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Capítulo 8 La responsabilidad del poder

last update Fecha de publicación: 2022-07-08 23:11:54

Una vez el Alfa volvió en sí, Tiberius comenzó a explicarle los riesgos de modificar el pasado. En su opinión, cambiar el pasado no resuelve nada y puede provocar más problemas que solucionar ninguno. El Alfa Ryan, por su parte, le replicó que es necesario volver atrás en las decisiones tomadas en el pasado para mejorar el futuro de su clan.

-Mira chico, cambiar el pasado va contra toda regla ancestral, si sigues con ese camino, vamos a tener problemas.

-No creí que tú precisamente fueras el ma
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  • Un Alfa Perdido en el Tiempo   Capítulo 39: Sombras de la Traición

    El campamento de Claro de Luna estaba sumido en un silencio tenso cuando Ryan, Lyanna, Kael y Tiberius regresaron, sus ropas aún marcadas por la lucha contra Amón y sus lobos. La euforia de la celebración había dado paso a una inquietud palpable, los lobos moviéndose con cautela mientras los exploradores reforzaban las defensas del perímetro. La emboscada en el bosque había sido un recordatorio brutal de que la tregua con Brisa Clara era frágil, y la amenaza de Valle Maldito, ahora movilizado por rumores de traición, pesaba como una sombra sobre todos.Eldric los esperaba en el centro del claro, flanqueado por Torren y Marek, sus rostros endurecidos por la preocupación. La herida del Alfa estaba sanando, pero su postura reflejaba una furia contenida. “Expliquen,” gruñó, su mirada fija en Ryan y Tiberius. “Primero Cleo detiene un ataque, ahora Amón los embosca en el bosque. ¿Qué está pasando, forasteros? ¿Y por qué sigo sintiendo que ocultan algo?”Ryan sintió el peso de la desconfianz

  • Un Alfa Perdido en el Tiempo   Capítulo 38: Emboscada en el Bosque

    La celebración en el campamento de Claro de Luna había alcanzado un punto de eufórica liberación, con los lobos cantando baladas antiguas y compartiendo jarros de hidromiel bajo el cielo estrellado. Las hogueras crepitaban con vigor, proyectando un resplandor cálido que bailaba sobre los rostros sonrientes de la manada. Kael y Tiberius se habían integrado en un grupo de reformistas, riendo y contando historias de batallas pasadas, mientras Eryn y Marek lideraban un coro improvisado. La tregua temporal, la intervención de Cleo y la promesa de un consejo con Valle Maldito habían infundido una esperanza que todos necesitaban, aunque sabían que era frágil como una hoja al viento.Ryan y Lyanna, sin embargo, se habían apartado del bullicio principal, encontrando un rincón más íntimo al borde del claro, donde el bosque susurraba promesa

  • Un Alfa Perdido en el Tiempo   Capítulo 37: La Paz Frágil

    El sol del mediodía bañaba el campamento de Claro de Luna, iluminando el claro central donde los lobos se reunían una vez más. El aire estaba cargado de una mezcla de alivio y cautela, como si todos estuvieran esperando que la calma reciente se rompiera en cualquier momento. La noticia de que el ataque de los cazadores había sido detenido—gracias, sorprendentemente, a la intervención de Cleo—había llegado al amanecer, traída por exploradores que confirmaron que los cazadores se habían retirado de la Cresta del Cuervo. Pero la presencia de Ryan, Tiberius, Lyanna y Kael en el centro del claro, frente a un Eldric de rostro endurecido, recordaba a todos que la paz era frágil.Eldric, con la herida en su flanco aún vendada pero su postura tan imponente como siempre, los miró con ojos entrecerrados. “Expliquen,” gruñ&oa

  • Un Alfa Perdido en el Tiempo   Capítulo 36: La Verdad de Cleo

    El viento nocturno azotaba las hojas de los árboles, creando un murmullo constante que ocultaba los pasos sigilosos de Ryan y Tiberius. La Cresta del Cuervo, ahora un campo de batalla reciente con restos de tiendas quemadas y armas abandonadas, era un lugar peligroso para una reunión secreta. Pero el mensaje de Cleo, entregado por un lobo herido de Brisa Clara que había desertado durante el combate, había sido claro: “Reúnete conmigo al amanecer en la cueva oculta. Solo. Quiero hablar de la verdad.”Ryan había dudado, pero la nota manuscrita de Cleo que Kael había encontrado entre los documentos robados—esa confesión críptica de “No quería esto. Pero no había otra manera”—lo había impulsado a actuar. Tiberius insistió en acompañarlo, argumentando que no podía confiar en Cleo, y Lyanna, au

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    La noche envolvía la Cresta del Cuervo en un manto de sombras, el aire cargado con el aroma de pino y tierra húmeda. Ryan, Lyanna, Kael, Tiberius y un grupo reducido de reformistas avanzaban en silencio por el sendero empinado, sus pasos amortiguados por el musgo. Los exploradores de Claro de Luna, liderados por Marek, cubrían la retaguardia, sus ojos escudriñando el bosque en busca de señales de emboscada. La noticia de un campamento de cazadores en la Cresta, confirmada por los exploradores, había encendido una urgencia que pesaba sobre todos. Si Brisa Clara y los cazadores estaban preparando un nuevo ataque, esta era su última oportunidad para encontrar pruebas irrefutables del pacto de sangre.Ryan caminaba junto a Lyanna, su presencia a su lado una mezcla de consuelo y desafío. El beso que habían compartido la noche anterior aún resonaba en su pecho, una chispa de esperanza en medio del caos. Pero la sombra de Cleo lo perseguía, su imagen en el consejo—fría, calculadora, pero con

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    El alba rompió el horizonte con un resplandor dorado, bañando el campamento de Claro de Luna en una luz que contrastaba con la tensión que pesaba sobre el claro central. Los lobos se reunían en círculo, sus rostros marcados por la fatiga del ataque de la noche anterior y la incertidumbre de lo que vendría. Eldric, con una venda improvisada cubriendo la herida en su flanco, estaba de pie en el centro, su presencia imponente a pesar del cansancio. Ryan, Lyanna, Tiberius y Kael se mantenían cerca, el pergamino con el sello de Brisa Clara guardado en la túnica de Tiberius, un peso invisible que podía cambiar el destino de las manadas.Ryan apenas había dormido, su mente atrapada entre el beso compartido con Lyanna y la imagen de Cleo en el borde del claro, sus palabras sobre el “pacto de sangre” resonando como una advertencia. La conexión con

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