INICIAR SESIÓNIrene Castellón.
¡No puede ser! mis pensamientos estaban en un caos intenso, el cual dejaba claro que no quería estar ahí.Era el mismo que había golpeado con mi auto y de seguro me odiaba. Como le diría el saludo que solíamos darle a los clientes. Pero era protocolo.__ ¡Tenga una excelente tarde, señor Burton! Si no es así, aquí podemos arreglarlo dando un toque de romance a su vida. - "Irene, olvidaste la sonrisa" Pero no tenía motivos para sonreír, me estaba muriendo de la vergüenza.__ ¿Es una broma, verdad? - cuestionó con cara tensa.__ No, claro que no. - me apresuré a contestar. - Usted es el señor Tej Burton ¿no es así?__ Primero me maldices y ahora eres amable. - gruñó con desagrado. - Olvídelo. No estoy para soportar esto.Podía dejarlo irse. Decirle que se largue con su amargura a otro sitio, pero no podía recibir una mala recomendación. Teníamos solo un año de estar funcionando y si recibíamos malas críticas de algún cliente, por muy imbécil que fuera, podría tener repercusiones."Un cliente insatisfecho no saldrá de aquí"__ ¡Espere! ¡No se vaya así! Podemos arreglarlo. - le grité saliendo lo más rápido que mis tacones me lo permitían al ver su espalda a unos metros. El aviso de piso mojado estaba, pero lo obvié arrepentiendome rápido al deslizarme y no poder sostenerme de nada más que del sacó del cliente gruñón, haciendo que cayera sobre mí también.Mis rodillas dolieron al sentir como sus piernas amortiguaron allí, mi frente golpeó su boca y este se quejó. Los senos me dolieron cuando su pecho los golpeó, pues amamantar tenía sus molestias también.Me apresuré a quitarlo de encima, pero metí las manos bajo su saco tocando donde no quería.Olía delicioso. Su cuello quedó en mi cara y vi esa mirada marrón que me detuvo los latidos.__ Perdón, yo no...Se impulsó del piso para incorporarse, con más vergüenza de la que antes tenía me levanté. Los tacones me dificultaron hacerlo fácil, pero lo logré. Limpié mis manos, bajé mi falda y elevé la mirada solo para ver cómo una gota de sangre apareció en su labio inferior.__ ¡Ay, Dios! - exclamé viendo lo que había hecho. - ¿Lo hice yo?Miró su mano un instante y luego negó.__ Nunca había conocido a alguien tan malditamente torpe en mi vida. - dijo en un tono mordaz. - ¿Que no se fija donde camina tampoco? ¿Que ocurre con usted?__ Lo siento, yo solo...__ La conozco hace veinte minutos como máximo y ya me chocó el auto, hizo que me metiera un tornillo en la mano, me rompió el labio y me hizo caer. - enumeró enojado. - Torpe. Irresponsable. Poco profesional y nada de...__ ¿Irene, trajiste más pañales? - apreté los labios para no mostrar que las palabras del tipo me afectaron.__ En el segundo cajón. - contesté. Esperé a que se fuera y me limpié la nariz queriendo apaciguar el ardor. Odiaba que los insultos aún me afectaran, pero era inevitable. El pasado aún no se iba del todo.Recordé por quien hacía esto. Tenía a mi hijo de seis meses a mi cargo enteramente, si el negocio se iba para abajo se acabaría mi independencia económica y ya había buscado trabajo antes, todos me los negaron por el tiempo disponible, no querer niños en sus instalaciones y que no rendiría lo mismo.Este cliente podía ser crucial o ser solo uno más si lograba hacerlo cambiar de opinión.__ Espere, señor Burton. - más calmada lo seguí al auto, donde estaba encendiéndolo. - Quiero ofrecer una disculpa por lo de hace un rato en el semáforo. Voy a pagar por los gastos. También por haberlo herido físicamente y...lo lamento. - suspiré. - Sé que no lo compensa, pero no quiero que los incidentes lo hagan dudar de nuestra ética profesional. Si me permite...si está de acuerdo puedo ofrecer un descuento por lo sucedido.Pagaría el resto con mi dinero, solo no permitiría que nuestro negocio se fuera a la ruina por una mala crítica.__ Permítanos demostrar que la primera impresión, en ocasiones no cuenta. - insistí. Miró mi aspecto, de seguro dándole lástima o incluso vergüenza ajena verme como alguien tan sin dignidad, pero él no sabía lo que significaba para mí todo esto.Apagó el auto, bajó de este y arregló su saco.Los golpes que aún tenía me calentaban las mejillas aún. Nunca había sido tan torpe, mucho menos con una sola persona. Pero desde que recibí el correo con todos sus datos, su formulario respondido y el pago realizado, busqué entre mis socias y todos tenían uno a su cargo.El plan era ese desde el inicio, solo uno para garantizar una buena experiencia.El proceso de búsqueda era fácil. En nuestra página web habían chicas y chicos que contestaban un formulario aparte, en este ponían hobby, actividades favoritas al aire libre, gustos musicales entre otras cosas, le creábamos un perfil a quienes nos contactaban para que congenie con los que le parezcan interesantes, si estos tenían química, entonces los pasabamos al segundo nivel. Citas reales, éramos quienes le preparabamos absolutamente todo.Junto con Carla y Hanna lo propusimos como un juego más que todo, creímos que no funcionaría pero en el mundo hay más personas que quieren hagan todo por ellos, que aquellos que quieren hacerlo por sí mismos.Llegaron los primeros clientes, pagaron muy bien al hallar su "alma gemela" y por ello decidimos que era buena idea seguir.Creamos la página y subió rápido en seguidores, más clientes llegaron, pero últimamente ya no habían tantos como al principio, bajó en un ocho por ciento, así que si uno se iba descontento por el trabajo realizado, sería aún peor.__ Listo su perfil, señor Burton. - sonreí al ver la información que este me brindó. - Puede verificarlo en la aplicación y ver cuantas interacciones tiene. Revisar uno a uno o si lo desea, puede hacerlo una de nosotras para darle un número más bajo.__ Lo haré yo mismo. - declaró y asentí.__ Entonces, esperamos su llamada en la mañana para ver sus seis candidatas.__ ¿Tienen que ser seis? Creo que es un número muy alto. - contrarió mirando su teléfono.__ Puede ser el número que usted quiera. Quien sabe si alguien puede ser su alma gemela es usted, así que le aconsejo lo revise. - me incorporé para despedirlo. - Una vez más, le ofrezco una disculpa.__ También ofrezco mis disculpas por haberla insultado, pero no estaba en mis mejores momentos. - dijo con pena. - Lamento todo, señorita...__ Irene Castellón. - me presenté.__ Regreso mañana. Gracias, señorita Castellón. - su media sonrisa volvió el instante más incómodo. No dije nada, no había forma de excusarlo, por ello solo cerré la puerta y recosté mi espalda en la madera. Solté el aire, cerré los ojos, repitiendo que solo había sido un mal día.A todo mundo le pasaba lo mismo. Momentos donde, creían que no eran suficientes para pelear en este mundo, días donde se deseaba dejar todo de lado y rendirse. Pero yo contaba con alguien a quien le debía ser fuerte. Llorar ya no era necesario porque terminaba cansada y aunque sabía que solo era evadir todo, lo dejé ser de esa manera para evitar verme destruida de nuevo.Fui con Rosy, quien cuidaba a mi hijo las horas que yo trabajaba. Desde que llegué embarazada a este lugar le tomó cariño, por ello aprovechó para ofrecerme su ayuda a cambio de darle un poco de compañía a su vida solitaria.Mi bebé estaba dormido en los brazos de Rosy, la cual lo puso en los mios cuando me senté para verlo por un momento.Con el accidente de hace un momento me dio temor llevarlo conmigo y que pase algo peor. Tenía que tener más cuidado, no quería perderlo o dañarlo. Me moría si algo le pasaba, por ello sabía que debía buscar una solución. Una qué no incluyera pedirle ayuda a su padre.Se aprovecharía de eso para manipularme. Un tipo calculador como ese, no lo quería cerca de nuevo.Llegando a casa preparé un baño para mi pequeño Julián y lo alimenté hasta dormirlo.Me dispuse a limpiar la casa. Cenar algo y revisar los gustos de mi nuevo cliente para así comenzar a organizar los sitios que podíamos usar para sus citas.Tej Burton, abogado, amante del arte, lugares sin mucho ruido. Buscaba en una pareja...¿que piense igual que él? ¿Como iba a encontrar a alguien así?Seguir leyendo solo fue peor. No se define, pidiendo ser definido y si a esas me iba, nada bueno saldría.__ Todo lo que he deseado lo he logrado. - leí en voz alta. - Yo quisiera decir eso.Pero una idea vino a mi cabeza. Buscarlo en redes sociales, algo debía salir y podría saber que le gustan o como hacer para no fallar. De eso dependía mi trabajo.Tecleé en el computador su nombre. Un perfil con su fotografía saltó al inicio. Al darle click un bufete de abogados había de fondo junto a un sujeto de tez más pálida que él.Se veían muy atractivos, se sumó un tercero y me dije que la belleza a ellos se les cedió sin límites.Sacudí la cabeza. Se trataba de mi cliente, no podía pensar así de ellos. Profesionalidad, me recordé.Seguí revisando la página para ver qué no era un abogado cualquiera como lo pensé al saber que era abogado. Este era conocido por ser temido ya que ningún caso había perdido desde que se dió a conocer, un Magnate que muchas personas catalogaron como cruel y despiadado con sus contrincantes. Alguien tan frío para los negocios que podía destruir a quien quisiera con solo decidirlo.Me llevé las manos a la cara con frustración, esto era aún peor de lo imaginado.¿Con quien me había metido?Tej. __ Sigo insistiendo en que esto es una estupidez. - dijo Aiden al ver el local donde entramos los tres. __ Sigo insistiendo en que es la mejor idea. - contrarió George siendo el más convencido de la idea. __ Esto me recuerda a cuando nos lanzamos de aquella cascada y dije que no, tu que sí y Tej guardó su respuesta, justo como ahora. - indicó. Las puertas se abrieron automáticamente.__ Esa vez terminamos con una costilla rota. - señaló a Aiden. - La nariz sangrando. - me apuntó. - y dos dedos dislocados. - mostró su mano. __ ¿Y porqué crees que lo cito?__ Dejen la estupidez. Solo vamos a entrar a nuestra universidad, doce años después. - le resté importancia. __ Contigo diciendo que eres un maestro, George que es un...__ Soy muy creativo. - se rió el arquitecto cortando el alegato de Aiden. Ninguno planificó nuestra llegada, simplemente pasamos a unas cuantas calles y George lo propuso, Aiden se opuso y yo...no opiné. Después de todo, no soy inmune a la nostalgia. Los
IreneMe limité a ver al hombre que salió del agua, ¿como podía quitarle los ojos de encima? Las gotas de agua resbalaron desde su cabello, bajando por su cuello, hombros, hasta recorrer los cuadros del abdomen hasta desaparecer en la V de sus shorts de playa. Pese a tener años de estar casada con él, no dejaba de parecerme un hombre increíblemente atractivo. No era la única que lo pensaba. Pude distinguir al menos cuatro chicas que tenían los ojos fijos en él. Incluso vi a una que se atrevió a acercarse, deteniéndolo a medio camino, mientras no me retiré los lentes y solo observé a la chica sacar de su bikini un papelito que puso en la mano de Tej. Le guiñó un ojo y se retiró, contoneando sus caderas a propósito. Tomé mi piña colada, viendo cómo mi esposo detuvo a un chico de unos veinte años y le entregó el mismo papel. Sacudió su cabello y avanzó a mi lugar como si no haya ocurrido nada. Sentí la mirada de las misma chicas mirar en mi dirección y como algunas se les notó el d
Tej.Mi cabeza fue la primera en salir cuando me impulsé desde el fondo de la alberca, me quité el excedente de agua antes de ver cómo el primero de los chiquillos revoltosos saltó sobre mí.Alcancé a tomarlo, pero cuando noté un ejército de niños vino directo al agua logrando que me dé la vuelta para que no me salpicara la cara. Las risas de mi hijo mayor me hicieron reír también, pero ni me he dado la vuelta cuando vi a Aiden y George lanzarse al agua para atrapar a sus hijos.__ Diez minutos dije. - Isabella levantó la voz cuando vio a sus hijos subirse a los hombros de su padre, en lo que este cuidaba que no se fueran de espaldas. Los niños se quejaron por qué les gustaba pasar tiempo con nosotros, pero se dijo que las reglas se respetan y ninguno discute más. Nos tocó viajar a la ciudad de California por una convención en donde los máximos exponentes de la economía de cada estado fue invitado. En lugar de pasar unos días lejos de nuestras familias, decidimos que era una buena
Irene.Tallé mis ojos para acostumbrarme a la luz del sol que entraba por la ventana, descubrí el lado de la cama vacío, pero al bajar la vista pude ver a Tej estando con su cabeza cerca de mi abdomen y su brazo alrededor de mis piernas. de nuevo había pasado.Siempre lo hacía cuando notaba que no podía dormir por las noches todo el embarazo trató de darme la mayor comodidad posible ya que con un abdomen prominente en donde nuestra bebé parecía estar en una batalla campal dentro de mí, tenía molestias todo el tiempo, pero mi esposo le gustaba hablarle a mi estómago, porque según él y lo confirmé, a nuestra hija le gustaba su voz. El doctor nos había confirmado que era una hermosa niña a los 5 meses, cuando al final nos decidimos por querer saber cuál era su género, aún recordaba que Tej estuvo en shock por al menos dos minutos antes de reaccionar y festejar como si fuera la mejor noticia que pudo haber recibido. No creí verlo tan emocionado por algo después de la noticia del embaraz
Narrador omnisciente.Todos se movieron de aquí para allá, buscando ser lo suficientemente rápidos para tener todo listo. Prepararse y ayudar a la pareja que en una decisión apresurada llegó a la iglesia tres días después de haberlo pensado. Marissa colocó la corbata a su hijo, mientras este estaba frente al espejo.__ Recuerda, tienes que decir sí, solamente. No salgas con tus cosas. - advirtió su madre, mientras Tej solo se rió al ver que su madre lo conocía muy bien como para saber lo que podía hacer y lo que no. __ Si se me olvida esa palabra ¿que más se puede decir? - preguntó a modo de juego y su madre negó. __ Y dijiste que lo boda era apresurada. - lo riñó y su hijo soltó una risa divertida. - Agradece que pudimos tener todo listo a tiempo. __ Nos gusta la adrenalina a los Burton. - se burló el abogado. __ Y poner las cosas difíciles también. No tomes ninguna gota de alcohol, evita temblar y por ningún motivo sudes. - señaló y Tej solo se aseguró que su imagen fuera impec
Tej.__ ¿Porqué crees que yo hice tal cosa? - coloqué los brazos sobre la mesa metálica. - Digo, motivos existen, eso todo mundo lo sabe, mentiría si dijera que no pasó por mi cabeza ir por él y acabar con su vida por mí mismo y hacerle pagar por querer llevarse a mi hijo. __ Es mi sobrino. Tenía el derecho. - refutó.__ El derecho sí, pero no de esa forma. - le hice ver.__ Pero estás confesando que lo hiciste.__ Solo dije que pensé en hacerlo, jamás dije que lo había hecho y entre ambas hay mucha diferencia. - sonreí de medio lado y su enojo fue claro. - Claro que me interesa saber quién asesinó a mi padre o al señor Castellón, pero no puedo confesar que no maté a tu padre o a Ismael solo por complacerte.__ ¡Lo hiciste! - se exaltó furiosa. __ No lo hice. Puedo hacer ese juramento ante u. juez si lo quieres, no los mate.«Solo los ayudé» Habían mucha diferencia y por más que ambos fueran delitos, no sería tan idiota de hacerlo.__ No sé cuántos enemigos haya tenido tu padre, po







