INICIAR SESIÓNCAPÍTULO 80Matilde subió al asiento del copiloto y cerró la puerta con un golpe seco. Sus manos temblaban ligeramente mientras se ajustaba el abrigo.— Vámonos, Teresa —dijo Matilde, con una voz que pretendía ser de acero pero que dejaba traslucir una grieta de dolor— Ya no queda nada para mí en es
CAPÍTULO 79Al ver aparecer a Matilde, Leticia dejó caer la cucharilla de plata, que tintineó con un sonido estridente contra el suelo.— ¡Matilde! —exclamó Leticia, intentando forzar una sonrisa que no llegó a sus ojos— Gracias a Dios que has venido. Estábamos tan preocupados... con todo ese escánd
CAPÍTULO 78Matilde pasó la noche entera en uno de los bancos de madera astillada de la sala de espera de la comisaria central. A pesar de que Augusto, en el momento de su detención, le había suplicado con la mirada que se marchara a casa con Teresa, ella se había negado en redondo. Teresa se había
CAPÍTULO 77Augusto se había encargado de que la fiesta de graduación fuera un homenaje a la nueva vida de su esposa.— Mírala, Carlos —susurró Augusto, con una nota de ternura que rara vez permitía que se filtrara en su voz de negocios— Nunca pensé que vería a una Valente tan feliz siendo una De la
CAPÍTULO 76Matilde Valente —ahora Matilde de la Vega, aunque el registro de la facultad aún conservara su apellido de soltera— se encontraba en la fila de graduados, envuelta en la toga negra que pesaba sobre sus hombros como el símbolo de un logro que le había costado sangre, sudor y mil noches de
CAPÍTULO 75Enrique Saldívar estaba sentado frente al abogado, impaciente, jugueteando con un encendedor de oro.— Dígame, Guzmán —presionó Enrique— ¿Es suficiente? ¿Podemos hundirlo con esto?Guzmán dejó los papeles sobre la mesa y se quitó las gafas, limpiándolas con un paño de seda. Su sonrisa er







