FAZER LOGINEsa noche casi no pude dormir, pensar que al día siguiente vería al hombre que un dia ame con todo mi corazon y me traiciono con su asistente a penas a un mes de nuestra boda, me seguía doliendo, pero tenía que ser fuerte y demostrarle que no estaba dispuesta a que ningún hombre me hiciera daño. Tenía una preciosa hija y ella era la que me daba vida y las alegrías en mi vida.
—-- Buenos días señora, el desayuno está listo en la mesa — me dijo Laura, cuando ya vestida y preparada para marcharme a la empresa, bajaba por las escaleras.
—- Gracias Laura, pero quiero llegar temprano a la empresa, no conozco a casi nadie y quiero ver y conocer a mis empleados, por cierto Laura, ¿se podría hacer cargo de mi hija? hasta que le encuentre un buen colegio, ella se quedara en casa unos días, —- le explique.
—-- Claro que sí señora, es una niña muy encantadora y simpática, no se preocupe por ella, yo la cuidare — contestó.
Después de despedirme de la sirvienta, me fui a la entrada de la casa, cogi mi bolso asegurándome primero de que mi teléfono estaba dentro y salí al porche, donde ya estaba el chofer con la puerta del coche abierta esperándome.
—- Buenos días señora — me dijo el hombre
— Buenos días —- conteste mientras entraba en el vehículo.
El chofer arrancó el vehículo marchando de mi casa, abrió con el mando la puerta de hierro, dirigiéndose seguidamente a donde estaba el gran edificio de cristales. Aparco el coche en el garage de mi empresa y cuando entré en el hall del edificio, pude darme cuenta de que Sara mi asistente ya me esperaba nerviosa, nos saludamos mientras nos dirigimos hacia los ascensores. Una vez llegamos a la cuarta planta, nos dirigimos hacia mi despacho.
—-- Valeria, tienes dentro de diez minutos la reunión con los CEOS, el señor Javier Muñoz y Alejandro Mendoza, encima de la mesa te he dejado los tratados, para que les des un repaso antes —- me dijo Sara.
—-- Muchas gracias, por cierto Sara ¿me puedes traer un café sin azúcar?, estaba tan nerviosa que no me ha dado tiempo a desayunar en casa, gracias —- le comente.
Sara se fue de mi despacho y yo me quede revisando los tratados de lo que íbamos a comentar en la reunión, cuando de pronto me quedé mirando a los cristales, viendo a mi ex, hablando y riendo con otro hombre, suponiendo que sería Javier Muñoz. Sara no tardó en traer a mi despacho el café que le pedí, me lo bebí de un solo trago, marchando las dos hacia la sala de reuniones, pero antes de entrar, tuve que tomar aire varias veces, pues estaba a punto de enfrentarme al hombre que mas odiaba aunque fuera el padre de mi hija.
—-- Buenos dias señores, me llamo Valeria Salvatierra y soy la CEO de esta empresa, gracias por venir — dije
Alejandro y yo nos quedamos mirándonos fijamente a los ojos, escuchando de sus labios como susurraba una y otra vez mi nombre. Mi cuerpo empezó a erizarse, mi corazon empezo a bombear la sangre haciéndome pensar que se iba a salir de su caja, Alejandro estaba aún más guapo de lo que recordaba, esos labios entre abiertos, se notaba que iba al gimnasio por la forma de su chaqueta, ese bronceado que tenía y que lo hacia aun mas deseable. Cuando se acercó a mí, quise decir algo pero las palabras no salían de mis labios, solo recordaba, cuando por primera vez fui suya, sus besos, sus caricias en mi piel, sus susurros que hacía que me corriera y me estremeciera, tan solo con las palabras bonitas que me decía.
—- !! Valeria ¡¡ —- escuche la voz de mi asistente, teniendo que apartar mi mirada de aquel hombre, de Alejandro.
—- Señora Somosierra ¿se encuentra bien? si lo desea podemos dejar la reunión para otro día, supongo que los nervios de volver a Madrid y el largo viaje que ha hecho, la tendrán algo indispuesta hoy —- me dijo Javier.
—-- Perdóneme, la verdad que llevo unos días algo intranquila y como usted bien ha dicho, estoy también algo cansada, —-- le dije diciendo las palabras casi balbuceando,
—- No se preocupe, ¿quedamos mejor mañana a esta misma hora?¿le parece bien? —- preguntó Javier.
—- Si bien, Sara por favor, agendalo todo para mañana, gracias y buenos días señores — le respondí marchandome de la sala de juntas
Entre en mi despacho como si algo o alguien me persiguiera, me senté nerviosa en el sillon, sin dejar de pensar en cómo me miraba de mi ex, sus ojos parecía que me estuvieran pidiendo explicaciones como si él no supiera el porque me fui de su lado,
—-- Veo que te has quedado muy impresionada al verme, lo siento Valeria —- escuche la voz de mi ex dentro de mi despacho.
—-- ¿No te han enseñado a tocar a la puerta antes de entrar? —- pregunte algo alterada.
Alejandro se acercó hasta el sillon donde yo estaba sentada, lo movió poniendo sus manos en el reposabrazos poniendome enfrente de él, mirándome fijamente.
—- ¿Por qué desaparecistes sin darme ninguna explicación? —- me pregunto.
—- Como si no lo supieras, por favor marcharte de mi despacho, aquello fue pasado y prefiero no recordar — conteste.
Alejandro entonces, me cogió de mis brazos levantandome del sillon, acercando sus labios a los mios.
—-- No he podido olvidarte, necesito y te exijo que me des una explicación, quiero que quedemos para cenar y así poder hablar los dos a solas —- me dijo
—- No creo que sea buena idea, tengo obligaciones que no me dejan mucho tiempo libre — contesté, sintiendo el roce de sus labios en mis labios, mientras mi cuerpo reaccionaba al tenerlo tan cerca.
—-- Tu cuerpo me dice que aun me deseas, ¿porque me dejastes Valentina? necesito saberlo, para saber que no fue por mi culpa, siempre te he amado y todavía no lo entiendo — me confesó.
Al dia siguiente me desperto sintiendo placer, movi mi cuerpo pero sentia que tenia algo entre las piernas, levante la sabana, viendo a Giovani en mi sexo, lamiendo mi clitoris, mientras sus dedos entraban y salian de mi vagina, obligandome a mover mis piernas y doblar mi espalda, gritando cuando senti mi primer orgasmo de la mañana. Giovanni sin quitar sus dedos, fue subiendo por mi cuerpo lamiendo mordisqueando, hasta que llegó a mis pechos, donde a parte de lamer, empezó a succionar mis pezones como si estuviera mamando. puse mis manos en su cabeza para acariciarle el pelo, siguio subiendo hasta que se encontraron nuestras bocas, besándonos con lujuria y desesperación, girando de pronto mi cuerpo, poniendome encima de él a horcajadas. —- Estaria todo el día así, teniendo tu cuerpo abrazado, estar dentro de ti moviéndonos los dos sin cesar, tener orgasmo tras orgasmo, no entiendes aun cuanto te amo Valeria.---- me dijo.—- Si lo entiendo y lo sé, pero dime ¿por qué tiene que estar
Al día siguiente quedamos Giovani y yo en ir por la tarde al médico, pero cuando por la mañana fui a la empresa para ver cómo seguía todo, me lleve la sorpresa de que Alejandro estaba esperándome con mi hija en la sala de espera. Nada más verme mi pequeña echó a correr hacia donde estaba abrazandonos las dos. Alejandro y yo nos dimos un abrazo y un beso, mirándonos nuestra hija muy sonriente. —-- Mamá, ¿dónde está Giovani?, tengo ganas de verlo —- me dijo mi hija.—- Esta tarde si quieres lo veras, —- le comente—-- Si mami, ¿podemos ir ahora al parque? aquí me aburro —- me dijo mi hija.—- Ahora mismo, espera un minuto que tengo que ver una cosa y ahora mismo nos vamos — respondi.Entre en el que era mi despacho, hable con el hombre que era de mi confianza, marchando después a donde estaba mi hija y Aleandro. Estuvimos todo el día paseando por Madrid, llevamos a mi hija a todos los lugares que ella me pidió, pasamos un maravilloso día, hasta que se quedó dormida, acercándonos al hot
Giovani y yo estuvimos una semana, donde más o menos mi hijo me fue aceptando, pero en la empresa de Giovani ya lo estaban llamando, pues lo necesitaban, De regreso no fuimos a la casa de Paula y Antonello, si no que nos fuimos a la casa de Giovani. Llegamos por la tarde, marchando él a su empresa, mientras yo me quedaba en el salón viendo la tele. Giovani no tenía sirvientas, así que me tenía yo que ocupar de los quehaceres de la casa, aunque no me importaba tampoco estaba muy acostumbrada, pero me defendía muy bienPor la noche cuando vino Giovani a trabajar, yo ya tenía en el jardín la mesa preparada con la cena, dos copas y una botella de vino. —-- Hola mi amor, siento llegar a esta hora, habían problemas —- me dijo cuando llegó.—- No te preocupes, ¿prefieres ducharte o vamos a cenar? —- pregunte.—- Prefiero tenerte a ti cariño, me tienes loco — me dijo.—- Pues desde aquella noche, no has vuelto a tocarme, no lo entiendo — le respondi.—- Estaba enfadado contigo, no me gusta
Antonello se cogió unos días en la empresa para estar con Paula y así Giovani y yo podíamos ir a Italia para ver a nuestro hijo. Cuando llegamos a la casa de la madre de Antonello, nos recibió la mujer como si fuéramos sus hijos, nos abrazó, nos besó como lo hacen los italianos con mucha euforia. Cuando vi a mi hijo, pedí permiso para cogerlo llorando, era igual que Giovani, eran los dos, como dos gotas de agua aunque la pobre criatura se quedó mirándome como lo que yo era para él, una completa desconocida, pero lo pude tener un ratito en mis brazos, aunque mi hijo lo que quería era irse con su padre. —- No se lo tomes en cuenta Valeria, la criatura no te conoce, pero es muy cariñoso y muy simpático cuando ya hace amistad —- me dijo la madre de Antonello.Pude estar con mi pequeño casi todo el día, aunque poco lo pude tener en mis brazos, pero por fin lo conoci, después de que me lo arrancaran de mis brazos el día que nació.—- Giovani hijo, en la sierra que veáis detrás tengo una ca
Al día siguiente, empecé a sentir en mi mejilla los labios calientes de Giovani mientras me besaba.—-- Buenos días mi amor —- dije sonriendo.—-- ¿Cómo has dormido después de tener a dos hombres para ti sola en la cama?---- pregunto.—-- Bien, pero yo solo te prefiero a ti, ¿porque tiene Antonello que estar con nosotros? —- pregunte.—-- Un pacto entre primos, no tiene nada de malo, tu solo dejate llevar y disfruta preciosa — me contestó.Nos levantamos de la cama, entre en el cuarto de baño para asearme, viendo en la puerta a Giovani con la caja de la prueba de embarazo en su mano.—-- ¿Ahora tengo que? ___ un beso a Giovani—- Si, lo quiero saber ya, si estas tenemos que ir al medico y que te examine —- me contestó.Cogi la caja pero no consegui que Giovani me dejara sola en el cuarto de baño, así que me hice la prueba estando él conmigo, esperamos los minutos que eran, dando negativo a prueba, llevando el una desilusión, aunque no me dijo nada, enseguida se lo note en la cara, co
Giovani me siguio cogiendome en el principio de las escaleras, me subió a sus hombros, subiendo los dos hasta el dormitorio, al entrar cerró la puerta echando la llave, dejandome al lado de la cama de pie.—- Yo no sabia que eras de esa manera, lo vi todo de ti con tu asquerosa familia, pero repartir mi cuerpo con otro hombre y encima tu primo, eso no Giovani, eso no lo esperaba de ti, lo siento pero mañana me marcho —- le grité sin importarme ya mi amiga o quien me escuchara.Giovani me tiró a la cama, atando mis manos en mi espalda con unas esposas que saco de su mesita. —- Valeria, Giovani, ¿todo está bien? —- escuchamos tocar la puerta y la voz de Antonello.—-- Si todo bien, ahora te abro la puerta —- le dijo Giovani—- Si lo haces, te juro que será lo último, no la abras —- grite, pero Antonello ya estaba dentro mirandome.—- Te lo he dicho Giovani, no —- grite—- Giovani, hagámoslo bien, déjame con ella, no se le puede obligar a hacer algo que no quiera, alejate quiero hablar







