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Capítulo 7

last update Data de publicação: 2021-01-28 23:08:41

Ágata

Despierto un poco desorientada, observó donde me encuentro y veo que es una habitación muy grande, lujosa y moderna. Miro a mi izquierda donde veo un enorme ventanal, me levanto de la cama para acercarme a este, por donde observo que estoy en una aldea como de cuentos de hadas. Es hermoso todo esto aquí mientras estoy observado siento unos fuertes brazo en mi cintura, volteó sobresaltada pero me relajo cuando veo el rostro de Maiquel.

—Buenas tardes mi luna, —murmura Maiquel dándome un casto beso.

—Buenas tardes, ¿A qué hora llegamos? —Le pregunto bastante confundida.

—En la madrugada, estabas dormida y te cargue en brazo hasta el auto, llegamos a la manada y te traje a nuestra habitación, —cuenta con una sonrisa de que muestra lo feliz que se encuentra. Seguimos abrazados viendo la manada, no me cansaré de decirlo este lugar es hermoso.

—Vamos, quiero presentarte a mi beta, ahora tu amiga resultó ser su mate—comenta y yo le digo que aguarde unos minutos en lo que me cambios de ropa y cepillo mis diente, me sorprende que Emili ahora es mate del mejor amigo de Maiquel porque eso quiere decir que Emi no se ira jamás de mi lado.

Cuando bajamos veo a Emili al lado de un chico rubio que la sostiene por la cintura mientras reparte beso en su rostro.

—Hola me llamo Álvaro y soy el mejor amigo del gruñón aquí presente, —saluda cuando se separa de Emi, Maiquel gruñe cuando Álvaro dice eso.

Después de presentarnos vamos al comedor que es muy grande nos sentamos: yo al lado de Maiquel en la cabecera, Emili y Álvaro a mi lado en la parte izquierda del comedor.

Llegan las empleadas y veo a una haciéndole ojos bonitos a ¡Mi Maiquel! Por lo que me acerco más a Maiquel, lo beso y él queda un poco sorprendido pero me responde de inmediato. Nos separamos pero él me sonríe porque sabe porque lo bese, la tipa me mira con odio y yo le sonrío con hipocresía.

Después de que sirven el desayuno se retiran, no sin antes darme una mirada cargada de odio. Desde que decidí venir aquí eso fue lo primero que me imagine, muchas mujeres me tendrán odio por ser la pareja del Alfa Rey, mientras desayunamos Maiquel coloca una mano en mi pierna y se me eriza la piel pero como soy más perversa, jugare su mismo juego.

Coloco mi mano en su entrepierna y le doy un suave apretón a su bulto cosa que provoca que pueda sentir lo muy dotado que esta. Cuando le doy el pequeño apretón él jadea y Álvaro lo mira para después preguntarle:

— ¿Qué pasa hermano?, ¿Te sientes bien?—Con voz cargada de preocupación.

—Es el café que está muy caliente, —me mira y yo retiro mi mano de su polla, que estaba empezado a despertar. Después de ese toqueteo perverso seguimos con el desayuno mientras que una tonta sonrisa se instaló en mi rostro por ver el pequeño sonrojo en las mejillas de Maiquel.

(...)

Después de que terminamos de desayunar, Maiquel me dijo que Oguen quiere salir. Ahora me encuentro con Oguen, dándole caricias en sus orejas mientras el ronronea como un gato. Duerme con su gran cabeza lobuna en mi regazo, aún no conozco la manada, Maiquel me dijo que mañana me la mostrara.

Ya tengo uno dos días aquí y en verdad amo este lugar, Emili está muy feliz con Álvaro que ya la marcó. Ella no me quiso dar detalles acerca de eso, me dijo que cuando Maiquel me marque sabré de que se trata todo eso.

Maiquel es un amor, me trata con cariño, como si fuera su oxígeno para poder respirar, dormimos junto pero sin nada de sexo aunque yo estoy lista para estar con el porque lo quiero mucho y siento que sin el todo me falta y la vida no tiene sentido.

Estoy tan metida en mis pensamientos que no me di cuenta de que algo pasaba hasta que Maiquel en su forma lobuna se levanta y me mira.

Quédate detrás de mí, —murmura por el link que se ha formado por estar con el todo este tiempo, antes lo teníamos pero luego de la nada desapareció pero ahora que siempre estoy a su lado eso se restauró de nuevo.

Cuando estoy por preguntar que está pasando salen dos hombres pálidos con unos grandes colmillos en sus boca, sus ojos rojo carmín y por lo que me conto Maiquel estos deben ser vampiros.

—Oh... Pero si es el perro rey, —murmura mientras realizan una reverencia de burla, Maiquel solo les muestra sus grandes colmillos en su forma lobuna.

— ¡Oh! Miren que tenemos acá, —suelta el que se ha mantenido callado—Tal parece que el perro encontró a su mate, —murmura mientras olfatea el aire como perro— ¡Oh vaya! Una humana y huele fantástico de seguro su sangre es exquisita por la virginidad que carga, —añade pasando su lengua por sus filosos colmillos.

No sé cómo paso pero ya Maiquel tiene la cabeza del que dijo eso en sus fauces, suelto un grito de horror por tal escena mientras que el otro vampiro sale de su asombro y con una velocidad impresionante se retira como un cobarde.

Maiquel me mira arrepentido he intenta acercarse, yo retrocedo por instinto y de su boca salen algunos gemidos de dolor por mi rechazo, se transforma en humano que dando desnudo frente a mí.

—No me tengas miedo mi luna, —pide e intenta acercarse nuevamente a lo que yo reacciono y lo abrazo.

—No tengo miedo, solo que mi cuerpo reacciono de esa manera pero sé que tú y Oguen nunca me lastimarían, —susurro y siento como su cuerpo se relaja para luego hacer más fuerte el abrazo. Se separa un poco de mi cuerpo para besar mis labio, yo le sigo el beso. Introduce lentamente su lengua en mi boca, su lengua se encuentra con la mía, subo mis manos a su cabello suave y tiro de el para acercarlo más a mí, gruñe y por instinto acerca más sus caderas a las mías logrando que sienta su erección contra mi vientre.

Bajo una de mis manos por su pecho, llegando a su abdomen toco cada uno de sus marcados músculos y cuando estoy por tocar su erección, él se separa de mis labios para con una velocidad increíble rápida entrar al lago, lo miro sorprendida por lo que acaba de hacer y desde donde estoy puedo ver su respiración agitada.

— ¿Qué paso? —Pregunto preocupada.

—Si seguíamos no me iba a poder controlar, —responde con su voz ronca ¡Dios que sexy!

(...)

Me encuentro con Emili viendo una película en la sala mientras Maiquel habla con su papá en el despacho por videoconferencia.

—Emi, —la llamo y ella me mira— ¿Duele mucho la primera vez?—Le pregunto a lo que ella se acomoda mejor en el mueble.

—Bueno para serte sincera, duele como lo mil demonios y si el chico la tiene grande es peor todavía, pero debes estar relajada y confiar, —murmura, yo me callo y no sigo preguntando. Por lo que vi hoy cuando Maiquel me beso en el lago, él entra en la categoría de <<Chicos dotado>> por lo tanto me dolerá como los mil demonios.

(...)

Cuando terminamos de ver la película, subo al cuarto y veo a Maiquel pasear en bóxer en la habitación con el teléfono en su oreja.

— ¡Sí! Madre, ya entendí, —escucho que dice cuando entro al closet.

Cuando salgo del closet ya él está en la cama leyendo un libro que deja sobre la mesita de noche cuando me ve salir con una de sus camisas, me sonríe y palmea la cama a su lado.

Yo subo a la cama y me coloco a horcajadas sobre el mientras que el coloca su mano en mi cintura. Me acerco a su boca donde deposito un casto beso.

— ¿Y eso es por qué? —Pregunta mientras me mira con una hermosa sonrisa en su boca este hombre es tan hermoso.

— ¿Acaso no puedo darte un beso?—Pregunto fingiendo enojo.

—Uno no, me puedes dar miles de besos mi luna, —murmura y en un rápido movimiento me coloca debajo de él, reparte beso por toda mi cara mientras yo me carcajeo por las cosquillas que me provoca su barba de unos días también por sus dedos en mis costillas.

—Jajaja... ¡No! Mai...quel, —suelto y él se detiene, se acuesta a mi lado, me da un casto beso y me tomó de la cintura para acercarme a su caliente cuerpo.

—Buenas noches mi luna, —murmura mientras me deja un beso en el cuello que hace que todo mi cuerpo se estremezca, me volteo y dejo mi cabeza sobre su pecho donde dejo un beso en la parte donde está su corazón.

—Buenas noche Maiquel, —susurro respirando su embriagante olor que me hace sentir segura hasta que caigo en los brazos de Morfeo.

(...)

Nos encontramos desayunando y hoy la put... Digo la chica que le hace ojos bonitos a Maiquel no está gracias a la Diosa luna.

—Y Maiquel ¿Ya dejaste de ser monje? —Pregunta Álvaro y Maiquel lo fulmina con la mirada.

—Cállate Álvaro, —murmura Maiquel dándole un gruñido de advertencia, ya estoy aprendiendo a diferenciar sus gruñidos, Álvaro hace silencio después de levantar sus dedos haciendo la señal de paz y todos seguimos con nuestro desayuno en silencio.

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Comentários (2)
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esperanzamartinez031
Jajajajajajaja jajajajaja jajajajajaja q le dio q dejos á ágata noqueada jajajajajaja jajajajajajaja jajajajajaja
goodnovel comment avatar
Rubina Yesica Mack
Maná ya sintiendo que hay allí. Buena esa😉
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