Mag-log in¿Quién no recuerda a los doce?... jajajajaja
Capítulo 111 —Al costado del caminoPOV AkimNadie habló durante los primeros minutos del regreso.El conductor mantenía la mirada en la carretera. Mikhail ocupaba el asiento del acompañante y revisaba en su teléfono los mensajes de los hombres que vigilaban el perímetro. Diana estaba sentada a mi lado.Yo continuaba sosteniendo la fotografía de Lev.Había pasado el pulgar tantas veces por uno de los bordes que comenzaba a doblarse. La enderecé y volví a observar el rostro que ya no necesitaba aprender. La nariz pertenecía a Nadia. El resto parecía extraído de fotografías mías que nadie había tomado a esa edad.Incluso fruncía el ceño como yo.—Los dos laboratorios recibirán las muestras esta noche —informó Mikhail desde el asiento delantero. Hablaba en español para no excluir a Diana—. Los resultados estarán disponibles lo antes posible.—No necesito resultado —respondí sin levantar la mirada—. Es él.Diana apoyó una mano sobre mi brazo.—Verlos juntos era como mirar una de esas pelí
Capítulo 110 —La distancia exactaPOV AkimLev permaneció frente a mí con las manos dentro de los bolsillos. El parecido con Nadia estaba en nariz y como resoplaba por ella cuando estaba nerviosa, pero el gesto desconfiado con que me estudiaba era demasiado parecido al mío.Irina se había quedado junto a la entrada de la casa. Diana esperaba en el vehículo. Ninguna intentó acercarse.Yo tenía que decir algo.Había dirigido hombres armados, negociado con organizaciones que habrían preferido verme muerto y ordenado torturas sin que me temblara la voz. Frente a aquel muchacho, no conseguía construir una frase en un idioma que llevaba años intentando aprender.—Yo... Irina dice usted mi hijo. Puede ser. No sabía que usted... —Las palabras se desordenaron antes de salir—. Necesita prueba, pero vine porque no quiero...Lev frunció el ceño.—Habla en ruso. Tu español es malísimo. La risa me escapó antes de que pudiera detenerla. Fue breve, nerviosa y completamente inadecuada para aquel mome
Capítulo 109 —A veinte minutosPOV Akim—A veinte minutos de aquí.Guardé las fotografías dentro del sobre y me dirigí hacia la puerta.—Nos vamos.Irina se levantó con dificultad.—No puedes aparecer así frente a él.Me volví. La paciencia que podía concederle había terminado cuando reconocí mi rostro en el de aquel muchacho.—Dijo que está cerca. Va a llevarme.—Primero tengo que hablar con Lev. —Irina sostuvo el bolso contra el cuerpo mientras intentaba controlar el temblor de sus manos—. Él no sabe quién eres.La puerta quedó a pocos pasos. No conseguí avanzar ni regresar a la mesa.—¿Qué sabe?—Que Nadia era su madre y murió al darlo a luz.Esperé el resto. Irina bajó los ojos.—Le dije que su padre había muerto antes de que él naciera.La rabia me obligó a acercarme otra vez.—Me robó hijo y me enterró también.—Era la única explicación que podía darle sin exponerlo.—Podía decir verdad cuando dejó ser niño.—¿Qué verdad, Akim? —Irina se obligó a mirarme—. ¿Que su padre dirigía
Capítulo 108 —Cinco díasPOV AkimNadia murió convencida de que yo cuidaría de nuestro hijo.No pudo tenerlo en brazos. Apenas alcanzó a verlo antes de que los médicos se lo llevaran. Yo permanecí junto a ella hasta que me obligaron a abandonar la sala y después pasé horas caminando entre el lugar donde cubrieron su cuerpo y la unidad en la que intentaban mantener vivo a Lev.Durante cinco días, mi hijo sujetó mi dedo.Era demasiado pequeño para que me permitieran cargarlo sin ayuda. Me sentaba junto a la incubadora, introducía una mano por una abertura y esperaba hasta que sus dedos encontraban el mío. Cada vez que me soltaba, volvía a buscarme.El quinto día, un médico me comunicó que su corazón se había detenido.Me mostraron a un recién nacido envuelto en una manta. Tenía el tamaño de Lev, su cabello rubio y la piel demasiado pálida. Yo acababa de perder a Nadia. Llevaba cinco días sin dormir, sin comer más de lo necesario para continuar de pie y esperando que alguien me informara
Capítulo 107 —Después del juramentoPOV DianaLa ceremonia terminó, pero Akim no pudo marcharse de inmediato.Los hombres se acercaron uno a uno para reconocer formalmente su autoridad. Algunos pronunciaron unas palabras y estrecharon su mano. Otros se limitaron a inclinar la cabeza. Varios también me saludaron, aunque ninguno intentó convertir mi presencia en una nueva evaluación.Akim respondió a cada uno en ruso. Ya no necesitaba demostrar que merecía ocupar el lugar que acababan de entregarle. Su manera de mantenerse de pie, escuchar y responder dejaba claro que había comenzado a ejercer el mando incluso antes de que Fedor pusiera aquel sello en su mano.No soltó la mía hasta que el último hombre abandonó el salón.Fedor fue el último en acercarse. Habló con Akim durante unos minutos y después me dedicó una inclinación de cabeza antes de salir acompañado por dos hombres.Cuando las puertas se cerraron, Akim quedó mirando el sello de acero que descansaba sobre la mesa.Mikhail nos c
Capítulo 106 — El peso del nombrePOV DianaAkim llevaba varios segundos intentando abrocharse el mismo botón del puño cuando salí del baño.Yo todavía vestía una bata y tenía el cabello húmedo. Mi vestido esperaba extendido sobre la cama, junto a los zapatos y las joyas que había elegido la noche anterior. Akim, en cambio, ya llevaba el pantalón, la camisa blanca y la corbata colgada alrededor del cuello.Me detuve detrás de él.—Vas a arrancarlo.Akim miró su mano como si acabara de descubrir lo que estaba haciendo.—Botón está mal.—Por supuesto. El botón decidió rebelarse justo el día en que vas a convertirte en Pakhan.Me acerqué y aparté sus dedos. Tenía las manos frías, aunque la habitación estaba demasiado cálida.—¿Estás nervioso?—No.—Akim.Su mirada encontró la mía en el espejo.—He esperado esto muchos años.—Eso no responde mi pregunta.—Entonces pregunta no era buena.Terminé de cerrar el puño y tomé la corbata. Akim permaneció quieto mientras se la anudaba, pero no dejó







