Compartir

Dos manadas.

Autor: DiegoAlmary
last update Fecha de publicación: 2022-09-29 07:01:09

53

Kerr estaba afuera esperando la llegada de la manda de Karina, podía sentir las conciencias de la juraría que se acercaba a toda velocidad.

Los miembros de la manda de Víctor se reunieron en la entrada de la fábrica con mucha curiosidad y Víctor se paró al lado de Kerr.

—¿Crees que sea buena idea? —le preguntó el Alpha a Kerr y él se encogió de hombros.

—Mejor que las tuyas, sí —en tiempos del pasado Víctor lo hubiera reñido por ser tan grosero, pero en ese momento únicamente lo miró con una tristeza extraña y Kerr prefirió ignorarlo, no le apetecía pensar en ese momento el cambio de actitud que el hombre tenía, quería seguir estar enojado con él, le era más fácil que entender que tal vez él tenía razones, malas, pero al fin razones para haber sido así con él y que ahora quería enmendar las cosas. Kerr no quería enfrentar eso.

—¿Entonces ahora es tu manada? —le preguntó el Alpha y Kerr carraspeó la garganta.

—Yo no pertenezco a ninguna manda —le dijo Kerr y Víctor estiró la mano y la apoyó en el hombro de su hermano menor.

—Ya te dije que cometí un error, esta siempre será tu manada —Kerr se movió y quitó la mano de Víctor de encima de él.

—Ya te dije, no pertenezco a ninguna manada — «Y pertenezco a todas»

quiso decirle, pero no le había comentado a nadie sobre la revelación que había tenido antes de atacar a Rak, él había sido enviado al mundo a proteger a todas las manadas, o así lo quería ver, pero no le había dicho  nadie y Víctor no sería el primero.

No hizo falta un oído sobrehumano para escuchar el ruido de los lobos al llegar, la tierra vibró como en un terremoto y las personas en la entrada de la fábrica contuvieron el aliento.

Del bosque salió la jauría, como una mancha uniforme que se movía al mismo tiempo y la loba gris se adelantó.

Los demás se quedaron rezagados hasta que se detuvieron y Karina avanzó hasta que estuvo frente a Víctor y Kerr, su pelaje era gris como la luna y era tan grande como Víctor. Regresó a su forma humana y Kerr no pudo evitar notar como Víctor le dio una fugaz repasada al glorioso cuerpo de la mujer que estaba sucio y las gotas de sudor le rodaban por los redondeados senos.

—Parece que ganaron su guerra —les dijo y Kerr asintió.

—Rak ya está muerto —ella asintió con la cabeza, luego avanzó y le estiró la mano a Víctor.

—¿Eres el Alpha que expulsó de su manada al lobo superior más fuerte del mundo? —Víctor asintió y le estrechó la mano a la mujer, y ella lo miró de los pies a la cabeza —y parece que también es igual de sexy —dijo la mujer y el rostro de Víctor se enrojeció hasta las orejas —tal vez con él si pueda…

—Tiene esposa —le dijo Kerr y ella blanqueó los ojos.

—¿Y qué? —otro lobo llegó con el abrigo de pieles de la Alpha y ella se cubrió el sudoroso cuerpo —¿comenzamos? No estamos de visita.

—Si…—Víctor parecía azorado, dio media vuelta y señaló a las personas que estaban esperando afuera —esta es la manada —Karina caminó directamente hacia Sebastián que estaba cruzado de brazos y le tendió la mano.

—Me agrada esta manada —dijo y él le apretó la mano, luego volteó a mirar a Vanya que estaba al lado de él y la señaló, luego miró a Kerr.

—Me imagino que es ella por la que no quisiste acostarte conmigo —la cara de Kerr se puso roja –No dejas de mirarla – todos lo miraron incluida Vanya a la que le cruzó una expresión inconfundible en la cara y él deseó contactar la mente de todos e intentar borrar sus memorias ¿podía hacer eso? —lo entiendo —dijo al final y desapareció por la puerta de la entrada y Víctor miró a Kerr.

—Qué desperdicio —bromeó y cuando vio la cara de su hermano menor borró la sonrisa y caminó dentro detrás de al Alpha pelirroja.

Varios de la manada comenzaron a retroceder hacia adentro y Kerr se recostó en la pared. Vanya desapareció en un segundo.

—Es un poco…—le dijo Sebastián acercándose y Kerr bufó.

—¿Caliente? —el otro hombre asintió.

—Claro que lo es, si no me gustaran las mujeres de seguro que me haría pasar un buen rato, la pregunta es… ¿por qué tú no? — Kerr le apartó la mirada.

—¿Por qué Vanya está aquí? —preguntó más bien por cambiar de tema —estaba fuera de la celda y no ha ido a casa.

—Yo no estaba, pero me contaron que Víctor la dejó ir, pero ya no solo la buscan los lobos, también los aquelarres, la atacó un transformista así que Víctor la trajo, acá estará relativamente más a salvo —se acercó —cuéntame qué pasó —Kerr no lo miró a la cara, ¿estaría bien contárselo? Sabía que tenía que dejar salir todo lo que tenía en el pecho.

—Después de que te secuestraron nos unimos bastante —comenzó a contarle —incluso estuvimos juntos, ya sabes, para sanarla, pero… pero fue diferente, y yo pensé que ella también sentía lo mismo, pero cuando Víctor me echó ella no quiso huir conmigo…

—¿Y quién? —le soltó Sebastián y ahora Kerr si lo miró —creo que estás siendo duro con ella, dime , ¿Cómo pretendías que se fuera contigo si estaba asustada, no tenias nada ni le ofrecías nada? —Kerr levantó el mentón.

—Solo yo debí ser suficiente, porque, si hubiera sido al revés, si ella me hubiera ofrecido irme sin nada lo hubiera hecho —Sebastián le apoyó la mano en el hombro.

—Pero no eras tú, era ella, cada persona actúa diferente, no por eso ella no siente cosas por…

—No siente cosas por mí, Sebastián, ella me lo hizo creer por que yo era su carcelero y le convenía tenerme de su lado —Sebastián ladeó la cabeza —Víctor me lo advirtió y tú también y no los escuché.

—No te negaré que al principio puede que sí —le dijo el mayor — pero no siento que sea el caso ahora , creo que… ambos quedaron enredados en eso, y creo que deberías hablar con ella en vez de dejar todo en el limbo —Víctor asomó la cara por la puerta.

—Sebastián, te necesito en el concejo —le dijo el Alpha y él se despidió de Kerr apretándole la nariz —Tú también, Kerr —Kerr asintió con la cabeza y se tomó un tiempo para respirar afuera. La manada de Karina comenzaba a asentarse en el borde del bosque.

Kerr avanzó para entrar a la fábrica, pero se topó con Lair, el anciano del consejo que le caía mal a Kerr.

—Sabes que ya no perteneces aquí —le dijo y Kerr se cruzó de brazos.

—¿Cree que me importa pertenecer? Estoy aquí porque esto es algo que afecta a todas las manadas —el hombre rio.

—No finjas que haces esto por alguien que no sea solo tú —dio un paso al frente y estuvo muy cerca de Kerr —parece que solo eres masoquista.

—Claro, como tú me conoces tan bien.

—No necesito hacerlo para entender tus razones, eres un niño perdido en el mundo que no sabe a dónde pertenece —Kerr sonrió, si no hubiera entendido que él había nacido para algo más grande que pertenecer a algo, el comentario del anciano le hubiera afectado, pero ahora no pareció más que un viejo agresivo y burlón.

—Que bueno que no eres tú el que decide si pertenezco o no —le contestó y pasó por su lado, pero el anciano habló de nuevo.

—Te temen —dijo y Kerr se detuvo —siempre lo han hecho, en especial Víctor, por eso te trató así toda la vida.

—Parece que ha cambiado —el anciano ladeó la cabeza.

—¿Será? —dijo —¿o será que el miedo lo cambió? Te convertiste en el lobo mas fuerte del mundo, ni Víctor será tan tonto como para querer que estes en su contra.

—¿Piensas que ahora me trata bien por que me teme? —le preguntó Kerr, algo se formó en su pecho.

—No lo pienso, lo sé, puede que ni siquiera él lo sepa, pero te aseguro que cada gesto amable, cada palabra calma y cada invitación tiene detrás de sí un miedo profundo, ¿y sabes qué hacen las personas cuando le temen a algo? —Kerr no contestó —pues lo destruyen. Tú nunca perteneciste aquí y no lo harás jamás, y la hipocresía de Víctor no hará más que montar un teatro que se desmoronará poco a poco. 

»Eres invencible, ¿Cómo estarás seguro que cada palabra amable no es más que miedo camuflado? No creo que vuelvas a sentir en tu vida un cariño real —se alejó con pasos lentos y Kerr recordó cómo lo recibieron en la manada de Karina, como si fuera una celebridad ¿sería solo hipocresía que camufla el miedo?

Cuando el hombre desapareció que se quedó pensando, el fastidio que le había tenido toda la vida no era normal, ¿sería en anciano del concejo el que lo había delatado con Jábico?

Dio media vuelta y se dirigió al bosque a buscar a su tío, claro que él sí lo apreciaba por quien era y no por lo que era, y aunque fingió que no, a Kerr sí que le afectaron las palabras del anciano.    

Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App

Último capítulo

  • Un lobo en tentación    Un futuro mejor.

    Sin el remitente controlando los drones, el ejército de Jábico había perdido el noventa por ciento. Kerr vio como los lobos se quedaron paralizados por un momento, como si algo dentro de sus cabezas hubiera dejado de funcionar, luego regresaron poco a poco a su forma humana y los puros que peleaban con los laboratorios huyeron hacia el bosque y fueros perseguidos y cazados uno por uno. En medio de la conmoción Víctor regresó a su forma humana y señaló a Kerr hacia atrás, y ahí, apretados unos con otros sin saber qué pasaba, estaban todos los miembros de su manada, los que habían desaparecido antes de que se escondieran en la fabrica y tanto él como el Alpha corrieron hacia ellos. Sebastián los acompañó y se unieron todos en un abrazo fuerte, muy fuerte. La manada de Bosque Oscura también recuperó decenas de sus soldados y a Víctor le faltaron brazos y besos para recibir a todos los miembros de su manada que volvían a casa. Por ellos había comenzado esa gran y compleja historia y Kerr

  • Un lobo en tentación    La guerra. Parte tres.

    El viento ondeaba el cabello oscuro de Vanya, el nudo que tenia en el estómago nunca lo había sentido en su vida. Sintió la fuerza que el hijo que llevaba en su vientre le otorgaba y se unió a ella cerrando los ojos y respirando.Si su padre estaba controlando al ejército, no creyó ser capaz de convencerlo de que detuviera esa locura. Recordó cuando era niña, y las miles de horas que él pasaba en su laboratorio, ignorando todo a su alrededor, a su esposa, a su hija, todo por fundar los laboratorios que tanto daño habían hecho.Le pareció poético que fuera justo ella la que intentara detenerlo, él le había dicho una vez que todo aquello lo había hecho por ella, para darle un mundo mejor, y ahora era ella la que estaba volando por sobre las copas de los árboles apretando un arma con fuerza dispuesta a lo que fuera.Si Saúl y Jábico ganaba perdería todo en la vida, el submundo le había dado algo que la policía y su padre nunca le había dado, amigos de verdad, alguien a quien amar y un hi

  • Un lobo en tentación    La guerra. Parte dos.

    Kerr se arrancó el dardo que tenía calvado en la espalda, se le habían ido las fuerzas del cuerpo y había caído al suelo al lado de su hermano, pero las fuerzas habían regresado sin sus poderes y le costó un poco ponerse de pie.Víctor estaba sobre su madre intentando asfixiarla, y la mujer ya tenía el rostro morado cuando él perdió las fuerzas y la dejó, tenía los ojos llenos de lágrimas y la voz rota.— Te fuiste — le dijo — te fuiste y ahora te atreves a volver así — la mujer tosió, Luana no parecía bien, tenía los ojos abiertos como si estuviera loca, tal vez así lo estuviera.Kerr abrió la tienda de golpe y se encontró con Lina y los niños que estaban acorrucados en el rincón, el pequeño Benjamín estaba desnudo y lloroso, de seguro le habían lanzado también un dardo. Cuando la mujer vio a Kerr se le lanzó encima y lo abrazó.— Sabía que vendrían — dijo — tengan cuidado, está armada — Kerr tomó a su pequeño sobrino en brazos, estaba pálido y él se quitó la camisa para cubrirlo.—

  • Un lobo en tentación    La guerra. Parte uno.

    Todo el campamento se había convertido en un caos total, todo el ejército reposaba en el bosque en un área fácil de defender, pero el campamento junto al lago apenas y tenía unos cuantos lobos incluyendo a los Alphas. Los lobos espías que tenían en distribuidos por todo el bosque habían regresado alterados con la advertencia de que Jábico ya marchaba hacia su encuentro, y por más que Víctor intentó agilizar las cosas, parecía que todos, sobre todo la manada de Rodolfo, les era más importante los objetos materiales que la vida misma, ya que pasaban de un lado para otro empacando cosas y arreglando las tiendas y Víctor ya comenzaba a perder la paciencia. Encargó con los tíos de Aleck la protección de su esposa y sus hijos y esperó que a esas alturas ya estuvieran bien resguardados en las manadas, pero los demás parecían tener poca prisa por abandonar el campamento. — ¡Jábico ya viene! — gritó el Alpha a todos los que estaban ahí, pero pareció que nadie le prestó atención. Una mujer pa

  • Un lobo en tentación    El lobo que regresa.

    El bosque lucía oscuro, más oscuro de lo normal, la noche había caído sobre el lugar como un manto de ceda fino. La luna ya esta en lo alto y cuando él se volvió hacia atrás observó al ejercito que tenía a sus pies. Lobos y puros que pelearían por la libertad del mundo del futuro.Al doctor Saul Quiroz le picaba como sal en la herida que su hija, Vanya, no hubiese sido capaz de entender su ideal de mundo, era débil al igual que su madre y el tiempo que había pasado con los lobos la había ablandado aún más. Pero él ya había ignorado demasiado el llamado de su destino y esa era la última oportunidad que tenían de cambiar al mundo.Siempre manejó a los laboratorios Jábico desde las sombras, y odió el haber entregado el control apersonas estúpidas que lo único que hicieron fue destruir lo que él había construido a lo largo de los años.Todo debido a Marina, la mujer había creado el remitente original y desde ese entonces todo se había interpuesto entre él y ese objetivo, un niño puberto e

  • Un lobo en tentación    Bajo las alas del cuervo.

    Aleck pensó que el arrebato que le había dado en la mañana podría costarle mucho, se había dejado llevar por la rabia y el ataque de intuición manipuladora que le dio, pero ya estaba cayendo la noche y Klemiska no aparecía para contarle cual era el plan que tenían, ni tampoco había podido ver a Sebastián. La muchacha le pudo haber arrancado el mechón a su frio cadáver y eso lo asustó.Respiró profundo muchas veces y trató de meditar, la oscuridad estaba llenando el aire y de no ser por la sangre de Sebastián estuviera muriendo de hambre en aquel momento, pero era soportable.La puerta se abrió y Aleck trató de guardar la compostura cuando vio a la chica alada, tenía que seguir conservando la seguridad que había mostrado en su arrebato.— ¿Ya es hora? — le preguntó él y ella asintió con la cabeza, se veía insegura y el carácter que había adquirido el vampiro había desaparecido de ella. Aleck se puso de pie y caminó hasta los barrotes — Todo va a salir bien — le dijo y ella asintió — ah

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status