LOGIN—Perdóname mi amor, no supe protegerte—. Tomo la mano de su Luna.
—Veo que, si se siente el dolor de tu compañera, quizás nunca experimente eso—. Sonrió.
Sus manos se transformaron en garras y corto las cabezas de ambos.
Así acabando con su vida, un alpha y su luna habían muerto junto con la mayoría de su manada, casi todos fueron masacrados esa noche.
—Uno menos—. Dijo vistiéndose.
—El Delta y Beta también están muertos—. Informo uno de los cazadores.
—Tenemos que planear el siguiente ataque—. Salió de la habitación y se fue junto a su gente.
El hechicero abrió un portal que lo llevaba justo al alquerre Blackadder, todo había resultado según el plan.
—¿Como te fue mi amor? —. Le pregunto la bruja.
—Todo salió perfecto—. Sonrió pasando a su lado. —Necesito una ducha—. Dijo y camino al interior de la casa.
La bruja sintió aquel olor en él más no dijo nada, él es de un carácter muy explosivo y ella le teme.
Mientras tanto en la manada Luna Dorada Emily se removía en la cama una y otra vez, aunque el ataque fue a cientos de kilómetros sintió el dolor de su gente al igual que Darían.
Se levanto exaltada y con el corazón agitado. —Mi gente—. Dijo en un suspiro agónico.
—¿Lo sentiste? —. Le pregunto Darían. —¿Que fue eso? —.
—Acaban de matar a nuestra gente—. Lágrimas rodaron por sus mejillas.
—¡Oh! mi luna—. Él sabía que ya Emily no sentía el dolor de los demás a una distancia cerca, lo podía sentir, aunque estuvieran del otro lado del mundo.
El abrazo fuerte, sus dones se han acrecentados y ahora tiene una conexión con toda su gente, no importa en que extremo del planeta se encuentren, ella sentirá su dolor y alegría, fue una de las capacidades que le otorgó la diosa Luna....
Narra Emily.
Todo va de mala en peor ese maldito borra cada rastro de él ¿cómo lo hace?, fácil debe tener un gran hechicero consigo, pero conozco de alguien que podría ayudarme en esto.
—Tengo que hacer algo—. Me suelto de Darían.
—Me podrías decir que es, no quiero que te enfrentes a nadie tu sola—.
—Solo buscaré al hechicero más poderoso de todos—. Lo mire.
—¿Hechicero?, Conoces algún hechicero—. Sonrió con tristeza.
—No pero mi padre si y él me dirá donde esta ese maldito—. Si ellos no hubieran persistido tanto en que los demonios salieran de sus tierras nada de esto estaría pasando. —Igual tengo que ir con Abu Yaria y ver cuánta gente murió—.
—Amor no me gusta para nada esto, lo único que sentirás es más sufrimiento—.
—Lo sé pero son nuestra gente Darían, aunque me rechacen yo los quiero—. Dije con tristeza.
—¿Dime en que te ayudo?
—En nada aún—. Me metí a la ducha, al salir me vestí.
Fui por los niños para ayudarlos, igual están de vacaciones y Maikel se fue con Roberto, ahora más que nunca debo enviar uno de los demonios de mi mayor confianza para que esté pendiente de mi hombrecito, si algo le pasa a uno de ellos yo me muro.
Después de levantar a Yandar y Zarek fui por la dormilona Isis, esa duerme todo el día si la dejamos, pero en la noche es donde más se pone hiperactiva, para poder controlar sus dones estuve que hechizar un brazalete para poder contener su magia, si no esto sería un caos.
Tal vez solo tal vez ya hubiera asesinado al pobre de Carlos.
Después de ducharla y vestirla como una princesita baje con ella a desayunar ya los demás estaban en la mesa.
Después del desayuno los deje con la nana y uno de los demonios más cercanos a mí.
—Amor me voy—. Darían me mira.
—No puedo ir contigo—.
—Sabes que solo los muertos y demonios pueden entrar al inframundo—. Suelta un suspiro cansado. —¿Que sucede que manada fue atacada? —. Pregunto.
—Luna nueva, es una de las manadas más nuevas que hay, solo tiene seiscientos años de fundada—. Mi pecho se estruja.
—Cuanto lo siento amor—. Me acerco y lo abrazo, sé que le afecta tanto a él como a mí.
—Aun no tengo una cifra definida pero la pérdida fue cuantiosa, solo se salvaron aquellos que utilizaron la pócima—. No puedo evitar que el sentimiento me agobie.
—Lo arreglaremos no sé cómo, pero lo haremos—. Le doy un beso. —Te traeré noticias—. Él asiente.
—Cuídate mucho mi Luna, te queremos a salvo—.
—Lo prometo mi lobito—. Depósito un beso en su boca y me desplazo al bosque.
Digo el conjuro para ir al inframundo, enciendo mi cuerpo en fuego y paso el portal. Desplegó mis alas y voy al castillo, ya en él, camino hacia el trono.
—Hola padre—.
—¿Qué es lo que sucede en el mundo de los mortales? —.
—Él ha empezado su cacería, inocentes son los que están pagando—. Miro a mi madre.
—¿Y cómo éstas tu cariño? —. Pregunta mamá.
—Sabes que me afecta—. Mi madre me abraza. —He venido por información padre, hay algún hechicero al cual podamos pedir ayuda—.
—No se hija sabes que los demonios no somos tan cercanos a los demás seres—.
—Si, pero sabes de alguno—.
—¿Para qué quieres esa información? —. Pregunta papá.
—Porque tengo la leve sospecha de que el caballero de la noche, o lo que sea debe tener algún aliado que sea hechicero—. Papá se queda pensativo. —Tal vez por eso no logramos dar con él—. Papá sonríe.
—Eres inteligente mi pequeña—.
—Eso explicaría por qué no hemos dado con él—. Dice Semyazza.
—Así es, pero este no es cualquier hechicero, debe de ser de una magia muy poderosa, para que pueda esconder el rastro de ese cobarde—. Digo más enojada.
—El único que conozco, y vendería su propia alma por más poder es a Skyrim él es un hechicero de magia negra podría ser él—.
—Estemos seguros antes, aún no saquemos conclusiones, conoces a alguien con quien podamos contrarrestar su poder—.
—Si uno de magia blanca, conozco uno, pero no somos muy amigos que digamos—.
—No importa dime su nombre iré con Darían—. Se que si nos presentamos como los Reyes supremos él podría ayudarnos.
—Su nombre es Zajarí es el líder del alquerre, luz blanca está al norte de Brasil, él es el hechicero más poderoso de magia blanca—.
—Gracias papá ahora iré con Abu Yaria—.
—Princesa si me deja podría acompañarla—. Asiento.
—Nos vemos mamá—. La abrazo y le doy un beso.
Salgo del castillo y voy con Semyazza al Reino de los muertos.
—Mami ven es cierto que eres igual a la abuela yo me confundí enante abuela párate al lado de mamá—. Ordena Isis. —Está bien—. Mamá se para a mi lado. —Lo ven son iguales verdad abuelo—. —Si mi princesa tu madre y tu abuela son iguales—. —Es que Em tiene una fotocopiadora de ella misma—. Dice mamá Esther. —Si creo que si—. Dice mamá. Todos nos sentamos a desayunar para luego ir a la caminata, nuestros guías serian Maikel, Jasbier, Zarek y Yandar, ellos habían explorado la isla completa claro que yo también me la sabia como la palma de mi mano. Al llegar a la cascada todos nos dispusimos a pasarla bien, Danisha y Arián querían saltar al agua así que no me quedo de otra que meterme junto a Darían, que no desaprovechaba ningún momento de descuido para darme un beso y meter mano, ¡mano larga! Ya mi lujuria estaba aflorando y por más que le decía que se quedará quieto no lo hacía. —Te hare mía toda la noche ese vestido me vuelve loco y ya me siento desesperado—. —Darían pero que m
Narra Emily.Estar en la isla era lo mejor que habíamos hecho por nuestros hijos y por nosotros, en verdad necesitábamos un respiro de todo.Ya teníamos tres semanas aquí, Briana y Joseph se nos unieron a la tercera semana, a Vallolet y a Isis se les ocurrió tener una casa en el árbol y sus padres como son tan complaciente con sus princesas no sé hicieron esperar y empezaron con la construcción de la casa, Briana y yo también participamos de ello y al fin quedó la mansión en el árbol.La pasábamos de lo más de bien que Joseph decidió al fin hacer su propia cabaña, claro que no me opuse, y ahora están en ello.Y claro que también me preguntaban quién era el mate de Vallolet, claro que no les iba decir el lazo estaba hecho entre esos dos y yo no debía hacer nada ni siquiera dar la información de ello.Tres días después terminaron la dichosa cabaña los muebles lo hicieron con lo que había quedado de lo que talaron y a alguien no le gustara para nada.Pensé en abrir un portal para que mam
—Mi luna estoy tan agradecido por lo que me has dado, me diste una familia, unos hijos que amo con mi vida y sobre todo tu mi amor—. Me toma de la cintura y yo cruzo mis brazos sobre su cuello.—La que debe estar agradecida soy yo amor, me enseñaste amar, me enseñaste lo que es el verdadero amor y me has hecho la mujer más feliz del mundo con esos seis monstruitos que me diste, te amo y no me cansaré de decírtelo—. Lo beso con amor al igual que él a mí.—Soy feliz si tú eres feliz mi luna—. Me pega a su cuerpo más de lo que estoy.Miramos a los gemelos que duermen plácidamente.Ya en la tarde llegan los niños de explorar, cenamos y cada quien para su habitación todos quedan rendidos al igual que los gemelos ya que cuando se metieron al agua no quisieron salir.—Podríamos tener otro par más mi luna—.—No Darían, ya no más por ahora, déjame disfrutar a los que tengo, tenemos siglos para tener otros seis más no es así—. Muerdo mis labios.—Eso quiere decir que si me darás más—.—Si amor,
—Si por mi fuera lo hago ya, no aguanto las ganas, pero sé que debo esperar a que todo esté listo estoy desesperada Astaroth—. Le digo en verdad estoy desesperada.Luego quedamos hablando babosadas ya que cierto lobo estaba escuchando y mirando por la ventana y claro que él no aguanto los celos y vino hacia nosotros, y claro que Astaroth como no le gusta la cosa metió más cizaña y el idiota se las creyó.Claro que discutimos por ello estuve a punto de gritarle por que desaparecía y porque tenía olores diferente en mi cuerpo y porque tenía hojas o tierra en mi ropa, pero nada de eso serviría tenía que calmarse y yo también y su mejor decisión fue salir a correr.Yo fui con los niños, al día siguiente tenía que arreglar todo llevarlo a él y explicarle el porqué de mi actitud esa semana.Sentí cuando se acostó a mi lado y cuando se movió y me abrazo y así fue como quedó dormido.En la mañana me levanté temprano y fui a la isla, hice los arreglos pertinentes, regresé a casa.Él aún seguía
Me levanto y salgo de la habitación, adelante de mí hay un largo pasillo, camino lo más rápido posible hasta llegar a una puerta, la abro y salgo, miro todo, no estoy en mi manada.—¿Cómo demonios llegue yo aquí? —Pregunto a la nada, este es como si fuera un paraíso. —¿Y cuando me quedé dormido si apenas pegue el ojo, donde rayos estoy? —Gruñó.—Yo te traje—. Su voz melodiosa estremece cada fibra de mi cuerpo.Me giro hacia ella, la miro se pies a cabeza, se ve tan hermosa y diferente tiene un brillo encantador y ese vestido le queda hermoso, es como si fuese otra Emily.—¿Mi luna dónde estamos? —Me acerco a ella.—Antes debemos hablar—. Me mira a los ojos. —Siento mucho mentirte y tratarte tan mal, pero no quería darte explicaciones—. La tomó de la cintura, la brisa sopla tan fuerte que todos esos olores combinados que ella tenía provienen de aquí.—No importa mi luna te amo perdóname por pensar cosas que no eran—. Pego mi frente a la suya. —Te amo mi hermosa luna—.—Sabes que ni, au
—Está bien cariño—. Le dice mi luna tomando su mano.—Mami ¿por qué tardaste mucho? Y porque tienes tierra y pasto en tu ropa—. Ella empieza a toser.—Estaba ocupada—. Dice dándose palmada en el pecho. —No sé de donde apareció esa tierra—. Explica.—Y también tienes hojas en el cabello que clase de arbusto es ese—. Dice Zarek, ya que tiene una vista mucho más desarrollada que cualquier lobo.—No sé cómo aparecieron ahí—. Dice nerviosa, la miro, frunzo el ceño ya que también tiene un morado en su cuello.Y su olor es diferente. —Hueles diferente mami—. Dice Isis.—Es día de preguntar cosas absurdas acaso—. Dice levantando la voz. —Lo siento iré a descansar, hoy estuve un día muy pesado pasaré luego a darles las buenas noches—. Dice retirándose.—¿Qué le pasa a mamá?—No es nada chicos ella está muy cansada creo que dirigir un reino no es fácil—. La excusa Briana por su actitud.Después de la cena subo a la habitación está acostada en la cama, suspiro y me siento a su lado.—Mi luna deb







