FAZER LOGINMientras Emily se encontraba entrenado todas las noches con Abu Yaria, Darían también lo hacía con el guerrero que envió la diosa luna.
En otro lugar se encontraba aquel hombre preparándose para el primer ataque que haría a una manada al azar, el no escatimaba el poder de la manada que fuera, él era más poderoso que cualquier alpha.
Pues es así, él es más fuerte que cualquier otro lobo, además de tener sangre de Alpha, fue alpha una vez, pero su mandato no duró mucho, ¿Por qué? se preguntarán, pues él era tan vanidoso y estaba lleno de mucha avaricia que empezó abusar de su poder y cazar a todas aquellas criaturas que el odiaba, como los vampiros, brujas, demonios y otros más, él es de los que odia la debilidad de los demás, empezó a masacrar a los de su propia especie que él consideraba débil, para él su gente tenía que ser fuerte y si no lo era, era mejor que abandonaras sus tierras si no querías morir.
Al darse cuenta el Alpha Supremo se vio obligado a quitarle el mandato y cedérselo a su hermano gemelo, no conforme con ello él escapó de sus progenitores, no sin antes jurar volver y tomar su lugar, el lugar que le correspondía por ser el primero en nacer.
Años vagando por el mundo lo llevaron a conocer y conseguir aliados para su propósito, tiene desertores; vampiros; brujas; hechiceros y cazadores.
Entre los brujos encontró a su alma gemela, o es lo que él le ha hecho creer a aquella bruja de magia verde, la más poderosa entre las brujas de esta magia, ella es hija de un poderoso hechicero quizás el más antiguo de todos, lo ha convencido con engaños para así tener un aliado como el alquerre Blackadder (Víbora Negra).
Todo sea por lograr sus propósitos se repite cada mañana al despertar al lado de esa mujer.
Ella se siente la más dichosa de todas las mujeres, sin imaginar lo que ese hombre de ojos azules y piel bronceada esconde detrás de aquel plan, él solo le ha dicho parte de su propósito que tiene con la manada luna dorada.
Ella es feliz de ayudarlo jamás se sintió tan amada como lo ha sentido con ese hombre lobo, ella le a profesado amor y lealtad hasta su último aliento.
Él quiere gobernar todo el mundo sobrenatural no solo a los licántropos, si no a cada especie, como lo era hace milenios, donde todos se regían bajo las leyes de los licántropos, pero para ello tendrá que mostrar su poder y dominó para mantener a cada especie bajo su yugo, este plan no será concretado si no elimina al alpha Supremo y su luna suprema, si ellos no están para defender a los demás todo estará bajo su poder y él será el único en regir y gobernar todo el mundo entero, incluyendo a los humanos si es que no los desaparece antes.
Su nombre es Damiel, pero todos lo conocen como él caballero de la noche o el caballero oscuro, se ha ganado ese apodo a pulsó, solo ataca en las noches oscuras, su objetivo nunca vive para contarlo, tiene su corazón negro, está lleno de odio y resentimiento contra los suyos, sobre todo contra su familia aquellos que en vez de apoyarlo lo echaron aún lado.
—Esta noche se hará el ataque—. Dice Damiel ordenando desde la sombra.
—Señor el clima empeora—. Responde uno de sus soldados.
Él sonríe mostrando sus dientes aperlados. —Veras que este es el mejor clima para atacar—. Responde con ojos rojos, su lobo está presente.
—Si señor disculpe—. Se inclina ante Damiel.
—Mucho mejor—. Le dice pasando a su lado. —El alpha es mío—. Es la primera vez que él está presente en un ataque. —¿Todos listos? —. Pregunta parándose frente a todos los que fueron con él.
Cazadores, vampiros y unos cuantos brujos y hechiceros lo acompañan.
—Si señor a su orden—. Responden todos al unísono.
—No quiero a ningún guerrero vivo, me entendieron—.
—Señor sí señor—. Respondieron a coro.
Él empezó a caminar a la cabeza, esta sería la primera manada en atacar, sus planes era acabar con todas las manadas débil.
Uno de los hechiceros era el encargado de esconder la esencia de todo los que andaban con él, cuando todos estuvieron el hechizo se dispusieron atacar.
Cuando los guerreros de aquella manada se dieron cuenta era demasiado tarde, dieron la llamada de alerta, pero nadie contesto y escucho, pues todos estaban dormidos plácidamente, todos se sentían en paz y armonía al ver que los demonios ya no se encontraban en sus territorios.
Ellos creyeron en lo dicho por aquel Alpha, cómo muchos otros lo hicieron, no sabían el grave error que habían hecho.
Los gritos se empezaron a escuchar por todos lados, la sangre corría como si fuese agua, en cada esquina se escucha una súplica de no me mates por favor, pero estas no eran escuchadas, algunos fueron más astutos y utilizaron aquella pócima que les entrego su Luna Suprema, se escondieron en los lugares más recóndito de su hogar.
El caballero de la noche ya yacía en la casa del alpha de esa manda.
Paso él filo de una gran navaja por el cuello de aquel Alpha, este se asustó al sentir el objeto frío, tembló de miedo al ver aquella sombra oscura con su luna en brazos, ella forcejeaba para escapar de aquel sujeto, pero no podía, él era diez veces más fuerte que ella, una simple híbrida.
—Por favor suélteme—. Suplico la luna.
—¿Por qué?, tengo planeado ver cómo tu alma gemela agoniza mientras tú sufres—. Dijo con voz ronca, el cuerpo de aquella joven le parecía excitante.
Clavo el cuchillo en una de las muñecas de la luna y la clavo a la pared mientras el Alpha se retorcía sintiendo el dolor de su mate.
Saco otro cuchillo y lo enterró a un costado de la luna, el Alpha no pudo contenerse más y se transformó, el caballero de la noche dejo salir a su lobo este era mucho más grande y fornido que el del alpha, de un movimiento lo tiro, se acercó, coloco su pata en su cuello, saco el cuchillo que estaba incrustado en las costillas de la luna y lo enterró en el pecho del alpha cerca de su corazón.
—Aun no te mataré quiero que sufras y veas como hago a tu luna mía—. Volvió a su forma humana.
Se acercó a la chica rasgo su ropa, la tomo de las piernas y se introdujo en ella, mientras ella se retorcía de ambos dolores, él se movía con más ímpetu, con tal de ver el sufrimiento del alpha violó a su luna, él no podía hacer nada, el cuchillo tenía un veneno mortal, al terminar con ella la tiro junto al Alpha que agonizaba junto a su luna.
—Mami ven es cierto que eres igual a la abuela yo me confundí enante abuela párate al lado de mamá—. Ordena Isis. —Está bien—. Mamá se para a mi lado. —Lo ven son iguales verdad abuelo—. —Si mi princesa tu madre y tu abuela son iguales—. —Es que Em tiene una fotocopiadora de ella misma—. Dice mamá Esther. —Si creo que si—. Dice mamá. Todos nos sentamos a desayunar para luego ir a la caminata, nuestros guías serian Maikel, Jasbier, Zarek y Yandar, ellos habían explorado la isla completa claro que yo también me la sabia como la palma de mi mano. Al llegar a la cascada todos nos dispusimos a pasarla bien, Danisha y Arián querían saltar al agua así que no me quedo de otra que meterme junto a Darían, que no desaprovechaba ningún momento de descuido para darme un beso y meter mano, ¡mano larga! Ya mi lujuria estaba aflorando y por más que le decía que se quedará quieto no lo hacía. —Te hare mía toda la noche ese vestido me vuelve loco y ya me siento desesperado—. —Darían pero que m
Narra Emily.Estar en la isla era lo mejor que habíamos hecho por nuestros hijos y por nosotros, en verdad necesitábamos un respiro de todo.Ya teníamos tres semanas aquí, Briana y Joseph se nos unieron a la tercera semana, a Vallolet y a Isis se les ocurrió tener una casa en el árbol y sus padres como son tan complaciente con sus princesas no sé hicieron esperar y empezaron con la construcción de la casa, Briana y yo también participamos de ello y al fin quedó la mansión en el árbol.La pasábamos de lo más de bien que Joseph decidió al fin hacer su propia cabaña, claro que no me opuse, y ahora están en ello.Y claro que también me preguntaban quién era el mate de Vallolet, claro que no les iba decir el lazo estaba hecho entre esos dos y yo no debía hacer nada ni siquiera dar la información de ello.Tres días después terminaron la dichosa cabaña los muebles lo hicieron con lo que había quedado de lo que talaron y a alguien no le gustara para nada.Pensé en abrir un portal para que mam
—Mi luna estoy tan agradecido por lo que me has dado, me diste una familia, unos hijos que amo con mi vida y sobre todo tu mi amor—. Me toma de la cintura y yo cruzo mis brazos sobre su cuello.—La que debe estar agradecida soy yo amor, me enseñaste amar, me enseñaste lo que es el verdadero amor y me has hecho la mujer más feliz del mundo con esos seis monstruitos que me diste, te amo y no me cansaré de decírtelo—. Lo beso con amor al igual que él a mí.—Soy feliz si tú eres feliz mi luna—. Me pega a su cuerpo más de lo que estoy.Miramos a los gemelos que duermen plácidamente.Ya en la tarde llegan los niños de explorar, cenamos y cada quien para su habitación todos quedan rendidos al igual que los gemelos ya que cuando se metieron al agua no quisieron salir.—Podríamos tener otro par más mi luna—.—No Darían, ya no más por ahora, déjame disfrutar a los que tengo, tenemos siglos para tener otros seis más no es así—. Muerdo mis labios.—Eso quiere decir que si me darás más—.—Si amor,
—Si por mi fuera lo hago ya, no aguanto las ganas, pero sé que debo esperar a que todo esté listo estoy desesperada Astaroth—. Le digo en verdad estoy desesperada.Luego quedamos hablando babosadas ya que cierto lobo estaba escuchando y mirando por la ventana y claro que él no aguanto los celos y vino hacia nosotros, y claro que Astaroth como no le gusta la cosa metió más cizaña y el idiota se las creyó.Claro que discutimos por ello estuve a punto de gritarle por que desaparecía y porque tenía olores diferente en mi cuerpo y porque tenía hojas o tierra en mi ropa, pero nada de eso serviría tenía que calmarse y yo también y su mejor decisión fue salir a correr.Yo fui con los niños, al día siguiente tenía que arreglar todo llevarlo a él y explicarle el porqué de mi actitud esa semana.Sentí cuando se acostó a mi lado y cuando se movió y me abrazo y así fue como quedó dormido.En la mañana me levanté temprano y fui a la isla, hice los arreglos pertinentes, regresé a casa.Él aún seguía
Me levanto y salgo de la habitación, adelante de mí hay un largo pasillo, camino lo más rápido posible hasta llegar a una puerta, la abro y salgo, miro todo, no estoy en mi manada.—¿Cómo demonios llegue yo aquí? —Pregunto a la nada, este es como si fuera un paraíso. —¿Y cuando me quedé dormido si apenas pegue el ojo, donde rayos estoy? —Gruñó.—Yo te traje—. Su voz melodiosa estremece cada fibra de mi cuerpo.Me giro hacia ella, la miro se pies a cabeza, se ve tan hermosa y diferente tiene un brillo encantador y ese vestido le queda hermoso, es como si fuese otra Emily.—¿Mi luna dónde estamos? —Me acerco a ella.—Antes debemos hablar—. Me mira a los ojos. —Siento mucho mentirte y tratarte tan mal, pero no quería darte explicaciones—. La tomó de la cintura, la brisa sopla tan fuerte que todos esos olores combinados que ella tenía provienen de aquí.—No importa mi luna te amo perdóname por pensar cosas que no eran—. Pego mi frente a la suya. —Te amo mi hermosa luna—.—Sabes que ni, au
—Está bien cariño—. Le dice mi luna tomando su mano.—Mami ¿por qué tardaste mucho? Y porque tienes tierra y pasto en tu ropa—. Ella empieza a toser.—Estaba ocupada—. Dice dándose palmada en el pecho. —No sé de donde apareció esa tierra—. Explica.—Y también tienes hojas en el cabello que clase de arbusto es ese—. Dice Zarek, ya que tiene una vista mucho más desarrollada que cualquier lobo.—No sé cómo aparecieron ahí—. Dice nerviosa, la miro, frunzo el ceño ya que también tiene un morado en su cuello.Y su olor es diferente. —Hueles diferente mami—. Dice Isis.—Es día de preguntar cosas absurdas acaso—. Dice levantando la voz. —Lo siento iré a descansar, hoy estuve un día muy pesado pasaré luego a darles las buenas noches—. Dice retirándose.—¿Qué le pasa a mamá?—No es nada chicos ella está muy cansada creo que dirigir un reino no es fácil—. La excusa Briana por su actitud.Después de la cena subo a la habitación está acostada en la cama, suspiro y me siento a su lado.—Mi luna deb