Share

Capitulo. 43

Author: Belladonna
last update Petsa ng paglalathala: 2026-10-07 08:32:49

Pov Alinna

Me levanté lista. Uniforme limpio, el pelo recogido, la disculpa a medias armada en la boca. No iba a arrodillarme. Iba a trabajar, a llevarle el café y a ver si el orgullo de los dos cabía en la misma oficina.

En el parqueo no había nada.

Ni el auto de seguridad. Ni el chofer. Solo el guardia de la entrada, de pie junto a la reja, como si el día no tuviera que empezar.

—¿Y el auto?— pregunté.

No me miró del todo.

—El señor ordenó que hoy se quede en la casa.— dijo—. No es necesaria
Patuloy na basahin ang aklat na ito nang libre
I-scan ang code upang i-download ang App
Locked Chapter

Pinakabagong kabanata

  • Vendida al Demonio Romanov   Capitulo. 118

    Pov NikolajMis ojos bajaron solos, inevitablemente atraídos por el escote de su blusa, deteniéndose en la forma en que sus pechos se agitaban con furia, notablemente más grandes y llenos bajo la tela, recordándome una vez más que estaba cargando con dos pedazos de mi propia sangre.Pero el destello de triunfo en sus ojos me sacó de inmediato del trance.Alinna frunció el ceño con una falsa petulancia, alzando la barbilla.—Te puedes largar ya, no quiero nada —le soltó con desdén, intentando apartarme el pecho con las manos.Una risa seca y sin una sola pizca de humor retumbó en mi garganta. Me incorporé un poco sobre su cuerpo, atrapando sus muñecas con una sola mano para inmovilizarlas contra el colchón por encima de su cabeza, mientras con la otra mano le agarraba con fuerza el tirante de la blusa.—¿Que me largue? Me hiciste venir aquí a toda velocidad, dejando plantada una de las juntas más importantes del consejo por una supuesta emergencia de muerte... —le susurre, con los dien

  • Vendida al Demonio Romanov   Capitulo. 117

    Pov AlinnaLa rabia que me zumbaba en los oídos no se iba a calmar con un maldito vibrador. Miré la caja sobre la cama y una idea tan perversa como efectiva se encendió en mi cabeza.Si él quería jugar a ser el amo absoluto y dejarme a medias, le iba a dar un susto tan jodidamente grande que se le pararía el corazón.Me levanté de un salto, fui al baño y abrí el botiquín. Encontré un frasco de antiséptico y una gasa. Con el pulso firme por la adrenalina, me hice un pequeño corte superficial en la mano, lo justo para que brotara un buen hilo de sangre fresca y brillante.Dejé que unas cuantas gotas mancharan las sábanas blancas y mi ropa interior, creando el escenario perfecto de una catástrofe. Luego, me dejé caer de espaldas sobre el desastre, doblé las rodillas, me agarré el vientre con fuerza y comencé a gritar y retorcerme fingiendo un dolor insoportable, desgarrando mi garganta con cada alarido.No tardé ni diez segundos en escuchar pasos desesperados al otro lado de la puerta.L

  • Vendida al Demonio Romanov   Capitulo. 116

    Pov AlinnaEl aire seguía caliente, espeso y cargado con el sabor y el olor de ambos, con mi cuerpo vibrando todavía por la urgencia y la necesidad absurda de tenerlo dentro. Esperaba que me tirara a la cama, que me abriera las piernas y me demoliera como solía hacerlo cuando perdía el control.En lugar de eso, vi cómo se pasaba una mano por la mandíbula, respiraba hondo y, con una lentitud exasperante, se subía el cierre de los vaqueros, ajustando el cinturón con una frialdad que me golpeó como un cubetazo de agua helada.Me quedé helada sobre las rodillas, con las manos aún apoyadas en la orilla del colchón y la respiración atascada en la garganta.—Te mandaré a traer un vibrador esta tarde —soltó él, mirándome con una burla helada y distante en los ojos oscuros—, para que te cojas tú sola.Abrí los ojos tanto que me dolieron.—¿De qué carajos estás hablando? —le espeté, sintiendo que la sangre me hervía de la rabia y la humillación.Nikolaj se cruzó de brazos, mirándome desde arrib

  • Vendida al Demonio Romanov   Capitulo. 115

    Pov Nikolaj—Esto es una puta mierda —gruñí entre dientes, pateando la pata de una silla cercana con frustración.Antes de que ella pudiera decir otra palabra, di dos zancadas hacia la camilla, pasé un brazo por debajo de sus rodillas y el otro por su espalda, levantándola con cuidado pero con firmeza, pegándola contra mi pecho sin importarme su resistencia.Alinna estalló de inmediato, golpeándome el hombro con los puños cerrados y soltando una retahíla de insultos mientras las lágrimas le seguían quemando las mejillas.—¡Suéltame, imbécil! ¡Déjame bajar! ¡Eres un maldito animal! —me chillaba al oído, sacudiéndose contra mi cuerpo, aunque cuidando instintivamente de no golpear su vientre.No abrí la boca en todo el trayecto.Salí del estudio a zancadas, recorrí el pasillo cy subí las escaleras de dos en dos hasta llegar a su habitación, sosteniéndola con el pulso firme para que no sufriera ningún tropezón.Al entrar, la recosté con cuidado sobre el colchón, dejándola sentada mientras

  • Vendida al Demonio Romanov   Capitulo. 114

    Pov NikolajMiré a la doctora con los ojos ardiendo de impaciencia, sintiendo que la paciencia se me agotaba por los poros.—Deje de dar tantas putas vueltas y dígame qué cojones le pasa a mi hijo —le exigí con una voz tan baja y áspera que hizo que la mujer diera un respingo.La doctora tragó saliva con dificultad, aferrándose al borde de la consola del aparato con los nudillos blancos.—Señor Romanov... En los documentos de su historial médico que me entregaron al llegar, el monitoreo anterior marcaba un desarrollo estándar, un único feto con medidas y peso dentro del promedio para las semanas de gestación...Apreté la mandíbula hasta que me dolió la muela del juicio, sintiendo cómo el aire se me atascaba en el pecho.—¿Y? —le rugí, impaciente por que soltara de una puta vez lo que fuera que tuviera que decir.La doctora señaló la pantalla con un temblor evidente en el dedo, intentando mantener la compostura bajo mi mirada.—Bueno... es que según esto... —empezó a decir, acercando e

  • Vendida al Demonio Romanov   Capitulo. 113

    Pov AlinnaCuando unos golpes secos y firmes en la puerta me arrancaron de un sueño pesado y lleno de pesadillas. Antes de que pudiera contestar, la cerradura giró y una de las empleadas del servicio entró con paso seguro, sosteniendo un conjunto de ropa limpia sobre el antebrazo.—Buenos días, señorita Alinna —dijo la mujer con voz neutra, sin levantar demasiado la mirada—. El señor ordenó acondicionar el estudio principal para su primera sonografía aquí en la casa. Debe arreglarse ahora mismo.Me incorporé de golpe, sintiendo una punzada de dolor en la espalda baja mientras fruncía el ceño con total desconcierto.—¿Una sonografía? ¿Aquí? —le pregunté, incrédula, pasándome una mano por el rostro cansado—. ¿De qué estás hablando? No voy a moverme a ninguna parte si no me explican...—El equipo médico de alta gama ya fue instalado abajo —me interrumpió la empleada con total firmeza, cortando cualquier objeción—. Cambíese de ropa. Vengo por usted en media hora exacta.Dicho esto, dejó l

Higit pang Kabanata
Galugarin at basahin ang magagandang nobela
Libreng basahin ang magagandang nobela sa GoodNovel app. I-download ang mga librong gusto mo at basahin kahit saan at anumang oras.
Libreng basahin ang mga aklat sa app
I-scan ang code para mabasa sa App
DMCA.com Protection Status