Compartilhar

Capitulo 82

Autor: Makirini
last update Data de publicação: 2026-02-16 06:08:22

El eco metálico que provenía de las entrañas del refugio era un latido agónico que deshacía la poca cordura que le quedaba a Gabriel. Se quedó inmóvil en la cama, fingiendo que el sueño lo reclamaba, mientras sentía cómo el peso del cuerpo de la mujer volvía a hundir el colchón a su lado. Ella se acomodó con la gracia de un felino satisfecho, exhalando un suspiro de paz que resultaba insultante ante la carnicería emocional que acababa de ocurrir.

Gabriel esperó. Contó cada una de sus respiracio
Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App
Capítulo bloqueado

Último capítulo

  • Venganza en Rojo Cobalto   LIBRO 2: EL ECO DE LA SANGRE - Capítulo 94: El Veneno de la Duda y el Despertar del Titán

    LIBRO 2: EL ECO DE LA SANGRECapítulo 94: El Veneno de la Duda y el Despertar del TitánEl asedio de Isabella Vane no era ya una tormenta de cañones, sino una asfixia lenta. Afuera, la flota imperial rodeaba la isla como una guirnalda de hierro; adentro, el volcán se había convertido en un invernadero de belleza cristalina y desesperación humana. El aire, cargado de azufre y el perfume dulce de la selva de vidrio, empezaba a volverse irrespirable para los colonos. El milagro del fuego de Elian y el muro de lava de Aura habían salvado sus vidas, pero la sofisticación del miedo es capaz de corromper la gratitud más profunda.Gabriel Vance caminaba por los pasillos del Leviatán con la mano siempre en la empuñadura de su sable. Sus ojos, rodeados de ojeras profundas, no buscaban enemigos en el horizonte, sino en las sombras de su propio pueblo. Había escuchado los susurros en las cocinas, las miradas esquivas de los hombres que antes le juraban lealtad.—Dicen que el niño es un imán para

  • Venganza en Rojo Cobalto   LIBRO 2: EL ECO DE LA SANGRE - Capítulo 93: El Velo de Fuego y el Último Vals de Acero

    LIBRO 2: EL ECO DE LA SANGRECapítulo 93: El Velo de Fuego y el Último Vals de AceroEl estruendo de la explosión submarina no fue un sonido, sino un latigazo sísmico que fracturó la paz del volcán. La pared sur de la caldera, debilitada por siglos de erosión y el peso de la selva de cristal, cedió ante las cargas de profundidad del Sindicato. El agua del océano entró en la laguna en una tromba furiosa, chocando contra el agua dulce y creando una bruma de vapor hirviente que envolvió la base del Leviatán. A través de la brecha, como insectos de hierro salidos de una pesadilla industrial, empezaron a entrar los buzos de combate y las lanchas rápidas de Isabella Vane.Gabriel Vance estaba en la proa, con el viento de la explosión agitando su cabello y los ojos encendidos con una determinación asesina. Ya no había rastro del padre tierno que minutos antes acunaba a su hijo; frente a él estaba el espectro de la guerra, el hombre que conocía la sofisticación de la muerte mejor que nadie.—

  • Venganza en Rojo Cobalto   LIBRO 2: EL ECO DE LA SANGRE - Capítulo 92: El Jardín de Vidrio y la Danza del Acero Olvidado

    LIBRO 2: EL ECO DE LA SANGRECapítulo 92: El Jardín de Vidrio y la Danza del Acero OlvidadoLa Isla del Silencio ya no hacía honor a su nombre. Desde que el pequeño Elian había reclamado el volcán con su primer grito de fuego, la geología misma de la caldera parecía haber entrado en un estado de éxtasis creativo. En las laderas donde antes solo crecía el liquen gris y la piedra volcánica, empezaron a brotar estructuras que desafiaban la botánica conocida: una selva de cristal. No eran plantas muertas, sino tallos de cuarzo traslúcido y hojas de obsidiana delgada como el papel que vibraban con una nota musical constante cuando el viento las rozaba.Gabriel observaba este fenómeno desde el puesto de mando del Leviatán, que ahora descansaba como un soberano en el centro de la laguna. A pesar de la belleza alienígena que lo rodeaba, su sofisticación militar no le permitía relajarse. Sabía que cada destello de ese jardín de vidrio era un faro para los enemigos que acechaban más allá de los

  • Venganza en Rojo Cobalto   LIBRO 2: EL ECO DE LA SANGRE - Capítulo 91: El Santuario de la Obsidiana y el Pacto del Coral

    LIBRO 2: EL ECO DE LA SANGRECapítulo 91: El Santuario de la Obsidiana y el Pacto del CoralEl Leviatán emergió de las profundidades con la parsimonia de un cetáceo cansado, rompiendo la superficie de una laguna cuyas aguas eran de un azul cobalto tan puro que hería la vista. Estaban en el corazón de un volcán inactivo, una caldera natural protegida por muros de roca volcánica que se elevaban hacia un cielo donde las nubes parecían detenerse por respeto. El aire aquí era denso, impregnado de un magnetismo que hacía que el vello de los brazos de Gabriel se erizara. Era un santuario de silencio, un útero de piedra donde el tiempo no corría, sino que aguardaba.En el camarote principal, la atmósfera era de una sofisticación emocional abrumadora. Elian dormía sobre el pecho de Aura, un pequeño milagro de carne y luz que exhalaba un calor inusual para un recién nacido. Gabriel estaba sentado a los pies de la cama, observándolos con una mezcla de adoración y terror. El romance que lo unía a

  • Venganza en Rojo Cobalto   LIBRO 2: EL ECO DE LA SANGRE - Capítulo 90: El Vientre del Abismo y el Susurro del Acero

    LIBRO 2: EL ECO DE LA SANGRECapítulo 90: El Vientre del Abismo y el Susurro del AceroEl Leviatán no era un barco construido por la mano del hombre común, sino una criatura de madera de cedro negro y huesos de cetáceo, imbuida con una sofisticación alquímica que desafiaba las leyes de la náutica imperial. Sus velas de seda plateada no atrapaban solo el viento, sino las corrientes de energía que fluían sobre la superficie del Índico. Sin embargo, su mayor secreto dormía bajo la línea de flotación: una serie de branquias de cristal que permitían a la nave descender a las profundidades, deslizándose por debajo de la furia de las tormentas y el alcance de los cañones.Gabriel estaba al mando, sus manos entrelazadas con las fibras vivas del timón, que latían con una vibración rítmica. Sentía el barco como una extensión de su propio cuerpo, un erotismo mecánico que lo conectaba con la inmensidad del océano. Pero el precio de esa conexión era la voluntad. El Leviatán exigía una armonía abso

  • Venganza en Rojo Cobalto   LIBRO 2: EL ECO DE LA SANGRE - Capítulo 89: El Salón de los Espejos y la Desnudez del Alma

    LIBRO 2: EL ECO DE LA SANGRECapítulo 89: El Salón de los Espejos y la Desnudez del AlmaLa Isla del Silencio no era solo un refugio; era una prisión de cristal y recuerdos. Al tercer día de su estancia, la sofisticación del aire comenzó a pesar sobre los hombros de Gabriel. El viento ya no susurraba; parecía juzgar. Los náufragos, liderados por el anciano de ojos de obsidiana, se negaban a compartir el secreto de la salida. La goleta Esperanza había quedado inutilizada tras el desembarco, sus maderas heridas por los arrecifes vivos que rodeaban la isla como una corona de espinas sumergida.—Si deseas el Leviatán, el barco de los antiguos, primero debes demostrar que el hombre que camina junto a la Madre no es una sombra del pasado —sentenció el anciano, señalando hacia una abertura en la montaña que brillaba con una luz blanca y cegadora—. Debes entrar en el Salón de los Espejos del Alma. Si sales, el mar será tuyo. Si no, tu carne alimentará la piedra.Gabriel miró a Aura. Ella esta

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status