el último adiós, se lleva a mi hermano. Me siento en una de las banquitas a esperar los restos.
- Sé que no he hecho mucho, y lo lamento Willow, si necesitas cualquier cosa, por favor no dudes en llamarme ‒con cuidado pone una tarjeta en mi mano. La miro sintiendo que todo es una broma, pero algo dentro de mí me hace no tirarla, así que la guardo en la funda de mi teléfono.
Mientras esperaba a que todo finalizara, compré un boleto para nuestra ciudad natal. Tras casi tres horas me entregaron la urna, la abrazo suave mientras salgo del crematorio rumbo a la terminal de autobuses, el viaje me tomaría un día, pero estaba bien, me permitía pensar y elaborar mi siguiente paso.
Primero los juntaría, hablaría con un abogado de divorcios, entregaría los papeles y me iría sin mirar atrás, estaba preparada para todo lo que Alexander intentara usar en mi contra, y eso incluía a Ethan, la verdad es que todo estaría redactado en el acuerdo de divorcio, pagaría pensión alimenticia pero no tendría ningún derecho parental, de todos modos no me quería y no habría gran diferencia.
Tras llegar al pueblo comienzo a llorar por los recuerdos, camino hacia el cementerio y sigo aquel familiar camino hasta la tumba de mi madre, le pagaba a un vecino para que la limpiara y trajera flores cada semana, así que estaba bien cuidada.
- Hola mamá, sé qué hace tiempo no vengo, hoy te traje a tu hijo, así ya no estarás sola nunca más ‒con cuidado muevo la loza de piedra y la dejo dentro con cuidado, más adelante mandaría a poner el nombre de mi hermano en la lápida‒, lo cuide lo mejor que pude, perdón si no es lo que esperabas de mí, hice mi mayor esfuerzo ‒las lágrimas volvían a caer por mis mejillas‒, ahora deberán cuidarse entre ustedes y si pueden, cuídenme a mí ‒con cuidado coloco la loza, y tras rezar un poco me pongo de pie para marcharme, me quedaría en un hotel cercano.
Una vez en la habitación llame al abogado que había investigado antes, tras explicarle la situación y lo que quería, había acepado no sin antes preguntarme si no deseaba pelear algo de dinero, era lo más justo y que si me sentía amenazada, podía ayudarme con la custodia de Ethan, pero me había negado, le dejé muy en claro que no quería nada de él, estaba segura que pensaba que me había vuelto loca pero aceptó todo y me dijo que cuando volviera a la ciudad, todo estaría listo.
Suspiro de alivio tras colgar, me dejo caer en la cama y por fin todo el cansancio acumulado me hace cerrar los ojos, me sentía en tanta paz que por primera vez en siete años, dormí tranquila y a profundidad.
La boda se llevó a cabo seis meses después del nacimiento de Louisa, la boda sería íntima y pequeña, sólo la familia y amigos más cercanos.Vincent caminaba de un lado a otro nervioso, estaba emocionado, claro que sí, se iba a casar con el amor de su vida, la madre de sus hijos y la mujer que lo volvía loco, pero aún estaba nervioso.- Calma hijo, ni la novia esta tan nerviosa como tú ‒dice su madre intentando que se calme.- Es que he esperado casi nueve años para esto, ¿y sí se arrepiente?, ¿o algo pasa? ‒se frota las manos nervioso.- Cariño, todo va a salir perfecto, confía en que ya pasó lo peor, ve esto que pasó como una prueba para fortalecer su amor, eran jóvenes y estaban llenos de fantasías, pero ahora son adultos que decidieron tener una familia y unir sus vidas ‒le sonríe.- Tienes razón mamá, todo es diferente ahora ‒suspiro más relajado.- Vamos cariño, la ceremonia va a comenzar, y debes estar primero para cuando ella camine del brazo de tu su hermano ‒entrelazo nuestros
Vincent:Los meses después de aquel incidente pasaron con calma, disfrutábamos del embarazo, sobre todo yo, ver su vientre crecer mes con mes, despertarme a las 3 de la mañana por algún antojo, casi esperaba con gusto que lo hiciera, era bastante probable que fuera el único hombre que se sintiera feliz.Ethan ayudaba mucho en casa, no porque se lo pidiera, sino porque así lo quería, al final había tenido que construir otras habitaciones atrás porque Easton no planeaba mudarse, mis padres habían llegado en el octavo mes y por el momento se quedaban en un hotel cercano, por eso había pedido al constructor que se diera prisa.Desde que supe la verdad, les conté a mis padres, ellos dijeron que siempre sintieron que había algo raro ya que conocían bien a Willow y ella no sería capaz de tanta crueldad, así que cuando la volvieron a ver, la arroparon como a una hija, al fin mi amada Lilu tenía la madre que siempre mereció, incluso a veces creía que la amaban más que a mí, aunque quizás influí
Alexander:Perder la custodia de Ethan había sido un golpe muy duro, pero Claire parecía feliz y por el momento, esa paz era suficiente.Pero la paz con esa mujer nunca era lo bastante larga, explotaba a la más mínima cosa, intentaba entender que no era fácil llevar a un ser humano dentro, así que intentaba con todas mis fuerzas ser paciente. Sin embargo, era humano y me cansé.- Pasas demasiado tiempo fuera, ¿tan difícil es que no vayas a la empresa un día? Tú hijo y yo te necesitamos ‒y ahí estaban de nuevo los reclamos, otra vez que no tenía tiempo, otra vez que no la quería, y en realidad en eso si tenía razón, no la quería, quería la versión de mi pasado, la que era dulce y gentil, aunque pudiera ser que era toda una mentira.- Necesito trabajar Claire, soy el CEO, no puedo sólo no ir ‒intento razonar con ella.- ¡Eso es una maldita mentira! Claro que puedes, faltabas para estar con ese maldito mocoso de Ethan ‒me froto la frente.- No es lo mismo Claire, Ethan sólo me tenía a mí
Willow:Había pasado una semana desde que Ethan llegó, habían pasado varias cosas, me habían concedido la custodia de emergencia, por lo que no era ilegal que estuviera conmigo.Había tenido oportunidad de contarle a Amelia todo lo que había vivido hasta ahora, la separación de mi madre, la enfermedad de Lucas, mi matrimonio con Alexander y el infierno que fue, el distanciamiento con mi hijo y también porque había tenido que separarme de Vincent hacía más de siete años, ella no dijo nada y sólo me abrazo, algo que agradecí con el alma.Le había sugerido a Easton que quizás podría irse a su departamento para dejarle la habitación a Ethan, sin embargo, había decidido que compartiría con él, compró otra cama individual y acomodo todo de tal manera que ambos tuvieran su propio espacio.Su conexión era extraña, Easton se molestaba porque Ethan jugaba con todo el volumen, y Ethan se enojaba porque Easton roncaba demasiado fuerte, sin embargo, mi hermano se levantaba en la noche para abrigar
Vincent:Por la mañana, tras asegurarme que hubiera desayunado y tomado todos su suplementos, salimos hacia la consulta ginecológica.La doctora Black era amable, nos hizo pasar de inmediato.- He leído un poco tu historial médico Willow, las pruebas que te hicieron hace dos meses y las posteriores dentro del psiquiátrico, muestran que todo va bien ‒nos tranquiliza, sostenía la mano de Willow‒, ahora, vamos a ver como esta y que es ‒se pone de pie y nos guía al cuarto de exploración, ayudo a Willow a sentarse y recostarse‒, también vi que no es tu primer embarazo, ¿es correcto? ‒la veo encender el ultrasonido y preparar todo.- Así es, hace unos siete años tuve un hijo ‒la doctora asiente.- Voy a ponerte un gel, quizás este algo frío ‒Willow asiente mientras alza su blusa, podía verse un pequeño bulto en su vientre, si pudiera describir como me sentía, sería como un pavorreal. La doctora coloca el gel y luego el transductor, comienza a moverlo mientras mira la pantalla‒, ahí esta su
Willow:Dos meses después me habían dado el alta, claro que tendría que estar bajo constante vigilancia, medicamento y terapia psicológica tres días a la semana.Easton había insistido en llevarme a su departamento pero me había negado, Vincent dijo que se quedaría conmigo en la casa para vigilarme, al final, Easton acabo quedándose en una de las habitaciones de arriba.Vincent comenzó a trabajar desde casa, se encargaba de cada detalle, se aseguraba que comiera bien, a veces demasiadas veces, cuanto tiempo dormía, que tomara mis medicamentos, que no me sobre esforzara, que asistiera a mis citas.Dormíamos abrazados cada noche, y eso era lo más hermoso que podría pedir.Pero había algo que se sentía raro, una mirada que Easton y Vincent compartían, había algo que pasaba pero no me decían, siempre que preguntaba cambiaban de tema o sólo decían que no era nada salvo preocupación por mí. Así pasó un mes, noté que aumente un poco de peso, pero con todo lo que Vincent me daba de comer, ant







