INICIAR SESIÓN—Muchas gracias por su tiempo, señor Colton —dijo el oficial García, tendiéndole la mano—. Le avisaremos si tenemos alguna noticia sobre Alice y, por favor, contáctenos si obtiene nueva información.Piper esperaba no volver a saber nunca más de aquella mujer, tanto como deseaba que la encontraran. Si nunca lo hacían, viviría siempre preguntándose cuándo volvería a aparecer para hacerles daño. ¿Era una mala persona por querer que la encontraran sin vida en algún callejón silencioso?Aunque sería una muerte demasiado fácil…—Está bien —dijo Colton, sacándola de sus cavilaciones.—Hasta luego —se despidió el oficial y, junto a su compañero, salió de la habitación.George los acompañó hasta el exterior y regresó poco después.—Nosotros iremos a descansar —informó.—Está bien.—Hay dos hombres en la puerta. Se quedarán allí por cualquier cosa… —George se quedó callado, mirando primero a su esposa y luego a Piper. —No tienen que volver tan temprano mañana —dijo Colton—. Ambos necesitan de
Colton intentó moverse, pero su cuerpo se resistió. Cuando se forzó, un dolor agudo le atravesó la espalda.—¿Qué demonios…? —murmuró, obligándose a abrir los ojos.—Tranquilo, cariño —susurró Piper. La buscó con la mirada y vio que ella estaba sentada junto a él, pero ya se estaba poniendo de pie. —Tienes que ser cuidadoso o podrías lastimarte.—¿Dónde estoy?—En el hospital… ¿no recuerdas lo que sucedió?Colton cerró los ojos por un instante. Las imágenes de lo sucedido no tardaron en llenar su mente. Su cuerpo se tensó. Alice… la puñalada en la espalda.Sin embargo, todo parecía envuelto en una neblina borrosa, como un sueño. También recordó haber despertado antes, aunque esos recuerdos eran aún más confusos: una mujer con bata haciéndole preguntas que no sabía cómo había respondido.—¿Dónde está ella?—No lo sabemos. Se mezcló con los invitados y escapó de la casa de tus padres. Tu papá ha estado intentando rastrearla, pero todavía no ha tenido éxito —respondió Piper, desviand
Piper y toda la familia de Colton estaban sentados en la sala de espera. Hannah y Teo no los habían acompañado para evitar atraer a la prensa y convertir aquello en un circo mediático. La familia Wright ya llamaba suficiente atención por sí sola. Los doctores habían ingresado a su novio a una cirugía de emergencia, y desde entonces el tiempo parecía haberse detenido.Cada vez que las puertas se abrían, ella giraba la cabeza en esa dirección con el corazón en la boca y el aliento contenido, esperando que fuera alguien trayendo noticias de Colton. Sin embargo, después de una hora, todavía no había noticias. La única razón por la que seguía manteniendo la calma era porque sabía que los padres de Colton no necesitaban cargar también con su angustia mientras su hijo luchaba por su vida en la sala de operaciones.Ellos estaban sufriendo tanto como ella.—Aquí tienes —dijo Thiago, colocando un vaso frente a ella.Piper salió de su ensimismamiento y levantó la cabeza.—Gracias —respondió, e
—¡Todo se fue al demonio desde que tú apareciste! —gritó Alice, pataleando y agitando los brazos—. ¡Me arruinaste la vida y te juro que vas a pagar! ¡Si yo no puedo ser feliz, entonces tú tampoco! —¡Es suficiente! ¡Se acabó! —espetó Colton.Alice se derrumbó en llanto. Su cuerpo temblaba por los sollozos mientras dejaba de luchar contra su agarre. Él la soltó, pero permaneció alerta, observando cada uno de sus movimientos. No pasó mucho tiempo antes de que ella diera la vuelta.—¿Por qué hiciste esto? —preguntó ella, mirándolo a los ojos. Levantó la mano como si fuera a tocar su mejilla, pero se detuvo a medio camino. En verdad parecía creer que era la verdadera víctima en aquella historia. —Se supone que siempre estarías de mi lado… Yo solo quería estar contigo. Eres mío. De nadie más —susurró antes de rodearlo con los brazos, atrapándolo—. ¿Es que acaso no entiendes lo mucho que te amo?Colton no creía que Alice fuera capaz de amar a nadie más que a sí misma. Necesitaba que el m
—Colton me pidió que viniera aquí —dijo Ethan—. Aunque desconozco el motivo. A Piper le sorprendió la calma con la que actuó después de lo que había escuchado tras la puerta.Alice se giró hacia Colton con los ojos abiertos. —Es hora de que tu esposo se entere de que no lo amas… como me has dicho más de una vez —dijo él—. Que ya no soportas más estar casado con él y has considerado el divorcio. —No te correspondía a ti interferir. —¡Qué curioso que venga de ti! La misma persona que no ha dejado de meter sus narices en mi vida, sin importar las veces que te he repetido que no lo hagas. —¿Es eso cierto? —preguntó Ethan. —Yo… —Alice se quedó en silencio. Piper vio cómo evaluaba cada una de sus opciones. Estaba acorralada, pero su mirada seguía siendo fría, calculadora, peligrosa. Dudaba que hubiera dejado atrás las manipulaciones y las mentiras. No parecía, en absoluto, una mujer dispuesta a pedir perdón.—Supongo que esa es toda la respuesta que necesito. —No, Ethan, escucha… —A
Ethan le tendió la mano a Colton apenas él y Piper se detuvieron frente a ellos—Feliz cumpleaños, hombre. —Gracias, Ethan, y me alegra que aceptaras la invitación. —¿Cómo podría negarme? Tu familia y la mía han sido cercanas por mucho tiempo y eres el mejor amigo de mi esposa. Alice se acercó a él y lo abrazó. —Feliz cumpleaños. No puedo creer que tengas treinta y tres años. El tiempo pasa volando, es como si apenas ayer nos hubiéramos conocido. Asintió con la cabeza, manteniendo una sonrisa apenas cordial. Necesitaba disimular tan solo un poco más, lo suficiente para que Alice no sospechara que él sabía de la amenaza que le había hecho a Piper. —Quiero presentarles a mi novia, Piper. —Es un gusto —dijo Ethan y se acercó para tomar la mano de ella. —No creí volver a verte otra vez… —intervino Alice, su voz demasiado cordial como para no intuir el peligro. Colton temía que ella hubiera adivinado sus intenciones y ya no quisiera guardar más las apariencias. —¿Ya se conocían?







