MasukLayla
Llegó el gran dia, el cumpleaños número dieciséis de los gemelos, desde hace una semana la loca que se casó con mi padre no a dejado de gritar y dar órdenes, mi padre se ha desaparecido toda la semana. Quizás no quiere lidiar con todo estos gritos, por lo que he oído está será una de las fiestas más importante del siglo, ya que oficialmente mis hermanos son parte de la mafia siciliana, oh que gran logro, pero para los que nacemos dentro de estas organizaciones sabemos lo que significa, desde niños te enseñan que primero es la organización y luego la familia. Que cosa tan absurda pero bueno yo no cree esas reglas. Trato de pasar desapercibida, por qué en esta casa nadie le gusta mi presencia, y con el estrés del momento no quiero que me griten, mi madrastra me compro un hermoso vestido de mangas largas de color azul, es de diseñador. Todo el mundo creerá que gastan millones en mi, lo que no saben es que solo me compran cosas para reuniones de esta clase y los vestidos no los vuelvo a ver. Ellos quieren dar a entender a todos, que soy la hija consentida, el tesoro de mi padre y su talón de Aquiles. Quizás se pregunta, ¿Que ganaran con esto?. Algo muy simple que los enemigos de mi padre crean que llegando a mi, harán sufrir a mi padre, eso me causa risa, por qué no saben que el es el que más me a causado dolor. Se que el dolor físico duele por qué lo he sentido toda mi vida, pero el dolor en el corazón es mil veces más doloroso, las palabras son más dolorosas que los golpes. Termino de limpiar el jardín, es demasiado grande y pensé que no terminaría hoy, iré a tomar un ducha para esperar al estilista que me arreglara. Hoy se anunciara mi compromiso y mi padre quiere que esté impecable, voy caminando deprisa y no noto a las personas que chocó, sus ojos rápidamente se enfurecen ya que con mis manos sucias de tierra le he ensuciado el vestido. — Niña estúpida, me has ensuciado. Este vestido vale más que tú miserable vida— Me grita. Mi padre que está parado al lado de ella me toma por el brazo, me aprieta tan fuerte que siento que me lo va a desprender. — Papá, me duele por favor suéltame, fue sin querer, lo siento por favor— — Cállate, tu voz me molesta pero voy a enseñarte a obedecer— Yo empiezo a rogarle, la verdad estoy aterrada, se las maneras que usa mi padre de enseñarme a obedecer, su esposa viene detrás de nosotros y volteo a verla para pedirle ayuda o que tenga piedad mientras mi padre, el hombre que debía amarme y cuidar de mi me jala al sótano, pero cuando veo su cara solo veo satisfacción, ella le encanta cuando mi padre me golpea. Entramos y mi padre va a la pared y agarra un látigo de dos dedos de ancho, empiezo a temblar por qué ya he tenido experiencia con el dolor que ese objeto causa. — Te vas a quedar quieta, vas a subir tus brazos, si te mueves te daré dos más, te enseñare a no ser una inútil y de estorbar nuestro camino, debes obedecer y yo te voy a enseñar a serlo— No le respondo por qué se por experiencia que si digo una palabra me irá peor. Empieza a golpearme, y siento mi carne desgarrarse, agradezco tener un pantalón grueso, pero igual los moretones serán horribles, cuento 15 golpes, y por alguna razón para, mis lágrimas corren por mi rostro y los temblores son imposibles de controlar. — Así te quiero ver siempre, gimiendo y llorando, tu madre tomo una pésima decisión, si hubiese sabido que eras una niña inútil, no hubiese dejado que te trajera al mundo, tu mataste a tu madre y debes pagar con lágrimas y sufrimiento— Tira el látigo, y yo me tiró el piso, pero grito por el dolor que siento, doblo mis piernas para meter mi rostro y abrazarlas, pero el dolor es inimaginable. ¡Mama, por qué me dejaste en este mundo, me hubieses llevado contigo! No se por que me trajo a esta casa, me hubiese regalado, quizás con otra familia no hubiese sentido todo lo que he sentido estos años. Pasa el tiempo y soy despertada con unas manos suaves, abro lentamente los ojos y estoy en mi habitación, mi madre está con cara de preocupada pero me sonríe. — Tranquila princesa te inyecte un relajante para que no sientas dolor, te limpie las heridas, levántate que el estilista te esta esperando— Yo asiento— Madre, no me quiero comprometer, quiero ser libre y decidir a quién amar— Ella toca mi rostro. — No podemos cambiar algunas cosas, pero todo mejorara, no sé cómo pero verás que pronto serás libre y feliz— Me levanto sin decir nada, desde Niña ella me ha dicho lo mismo, y estoy empezando a creer que nunca se cumplirá. Camino hasta la sala comun y veo todo con admiración, parece un salón de esos que van los famosos. Me hacen señas para que me siente hay varios estilistas arreglando a mi supuesta familia, todos me ignoran. Cuando terminan, me pasan un espejo y no me reconozco, estoy muy hermosa y para mí es difícil decir esas palabras. Me levanto y salgo directo a mi habitación para cambiarme ya que debemos salir pronto, el único pedido que le hice a mi padre fue que mi madre fuera conmigo, me grito y me dijo que como una sirvienta tendría que estar en una fiesta de esa categoría, pero le expliqué que ella es importante y debe estar en mi compromiso. Me sorprendió cuando acepto, cuando ya estamos listas somos trasladadas en una de las mejores camionetas de mi padre, solo para que me vean llegar y digan lo grandiosa que es mi vida de princesa y joya de la mafia. Camino y me subo con mi madre ya que nadie de la familia quiere irse conmigo, vamos en caravanas hasta el lugar, llegamos y soy la última en salir, cuando todos me ven empiezan los murmullos. -Que linda es. -Es toda una princesa. -Envidio la vida que tiene. Y muchas estupideces más, no sonrió solo ignoro a todo el mundo, llegó a la entrada, y el hijo de mi padrino toma mi mano, pero no es un gesto lindo, me la aprieta y me duele pero no puedo hacer ningun movimiento. Me aprieta tan duro que se que dejara marca, para luego darme un beso en la mejilla. Todos aplauden y sonríen, como si fuéramos la mejor pareja del mundo.Layla Siento pitidos por todos lados, estoy en una especie de habitación de recuperación, parece una mini clínica, no me he movido desde que desperté, siento que ni repito bien para no llamar la atención de los hombres que están en la puerta, todo es de cristal así que yo los veo y ellos en ven, aunque están de espalda conversando, necesito saber que hago aquí, que quieren de mi. Será que creen que soy el amor de padre, hasta decirlo da risa, ya habrán hablado con el, pagará mi rescate.. Lo dudo aunque está en juego el casamiento con el estúpido hijo del capo, mi padrino yo se que el si pagaría lo que fuera por mi. Me levanto con mucho cuidado, Pero vaya sorpresa, tumbó unas cosas que están cerca de la cama y el ruido alerta a los hombres, no entran a la habitación pero me ven con hambre y odio desde la puerta abierta. Sacan una radio y dicen algunas cosas, no puedo oírlas.. Pero creo que están anunciado que ya desperté, oh diablos van a querer llevarme nuevamente a esa cel
Julián He estado muy ocupado todos estos días, pero tengo una rara obsesión por observar a esta chica, cuando miro los vídeos me quedo hipnotizado, parece una maldita bruja. Veo venir a Natasha. Ella es mi trabajadora fiel, creció conmigo ya que su padre era uno de las manos derechas de mi padre, al morir ella quedó al cuidado de la organización. A veces es un poco intensa y toma atribuciones que no le corresponden y eso me molesta, por qué yo tengo la ultima palabra. — Me puedes decir que estuviste haciendo en estos días en la enfermería— Ella sonríe— Estuve conociendo a mi nueva amiga, me muero de ganas de darle una bienvenida magnífica— — Natasha, sabes que soy yo el que da las órdenes, si yo no te doy una orden, no harás nada, por qué te ganarás un gran problema—La miro a los ojos con cara de advertencia, ella muy bien sabe que conmigo no se juega. — Esa pendeja merece todo lo que tengo preparado para ella, se me salvó por que casi se muere, pero le haré pagar todo lo que
LaylaSiento frio, un frío que no puedo describir, quiero abrir mis ojos y no puedo.Me siento pesada, me siento cansada.Estoy llorando siento las lágrimas mojar mis mejillas.Quiero huir pero mi cuerpo no reacciona, quiero gritar pero mi boca no suelta ningún sonido.Y lo que más me asusta son las imágenes que pensé que ya no estaban en mi mente.Fragmento de momentos que no quiero volver a revivir. Momentos en dónde me rompí hasta volverme la persona irreparable que soy.Me veo de pequeña. Y me duele. Voy caminando por el pasillo una niña de apenas 3 añitos, doy saltitos buscando a mi papá, quiero enseñarle el dibujo que hice con mi mamá, aunque ella me dice que es mi Nana, yo la veo como mi mamá, yo no conocí la mía y todos tienen mamá, así que yo también y la elegí a ella por qué es buena, y me cuenta cuentos para dormir.Busco por toda la casa hasta que lo encuentro en su despacho, así que empujó la puerta con mis pequeñas manos.Cuando lo veo corro hasta el.— Papaaaaaa! Mira
Julián Voy camino a mi casa, los negocios no han ido muy bien, asi que tuve que ir personalmente a resolverlo, algo que no me agrado mucho, pero soy el Capo y es mi deber.Los infiltrados que tengo en la ciudad enemiga me han informado de lo que sucede, la desaparición de la princesa de la mafia siciliana ha traído mucho revuelo, han puesto la ciudad patas para arriba, todavía no han descubierto que soy yo, y eso me gusta, tendré mas tiempo pará llevar a cabo mi venganza, y trazar el plan de como llegara la pequeña zorra.A la nana de esa mocosa la tuvimos que internar ya que el choque fue por su puerta y estaba lastimada, no quiero que se muera, ella nos puede servir, aquí en mi casa tengo una clínica privada, lo que no tengo es personal, solo el doctor es de mi entera confianza. Y el hace los dos trabajos. Enfermero y médico.Su familia vive en una casa cerca de mi mansión y tienen los lujos que ellos quieran.Bajo de mi auto, di órdenes específicas que no tocaran a la chica hasta
Layla Me duele todo, no puedo sentir mi cuerpo, me siento pesada, adolorida, mis ojos pesan y no oigo nada. Quiero abrir mis ojos pero no puedo. Mi cuerpo pesa como mil veces más.Poco a poco puedo abrí los ojos, pero el olor a cloro y otro a podrido inundan mi nariz. Cuando por fin abro mis ojos veo un lugar donde nunca he estado, paredes manchadas de cosas que no quiero suponer y cuando estoy en mis cinco sentidos me doy cuenta que definitivamente estoy en el piso.Me levanto y me asusto, por qué antes de perder el conocimiento iba en camino a mi casa con mi madre.Me alarmó y me levanto con brusquedad, pero eso solo causa que me mareé, y sienta dolor por todo el cuerpo.Pero busco al rededor y consigo a mi madre tirada en el piso, siento pánico ya perdí a mi madre no quiero perder a mi otra madre.Cuando me acerco la empiezo q mover.- Nani, levántate por favor mama, no me dejes por favor, eres lo único que tengo-Las lágrimas salen, al verla con golpes.Siento algo caliente corre
LaylaLlegamos a la mesa donde está mi padre y mi padrino.El al verme me sonríe y me abraza con tanto amor, por qué aunque no lo crean el a sido más padre que el hombre que me engendro.Cuando me suelta me da un beso en la frente.— Mi niña que hermosa estás, igualita que tu madre, debo decir que tú apodo está bien ganado como joya de la mafia Siciliana— Yo sonrio, por qué se que cada palabra es verdad.Se que se preguntarán si te quiere tanto por qué deja que aguantes tantos maltratos.Y la verdad es que solo los que viven en mi casa saben lo que pasa, de las puertas para fuera soy la hija más amada, cuando me recogieron del hospital fue por qué mi padrino iba a venir a conocerme.— Gracias padrino —— Me alegro tanto que seas mi futura nuera, ese siempre fue uno de mis sueños y ahora pronto se hará realidad— Solo le di una pequeña sonrisa.Me senté y comenzo el espectáculo, los gemelos entraron y se veían increibles, ya no eran esos pequeños niños con los que jugaba ahora son todo







