LOGIN¡Feliz 21 de septiembre y feliz inicio de la primavera a todas mis lectoras! Hoy Selena recibió su ramo gigante de flores amarillas de parte de Alessandro, y yo quería aprovechar esta escena para enviarles a cada una de ustedes un ramo virtual repleto de luz, amor y buena energía. Gracias por acompañar a Selena y Alessandro en cada capítulo. ¡Que tengan un día hermoso lleno de flores amarillas! 🌼💛✨
POV AlessandroSi algo aprendí de la situación vivida con mi abuelo y Elena es que hay que cerrar historias a tiempo y, con otras, poner límites y aclarar las cosas para no tener que lidiar más adelante con situaciones desagradables.No, no voy a hablar con el griego. Muy a mi pesar, tendré que seguir encontrándomelo en alguna reunión, pero ya me quedó más que claro que a Selena no le mueve un pelo y que, por más artimañas que él utilice, ella no le hará caso.Porque me ama a mí.Solo a mí. Y eso jamás cambiará; me aseguraré de ello cada día y cada noche. Mi cicciottella no tendrá en su mente espacio para nadie más que para mí y nuestra familia.Pero sí tengo un asunto pendiente que me veo en la necesidad de solucionar de hombre a hombre. Porque, aunque mi reina no me diga las cosas, tengo un informante muy fiel: Luca.Él se encarga de decirme cuando algo anda mal. Ya la conocen: ella prefiere cargar con todo en lugar de decirme cuándo algo le está trayendo problemas.Debe creer que s
NarradorDamon Stavros era un hombre bastante particular. Era de esos que, a pesar de tener múltiples obligaciones comerciales, no se apartaba de los asuntos personales que realmente le interesaban.Y en el último tiempo, su tema favorito tenía nombre y apellido: Selena Barker.Ya no tenía mucho margen para acercarse a ella, pero no le perdía pisada. Supo por su gente que la mujer que había logrado captar su atención ya había ido a escoger el vestido para su boda.No pudo evitar sentir una amargura como nunca antes había experimentado. Para él no era una simple derrota; era un golpe difícil de digerir.Era la primera vez que Alessandro Di Doménico le quitaba algo que realmente le importaba y eso, para él, resultaba insoportable.Aún continuaba hospedado en el mismo hotel donde se alojaba Elena, aunque no tenía necesidad de hacerlo. Pero pensaba que, si la mujer seguía ahí, tenía más posibilidades de encontrarse en algún momento con Selena y poder hablar con ella, aunque fuera por una
POV SelenaAl fin el día llegó.No. Esperen, no imaginen lo que no es. No ese día que todas ustedes, románticas empedernidas, están esperando.Ha llegado el día en el que voy a elegir mi vestido de novia. Así como lo están leyendo.Y esto es toda una novedad para mí porque, como saben, con Enzo no hubo boda religiosa; yo creo que todo se dio de una manera en la que algo dentro de mí me dijo que no lo hiciera por nada del mundo.Sí, no soy muy creyente, es verdad. Pero también sé que si se toma un compromiso ante Dios o ante la deidad que sea, se debe hacer con total convicción y respeto.Y ustedes tendrían que haberle visto la carita de pánico que tenía mi ángel al momento de explicarme que su tío abuelo deseaba casarnos, que tratara de entender las tradiciones de su familia, que no me enojara...Ay, no puedo resistirme ante esos ojos oscuros que me miran como perrito bajo la lluvia. No tengo mucha explicación ni justificación para haberle dicho que sí; solo es AMOR.Un amor tan grande
POV SelenaA mí este italiano no me engaña: algo se trae entre manos y no me lo quiere decir. Supongo que preguntarles a ustedes será una pérdida de tiempo, ya que son sus fans, adoran el suelo que pisa y lo defienden a muerte. Le guardarán su secreto no importa lo que yo les diga.Traidoras, que se han vendido al mejor modelo que Calvin Klein pudo tener; eso es lo que son.Y no las culpo: en este momento se gira y me clava esa mirada oscura y penetrante que hace que mi vagina automáticamente se empape y empiece a cantar:¡¿Quién es ese hombre?! Que me mira y me desnuda...Es que no lo puedo negar. Sé que mientras me mira así algo planea, pero no puedo evitar sentir —además de una enorme curiosidad— unas ganas terribles de que me folle aquí mismo.Así que me propongo descubrirlo hoy mismo, sin falta.Me pregunto si será necesario comprarme lencería nueva o si dejo que termine de destruir la poca que me queda sana y luego salgo a comprar más, tal vez pensando ya en la luna de miel.Tal
POV AlessandroBueno, ¡qué sorpresa! Parece que, al fin, la señorita se decidió y ha aceptado ser mi esposa, sin condiciones temporales.Nunca he sufrido tanto una negociación como la de mi propio matrimonio. Con Eleonora siempre fue fácil, porque era yo quien imponía las condiciones para retrasarla. Ella era la que me perseguía, suplicaba, se enojaba y luego volvía.Resulta que ahora, para mi infortunio, yo me convertí en mi ex, persiguiendo a Selena. Y se los digo: ahora que experimento el síndrome del perseguidor, un poco de pena me da Eleonora. La única diferencia aquí es que ambos nos amamos. Solo que Selena tiene otra visión de la situación.Pero me sigo preguntando: ¿tan difícil es poner una firma en un papel cuando hay amor? Es solo decir «sí, acepto» y firmar. ¿Para qué tanta vuelta?Se está casando conmigo, no con un monstruo.Juro que detesto sentirme menos o poca cosa delante de sus ojos, pero no puedo evitarlo.¿Por qué con ese idiota de Visconti decidió que era tan fácil
POV SelenaJunto a mi amado me quedo a una prudente distancia de nuestros abuelos; para supervisar todo, por supuesto.No tan cerca como para escuchar o hacerlos sentir invadidos en este momento, pero tampoco tan lejos por si a alguno de los dos se le ocurre que es una buena idea infartarse, darnos el susto del año y, de paso, dejarnos con otro complejo de culpa que no necesitamos.Por si acaso, llamé al médico personal de Francesco, quien está por llegar —el tráfico en la ciudad a esta hora es insoportable—. Y, por si las dudas, tengo hasta el número de los bomberos por si a mi abuela, en un ataque de locura peligrosa, le da por vengarse incendiando la mansión.Y sí: es mejor prevenir que curar —eso dice ella siempre—. Como ya saben, en mi juventud fui una hermosa scout, así que Selena Barker siempre está lista para todo.—No sé si esto fue una buena idea —dice Alessandro en voz baja, sin dejar de mirarlos—. Temo que la salud de mi abuelo se resienta con todo esto.No quiero ser mala







