Compartir

4. La verdad..

Autor: Tiur Writer
last update Fecha de publicación: 2026-01-06 00:57:08

Capítulo 4. La verdad tras el nombre.

Francisco sentía que el aire se le escapaba de los pulmones.

El apellido de Fernanda era Herrera, lo único que sabía sobre ella era que venía de una familia acomodada, no tenía idea de que tuviera alguna relación con los Novaro y mucho menos con los Nanda... según él, ese proyecto por el que iba a luchar ese día, el mismo que tenía por nombre “Proyecto Nanda...” no debía estar atribuido al grupo Nanda... ahora Francisco comenzaba a preguntarse en que parte de la licitación se perdió.

Miraba a su esposa caminar hasta el escenario del brazo de Alejandro Novaro, su principal rival comercial y arriba estaba la esperaba su hermano, el presidente de la empresa gracias a la que había conseguido llegar al nivel en el que estaba.

Francisco comenzó a sentir que el oxígeno le faltaba.

La mujer que lo atendía por las mañanas, la que aguantaba sus desplantes y la soledad de las noches cuando se quedaba a cuidar a su amor de la infancia Valeria, era la única heredera del imperio más grande de su país... el grupo Nanda... Y su hermano, Sebastian Herrera, no solo era el presidente del grupo Nanda, también era su mejor y más importante cliente, además, era el principal socio de Alejandro Novaro. Otra de las empresas más poderosas del país... el hombre que ahora abrazaba a su esposa con un afecto que Francisco nunca le dio.

Valeria estaba a su lado, al borde de un ataque de histeria.

-- ¡Esto es una trampa! ¡Esto no puede ser! – chillaba con esa voz difícil de aguantar.

-- ¡Ella nos engañó, Francisco! ¡Ella sabía lo de la licitación, sabía que era su propia empresa y nos ha estado manipulando! – le decía sin saber que decir, lo único que le quedaba claro era que la mujer a la que le hizo la vida imposible por dos años era la heredera de uno de los imperios más importantes del país.

Valeria nunca podría aceptar que esa mujer Fernanda Herrera sea alguien importante, y menos que todos los inversionistas que antes rodeaban a Francisco ahora la buscaran desesperadamente con la mirada.

Francisco, cegado por la humillación y unos celos que no sabía que poseía, empujo a Valeria y se abrió paso entre la multitud, en cuanto Fernanda bajó del escenario.

Él la interceptó cerca de los balcones, justo cuando su hermano y Alejandro se alejaron de ella para atender a unos socios.

-- ¿Qué significa este teatro, Fernanda? – la siseó, agarrándola del brazo con fuerza.

-- ¿Cinco años mintiéndome? ¿Haciéndote pasar por una pobre mujer mientras te burlabas de mí en mi propia cara? – Fernanda se soltó de su agarre con un movimiento tan lento que resultó insultante.

Lo miró de arriba abajo, como si Francisco fuera una mancha de polvo en su vestido.

-- Yo nunca te mentí Francisco – le dijo sin pestañear.

-- ¿Una mujer pobre...? – le preguntó con una sonrisa.

-- Tu nunca te molestaste en preguntar como fue posible que una mujer “tan simple” como yo, pudiera sacar tanto dinero para ayudarte a salir de la ruina, fue más fácil para ti aceptar mi dinero y hacerte el idiota –

-- Tú... – la verdad le dolió.

-- ¿Yo que? Estabas tan ocupado mirándote en el espejo y esperando a tu adorada Valeria, para no pensar que tu empresa no es nada sin mí... yo te di mi vida, te ayudé a levantarte del fango, te puse a mi hermano y la empresa de mi familia para que salieras adelante ¿Y tú que hiciste? – él la miró entrecerrando los ojos.

-- La empresa la levanté yo, no quieras ahora llenarte la boca con mentiras – le dijo.

-- ¿Estás seguro? –

-- Sí. Fui yo quien consiguió mis clientes, fui yo quien trabajo día y noche en ella mientras tu estabas rascándote en la casa... – ella sonrió.

-- Yo estaba en casa esperando un poco de respeto de tu parte, ¿alguna vez pasaste un aniversario junto a mí en estos cinco años? – le preguntó. Él iba a responder, pero no recordaba haber ninguno con ella, los últimos dos fueron por Valeria, pero no recordaba que había pasado con los primeros tres...

-- ¿Sabes cuando es mi cumpleaños? – él no respondió.

-- Cuando caí del caballo en las clases de equitación, sabías que estuve internada dos días en el hospital, cuando enfermé de las amígdalas, cuando me dio faringitis... – él no supo que responder.

No recordaba haber estado con ella en ninguna ocasión especial, si alguna vez su esposa estuvo en el hospital, era su secretaria quien se encargaba de enviarle flores...

-- La respuesta es simple Francisco, nunca... porque siempre tiraste a la basura cualquier fecha especial por un poco de diversión barata – le respondió mirando a su asistente personal. Él no iba a permitir que lo humillaran en ese lugar.

– Sigues siendo mi esposa – rugió, ignorando que varias personas comenzaban a prestarle atención.

-- No me importa quién seas ahora. No vas a humillarme así. Tu y tu hermano deben otorgarme esa licitación – exigió.

Fernanda soltó una risa seca, carente de emoción.

-- Estas equivocado Francisco, el que se está humillando solo eres tú. Además, mi hermano es un hombre que sabe valorar lo que tiene enfrente y nunca regalaría su trabajo. Algo que tú nunca entenderías. Ahora, si me disculpas, tengo un proyecto que adjudicar y no creo que tu empresa esté a la altura de nuestros estándares –

-- Por eso llegaste del brazo de mi mayor rival. ¿Qué buscas Fernanda? ¿Venganza? –

-- Busco lo que es mío – le dijo ella, dando un paso hacia él. No necesitaba que todos los vieran, había visto el collar de su madre en el cuello de esa mujer, eso no podía seguir permitiéndolo.

-- Quiero el collar de mi madre y nunca te voy a perdonar que hayas permitido que esa mujer llegue con él en el cuello – le dijo furiosa.

Francisco desvió la mirada hacia Valeria, no se había percatado de él. O no quiso percatarse que fue lo mismo. Se arrepintió de no habérselo quitado, sobre todo ahora después de haber escuchado la explicación del porque el nombre del proyecto... sabia muy bien que ese collar no solo era importante para Fernanda, también lo debía ser para Sebastian.

Cerró los puños a un lado de su cuerpo, estaba furioso con ella y no pensaba perder.

-- ¡Devuélveme el respeto que me debes! Tú lo has dicho... yo tengo tu collar, Fernanda. El collar de tu madre. Sé que es lo único que te importa de verdad –

La expresión de Fernanda flaqueó por un segundo, una grieta de dolor cruzó sus ojos antes de ser reemplazada por el acero.

-- Dámelo ahora, Francisco. No hagas esto más patético de lo que ya es –

-- No – le respondió él con una sonrisa oscura, recuperando un poco de la sensación de poder.

-- No te lo daré aquí. Si quieres recuperar ese recuerdo de tu madre y explicarme por qué me ocultaste tu verdadera identidad durante cinco años, tendrás que ir mañana a solas a nuestra casa. Si no vas, te prometo que nunca volverás a ver esa esmeralda –

Francisco se dio la vuelta, dejando a Fernanda con los puños apretados.

Él estaba seguro de que ese collar en su poder sería una carta que podía jugar, pero no se dio cuenta de que Fernanda ya no estaba jugando.

Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App

Último capítulo

  • YO DECIDO AHORA.... CARIÑO   125. Final...

    Capítulo 125. El final.La pareja regreso con Sebastian e Ingrid justo cuando el sol empezaba a esconderse tras los tejados de la ciudad. Arturo apareció con una bandeja de cristal y cuatro copas. No era una celebración por un contrato firmado ni por un juicio ganado.Era un brindis por la unión, por el amor de sus familias, por un nuevo continuar.-- Un brindis por los que están, por los que se fueron y por todos los que vendrán – les propuso Sebastian, levantando su copa.-- Porque la sangre de los Herrera y la fuerza de los Novaro se han unido para crear algo que nadie podrá destruir... un hogar –-- Por el tiempo – añadió Ingrid.-- Que nos ha enseñado a valorar cada segundo de calma –-- Y por el amor – concluyo Fernanda, mirando a su esposo.-- Ese amor que fue el único contrato que realmente valió la pena firmar –Los cuatros bebieron en silencio, disfrutando del sonido del viento entre las hojas del roble.Vitoria y Mateo se habían quedado dormidos, uno contra el otro, en la m

  • YO DECIDO AHORA.... CARIÑO   124. Bajo...

    Capítulo 124. Bajo la sombra...Fernanda se sonrojó, tal como lo había hecho Ingrid horas antes.-- Ver a Vitoria hoy... verla caminar por ese jardín que antes se sentía tan vacío... me hizo dar cuenta de que realmente ganamos –-- Lo hicimos. Pero Sebastian tiene razón en algo – le dijo Alejandro con una chispa de picardía en los ojos.-- Hoy es el cumpleaños de Vitoria, pero también es el aniversario de la noche en que todo cambió para nuestra familia –-- ¿Ah sí? ¿Y qué tiene planeado el "Tiburón" para celebrar con su esposa ahora que la heredera está bajo la custodia de María? –Alejandro la levantó en sus brazos y la llevó hacia su habitación. Allí, Arturo ya había dejado una botella de champagne enfriándose y una pequeña caja de terciopelo sobre la cama.-- Tengo planeado recordarte que, aunque Vitoria sea la princesa de este imperio, tú sigues siendo la reina mi amor – le respondió él, abriendo la caja para revelar unos pendientes de esmeraldas que brillaban como los campos de

  • YO DECIDO AHORA.... CARIÑO   123. Terminando...

    Capítulo 123. Terminando la gran celebración.Bajo la sombra del joven roble, el aire parecía más ligero. Aquella rama que Alejandro había traído desde la finca, contra todo pronóstico botánico y tras contratar a los mejores expertos en trasplantes de la ciudad, se alzaba ahora con orgullo en el jardín de la mansión. No era solo un árbol; era el cordón umbilical que unía la paz del campo con la selva de asfalto.Las hojas verdes y vibrantes susurraban con la brisa, cobijando a una familia que, finalmente, respiraba sin miedo.Vitoria ajena a todo estaba concentrada en su nuevo regalo... el caballito de madera que Ingrid le había regalado. La pequeña se aferraba a las cerdas de tela con una determinación que sacó más de una carcajada a los presentes.Sus pequeñas piernas, todavía un poco inestables, buscaban el equilibrio mientras Alejandro permanecía a medio metro de distancia, con las manos listas para actuar como redes de seguridad humanas, en caso su pequeña se vuelque de allí.--

  • YO DECIDO AHORA.... CARIÑO   122. Comenzando...

    Capítulo 122. Comenzando la celebracion...Vitoria no era una niña que se conformara con gatear; ella quería conquistar el espacio. Al cumplir los diez meses, empezó a usar los muebles de la biblioteca como puntos de apoyo, y aunque sus piernecitas temblaban al hacerlo, iban tomando fuerza conforme pasaba el mes...Un domingo por la mañana, a tres semanas de cumplir su primer añito, mientras Sebastian e Ingrid estaban de visita, Vitoria decidió que ya no necesitaba las manos de nadie.La pequeña se soltó del sofá de cuero, se tambaleó un poco, pero sus pequeñas piernas de bebé estaban firmes sobre la alfombra persa, y caminó tres pasos seguidos hacia su padrino Sebastian.-- ¡Viene hacia mí! ¡La princesa viene hacia su tío favorito! – gritó Sebastian, arrodillándose con los brazos abiertos mientras Alejandro gruñía de broma desde el otro lado de la sala.Vitoria llegó a los brazos de su tío, riendo a carcajadas, y la mansión estalló en aplausos.Fue entonces cuando Ingrid, que había e

  • YO DECIDO AHORA.... CARIÑO   121. El lenguaje...

    Capítulo 121. El lenguaje del amor.Alejandro movió la cabeza, los japoneses con quienes se junto también eran padres, y aunque las culturas eran muy diferentes cuando se trataba de la familia, eso era lo más importante para todos...-- Que piensen lo que quieran amor... Prefiero que me tengan miedo como padre que como socio – le respondió él, mirando a su hija, que ya se estaba durmiendo en sus brazos.-- ¿Cómo van tus heridas? –-- Mejor. María dice que debemos esperar a que cierren por completo para volver a intentarlo. Por ahora, el biberón es nuestro mejor amigo –-- Pues que así sea. No quiero volver a ver sangre en tu ropa, amor. Me asusté más con eso que con el parto en la finca –La enfermera y Arturo salieron de la habitación de la niña dejando a la familia de tres solos en ella, mientras el sol de la tarde empezaba a caer sobre la ciudad.La mansión, que siempre había sido un símbolo de frialdad y protocolo, se sentía ahora vibrante. Sin embargo, la paz fue interrumpida por

  • YO DECIDO AHORA.... CARIÑO   120. Gracias...

    Capítulo 120. Gracias por todo cariño.A las seis de la mañana, la primera luz del amanecer empezó a filtrarse por las cortinas.El despertador de Alejandro vibró en su muñeca... un método silencioso que había adoptado para no despertar a “sus mujeres". El hombre se levantó con el cuerpo pesado, sintiendo cada hora de sueño perdida en sus huesos.Al entrar al vestidor, se miró en el espejo. Las ojeras eran profundas, pero la sonrisa de felicidad completa no la cambiaba por nada... Se vistió con un traje gris oscuro de tres piezas, ajustándose la corbata con manos mecánicas.Cuando salió del vestidor, Fernanda estaba sentada en la cama, con el cabello alborotado y los ojos entrecerrados.-- ¿Ya te vas? – le preguntó ella con voz pastosa.-- Los japoneses no perdonan la impuntualidad, cariño – le respondió él, acercándose para darle un beso en la frente.-- Arturo ya está abajo. He dado órdenes de que nadie te moleste a menos que la casa se esté incendiando. Y si se incendia, que las sa

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status