Share

Capítulo 150: El error

Author: Merfevi
last update publish date: 2026-08-16 02:25:51

LAYLA

Me despertó un sonido que conozco de memoria.

El golpe seco de un bastón contra el piso.

Abrí los ojos, todavía media dormida, con el cuerpo tibio pegado al de Karim y la sábana enredada en las piernas. Y por un instante no entendí. Hasta que enfoqué la figura de pie a los pies de mi cama, en la penumbra del amanecer.

Mi padre.

De pie. Mirándonos. A mí, a Karim, a la cama, a todo.

El pánico me subió como hielo por la espalda.

La puerta. La puerta que después de que él salió no volví a pon
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter
Comments (2)
goodnovel comment avatar
Yolanda Zasi
Hassan va a poner en su lugar a ese monstruo .
goodnovel comment avatar
Susel López Álvarez
uhh todos los días se pone mejor...
VIEW ALL COMMENTS

Latest chapter

  • Una noche en Dubai, un año para el Jeque   Capítulo 202: La sangre que heredé

    KAELDubái me recibe como lo que es para mí: territorio conocido.Aquí crecí. Aquí aprendí a odiar. Esta vez no tuve que cruzar el mundo para buscarla, como en Las Vegas; esta vez la presa vino sola. Solo tuve que mover las piezas correctas —una invitación, un par de favores viejos cobrados a tiempo— para estar en la fiesta del viejo Nassar la noche que la familia Al Rashid pisara la ciudad. Sabía que Valentina vendría. Lo supe desde que su abuelo postizo anunció su homenaje al mundo entero.Lo planeé todo. Los tres hombres que la cazaron en el pasillo. El sótano. Mi lugar en él, atado como ella, para vigilarla desde adentro.Y después de dos días a solas con ella en el desierto, la saqué viva.Mi madre me va a preguntar por qué. Yara me espera en la penumbra del cuchitril donde malvivimos, con una copa de vino barato que no ha tocado.—Está viva. —No es pregunta. Es una condena.—Está viva. —No bajo la mirada.Deja la copa en la mesa, y el cristal suena como un disparo.—Dieciocho a

  • Una noche en Dubai, un año para el Jeque   Capítulo 201: El hombre que se borró

    VALENTINALos faros nos encuentran como dedos de luz hurgando en la arena.Me incorporo de un salto y me agarro al brazo de Kael.—¿Son ellos? —susurro—. ¿Volvieron?—No. —Entrecierra los ojos hacia las luces—. Esos gritan tu nombre.Y es verdad. Entre el rugido de los motores, una voz baja por la duna y me parte en dos.—¡VALENTINA!—Es mi papá. —Se me quiebra la voz—. Kael, nos encontraron. ¡Nos encontraron!Me vuelvo hacia él, eufórica, para arrastrarlo conmigo. Pero Kael ya no mira las luces con alivio. Las mira como un animal que busca por dónde huir.—Corre hacia ellos. —Su voz vuelve a ser hielo—. Y no mires atrás.—¿Qué? No. Tú vienes conmigo. Tú me cuidaste, tú no vas a…—Valentina. —Me toma la cara con las dos manos, y por un segundo el hielo se le parte entero—. Acuérdate de una sola cosa de este desierto: yo no quería que terminara así.—¿Que terminara cómo? —Lo agarro de la camisa—. ¡Kael! ¡¿Que terminara cómo?!Una linterna me da de lleno en la cara y me ciega.—¡Aquí! ¡

  • Una noche en Dubai, un año para el Jeque   Capítulo 200: Su boca

    VALENTINAEl segundo día amanece y entiendo, de verdad, que me puedo morir aquí.No como una idea. Como una certeza seca en la lengua hinchada, en los labios partidos, en la forma en que el sol ya no quema: exprime. La botella está vacía desde anoche. Kael la sacude igual, por costumbre, comprueba que no queda ni una gota y la deja caer en la arena.—Hoy no caminamos. —Su voz también suena rota—. Gastaríamos agua que no tenemos. Esperamos a que baje el sol y buscamos terreno más bajo. Donde hay hondonadas, a veces hay humedad.—¿Y si no hay?—Entonces no hay. —Me mira un segundo largo—. Pero no te vas a morir hoy, Valentina. No te di permiso.Debería odiarlo por hablarme así, como si mi vida fuera suya para dar o quitar. En vez de eso, algo en el pecho se me afloja. Y lo odio más por eso que por todo lo demás.Tengo un corte feo en la planta del pie, de la fuga. Kael lo ve, rompe una tira de su propia camisa y se arrodilla frente a mí sin pedir permiso. Me venda el pie con una delicad

  • Una noche en Dubai, un año para el Jeque   Capítulo 199: Sed

    VALENTINAEl sol no sale: ataca.A dos horas de luz, la camioneta ya es un horno y el desierto una plancha blanca sin final. El combustible murió de madrugada; el teléfono no tiene señal desde que me subieron a la fuerza a un auto. He perdido la cuenta del tiempo, y yo nunca pierdo la cuenta de nada.—No camines al sol. —Kael ya está afuera, estudiando el horizonte con la mano de visera—. Nos movemos al atardecer, cuando baje. De día, sombra. Si caminamos ahora, nos cocinamos.—Entiendo que llevas toda la noche dándome órdenes. —Bajo de un salto y el mundo se me ladea un segundo—. Y que sigo sin saber quién eres.Ni me contesta. Rescata del asiento una botella de agua a medias que encontró anoche, la destapa, me la pasa.—Dos tragos. No más.—¿O qué?—O te mueres mañana en vez de pasado. —Lo dice sin drama, como quien lee una etiqueta—. Tú decides.Doy dos tragos. Me odio por obedecer. Otra vez.Nos metemos bajo un saliente de roca, el único pedazo de sombra en kilómetros. Kael se sie

  • Una noche en Dubai, un año para el Jeque   Capítulo 198: La fuga

    VALENTINA—Cuando yo te diga, y no antes. —Kael habla sin mover apenas los labios—. ¿Entendiste? No improvises. No seas valiente. Obedece.Me lo dice a mi, que no obedezco a ningún hombre, ni siquiera a mi padre. —Lo que tú digas. —Miento, porque todavía no decido si le creo.Lleva una hora trabajándose la cuerda de las muñecas contra un filo del bloque de la pared, con una paciencia que me pone los nervios de punta. Yo lo imito con la mía. Nos miramos en la penumbra, dos cómplices que no se conocen de nada, raspando cuerda en silencio mientras afuera los secuestradores discuten.Son tres. Lo sé porque llevo horas contando voces, igual que él. Y tiene razón: son torpes. Gritan, se contradicen, uno se fue a buscar comida y no ha vuelto. Gente que improvisa un secuestro millonario sin saber lo que hace.Mi cuerda cede primero.No digo nada. Cierro la mano para que no se note y espero, con el corazón golpeándome, la señal.La puerta se abre. Entra uno solo, el más joven, con una bandeja

  • Una noche en Dubai, un año para el Jeque   Capítulo 197: Cautiva

    VALENTINAEl vestido manchado me da la excusa perfecta para escaparme de la fiesta.Una muchacha me señala un pasillo lateral, lejos del ruido, hacia unas habitaciones de huéspedes. Camino sola, con la seda roja pegándoseme a la pierna, dándole vueltas a dos cosas: la mujer que me tiró el vino sin que fuera un accidente, y la sombra que me miraba y desapareció.Encuentro un baño, mojo el vestido, maldigo en voz baja. Y cuando salgo, el pasillo está demasiado oscuro. Las luces se apagaron. Solo aquí.Me detengo. Cada instinto que tengo —y tengo muchos— se pone de pie a la vez.Oigo pasos. Varios. Rápidos. Que no son de invitados.Corro. Soy de las que corren y averiguan después. Pero el pasillo es largo y ellos son más rápidos, y antes de llegar a la luz una mano enorme me tapa la boca y un brazo me levanta del piso. Muerdo, pateo, clavo el tacón donde puedo. Peleo como me enseñó mi papá, sin reglas. Pero son tres contra una mujer con un vestido mojado, y lo último que siento, antes de

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status